lunes, 11 de febrero de 2019

“¡Un tiempo de sueños cumplidos con gran gozo!”



Por Anita Alexander

En los últimos dos meses, “gozo” es la palabra que estuvo dando vueltas en mi espíritu cada vez que miraba hacia adelante y oraba por el 2019. Primero me sorprendí y supuse que esta reacción revelaba que en mi corazón esperaba oír algo diferente del Señor. Quizá estaba esperando oír algo más como “fortalecido”, “apertura” o “victoria”.

Pero cuando abracé esta palabra mientras la oía, mi corazón comenzó a experimentar la lluvia refrescante que trajo esta palabra. Es una lluvia de sanidad, una lluvia de restauración y una lluvia de resurrección. Entonces mi espíritu comenzó a saltar. A lo largo de las Escrituras, ¡el gozo siempre está ligado a la presencia del Señor, a un despertar, al cumplimiento de sus promesas y a su liberación poderosa!

Salmo 16:11 dice: “Me mostrarás la senda de la vida; En tu presencia hay plenitud de gozo; Delicias a tu diestra para siempre”.

Avivamiento, despertar y regreso intencional a la presencia de Dios
Salmo 85:6 dice: “¿No volverás a darnos vida, para que tu pueblo se regocije en ti?”. En este año habrá un regreso intencional hacia la presencia de Dios entre su pueblo que resultará en un gran gozo, canciones de gozo, gritos de gozo, así como el gozo y la celebración que nos rodean como una fortificación y actúan como una fuerza impenetrable para su pueblo (Nehemías 8:10).

El año del Salmo 126
El Señor continuaba diciéndome que este sería el año del Salmo 126. Veamos los versos de este Salmo:

Salmo 126:1 dice: “Cuando Jehová hiciere volver la cautividad de Sion, seremos como los que sueñan”

Cuando los judíos que vivían en el exilio, desterrados y cautivos en Babilonia, llegaron al tiempo del cumplimiento de la profecía, sintieron que volvieron a soñar. En este tiempo se cumplirá la palabra del Señor sobre muchos en el pueblo de Dios. Entrarán en su cumplimiento de tal manera que sentirán como si fuera un sueño. ¡Portarán una gran carga de gozo!

Salmo 126:2 dice: “Entonces nuestra boca se llenará de risa, Y nuestra lengua de alabanza; Entonces dirán entre las naciones: Grandes cosas ha hecho Jehová con éstos”. 

El gozo es el fruto que se manifiesta entre el pueblo de Dios mientras experimenta la fidelidad del Padre hacia su Palabra sobre sus vidas. Sumado a esto, será tan notorio que hará que quienes nos rodean y no sirven a Dios puedan verlo, reconocerlo e incluso proclamarán la bondad de Dios desplegada activamente sobre las vidas del pueblo del Señor.

Salmo 126:3 dice: “Sí, el Señor ha hecho grandes cosas por nosotros, y eso nos llena de alegría”.

¡Esta es la declaración del pueblo de Dios que resonará en esta hora! Se oirá por toda la tierra y será una señal para muchos de la bondad de Dios, su gran fidelidad y su amor hacia sus hijos. El gozo resonará, el pueblo de Dios experimentará el gozo.

Aquí la palabra “alegría” es la misma palabra hebrea usada en Proverbios 17:22: “Gran remedio es el corazón alegre…. Por tanto, creo que el Señor está diciendo que al traer alegría al corazón, en el Salmo 126:3, también traerá sanidad a las heridas que experimentamos en la cautividad.

Fortunas restauradas y restitución
Salmo 126:4 dice: “Ahora, Señor, haz volver a nuestros cautivos como haces volver los arroyos del desierto”. El 20 de diciembre del 2018, antes de irme a dormir estuve mirando por tercera vez la película llamada “Mujer en oro”. Amo esta película porque es como una historia de justicia y restitución. Mi hija y yo la habíamos visto pocos meses antes, ella solo vio una parte antes de quedarse dormida. Esa noche en particular ella preguntó si podíamos terminar de ver la película. Mi hija tiene inclinación profética y es guiada por el Señor, quizá sin saberlo, pero sentí que el Señor la estaba impulsando a ver la película hasta el final.

Volviéndola a ver, me sentí inspirada por esta historia hermosa, incluso luego de haberla visto por tercera vez (si usted aún no la vio, le recomiendo que la vea). Está basada en una historia real sobre una mujer Judía de Austria, cuya familia era extremadamente rica y los Nazis le robaron todas sus posesiones en la Segunda Guerra Mundial. Entre todos sus artefactos había pinturas muy costosas, algunas llegaban a los $100000. Para acortar la historia, luego de la guerra estos artefactos encontraron su lugar en el museo austríaco. El argumento de la película refleja la pelea de la mujer con el gobierno austríaco para recuperar sus pinturas. No le quiero contar toda la historia, pero proféticamente creo que el Señor quiere que retengamos el mensaje de esta película.

La segunda parte de su historia es victoria
El Señor comenzó a hablarme y me dijo: “Anita, para ti es profético que esta vez vuelvas a ver la segunda parte de la película. La segunda parte de la película es una historia de victoria, justicia y restitución. Mi pueblo también está entrando en la segunda parte de sus historias. La primera parte tuvieron que soportar injusticia, robo y destrucción, pero los preservé para un tiempo de justicia. ¡Este es el tiempo para la restitución!”

Me fui a dormir esa noche y soñé con una caja dorada. Sobre la caja pude ver los números 666, pero luego los números rotaban y vi el 999. El Señor dijo: “Estoy haciendo que se corrijan los errores. ¡Estoy provocando una rotación divina! Donde el diablo (666) vino para robar, matar y destruir, pero Yo vine para dar vida y vida en abundancia (999)” (Ver Juan 10:10).

Nueve es el número de la culminación, la justicia y el juicio. Jesús murió en la hora novena y culminó su obra. El Señor dice que está trayendo una culminación a las obras del enemigo sobre las vidas de su pueblo, volteado las mesas y restaurando sus fortunas. Esto será como el Salmo 126:4, será como la lluvia refrescante que restaura los lechos secos de los ríos en el desierto del Neguev. Muchos de nuestros corazones se sienten como lechos secos de ríos debido al robo interminable del enemigo, pero serán inundados por la lluvia refrescante de la restauración.

¡Cosechando con gozo y cantando!
Salmo 126:5 dice: “El que con lágrimas siembra, con regocijo cosecha”.

Este tiempo de cosecha estará marcado por el gozo. Para muchos el tiempo de siembra estuvo marcado por la angustia y la aflicción, ¡pero llegó su tiempo de cosecha y estará cargado con gran gozo y alabanza!

Salmo 126:6 dice: “El que llorando esparce la semilla, cantando recoge sus gavillas”.

Muchos sembraron en tiempos de hambre (hambre del alma, hambruna de finanzas, hambruna de visión, etc). El Señor les dice: “Los que sembraron en tiempos de necesidad y eligieron creer en medio de las circunstancias, decretando lo opuesto a lo que veían; los que sembraron la Palabra en fe, se afirmaron y atravesaron grandes pruebas por ello; los que sembraron en hambruna y a veces tuvieron ganas de comerse la semilla, pero siguieron sembrando, ¡ahora es su tiempo para cosechar! Este es su tiempo para recoger las gavillas. Este es el tiempo para cosechar las obras justas. Este es el tiempo para regocijarse”. ¡Amén!

Anita Alexander


lunes, 4 de febrero de 2019

“Al final del 2019, los pioneros dirán: ¡Mira lo que hizo el Señor!”



Por Christy Johnston

Hay cuatro palabras proféticas que nos estuvieron siguiendo el mes pasado durante nuestro tiempo en los EEUU. Dondequiera que mirábamos o donde nos quedábamos, resaltaban ante nosotros repetidamente todos los días. Las cuatro palabras eran: “Pionero, siempre verde, rápido y país de las maravillas”. Saltaban ante nosotros de maneras inusuales.

Un ejemplo entre muchos es que nuestro hotel se encontraba sobre el “camino del pionero”, frente al “callejón de los pioneros”. Creo que el Espíritu Santo está hablando específicamente sobre los pioneros en este próximo año y en esta estación. Es tiempo para tomar posesión de nuestro país de las maravillas, estará lleno de árboles siempre verdes y ocurrirá rápidamente.

Sus puertas se están fortaleciendo
En los últimos meses hubo una oposición, una presión intensa y creciente sobre los pioneros. Si usted estuvo caminando a través de un tiempo inusual de confusión, oposición, traición y guerra incesante, ¡tome coraje! En sus manos están las llaves de un pionero y su Padre está caminando delante de usted. El Padre está guiando el camino y no estamos solos. La oposición cederá en la medida que continúe avanzando, ¡no baje los brazos ahora! Creo que esta guerra fue enviada como una asignación del enemigo para impedirles a muchos pioneros que descubran y tomen sus Tierras Prometidas.

Aunque la oposición y la guerra espiritual que atravesó este año puede haber sido fiera, pude oír el rugido del Padre para protegerlo: “Amado, todo lo que el enemigo lanzó sobre tu camino, solo sirvió para fortalecerte. Estoy transformando cada flecha en una bendición y cada temor y fracaso en un fruto. Estoy desalojando las zorras de tu tierra. Estoy fortaleciendo tus puertas y bendiciéndote con mucho más”.

Salmo 147:13-14 dice: “Él refuerza los cerrojos de tus puertas y bendice a los que en ti habitan. Él trae la paz a tus fronteras y te sacia con lo mejor del trigo”.  

Nuevas fronteras de gloria en la fiebre del oro
Pude oír en mi espíritu: “Nuevas fronteras”. Tuve una visión sobre comunidades como las de la “fiebre del oro” que nacían y brotaban del desierto por nuestra fidelidad para continuar avanzando. Creo que esto significa que hay nuevas fronteras de gloria y sabiduría divina para descubrir, así como en los días de la “fiebre del oro” del pasado.

Pude ver invenciones que aparecían en estos lugares y cargaban la sabiduría divina y la mente de Dios. Pude ver soluciones y respuestas que descendían desde el Cielo sobre las mentes de los pioneros que perseveraron con su Padre en el camino menos transitado. Puedo ver específicamente que muchas de estas soluciones serían de influencia para revertir las injusticias, particularmente el aborto y el tráfico de personas. Los pioneros que se negaron a volver atrás, se afirmarán en fuentes de gloria que nunca antes se vieron en la tierra. Esta fiebre del oro, la sabiduría y la gloria celestial, afectarán cada esfera de influencia en la tierra.

Una tierra de maravillas con árboles siempre verdes
Donde muchos pioneros resistieron largo tiempo de sequía y desierto, creo que el Padre también estará transformando este año en su Tierra Prometida de “árboles siempre verdes”. Sin embargo, esto no es algo que ocurrirá como si un genio saliera de la lámpara. Su Tierra Prometida de árboles siempre verdes se extenderá mientras usted avanza fielmente, un paso a la vez.

No puedo cansarme de enfatizar esto: Su Tierra Prometida vendrá por las fuerzas del Señor. Sí, siento que hay una gran urgencia por la necesidad de asociarnos con nuestras palabras proféticas. Veo muchas palabras proféticas almacenadas en los estantes de nuestros corazones, juntando polvo en los recuerdos olvidados por mucho tiempo. En esta temporada el Espíritu Santo nos está diciendo que recordemos sus promesas y peleemos con ellas durante este año.

Una de las promesas con las que podemos contender se encuentra en Isaías 41:18-20: “Haré brotar ríos en las áridas cumbres, y manantiales entre los valles. Transformaré el desierto en estanques de agua, y el sequedal en manantiales. Plantaré en el desierto cedros, acacias, mirtos y olivos; en áridas tierras plantaré cipreses, junto con pinos y abetos, para que la gente vea y sepa, y considere y entienda, que la mano del Señor ha hecho esto, que el Santo de Israel lo ha creado”.

Cada uno de estos árboles representa una imagen significativa del cumplimiento de las promesas. Este será un año notable para aquellos que contiendan con las promesas en sus manos. Verán el cumplimiento de las promesas olvidadas por largo tiempo. Estos pioneros se negarán a permitir que la decepción o la amargura se arraiguen en sus corazones. Mirarán a sus Tierras Prometidas con la misma determinación fiera de Josué y Caleb. Dirán al final del 2019: “¡Mira lo que hizo el Señor!”. La tierra que una vez fue un páramo desértico, seco y aterrador, florecerá con árboles siempre verdes. Crecerán y prosperarán en cada estación como árboles perennes, sin importar el clima terrenal. Este próximo tiempo se verá como una tierra de las maravillas llena de árboles siempre verdes.

El cambio rápido está sobre su vida
Puedo sentir el aliento del Padre por los pioneros en este año. Puedo ver la palabra “rápido” sobre usted. Donde estuvo peleando por algo y creyendo por las promesas durante mucho tiempo, este año su contienda producirá la posesión acelerada de su Tierra Prometida. Las zorras están huyendo, la autoridad sobre sus puertas se está fortaleciendo, su desierto se está transformando en una tierra de  maravillas, donde todo reverdece. Está por descubrir nuevas fronteras y esto ocurrirá aceleradamente. Todo lo que se requiere de usted es ejercer fe y ponerse de acuerdo con lo que Dios está hablando. 

Percibo que hay muchos pioneros que se sienten casi escépticos sobre las palabras proféticas para este nuevo año, porque sufrieron muchas decepciones en estos años pasados donde no vieron el cumplimiento de las profecías. Puedo ver al Espíritu Santo llenándolo con un coraje fresco para devolverle la esperanza, una excitación fresca para volver a soñar y una nueva osadía para afirmarse en la fe y creer que Dios hará lo que le prometió.

Las instrucciones que Pablo le entregó a Timoteo en 1 Timoteo 1:18-19, son para los pioneros en esta hora: “Timoteo, hijo mío, te doy este encargo porque tengo en cuenta las profecías que antes se hicieron acerca de ti. Deseo que, apoyado en ellas, pelees la buena batalla y mantengas la fe y una buena conciencia. Por no hacerle caso a su conciencia, algunos han naufragado en la fe”.

Pioneros, este es su tiempo. No se descorazonen ni pierdan la fe. Incluso ahora el Espíritu Santo está llamando a sus recuerdos, las cosas que pensaba que se habían perdido o estaban olvidadas. El Señor lo está llamando a recordar las profecías que habló sobre su vida, porque esas promesas cumplidas glorificarán su Nombre. Este es el año de la manifestación y el alumbramiento de sus promesas, mientras recupera rápido su esperanza. Este es el año donde contemplará con sus ojos la “tierra de las maravillas”, donde verá con asombro y declarará: “¡Mira lo que ha hecho el Señor!”.

Christy Johnston