lunes, 10 de junio de 2019

“¡Prepárese para lo enorme en su vida!”



Por Judy Jacobs

¿Está orando para que Dios se mueva en su vida? ¿Quiere que Él haga algo masivo por usted hoy?

Pude oír al Señor, el Dios de Abraham, diciendo: “Prepárate para que lo masivo ocurra en tu vida”.

Luego dijo: “¡Estuviste esperando esta palabra de mí y hoy te la estoy entregando!”.

Seis días de milagros masivos
“Cuando pienso, cuando hablo, cuando me muevo, siempre lo hago en la enormidad. Hablé y todo el sistema solar comenzó a existir, la tierra surgió lista para ser habitada; y luego creé la vida en la tierra. Los ocho actos de creación se cumplieron en seis días. ¿Puedes creer que esto ocurra? ¡Estoy enviando algo enorme hacia tu vida!”.

El Señor de los ejércitos dice: “Muchos verán y se asombrarán por la masividad y la agresividad de esta palabra. Incluso tú verás mis obras con asombro y preguntarás, ‘¿Cómo Dios hizo esto? ¿Cómo pudo ocurrir tan rápido?’”.

“Hijo mío, te preguntaría si hay algo demasiado difícil para Mí. ¿Puedes creer que algo será transformado, removido y cambiado en los próximos seis días? Mira lo que hice en la tierra en seis días. ¿Estarías de acuerdo que lo que hice fue enorme? ¡Así fue y quiero volver a hacerlo por ti!”.

¡El Señor lo hará!
“¿Recuerdas lo enorme que fue el milagro para Abraham y Sara? Abraham tenía 100 años y Sara tenía 90. Lo que parecía imposible para los hombres fue posible para Mí. Incluso en medio de la risa y la duda de Sara, fui más allá de su fe. Fui abundantemente por encima de lo que pidió o lo que ella pensaba, y puedo hacer lo mismo contigo. Haré por tu vida lo mismo que hice por Sara”.

“Decreté una palabra y el Espíritu Santo te reveló lo que quiere hacer contigo, pero te reíste, dudaste y no creíste. Sin embargo, Yo el Señor lo haré, ¡a pesar de tu fe! Hijo mío, no dudes, solo cree”.

¡No se quite las sandalias de la fe! Dios está abriendo su Mar Rojo
“Todo el ejército del Faraón estaba por alcanzar a los hijos de Israel, pero mira el milagro enorme que hice por ellos. Abrí el Mar Rojo para que pudieran cruzar sobre un terreno seco. Algo se está abriendo delante de ti y te preguntaste, ¿cómo podré ser capaz de cruzar este ‘Mar Rojo’? Sin embargo, estoy a punto de mostrarme enormemente fuerte a tu favor”.

“No verás más al enemigo que estás viendo hoy, porque partiré este asunto en tu vida. Incluso ahora, estoy enviando un ángel delante de ti para asegurar que el terreno esté seco y listo para transitarlo”.

“No te quites las sandalias de la fe. No te las quites ni bajes los brazos, porque estoy por hacer algo enorme en tu día que la gente verá y dirá: ‘¡Dios hizo eso!’. Eso es lo que busco. Amo recibir gloria cuando mis hijos son libertados, para probarle al mundo cuánto los amo”.

Maná fresco para satisfacer tu hambre
“Sí, y estoy enviando maná en grandes cantidades. Estoy enviando cantidades enormes de maná para garantizarte que no vuelvas a tener hambre. No dudes de mi fuente, porque viene. Caerá directamente en tu regazo, en tu casa, en tu cuenta bancaria, en tus hijos y en tu propia alma. Mi maná saciará el hambre de tu corazón. Mi maná es fresco, no es rancio. ¡Prueba y confirma que Soy bueno!”.

¡La liberación está en camino!
Dice el Señor: “Esto enorme que sientes que te está por tragar, no se compara con mi enormidad. Así como liberé a mi siervo Jonás de la boca del gran pez, controlo el mar, a las criaturas del mar y a todo lo que se arrastra por la tierra. No hay tentación que haya alcanzado que no sea común a los hombres, pero soy fiel y no permitiré que sufras y seas tentado más allá de lo que puedas resistir. Cuando venga la tentación, abriré un camino para que puedas escapar, así como hice con mi siervo Jonás, haciendo que el pez lo vomitara. Tu enemigo no te puede devorar. ¡Estoy planeando un camino para que puedas escapar incluso ahora mismo!”.

“Anímate y comprueba que esta prueba no te derribará. En lugar de ello, te hará despegar enormemente”

“Recuerdo los leones enormes que fueron encerrados en la cueva para consumir y destrozar a mi siervo Daniel. Sin embargo, nunca olvides cómo estuve en la cueva con mi siervo Daniel. Estos leones que te estuvieron atacando no podrán devorarte, porque los mirarás y te reirás, y muchos se maravillarán porque no fuiste devorado vivo. Esto es porque Yo soy el Señor, ¡tu Libertador!”.

Dice el Señor: “Cierro las bocas de los leones y no podrán devorarte a ti, a tus familias, a tus finanzas o a tu futuro, ¡porque Soy Dios, tu Protector! ¡El León de la tribu de Judá prevaleció y conquistó!”.

El Señor está dando a luz lo sobrenatural en su vida
“Nunca olvides cómo elegí introducir a mi amado Hijo a la dimensión terrenal a través de los lomos de una adolescente llamada María. ¿Cuán grande fue esta concepción divina? Asimismo, estoy dando a luz algo extraordinariamente enorme en tu vida. En lo natural puede parecer inconcebible, pero así es como me gusta mostrar mi poder, a través de los lentes de la fe, introduciendo lo sobrenatural en lo natural. Eso que se está dando a luz a través de ti tiene un origen sobrenatural, y lo oirás con tus propios oídos: ‘Este es el dedo de Dios’”.

“Estoy haciendo estas cosas por ti, porque te estoy preparando para el mayor testimonio que la gente haya visto. Verán y observarán mi grandeza y mi enormidad, y serán atraídos hacia Mí cuando vean mis milagros, señales y maravillas”.

Dice el Señor: “Se está acercando el día cuando te llame para levantarte y salir de este lugar. Estoy enviando mis milagros en grandes cantidades sobre los que se atrevan a pedir y creer. Me agrada darte todo lo que pidas y te atrevas a soñar. No retendré nada bueno para todos los que caminan correctamente ante Mí”

“¡Mírame hoy y sé sano, sé libre y entra en la amplitud de mi enormidad!”

El Señor de los ejércitos dice: “¡Quiero bendecirte de manera más grande y abundante! Mi enormidad demuestra quién Soy. Clama a Mí y te responderé, y te mostraré cosas grandes que no conoces. Tú clamas y yo responderé… ¡enormemente!”. ¡Aleluya!

Siento que esta palabra es demasiado fuerte en mis huesos, ¡es enorme! ¿Unirá su fe a la mía para creer que Dios hace algo enorme en su vida? 

Judy Jacobs


domingo, 26 de mayo de 2019

“¡Golpee el terreno y no se demore!”




Por Sylvia Neusch

Recientemente, el Señor me estuvo hablando sobre la historia de Eliseo y el rey Joás en 2 Reyes 13:16. En la historia, Eliseo estaba enfermo y pronto moriría por esa enfermedad, pero tenía una asignación o un acto profético pendiente antes de abandonar la tierra. Este no fue solo un acto más, sino un acto profético muy estratégico que incluso tiene un gran significado para nosotros hoy.

Al leer estas historias en la Biblia, queda claro que Dios usa a la gente que quiere comprometerse con él en actos aparentemente “locos”, para cumplir su propósito y su voluntad. En esta historia encontramos un profeta anciano y un rey, disparando flechas a través de una ventana. Sin embargo, mientras obedecía la orden del profeta, su fe tenía el potencial para cambiar las cosas en la atmósfera espiritual sobre la nación.

¡Golpea el terreno!
La historia en 2 Reyes 13:15-19 dice: “Eliseo le dijo: ‘Consigue un arco y varias flechas’. Joás así lo hizo. Luego Eliseo le dijo: ‘Empuña el arco’. Cuando el rey empuñó el arco, Eliseo puso las manos sobre las del rey y le dijo: ‘Abre la ventana que da hacia el oriente’. Joás la abrió, y Eliseo le ordenó: ‘¡Dispara!’. Así lo hizo. Entonces Eliseo declaró: ‘¡Flecha victoriosa del Señor! ¡Flecha victoriosa contra Siria! ¡Tú vas a derrotar a los sirios en Afec hasta acabar con ellos! Así que toma las flechas’, añadió. El rey las tomó, y Eliseo le ordenó: ‘¡Golpea el suelo!’. Joás golpeó el suelo tres veces, y se detuvo. Ante eso, el hombre de Dios se enojó y le dijo: ‘Debiste haber golpeado el suelo cinco o seis veces; entonces habrías derrotado a los sirios hasta acabar con ellos. Pero ahora los derrotarás sólo tres veces’”.

Mientras meditaba en esta historia, el Señor me hizo notar que entramos en un tiempo donde seguir las directivas proféticas que nos entrega, es sumamente importante. Es tiempo para golpear el terreno con las declaraciones del Cielo que traerán cambio y transformación en nuestras atmósferas.

Note que Eliseo impuso sus manos sobre las manos del rey antes que lanzara la primera flecha. Luego, después que el rey lanzara la flecha, Eliseo soltó su declaración poderosa de victoria. Creo que Eliseo estaba soltando una gracia y una impartición en ese tiempo, para que la flecha pudiera dar en el blanco. Esta también es una revelación valiosa para nuestras oraciones y nuestras declaraciones. Mientras oímos al Cielo, operando bajo una gracia profética, nuestras palabras desatarán la misma gracia, mientras avanzamos como las flechas hacia el blanco.

También debemos notar la segunda parte de la historia, donde Eliseo instruye al rey Joás para que golpeara el terreno con las flechas. El rey solo había oído la declaración de victoria que hizo Eliseo sobre Arán, ni bien lanzara la primera flecha por el aire. Entonces, mientras el profeta le instruyó que golpeara el terreno con las flechas obedeció, pero solo las golpeó tres veces y se detuvo. Ahora sabemos que debía haber tenido discernimiento y obedecer lo que le dijo el profeta, por el significado profundo de ese acto.

En realidad, era una costumbre antigua arrojar una flecha o una lanza hacia una nación o un área que un enemigo estaba planeando atacar. Eso significaba una declaración de guerra. Era una declaración de la intención de tomar un nuevo territorio. A la luz de esto, es mucho más sorprendente que el rey fallara en ejecutar el acto profético con fe y discernimiento.

Una fe que obedece y no demora
Siento que Dios está queriendo hablar a través de esta historia para alentarnos a recorrer la distancia en esta nueva era, oyendo su voz y avanzando hasta el cumplimiento pleno sin excusas o retrasos. Además, para mí queda claro que el rey no volvió más tarde para tratar de disparar las flechas, luego de recibir el reproche de Eliseo. Evidentemente, perdió el momento y no habría ganancia en esa actitud. Aunque ahora estamos bajo un pacto de gracia, no debemos tomar ventaja de esa gracia demorando la obediencia, debemos apresurarnos a obedecer el cumplimiento de la voz del Señor.

Mientras transicionamos hacia una nueva era, es imperativo que cambien nuestro pensamiento y el modo de operación hacia lo que Dios está cambiando. Muchas veces, en los últimos meses, sentí al Espíritu Santo recordándome que no debía creer con una mentalidad preconcebida o ver con los lentes del pasado. Él nos está llamando a afirmarnos en una nueva dimensión de fe y autoridad, viendo y creyendo en Dios para alcanzar cosas imposibles. Debemos elevar nuestras expectativas para creer y asociarnos con Dios para más. ¡Él está haciendo algo completamente nuevo!

Marcos 11:23-24 dice: “Les aseguro que si alguno le dice a este monte: ‘Quítate de ahí y tírate al mar’, creyendo, sin abrigar la menor duda de que lo que dice sucederá, lo obtendrá. Por eso les digo: Crean que ya han recibido todo lo que estén pidiendo en oración, y lo obtendrán”.

¡No te calles más!
También oí al Señor que decía: “Estoy sumándole peso a tus palabras. Tus palabras cargan el poder de la vida o la muerte, entonces debes elegir sabiamente qué vas a hablar y a soltar. Mientras te pones de acuerdo con mis planes y estrategias, habrá un poder y un momentum desatado al declarar al ritmo del Cielo”.

“¡No te calles más! ¡Golpea el terreno! Cree que eres poderoso y afírmate en el cumplimiento de las promesas proféticas que se predicaron hace mucho tiempo. Santifica tu lengua para mí, para que solo las alabanzas fluyan de tu boca y no las maldiciones. Camina todos los días en el perdón para que tus flechas se mantengan afiladas y ninguna caerá por tierra. Estoy avanzando en la tierra y juntos tomaremos nuevos territorios para el Reino de la Luz”.  

“¡Abre ampliamente tu boca y la llenaré! (Salmo 81:10). Sí, la llenaré con mis flechas proféticas para derribar toda injusticia, desatar paz y establecer la verdad y la justicia en las naciones”

Sylvia Neusch