jueves, 18 de junio de 2026

“Junio es el mes de los reinicios”

Por Jeffrey Hardwick

Las cosas están cambiando rápidamente

El Señor dice: “Las cosas cambiarán muy rápido. Atento a los cambios. Muchos ocurrirán sin que tú siquiera sepas de ellos. Estos cambios son necesarios, y muchos ya llevan mucho tiempo realizados”.

“Fuiste paciente conmigo. Sé que algunos se preguntan si los retrasos son culpa de ellos. Todos tenemos nuestras propias responsabilidades. Yo tengo las mías, tú tienes las tuyas y los demás tienen las suyas. Solo puedes ocuparte de lo que te hace responsable”.

“¿Por qué intentarías hacer lo que es mi responsabilidad? Es porque el enemigo te engañó. No quiere que sepas lo que hago. Definitivamente no quiere que hagas aquello de lo que eres capaz. Pregúntame de qué soy responsable en tu vida. Entonces pregúntame qué responsabilidades te entregué personalmente. Voy a dejártelo muy claro”.

Junio es un mes de reinicios

“Junio será conocido como un mes de reinicios. Conozco las intenciones originales de aquellos que creé y las cosas que creé. Es hora de reinicios. Quieres vivir tu vida como yo la quería originalmente, ¿verdad? Pídeme mis reinicios en tu vida, y te mostraré... Este verano (invierno) también habrá reinicios en el mundo que te afectarán. Pídeme Mi voluntad para saber qué hacer cuando ocurran”.

Mantente en tu carril

“Mantente en tu carril. Haz lo que te llamé a hacer. Sé el original que Yo creé. Nunca te creé para ser un imitador. Trabajemos juntos ahora para que puedas hacer lo que te apasiona. Es un esfuerzo de equipo. No lo estás haciendo solo. Estoy contigo. Otros se acercarán a ti para ayudarte. Prepárate para nuestro futuro juntos. Te prometo que ahí es donde vas a vivir tu vida y no en tu pasado”.

“Tu Padre celestial amoroso y alentador”

El propósito de Dios para los reinicios

¿Sabes por qué son tan importantes los reinicios en tu vida? Porque puedes volver a las intenciones originales de Dios para tu vida y cumplir su propósito. ¿Eso es lo que realmente quieres? Si es así, entonces requerirá dejar atrás lo viejo y abrazar lo nuevo. ¿Cómo es eso? Implica centrarte en tu futuro con el Señor.

Te promete que vivirás en el futuro. También quiere que sepas que tu pasado expiró anoche a medianoche. ¿Puedes volver a tu pasado para corregir lo que dijiste o hiciste? No, claro que no. ¿Puedes hacer que alguien más lo haga? No. Los reinicios están diseñados para liberarte de tu pasado y para habilitar el futuro bendito que el Señor planeó para ti.

Jeremías 29:11: “Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis”.

El Señor te promete paz, esperanza y un futuro. ¿Sabías que Dios planificó cada día de tu vida antes de que nacieras?

Salmo 139:16: “Mi embrión vieron tus ojos, y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas que fueron luego formadas, sin faltar una de ellas”.

Lecciones de vida

Hace unos años el Señor me reveló una de las lecciones más memorables que jamás me había enseñado. Una vez que entiendas esto, te dará paz sobre tu futuro. Vi al Señor de pie con las manos en la cintura, como hacen los superhéroes en las películas.

¿Puedes verlo?

Después dijo: “Yo soy el Determinador”. Él es quien determina tu vida. Ya conocía tu futuro antes de que entraras en el vientre de tu madre. Esa lección de vida me liberó para confiar en Él y revelar sus planes que tiene para mí. En lugar de intentar averiguar las cosas, vengo a Él cada día y le pregunto cuáles son sus planes para mí.

Te despidieron de “resolver por tu cuenta”

Recientemente estaba hablando con un amigo que se está embarcando en una nueva aventura empresarial. Tenía dificultades para encontrar inversores y dijo que estaba intentando averiguar qué hacer. El Señor me dijo que le dijera esto a mi amigo: “Estás despedido de ‘resolver por tu cuenta’”.

¿Por qué querrías resolver por tu cuenta cuando puedes acudir al Dios omnisciente y confiable que puede revelar sus deseos y sus planes para ti? Si aún estás intentando “resolver las cosas, adivinar o analizar, en lugar de confiar en el Señor”, te animo a arrepentirte. Será una de las mejores decisiones de tu vida.

Deja que el “Determinador” reinicie tu vida

Sabes que Él está a punto de reiniciar tu vida y lo hará a su manera, no a la tuya. El enemigo no quiere que te arrepientas. No quiere que te prepares con el Señor para tu futuro. Y desde luego, no quiere que abraces el cambio y te adentres en lo desconocido.

¿Por qué no hablar cada día de las promesas de Dios, su voluntad y su verdad, para que puedas entrar en ello en tu futuro? Nuestras palabras son como semillas. Crecerán si seguimos sembrándolas de manera constante. Igual que cuando siembras semillas financieras en el Reino de Dios, “Él multiplicará tus semillas y te dará una cosecha”.

Recuerda, no puedes volver atrás y revivir tu pasado. Puedes prepararte para tu futuro con el Señor. Él conoce “todos” los detalles. Si hay alguien que conoce tu futuro, es el Señor. Empieza a prepararte hoy para tu futuro con Él, porque te promete reinicios para tu vida.

Jeffrey Hardwick

(www.elijahlist.com)

 

“¡Prepárate para el desborde!”

Por Andrew Towe

La marea está cambiando

Escuché al Espíritu del Señor que decía: “La marea está cambiando, donde hubo escasez o limitación, ¡habrá un desborde! Ahora brotará lo que se sembró en oración, espera, fidelidad y obediencia. ¡Esta es tu temporada de revelación!”.

No pienses ni por un momento que Dios no es consciente de todas las estaciones difíciles y ocultas por las que pasaste. También ve que oraste y permaneciste fiel, cuando parecía que nadie se dio cuenta, ni siquiera Dios. A pesar de esta falsa percepción, seguiste obedeciendo al Señor, incluso cuando los resultados se retrasaron. Sí, hubo momentos donde te desesperaste, preguntándote si la semilla que plantaste alguna vez daría una cosecha. ¡Escucha! Dios te habla, diciendo: “¡Me di cuenta y tu trabajo no fue en vano!”.

Gálatas 6:9 declara: “No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos”.

En el tiempo oportuno

Ten en cuenta que la Escritura anterior dice: “a su tiempo”. Dios tiene un tiempo designado para el avance. El Cielo funciona con el tiempo profético, no con la frustración humana. Muchos estuvieron en una temporada de poda, pruebas y preparación, pero el Señor dice que la estación está cambiando. Estos meses de verano (otoño) marcan un cambio divino para muchas personas, desde la resistencia hacia el desborde.

La palabra “desborde” significa “más que suficiente”. Es una abundancia que supera las limitaciones anteriores. El desborde es cuando Dios hace que la provisión, el favor, la influencia, la oportunidad, la bendición y la revelación, superen las expectativas naturales. El desborde no es simplemente supervivencia, ¡es un aumento sobrenatural!

Un ejemplo perfecto del desborde de Dios se encuentra en Hechos 2. Tras el derramar del Espíritu Santo en el día de Pentecostés, el desborde no pudo contenerse en el Aposento alto. ¡No! Se desbordó sobre los 120 y se desbordó por las calles de Jerusalén. El fuego que cayó en privado se convirtió repentinamente en una demostración pública del poder de Dios. Lo que el Cielo desató en un aposento, empezó a afectar a toda una ciudad.

Cuando Dios envía el desborde, nunca está destinado a quedarse confinado a un espacio pequeño. El desborde siempre se extiende más allá del recipiente original. La unción desbordó en valentía, predicación y salvación. Cuando Pedro se levantó con poder, la Biblia dice que el pueblo “se compungió de corazón” y tres mil almas fueron añadidas a la Iglesia en un solo día (Hechos 2:37, 41). Ese es el resultado del desborde y afecta a todos los que están conectados con él.

El Aposento alto se convirtió en la plataforma de lanzamiento de un movimiento global de Dios. La espera se convirtió en cosecha sobrenatural y su oración en poder. La promesa del Padre se hizo realidad y el desborde fue tan grande que no se pudo detener.

Muchos entrarán en su temporada de alegría

Además, oigo al Espíritu del Señor que dice: “El desborde está a punto de derramarse sobre familias, iglesias y sí, naciones. Lo que hago en ti tocará a todos los que te rodean”. Se avecina un derramar innegable del Espíritu Santo, donde el desborde de Dios romperá barreras, se derramará en las calles y atraerá multitudes de vuelta hacia Él. ¡Llegó la época de la cosecha!

Salmo 126:5–6: “Los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán. Irá andando y llorando el que lleva la preciosa semilla; más volverá a venir con regocijo, trayendo sus gavillas”.

Fíjate en el patrón divino: “sembrar, llorar, esperar y luego regocijarse”. El Señor dice que hay muchos que entrarán en su época de alegría. ¿Eres uno de ellos? ¿Sembraste, lloraste y esperaste? Si es así, ¡entonces lo único que te espera es la celebración! Las lágrimas que lloraste en privado están a punto de dar frutos en público. Estás a punto de tener un avance visible.

Isaías 54:2: “Ensancha el sitio de tu tienda, y las cortinas de tus habitaciones sean extendidas; no seas escasa; alarga tus cuerdas, y refuerza tus estacas”.

¿Por qué Dios les dijo que agrandaran primero? Porque se avecinaba un desborde. Dios requiere preparación, antes de que llegue la manifestación. Si estás leyendo esto ahora mismo, entonces Dios te está pidiendo que te prepares para aquello que oraste. Prepara tu fe, tu educación, tus finanzas, tu familia, tu ministerio y deja espacio para el aumento.

Desbordarte en presencia de tus enemigos

El desborde de Dios no es solo para bendiciones personales, es para extender el Reino. La bendición sobre tu vida está destinada a fluir a través de ti hacia los demás. No está pensada solo para quedarse contigo.

El salmista David escribió: “Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores; unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando” (Salmo 23:5).

Fíjate que David declaró que el desborde ocurriría en presencia de sus enemigos. Quienes se quedaron al margen y apoyaron tu caída, se sorprenderán de cómo Dios puede cambiar las situaciones a tu favor y para tu bien. Tendrán un asiento en primera fila para ver cómo Dios te honra. David entendía que Dios no se limitaba a lo suficiente, operaba en el desborde. La copa desbordante representaba “abundancia, bendición, favor y provisión divina”.

Profetizo: “Viene un desborde de salvaciones, milagros, sanidad, restauración y avivamiento sobre tu vida. Ahora se está derramando aceite fresco sobre tu cabeza. Tuviste hambre y sed de Dios, prepárate para que caiga un fuego nuevo sobre tu vida. Guerrero cansado, este es el momento donde el Fiel se está levantando y despertando dones en ti. ¡Te está entregando nueva fuerza! No te rindas ahora. No permitas que el desánimo te robe en el umbral del avance. El enemigo luchó intensamente porque sabía que la cosecha estaba cerca”.

Oigo al Señor que te dice: “Quédate quieto y mira mi salvación. ¡La marea está cambiando! ¡El desborde ha llegado!”.

Andrew Towe

(www.elijahlist.com)