sábado, 8 de agosto de 2026

“Rendirse a la voluntad de Dios es la victoria definitiva”

Por Nathan French

Palabra del Señor recibida por Nathan French el 29 de junio de 2026:

Instrucciones para la abundancia de Dios

El Señor me dijo: “Está siendo expuesta la ilusión de la escasez, la carencia y las limitaciones impuestas sobre mi pueblo, que fue influenciado por un espíritu de pobreza. Quiero liberación y libertad para mi pueblo. Soy la fuente de vida y la vida más abundante”.

Postura del corazón para sembrar y cosechar

Gálatas 6:7–8: “No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; más el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna”.

2 Corintios 9:6: “Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará”.

“Sembrar y cosechar se redujo a una mera retórica religiosa. En realidad, se trata más de la postura del corazón que de cualquier otra cosa. Un corazón amoroso siempre querrá bendecir. Yo recompenso a aquellos me buscan con diligencia”.

Hebreos 11:6: “Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan”.

“Busco el esfuerzo desde la motivación adecuada y siempre lo premio. Ya existen principios, como la ley de la gravedad. Resiste a las fórmulas o los métodos. Se trata de lo que motiva tu corazón: amo, entonces doy. Ayudo porque soy tu ayuda. Bendigo porque soy quien da la bendición. Aumento, porque Mi Reino está cerca, y Mi mano se multiplica”.

“El siervo malvado tiene miedo de dar. Oculta lo que le confío por miedo a la pérdida, y pierde. Invertir conmigo, el que lo sabe todo, trae un retorno. Cuanto más diligente sea una persona, trabajando desde el descanso y el poder del gozo, más crecerá el aumento. Ser luz en la oscuridad y mantenerse salado (provocando sed), cumple tu diseño divino y también es un secreto para Mi abundancia”.

“Anímate y mantente motivado. Motiva y mantente motivado. Llena y sé lleno. Vive, aprende, ama y ponte de acuerdo con la Paloma (el Espíritu Santo). Mi Espíritu desea empoderar a quienes lo quieren, pero la mayoría no lo anhela. Cuando veo las alas abiertas, envío el viento. Cuando veo un corazón dispuesto, lo lleno”.

“El progreso no es accidental. Muchos carecen de motivación, solo funcionan cuando alguien está observando. Ten en cuenta todas las distracciones y las pérdidas de tiempo. Es hora de centrarse. Es hora de levantarse sin encogerse. Es hora de mostrar una búsqueda activa de Mí, el Señor tu Dios, porque no hay nada que no haría por ti, amado”.

Rendirte siempre es mejor

“¿Por qué a menudo hacen falta las crisis para que Mi pueblo se vuelva hacia Mí? La autosuficiencia es rebeldía. Deseo una dependencia total. Es difícil para los ricos confiar en Mi fuerza y Mi poder. Uno de los secretos del gozo verdadero y duradero es la entrega continua hacia Mí. En la guerra, rendirse es la derrota. En Mi Reino, rendirse a Mi voluntad es la victoria definitiva”.

“Ríndete ante lo correcto. Coloca tu corazón con un sí ante la instrucción de la verdad. Siempre serás bendecido haciendo las cosas a mi manera. La mayoría no lo cree. La razón por la que muchos trabajan y se esfuerzan en vano, es porque realmente no creen que yo tenga un mejor plan que el de ellos”.

El Espíritu Santo te está encaminando hacia la victoria

“Tomen decisiones basadas en la guía de Mi Espíritu Santo, como si cada uno tuviera una brújula incorporada. La verdad apunta al norte verdadero. Debes evaluar a menudo para descubrir dónde estás realmente en el mapa de Mi voluntad”.

“Ahora, averigua hacia dónde se supone que debes dirigirte siguiendo Mis instrucciones. Mantente firme cerca de Mí, porque sé exactamente al cien por ciento cómo guiarte hacia la victoria, porque yo soy la Victoria. Soy tu Provisión. Soy tu Libertador. Soy la Fuente de la Sabiduría. Yo soy el Avance. Yo soy la Vida. Soy tu Seguridad. Soy tu Ayudante, tu Consejero y tu Consolador. La paz llega cuando pasas tiempo conmigo, el Príncipe de la Paz”.

Nathan French

(www.elijahlist.com)

 

El tiempo de Dios: ¡El tiempo no está corriendo en tu contra, está corriendo a tu favor!

Por Charlie Shamp

Una estación no es un destino

Hay un diseño de la manera como se mueve Dios y está escrito en el propio tejido del tiempo. La mayoría de la gente vive como si el tiempo fuera una línea plana día tras día, aleatorio e impredecible. Pero las Escrituras revelan que Dios opera en tres modos distintos de tiempo, cada uno con su propósito particular, su propio riesgo y su poder. Conocer la diferencia es caminar con confianza, en lugar de confusión.

Una “estación” no es un destino, es un contenedor. Te sostiene por un propósito específico y cuando ese propósito se cumple, la estación se disuelve.

El profeta Amós preguntó: “¿Pueden dos caminar juntos, a menos que estén de acuerdo?” (Amós 3:3). Una estación es la forma en la que Dios se pone de acuerdo contigo para una obra en particular. Es el terreno donde se profundizan tus raíces.

En el libro de Génesis, José pasó trece años en una época de oscuridad, primero en un pozo y luego en una prisión. Esa temporada no fue un castigo, sino una fragua. Cada traición, cada falsa acusación, cada promesa olvidada, martillaba algo en su carácter que no se podía formar de otra manera.

Una temporada no trata de lo que estás haciendo, sino de lo que se está formando en ti. La duración de una estación no es la medida de su valor, “la profundidad sí lo es”. No desprecies la estación en la que estás, porque “es el único útero que puede dar a luz lo que viene”.

Reconociendo un tiempo designado

Un tiempo designado es una intersección divina. Es un momento donde se encuentran el Cielo y la tierra, invitándonos a dar un paso hacia su propósito en nuestra vida. La palabra hebrea “moed” se traduce como “reunión” u “hora señalada”. Lleva consigo la idea de un nombramiento sagrado (Strong H4150). Dios establece estos momentos, pero no te obliga a respetarlos.

Considera la parábola de las diez vírgenes en Mateo 25. Las diez tenían lámparas. Las diez sabían que el Novio iba a venir. Pero cinco de ellas no estaban listas cuando llegó la hora señalada. La puerta estaba cerrada y la oportunidad se perdió, pero no porque Dios cambiara de opinión, sino porque “no se habían preparado”.

La tragedia de una cita perdida no significa que el plan de Dios haya fracasado. Nunca falla. La tragedia es que pierdes la parte que estaba destinada para ti. En Hechos 13, Pablo y Bernabé se dirigieron a los gentiles cuando los judíos rechazaron la palabra. La asignación se mantuvo, solo que con diferentes personas.

Un tiempo señalado es una prueba de tu alerta. Dios no lo anuncia con trompetas, lo susurra en lo normal. La pregunta no es si Dios aparecerá, es “si llegarás preparado”.

Comprender un tiempo determinado

Ahora llegamos al más poderoso de los tres: “el tiempo establecido”. Esta no es una estación que pueda cambiar. No es una cita que se pueda perder. Es un decreto del trono del Cielo que ninguna fuerza en la Creación puede alterar.

El Salmo 75:2 declara: “Al tiempo que señalaré Yo juzgaré rectamente”. Una vez más, la palabra hebrea traducida como “tiempo señalado” es “moed”, pero aquí lleva el peso de una decisión fija y soberana (Strong H4150). Cuando Dios fija una hora, es como una piedra arrojada a las aguas quietas. Las ondas no se pueden detener.

Piensa en el nacimiento de Isaac. Dios dijo: “Al tiempo señalado volveré a ti, y según el tiempo de la vida, Sara tendrá un hijo” (Génesis 18:14). El cuerpo de Sara estaba muerto. El cuerpo de Abraham estaba prácticamente muerto. Pero el tiempo señalado no dependía de la biología, sino de la palabra del Señor. Y cuando llegó ese momento, “nada lo pudo detener”.

Piensa en la resurrección de Jesús. No fue un golpe de suerte, sino un tiempo señalado. Pedro declaró: “… a éste, entregado por el determinado consejo y anticipado conocimiento de Dios …” (Hechos 2:23). La cruz no fue un accidente. La tumba vacía no fue una sorpresa. Fue una época establecida y ningún sello romano, piedra o guardia podían deshacerlo.

Un tiempo señalado no se ve afectado por nuestra preparación. No se ve afectado por nuestra dignidad. Solo se ve afectada por el decreto de Dios. Cuando Él establece un momento para nuestro avance, sanidad y ascenso, todo el Cielo conspira para que se cumpla. La única variable es si estarás parado sobre él cuando llegue.

Cuando convergen un tiempo designado y un tiempo señalado

Aquí está el misterio que lo cambia todo: “a veces una estación, un tiempo designado y un tiempo señalado, convergen en un solo instante”. Eso fue lo que ocurrió en Pentecostés. Los discípulos estaban en un tiempo de espera. Había llegado el momento acordado para el banquete. Y entonces la hora señalada para la llegada del Espíritu Santo explotó en el aposento alto.

Puede que ahora mismo estés en una temporada que sientes como una sala de espera. Puede que hayas perdido una cita y te preguntaste si te descalificaron. Pero la hora establecida sigue firme en el calendario del Cielo. No depende de tu pasado. ¡Depende de la promesa de Dios!

El profeta Habacuc escribió: “Aunque la visión tardará aún por un tiempo, más se apresura hacia el fin, y no mentirá; aunque tardare, espéralo, porque sin duda vendrá, no tardará” (Habacuc 2:3).

No se retrasará, pero no porque seamos perfectos o porque nuestros enemigos se hayan rendido, sino porque el tiempo establecido es un decreto, y un decreto del Cielo no se puede revertir.

El reloj no corre en tu contra. ¡Está funcionando a tu favor! Quédate quieto.

¡Llego la hora señalada!

Charlie Shamp

(www.elijahlist.com)