miércoles, 16 de noviembre de 2016

“7 Promesas proféticas para el 2017: ¡Dios está pulsando el botón de reset!”


Por Robert Hotchkin

A principios del último mes entramos en el “inicio del año” con la celebración de Rosh Hashanah. Esto nos introdujo en el año hebreo 5777. Al final del próximo mes entraremos en el año 2017 de nuestro muy respetado y ampliamente aceptado calendario gregoriano. Durante este tiempo de transición, el Señor me estuvo hablando sobre lo que viene en este nuevo tiempo. El Señor me entregó siete palabras para el 5777/2017:

1. Dios está pulsando el botón de reset
Esta es la primera palabra que el Señor me entregó para el año nuevo y la compartí con detalle el mes pasado. La resumiré rápidamente. El Señor me habló que estaba listo para “pulsar el botón de reset”. Esta no será solo una oportunidad para volver al casillero de salida y arrancar de nuevo, es mucho más que eso. Involucrará la eliminación de los errores, las frustraciones y los temores del pasado, removiendo los engaños, decepciones, distracciones y retrasos anteriores. También incluirá la gracia para quebrar los patrones que nos limitaron o sabotearon en el pasado.

Vendrá con una visión fresca para ver situaciones, oportunidades y aún a nosotros mismos con una nueva expectativa. Este “reseteo” será un “génesis personal”. El Espíritu Santo cubrirá todo lugar en nuestra vida donde hubo caos, tinieblas y exclusión, y su luz irrumpirá en un “nuevo día” (Génesis 1:1-5).

2. Dejando a un lado nuestras redes
En Mateo 4:19-20, cuando Jesús invitó a Pedro y Andrés a seguirlo, ellos dejaron a un lado sus redes. No necesitaban hacer esto porque las redes fueran perversas o malignas, las redes son solo una herramienta. La invitación del Señor era a caminar junto con Él y descubrir nuevas maneras de hacer las cosas según el Reino. En este nuevo año, el Señor nos está invitando a “dejar a un lado nuestras redes” para que pueda haber una reestructuración y un reordenamiento de nuestra manera de hacer las cosas para tener una mayor fructificación. Esta invitación no tiene que ver tanto con estar abiertos a hacer algo nuevo, como a estar abiertos a hacer las cosas de una nueva manera.

Las “redes” son algo en lo que nos podemos ver atrapados si no tenemos cuidado. Dios nos está invitando, especialmente en las áreas donde vimos frutos, a no quedar atrapados en la manera que hacíamos las cosas en el pasado para poder enseñarnos nuevas formas y aumentar nuestra productividad, nuestro favor y nuestra bendición. En este nuevo año debemos estar dispuestos a “deponer nuestras redes”, mientras el Señor nos invita a abrazar el cambio y hacer las cosas de una manera diferente.

3. Se abrirán puertas únicas e interesantes
La experiencia y el éxito en un área de nuestra vida abrirán las puertas para otras áreas no relacionadas. Estas áreas no tendrán nada que ver con nuestro pasado hasta el punto que nos preguntaremos si considerarlas no es un engaño o una distracción. Una vez que atravesemos el temor, la duda y la confusión del pasado, entraremos en un lugar de gracia y conoceremos que es una oportunidad divina. Así como Pablo fue llamado a los gentiles y Pedro a los judíos (Hechos 9:15, Gálatas 2:7-8), en un principio no tendrá sentido, pero Dios está detrás de ello. El Señor me habló que Donald Trump es una señal de esto en la Tierra. Su éxito en los negocios le abrió una puerta para impactar el campo de la política, con el que no estaba relacionado.

Mientras percibimos estas puertas únicas e interesantes que se abren para nosotros, no debemos preocuparnos para no trasladar nuestras experiencias al nuevo territorio. Trasladaremos la confianza que ganamos en nuestros éxitos anteriores. David no tenía experiencia en asesinar gigantes, pero la confianza que ganó en sí mismo y en Dios durante los días que pastoreaba sus ovejas, le permitieron abrazar la oportunidad única e interesante para defender a Israel de Goliat y los Filisteos (1 Samuel 17:36-37).

4. Cae la temperatura y desciende la presión
En Rosh Hashanah asistí a un evento llamado “El inicio del año” aquí en el valle de Phoenix para compartir las palabras proféticas que el Señor me entregó para este nuevo año. Mientras conducía se encendió una luz de advertencia en mi camioneta para avisarme que la presión de un neumático había descendido bastante. La luz de advertencia estaba cerca del display de la temperatura exterior y pude notar que también había descendido de manera dramática. En ese período del año en Phoenix las temperaturas se mantienen altas hasta bien entrado el mes de Octubre.

Cuando me detuve en una estación de servicio para poner aire en el neumático, el Señor me habló que muchos se encuentran en el horno de la aflicción y bajo una tremenda presión en el espíritu, pero estaba declarando: “Ya basta”. A partir de este tiempo la presión volvería a descender y la temperatura comenzaría a caer. También me dijo que su Pueblo saldría como Sadrac, Mesac y Abed Nego, “sin tener siquiera olor a humo” (Daniel 3:27). Dios revertirá para bien todos los planes que el enemigo trazó para nuestra destrucción (Génesis 50:20).

El calor y la presión que envió el enemigo, esperando destruir nuestra fe, en realidad la probaron y la fortalecieron. Su pueblo emergerá fortalecido y verá un gran derramar de apertura y bendición en esta nueva estación (Daniel 3:30, 1 Pedro 1:7). Es interesante que cuando volví a mi camioneta para continuar el viaje, comenzó a caer una lluvia torrencial, un gran derramar. Dios confirmó su palabra con las señales que siguieron (Marcos 16:20).

5. Surgirán predicadores “3-D”
Está por manifestarse un gran mover de predicadores “3-D” desde las calles en ciudades clave del mundo, una de las primeras donde veremos esto será Londres. Muchos de los que surgieron desde trasfondos de dificultades, indigentes y adictos a las drogas, están a punto de tener encuentros vívidos tipo 3-D con la realidad viviente de Dios. Mientras el Señor se les presenta, serán encendidos para avanzar como discípulos dedicados y devotos, revelando la realidad del Reino y el Rey con “expresiones divinas y dramáticas” que harán real a Jesús para aquellos que no lo estaban buscando (Romanos 10:20). Las esquinas de las calles y los lugares públicos están por cobrar vida con la realidad de Jesús a través de estos “predicadores 3-D” (Hechos 8:6).

6. Las oficinas quedarán deshabitadas
Durante los últimos diez años, estaba rodando en la ruta para ministrar o en nuestro estudio, trabajando fuera de mi casa, usando mi laptop y nuestra cocina como lugar de trabajo. Hace un año el Señor me habló para transformar uno de nuestros cuartos en una oficina en casa. El Espíritu Santo me entregó una visión detallada sobre cómo debería ser ese espacio. Amé la idea y comencé a avanzar en ella.

Terminé corriendo desde un retraso hacia el otro y de un desafío tras otro. Los obreros que contraté para que hicieran unas pequeñas remodelaciones no aparecieron. Pequeños trabajos en la alfombra y en las paredes que demandaban uno o dos días, demoraron semanas o incluso meses. El escritorio que conseguí en un buen trato me llegó golpeado. El proyecto que demoraría una semana o dos a lo sumo, terminó consumiendo casi todo el año. Durante ese tiempo la gente me decía: “Bueno, quizá no debías tener esa oficina”. Pero yo sabía lo que el Señor me había dicho y qué me había mostrado.

Eventualmente, más tarde de lo que esperaba, llegó el día para mudar mi oficina. Ese día el Señor me habló y me dijo: “Sí, a veces fue una batalla pero ahora te estás mudando al oficio que tengo para ti en este tiempo”. Supe que no estaba hablando simplemente del espacio físico, sino de un oficio espiritual. Luego me mostró que el próximo año muchos en el Cuerpo finalmente habitarán los oficios sobre los cuales les estuvo hablando. Aquellos que sintieron que nunca iban a entrar en los oficios ministeriales o en el servicio que el Señor les prometió, lo harán este es el año. Una de las claves será no tratar de forzar las cosas o hacerlas a nuestra manera.

A lo largo de todo el camino, incluyendo las demoras, Dios me dio paz y me dijo que permitió que el proceso durara todo ese tiempo, porque todo tiene un propósito. Génesis 28:15 dice que Él estará con nosotros constantemente hasta que termine por llevarnos hacia donde nos prometió. Este es el año donde el Señor abrirá la puerta para que muchos puedan habitar el “oficio” al cual los llamó.

7. Surge un movimiento de santidad heroica
Cuando analizamos las últimas dos décadas en el Cuerpo de Cristo, una de las cosas más notables es la revelación del corazón del Padre (especialmente desde la “Bendición de Toronto”). Una de las razones para este gran derramar del amor del Padre fue establecer el fundamento para el próximo mover de “santidad heroica” que ahora está comenzando a agitarse en la Iglesia. Las Escrituras nos dicen que si amamos al Señor, obedeceremos su Palabra (Juan 14:15), pero también dice que lo amamos porque Él nos amó primero (1 Juan 4:19). Desde la revelación profunda del amor del Padre que se estuvo soltando durante las últimas dos décadas, está ocurriendo una agitación en los corazones de su pueblo, marcado por una “certeza de pertenencia” (Marcos 1:11).

Desde esta profunda convicción de ser completamente amados, aceptados, cubiertos y cuidados por lo que somos, habrá aumento del enamoramiento radical con Jesús que incrementará la obediencia correcta, completamente libre de religión, obras personales o auto justificación. Habrá una respuesta entusiasta para aceptar la invitación a ser santos como Él es santo (1 Pedro 1:14-16). La santidad se celebrará, se apreciará y se premiará. Este mover de santidad heroica se está agitando ahora como parte de la manifestación de los hijos maduros que toda la creación está reclamando (Romanos 8:19, Hebreos 5:14). Los hombres y las mujeres de Dios abrazarán este movimiento de santidad heroica y correrán con él, teniendo un impacto profundo del Reino en esferas de influencia cada vez mayores.

Directivas de oración
Oramos y acordamos lo siguiente:
1. Se sueltan comienzos renovados. Dondequiera que haya tinieblas, caos o exclusión, Dios está enviando su luz y el “amanecer de un nuevo día”.

2. Hay una mayor gracia para la sabiduría y la flexibilidad. Abrazaremos el cambio, dejando ir la manera como hacíamos las cosas en el pasado, siguiendo a Jesús más de cerca y permitiéndole revelarnos nuevas herramientas y técnicas para una mayor fructificación.

3. Nos moveremos en favor, fe y osadía, abrazando oportunidades únicas e interesantes que el Señor establece en nuestro camino.

4. Se terminó la “olla a presión” en el espíritu que muchos estuvieron experimentando. Ordenamos que la presión disminuya y caiga la temperatura. Declaramos que estamos surgiendo victoriosos, fortalecidos y bendecidos.

5. En ciudades por todo el mundo, los predicadores declararán la verdad de Jesús con osadía y testificarán poderosamente de la realidad sobrenatural del Él y su Reino. Las multitudes se reunirán y oirán con atención por los milagros que se manifestarán.

6. Se removieron todos los impedimentos, bloqueos y retrasos. La voluntad de Dios está con nosotros y terminará llevándonos hacia donde nos prometió.

7. El fuego del amor del Señor quemará cada rastro de egoísmo, arrogancia, carnalidad o perversión que haya en nosotros. Conoceremos y daremos a conocer el amor del Señor de una manera más profunda, atrapando la promesa y la provisión de ser santos porque Él es santo.

Robert Hotchkin
(www.elijahlist.com)


Dios dice: “¡En mi Espíritu no estás confinado al tiempo!”


Por Jo Ellen Stevens

Recientemente el Señor me recordó que “no existe el tiempo en la eternidad”
Años atrás estaba arrodillada sobre el piso del local de la “Primera Asamblea de Dios”, bajo un banco y perseverando en el Espíritu. Cuando me di cuenta, había un gran charco en el suelo donde habían caído mis lágrimas como una lluvia sobre la alfombra. Me parecía extraño y asombroso, porque juraría que solo estuve allí 5 minutos, a lo sumo 10. Sin embargo, cuando observé el reloj habían pasado dos horas y media. En verdad, ¡no podía creerlo!  

En la eternidad podemos ir hacia adelante o hacia atrás
En la carne estamos confinados al tiempo, pero no es así cuando nos movemos en el Espíritu. Cuando estamos en el Espíritu podemos ver en el tiempo, tanto hacia adelante como hacia atrás. En ese momento Dios nos puede dar una palabra de conocimiento acerca de una persona, una situación del pasado o una profecía sobre lo que vendrá. Una palabra de sabiduría para nosotros o para alguien más, podría ser considerada como un pronóstico. Esto se debe a que tenemos su Espíritu en nosotros. Eclesiastés dice que la eternidad habita en nosotros.

Eclesiastés 3:11 dice: “Dios hizo todo hermoso en su momento, y puso en la mente humana el sentido del tiempo, aun cuando el hombre no alcanza a comprender la obra que Dios realiza de principio a fin”.

¡La memoria de la eternidad está en nosotros!
¿Sabía que la eternidad está en su corazón? En la medida que entramos en el Espíritu y buscamos las cosas profundas de Dios, Él nos mostrará las cosas que vendrán, pero el hecho es que eso ya está terminado en la eternidad. ¿Su mente le explotó? Es correcto, ¡tenemos memoria de la eternidad en nuestro espíritu recreado!

Muchas veces lo que el mundo llama “Déjà vu” (en francés significa “ya visto”) es experimentar simplemente una palabra de conocimiento acerca de algo en la eternidad que habita en nuestro espíritu y estuvo allí todo el tiempo. El Espíritu Santo está trayendo todas las cosas a nuestra memoria.

Juan 14:26 dice: “Pero el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, les enseñará todas las cosas y les hará recordar todo lo que les he dicho”.

Tiempo para declarar su cumplimiento
Muchas veces vemos las cosas del futuro que siempre estuvieron allí, establecidas en el Cielo, pero es tiempo de declarar su cumplimiento en el tiempo establecido. Por esta razón, cuando buscamos a Dios y entramos en la dimensión del Espíritu, comenzamos a recibir revelación para el futuro que es relevante para un tiempo como este. La llave de David era la intimidad con Dios, entrando en su presencia. Allí recibía revelación.

Y el tiempo dejó de existir
Muchos años atrás, en ese mismo tiempo de oración, Dios me entregó un sueño. En ese sueño pude ver dos manos que descendían desde el Cielo y enrollaban el cielo, mientras una voz decía: “¡El tiempo dejó de existir!”. Cuando recibí esta visión, el Señor me mostró que cuando el tiempo dejó de ser, podíamos ver la dimensión eterna que siempre nos rodeó todo el tiempo. Pero no podemos ver esto en esta dimensión debido al tiempo. Vemos… pero podemos verla ahora.

1 Corintios 2:7-12 dice: “Más bien, exponemos el misterio de la sabiduría de Dios, una sabiduría que ha estado escondida y que Dios había destinado para nuestra gloria desde la eternidad. Ninguno de los gobernantes de este mundo la entendió, porque de haberla entendido no habrían crucificado al Señor de la gloria. Sin embargo, como está escrito: ‘Ningún ojo ha visto, ningún oído ha escuchado, ninguna mente humana ha concebido lo que Dios ha preparado para quienes lo aman’”.

“Ahora bien, Dios nos ha revelado esto por medio de su Espíritu, pues el Espíritu lo examina todo, hasta las profundidades de Dios. En efecto, ¿quién conoce los pensamientos del ser humano sino su propio espíritu que está en él? Asimismo, nadie conoce los pensamientos de Dios sino el Espíritu de Dios. Nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo sino el Espíritu que procede de Dios, para que entendamos lo que por su gracia él nos ha concedido”.

Como puede ver, si el enemigo hubiera sabido que cuando crucificó a Jesús se multiplicaría a sí mismo en todos lo que lo recibieron, el enemigo jamás lo hubiera crucificado. En este momento todos estamos llenos de eternidad y tenemos acceso a lo que está más allá de este mundo, libre del tiempo. Ahora tenemos acceso a los misterios de Dios y a las cosas eternas. No hay velo que pueda impedirnos acceder a todo lo que el ojo aún no ha visto.

¿Cómo nos ayuda esto ahora?
Este conocimiento nos ayuda cuando entramos en el Espíritu. Ahora podemos ver lo que ya está hecho en el Cielo y traer la dimensión eterna en este espacio llamado tiempo. Esto ocurre cuando decimos lo que oímos y hacemos lo que vemos que Dios está haciendo.

Apocalipsis 19:10 dice: “Me postré a sus pies para adorarlo. Pero él me dijo: ¡No, cuidado! Soy un siervo como tú y como tus hermanos que se mantienen fieles al testimonio de Jesús. ¡Adora sólo a Dios! El testimonio de Jesús es el Espíritu que inspira la profecía”. 

Como puede ver, el testimonio de Jesús fue que solo hacía lo que veía hacer al Padre y hablaba lo que oía decir al Padre. Por eso Jesús les dijo a sus discípulos en Mateo 18:18: “Les aseguro que todo lo que ustedes aten en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desaten en la tierra quedará desatado en el cielo”.

El Señor quiere conocer
El Señor está diciendo: “¡Ya quedó establecido en el Cielo! Entra en el lugar donde te senté, donde no existe el tiempo. Entra en mi reposo y verás lo que yo veo, oirás lo que oigo y decretarás lo que está terminado en la eternidad sobre tu situación terrenal. Porque las cosas que se ven son temporales, pero las cosas que no se ven son eternas y duran para siempre. ¡Tienes la autoridad para traer la eternidad dentro del tiempo por medio de tu adoración, por causa de lo que hice!”.

“¡Es tiempo para decretar lo que ves! Es tiempo para decretar algo y será establecido en la tierra. Estoy llamando a mis hijos e hijas maduras para que entren en el Reino eterno. Te estoy llamando a trascender al tiempo como Mi Hijo cuando caminó sobre la tierra. Es tiempo para traer lo eterno al lugar llamado tiempo”.

Jo Ellen Stevens

(www.elijahlist.com)