martes, 16 de abril de 2019

“¡Es tiempo para su segundo aliento!”



Por Jeneen Kohler

En la madrugada del 12 de febrero, tuve un encuentro con el Espíritu Santo como nunca antes había experimentado a nivel personal. Mientras estaba sentada con el Señor buscando el significado de este encuentro, con gracia me fue revelando toda la interpretación.

La revelación es una palabra personal de aliento para mí, pero sentí que también lo era para otros en el Cuerpo de Cristo. Por tanto, me sentí impulsada a escribir mi experiencia para hablarles a otros una palabra en el tiempo oportuno, porque se sintieron desalentados durante el recorrido de su carrera de vida.

Primero, permítame compartir el sueño y el encuentro profético, y luego compartiré la interpretación que Dios me entregó.

El sueño
Soñé que estaba viviendo en una casa de dos plantas junto a la casa de otros vecinos que vivían muy cerca de mí. Una mañana caminaba por mi balcón y noté que mi vecina yacía muerta en el fondo de su piscina, vestida con un vestido azul real. Me sentí shockeada. Aun así, ¡simplemente caminé de regreso hacia mi casa y acepté que ya estaba muerta!

La mañana siguiente a mi sueño, hice una larga caminata con mi amiga Ana. (En la vida real no tengo una amiga personal llamada Ana, pero verá en la interpretación que el nombre Ana es un detalle importante). Ana y Yo caminábamos por un camino, justo frente a mi casa y la casa de mi vecina. Le preguntaba a Ana si estaba dispuesta a hacerme un favor. Respondió que sí. Entonces le dije: “Ayer vi a mi vecina muerta en el fondo de su piscina. Estaba vestida con un vestido azul real. La encontrarás en el ángulo izquierdo de su piscina. ¿Podrías acercarte para ver si sigue allí?”.

Pero mientras Ana se dirigía hacia la casa de mi vecina, la misma vecina salió corriendo de su casa y descendió por la ruta para su carrera matinal. Estaba enfocada en configurar su reloj Apple. Para mi sorpresa declaré: “Bien, ¡no puede estar muerta porque está corriendo!”.

En la escena siguiente, esta misma vecina me dijo: “¡Mira esto! Dios me entregó esto directamente desde el Cielo. ¡Mi revelación favorita viene del libro de Hebreos!”. Observé mientras Dios le entregaba una revelación fresca de una manera milagrosa y poderosa al espíritu de mi vecina. Fue como ver un episodio antiguo de la mujer maravilla. La revelación se abría y se cerraba como flashes de un relámpago, con nuevas aplicaciones que aparecían en su reloj Apple. Fin del sueño.

¡Luego mi sueño se convirtió en un encuentro de la vida real con el Espíritu Santo!
Un viento fuerte comenzó a soplar sobre mi rostro. El viento era demasiado fuerte, como si estuviera asomada por la ventanilla del auto cuando viajo por la autopista. Decía: “¡Espíritu Santo! ¡Espíritu Santo!”. Realmente sentí la fuerza del viento, así como la presencia del Espíritu Santo descendiendo sobre todo mi ser.

Me desperté y me quedé allí atónita y quieta, tratando de procesar lo que realmente me había ocurrido. ¡Estaba asombrada! Observé mi teléfono. Eran las 5:14. Inmediatamente leí Hebreos 5:14, donde dice: “En cambio, el alimento sólido es para los adultos, para los que tienen la capacidad de distinguir entre lo bueno y lo malo, pues han ejercitado su facultad de percepción espiritual”. 

Mientras meditaba sobre este sueño/encuentro, recibí un mail con un artículo de un profeta bien conocido y altamente respetado. El artículo era una palabra profética que exclamaba que nos encontramos en un tiempo donde Dios está soplando un segundo aliento sobre muchos de sus hijos. La definición de un “segundo aliento” es esta: “Un fenómeno en las carreras de resistencia, donde un atleta que se quedó sin aliento y está demasiado cansado para continuar, repentinamente encuentra las fuerzas para perseverar hasta progresar hasta su máximo desempeño con muy poco esfuerzo”. Repentinamente se reveló todo sobre este encuentro.

Es tiempo para el segundo aliento
Muchos de ustedes se encuentran en un tiempo de momentum lento. Está batallando cansado por la carrera y no está seguro de terminar la última milla de su maratón.

En mi entendimiento del lenguaje del sueño profético, soñar con nuestros vecinos es un paralelo de lo que está ocurriendo en nuestra propia vida espiritual. Para mí, ver a mi vecina vestida en azul real, muerta en el fondo de la piscina, simboliza las promesas celestiales que asumí que ahora están muertas y perdidas. La espera y la fe por la manifestación de estas promesas me dejaron cansada y debilitada. Aun así, estas promesas reales de Dios están más vivas que nunca. ¡Están tan vivas que ahora comenzarán a despegar y a correr!

El tiempo Kairos de Dios se cruzó con el tiempo Chronos y forjó el “tiempo establecido”. Hemos entrado en una nueva era espiritual. Dios está derramando una revelación fresca y escondida sobre sus hijos maduros. Podemos esperar recibir una revelación fresca y un don de discernimiento profundo desde el Cielo. Las cosas que alguna vez no comprendíamos, ahora las comprenderemos completamente. ¡El Espíritu Santo está soplando un segundo aliento sobre su vida!

Ahora estamos entrando en un tiempo donde correrá en la cima de su desempeño, con muy poco desgaste. El “favor de la gracia” del Señor (el significado del nombre Ana) está caminando junto a usted. Esta gracia sobre su vida lo hará alcanzar cada promesa que el Señor susurró a su oído.

¡Es tiempo para estar excitado! Usted está entrando en la fase más poderosa de su carrera. Alégrese porque ahora se está afirmando en un alineamiento, energía, influencia y posición fresca. ¿Está listo para correr?

Jeneen Kohler


“Tres barricadas potenciales para escuchar a Dios”



Por Doug Addison

Oír la voz de Dios en realidad es fácil y no necesita ser complicado. Mi experiencia es que muchos de los creyentes no fueron entrenados para oír la voz de Dios, cómo responderle o cómo comprender su ritmo. Dios sigue hablando hoy. Oír su voz por sí mismo lo activará en una relación más profunda con Él.

Como nuestras creencias se forman a una edad temprana, todos podemos estar cargando algún “equipaje de creencias” que no está necesariamente basado en un hecho o en la realidad. En muchos casos, las creencias fuertemente arraigadas que se transmitieron por generaciones, en realidad no están basadas en la Biblia. Algunas creencias estuvieron basadas en un verso de la Biblia, pero tomadas fuera de contexto.

Con frecuencia Jesús dijo las palabras: “cree y recibirás”. Necesitamos examinar qué creemos, porque la negatividad y la crítica son filtros oscuros que distorsionan cómo vemos a Dios, a lo demás y a otras personas.

Aquí veremos tres barricadas potenciales que usted puede estar enfrentando en su camino para aprender a oír a Dios.

1. No ser proactivo
Justo después que Jesús les enseñara a los discípulos a orar la Oración del Señor, enseñó dos parábolas para activarla (Lucas 11). Una era un hombre que necesitaba pan en medio de la noche, entonces fue a la casa de un amigo y persistió pidiéndole, hasta que lo consiguió.

Lucas 11:9–10 dice: “Así que yo les digo: Pidan, y se les dará; busquen, y encontrarán; llamen, y se les abrirá la puerta. Porque todo el que pide, recibe; el que busca, encuentra; y al que llama, se le abre”.

¡Necesitamos “pedir… buscar… golpear” y tener una audacia desvergonzada!
Luego Jesús recurrió a otra parábola que explica el corazón de Dios como Padre. Esto nos provee la confianza para confiar en lo que Dios nos hablará (ver Lucas 11:11–13).

Si tenemos una creencia preconcebida que Dios es áspero o militante, interpretaremos las cosas que Él nos dice a través del filtro de temor. Pero Dios es un Padre bueno y amoroso que les entrega dones a sus hijos.

2. Temor
2 Timoteo 1:7 dice: “Pues Dios no nos ha dado un espíritu de timidez, sino de poder, de amor y de dominio propio”. Muchas personas temen ser engañados o estar pidiendo algo fuera de la voluntad de Dios. Puede confiar que Dios es un Padre bueno y no quiere ser áspero o provocador.

Si usted está tratando de ser perfecto, no hay espacio para su crecimiento. Dios usa nuestros errores para entrenarnos. Compartí mis errores, y lo sigo haciendo, pero Dios los usa para enseñarme y ayudarme a hacer un mayor impacto posterior.

Es importante comprender que nunca estaremos el 100% seguros. Hay momentos donde “conocemos en parte y profetizamos en parte” (1 Corintios 13:9), sin conocer el mensaje completo.

Dios dice que debemos amarnos unos a otros. Una de las formas que Él puede ayudarnos, es haciéndonos necesarios los unos para los otros. Con frecuencia le entrega a la gente partes diferentes de un mensaje, como un rompecabezas, para que podamos unir las piezas antes de poder ver la imagen completa.

3. Lógica y razonamiento
Hebreos 11:1 dice: “Ahora bien, la fe es la garantía de lo que se espera, la certeza de lo que no se ve”. La mayoría de nosotros crecimos con una mentalidad racional, basada en las creencias y las acciones científicas. ¡Pero Dios ama cambiar todas las cosas! Por ejemplo, Jesús sanó a los ciegos de tres maneras diferentes: Escupió en los ojos de un joven (Marcos 8:23), echó fuera un demonio (Mateo 12:22) y le dijo al ciego Bartimeo que su propia fe lo había sanado (Marcos 10:52).

Bartimeo es un ejemplo clave que la fe es la seguridad de lo que no se ve. El poder sobrenatural de Dios a través del Espíritu Santo, supera toda lógica. Debemos ser cuidadosos para no quedar atrapados en una mentalidad tipo “muéstrame el dinero”. Podemos amar a Dios, pero necesitamos buscar una relación personal con Él, entonces conoceremos su corazón y sus caminos, comprendiendo que Él solo quiere lo mejor para nosotros.

Bendiciones,
Doug Addison