Por Kathi Pelton
Atentos a los nuevos caminos y al viento de cola del Espíritu
Recibí una visión de un vehículo que se incorporaba a una autopista. Era
una ruta diferente a la que conocían sus ocupantes. Sabía
que esta autopista los llevaría hacia lugares donde nunca habían estado, los
conectaría con nuevos familiares y les daría nuevas experiencias que les
traerían gran alegría.
Escuché al Señor decir que ahora es el momento donde muchos se fusionarán en nuevos caminos que los llevarán hacia lugares que nunca imaginaron posibles, con personas (nuevas conexiones) que los vincularán a su destino profético. Escuché al Señor que decía: “Esto hará que tu familia espiritual crezca y tu influencia se expanda”.
Debes estar atento a las nuevas salidas, las nuevas oportunidades que se presenten ante ti y las nuevas relaciones que se formen. No temas la ruta desconocida que tienes por delante, porque te llevará hacia un lugar amplio que “extenderá las estacas de tu tienda”.
Isaías 54:2: “Ensancha el sitio de tu tienda, y las cortinas de tus habitaciones sean extendidas; no seas escasa; alarga tus cuerdas, y refuerza tus estacas”.
Desde tu punto de vista actual, la nueva ruta que tienes por delante puede parecer estrecha, como si tu camino te llevara hacia un mayor aislamiento o hacia un lugar limitante. Pero a medida que avanzas, verás que es un lugar amplio (un lugar de milagros, expansión y fertilidad). Observa lo que Dios hará al incorporarte a este nuevo camino y a esta nueva ruta.
También vi que esta autopista era completamente nueva ¡Recién asfaltada! Será fácil viajar y abrirá una ruta nueva y más directa hacia los lugares y las cosas que el Señor tiene para ti.
Entonces oí: “¡Invoca el soplo del viento de mi Espíritu!”
Su Espíritu te está enviando un viento de cola para acelerar tu camino hacia adelante. El Señor está eliminando el viento en contra que estuvo impidiendo tu avance y ahora su Espíritu envía un viento de cola para acelerarte, actualizarte y superar el punto donde se creó el retraso. ¡Recibe el viento de cola del Espíritu!
El viento de su Espíritu también soplará en provisión sobrenatural para lo que Él te llamó a hacer. Será más de lo que necesitas y te dará espacio para expandirte.
Este viento espiritual eliminará los obstáculos para que tu alma pueda respirar y descansar mientras avanzas, sin los impedimentos constantes que estuviste experimentando. Este viento también creará todo lo necesario para beneficiarte y darte lo que necesitas, en la medida que avances. Los ángeles te rodean y van delante de ti, preparando y allanando tu camino.
Isaías 43:18–19: “No os acordéis de las cosas pasadas, ni traigáis a memoria las cosas antiguas. He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz; ¿no la conoceréis? Otra vez abriré camino en el desierto, y ríos en la soledad”.
Por último, escuché el Salmo 5:12 para aquellos de ustedes que se funden en un nuevo lugar: “Porque tú, oh Jehová, bendecirás al justo; como con un escudo lo rodearás de tu favor”. El favor será un escudo de protección y será una señal de que “el Señor los envió” para todos aquellos que los vean.
¡Es hora de fusionarse! Te espera una gran alegría en este nuevo camino.
Para los que están ante una
puerta cerrada: ¡no es un callejón sin salida!
Escuché estas palabras: “Diles a los que siguieron Mi voz hasta lo que parece un callejón sin salida, que no es un callejón sin salida, sino una puerta cerrada que se abrirá ante ellos en mi momento perfecto”.
Escucho al Espíritu del Señor que dice que muchos de ustedes sienten que llegaron a un callejón sin salida, sin margen para dar la vuelta y se sienten atrapados ahí, sin ningún lugar hacia donde ir. Pero prepárate, porque no estás en un callejón sin salida. Más bien, estás ante una puerta cerrada que está a punto de abrirse de par en par ante ti. La puerta cerrada te protegió de avanzar fuera del momento del Señor.
La apertura de esta puerta trata sobre el tiempo y la alineación divina,
para que tus pasos se establezcan según sus planes perfectos. Dios ordena los
tiempos y las estaciones. Job 38:12 dice:
“¿Has mandado tú a la mañana en tus días? ¿Has
mostrado al alba su lugar …”.
Así como Dios ordena el principio desde el fin, el sol y las estrellas, el agua y la tierra, “así ordena los tiempos, las estaciones y los límites de tu vida”.
Este es el momento de centrarte en la esperanza que tienes delante, concretamente en el Autor y Consumador de esa esperanza. Celebra su bondad, su amor y su fidelidad, mientras te preparas para cruzar el umbral de lo que Él preparó para ti.
Verás al Dios de “más de lo que puedes pedir o imaginar” alineando las piezas necesarias para abrir la puerta (Efesios 3:20). Sacude el desánimo y la desesperanza (incluso la frustración y la ira) y vuelve a alinear tu corazón con las promesas de Dios para tu futuro.
El Señor me entregó este verso para ti en 2 Samuel 7:25: “Ahora pues, Jehová Dios, confirma para siempre la palabra que has hablado sobre tu siervo y sobre su casa, y haz conforme a lo que has dicho”.
Asegúrate de preguntarle al Señor si hay algo que Él quiera preparar en tu corazón mientras esperas. Esperar no es en vano cuando estás esperando activamente y permitiendo que el Señor te prepare para avanzar y cruzar hacia la nueva tierra.
Vuelve a alinear tu corazón y tu mente con su Espíritu que vive en ti, ¡y vuelve a creer! Rechaza todo pensamiento que te acuse de no acertar o de no oír bien su voz. Recuerda, tú eres quien hace tus planes según lo mejor que puedas para escucharlo. “Pero solo Dios ordena y establece tus pasos hacia sus planes y sus propósitos para tu vida”.
Si le encomendaste tus planes al Señor y le pediste que ordene tus pasos, entonces en ese lugar de espera se abrirá para ti la puerta de la promesa cumplida.
No retrocedas ni abandones el lugar hacia donde te llevó la “palabra de Dios sobre tu vida”. ¡Hará lo que dijo!
No estás en un callejón sin salida, estás frente a una puerta que se abrirá en
el momento perfecto de Dios.
Kathi
Pelton

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