lunes, 13 de abril de 2015

“El fluir del cielo que está llegando es expansivo, explosivo y oportuno”

 

 Por Tim Sheets

 

clip_image002Esta palabra profética fue entregada el viernes 13 de febrero del 2015 en la Cumbre profética en la Iglesia Oasis, en Middletown, Ohio. Los conferencistas fueron Chuck Pierce, Dutch Sheets y Tim Sheets.

 

Estamos entrando en el tiempo de un peso de gloria mucho mayor

 

clip_image004Palabra profética entregada por el apóstol Tim Sheets:
El Señor dice:
“Cuando se encontró iniquidad en el querubín rebelde, mi gloria surgió a través de los cielos y se revelaron niveles superiores de autoridad, poder, dominio y fuerza, marcando a fuego a lucifer y a sus caídos para siempre como perdedores. Ahora surgiré con una mayor gloria en este tiempo, a través de mi Iglesia remanente. Mi poder ahora surgirá en niveles cada vez mayores y una vez más, el perdedor eterno será derrotado por mi poder glorioso”.

 

El Señor dice: “Mi Espíritu revelará un poder y una autoridad superior a través de mis hijos campeones en niveles y en números nunca antes visto en nuestros tiempos. Mi Espíritu y sus ángeles serán el apoyo evidente, soltando y reforzando las estrategias que producen las victorias que te prometí. El mundo no ha visto lo que ahora será demostrado por mis guerreros remanentes. La Iglesia no ha realizado lo que hará ahora mientras surge mi poder. Ahora entrarás en un tiempo de una gloria mucho mayor, porque llegó la culminación del tiempo. La gracia y la gloria serán multiplicadas exponencialmente, pudiéndose ver y sentir por experiencia personal. Será una autoridad, poder, dominio y fuerza demostrables de manera real. Mi Iglesia no será derrotada por el perdedor”.

 

¿Qué ocurrirá cuando mi gloria surja para ti hoy?

El Señor dice: “Mi gloria se manifestó cuando llegó el tiempo para que mi pueblo dejara la esclavitud en Egipto y lo cambiaran por la tierra que les prometí. Manifesté mi presencia en el fuego y en la nube, mostrándoles el camino hacia la herencia prometida. Debes oír la palabra del Señor, porque es el consejo inmutable: Necesitas dejar la esclavitud y entrar en la herencia prometida. ¡No debe haber más retrasos! Entra en la estación de gran gloria y recibe promesa, tras promesa, tras promesa, tras promesa… Se quebrarán los yugos de esclavitud bajo un peso creciente de gloria. Aumentaré el peso de mi poder y mi presencia. Despedazaré el yugo impuesto. Guiaré el camino. Levántate y resplandece, porque vino tu luz, la gloria del Señor se está levantando sobre tu vida. En este tiempo la gloria que surgirá sobre tu vida se demostrará de maneras reales, tangibles y visibles. Estás entrando en el tiempo del surgimiento continuo y progresivo de mi gloria”.

 

clip_image006“La presencia de tu Rey surgirá en medio de ti. Su presencia radiante llenará los santuarios y el peso de su presencia desatará las esperanzas demoradas en los corazones de sus herederos con ola tras ola de gloria. Serás transformado hacia niveles crecientes de gloria. Serás cada vez más lleno y relleno mientras la presencia manifiesta del Señor se acerca cada vez más a tu vida. Estás entrando en una estación de un gozo indecible, ¡lleno de mi gloria!”.

 

“Mi gloria surgió cuando llegó el tiempo para cambiar de la ley a la gracia en Pentecostés. Mi gloria se pudo demostrar de una manera real. Mi presencia se reveló en el fuego, el viento y en los sonidos del Cielo, mi pueblo fue ungido para ser herederos con poder. El surgimiento de mi presencia en tu tiempo, en el Pentecostés de hoy, ahora incrementará cada vez más su peso. El aumento del peso de Quien soy desatará la unción en tu vida para ser quién eres: ‘un heredero ungido fluyendo en niveles cada vez mayores de gracia y gloria, un heredero ungido para desatar el poder del Rey sobre la tierra, un heredero ungido para prevalecer sobre el perdedor eterno, un heredero con gran autoridad, un heredero que testificará en el poder del Espíritu Santo’”. 

 

El Señor dice: “La presencia del Rey ahora surgirá en medio de ti, con un derramar tras otro de poder, refrigerio, dones, unciones y poder para ser quien realmente eres: ‘un heredero de Dios y coheredero con Cristo’… ¡Heredero en las asignaciones del Cielo! ¡Sí, es tiempo para que vuelva a surgir el poder glorioso de tu Dios! Es tiempo para que tus promesas se manifiesten, será el cumplimiento pleno de tus promesas. ¡Es la estación para que mi presencia se vuelva cada vez más pesada! Es el tiempo para que la Iglesia con un propósito asombroso se macere en una gloria asombrosa. Esta gloria se demostrará de una manera real, tangible y visible que se podrá sentir. Esta gloria será poderosa para cambiar vidas”.

 

clip_image008Estoy aumentando la intensidad de mi poder, podrás verlo con claridad

Pude oír al Señor diciendo: “Ahora entrarás en la estación de la versión amplificada. Ahora amplificaré mi voz sobre la tierra. Amplificaré la voz de mi remanente. Mi evangelio será amplificado. Mi verdad será amplificada. Mis ángeles están trabajando para amplificar los esfuerzos de mi Reino. Estoy amplificando mi poder. Estoy amplificando los milagros. Estoy amplificando las señales y maravillas. Estoy amplificando las sanidades. Ahora el mundo podrá ver la versión amplificada de mi Reino. ¡Estoy amplificando todo! Ya envié las órdenes: ¡Amplifiquen! El perdedor experimentará la versión amplificada, una Iglesia gloriosa sin arrugas y sin manchas. Esa es mi palabra”.

 

El Espíritu del Señor dice: “Ahora demostraré el poder desatado en la Sangre de Cristo el Todopoderoso, en los niveles prometidos. Ahora llevaré a mi remanente hacia las fuentes de vida que compró la Sangre del Creador. Ahora habrá un fluir y un desbordamiento del poder del Cielo que es expansivo, explosivo y oportuno. La ventaja oportuna de los redimidos por la Sangre del sacrificio de Cristo ahora se verá claramente sobre mi pueblo, mientras se combinan con mi gracia y mi favor. Ahora se están soltando mi gracia y mi favor, unciones multiplicadas que se verán en nuestro tiempo”.

 

El Señor dice: “Llevé a mi pueblo de gloria en gloria y ahora los llevaré aún más arriba en mi presencia. Ahora, desde mi presencia manifiesta, el mundo verá la sinergia de los tiempos. Veré la sinergia de las vasijas de oración en el Cielo. Se verá el propósito culminante de la Cruz del Salvador poderoso. Se verá el poder sobrenatural y restaurador asombroso de la Cruz. Se verá el poder de la Sangre de Emanuel. Se ver él poder redentor de la Sangre del pacto que desata la herencia ordenada, porque estás entrando en la culminación del ciclo hacia otro Pentecostés”.

 

El Señor decreta: “Ahora demostraré el poder de mi Sangre que sustituye el poder de la sangre de los corderos sacrificados en Egipto. El mayor éxodo en la historia del mundo no serán los tres millones de almas que salieron de Egipto. Será el éxodo de billones de almas que saldrán de las tinieblas hacia el Reino de la luz. ¡Tendré mi cosecha! Verás el avivamiento rodando por toda tu tierra. Los jinetes del destino ahora se montarán sobre corceles santos y cabalgarán conmigo hacia la batalla. El infierno nunca lo ha gustado. La Iglesia nunca la ha gustado. Mis ejércitos de ángeles montaron caballos de guerra para reforzar y batallar junto a mi remanente de guerreros”.

 

clip_image010El Señor dice: “¡Oigan el sonido estruendoso de las huestes! ¡Oigan el sonido del Rey entre ustedes! ¡Oigan el sonido de las fortalezas del enemigo que se desmenuzan! ¡Oigan el sonido de los muros aplastados ante sus pies! ¡Oigan el grito victorioso del triunfo! ¡Oigan el sonido de los esclavos liberados! Oigan el grito de las multitudes en el valle de la decisión mientras proclaman: ‘Mi ceguera fue sanada, ¡ahora puedo ver! ¡Mis yugos se quebraron y ahora puedo correr!’ ¡Corre con ellos! ¡Corre hacia niveles mayores de gloria!”.

 

¡Ven Señor!

 

Nota: Cuando Tim profetizó la parte sobre la versión amplificada, Chuck Pierce saltó de su asiento. El Señor le había hablado el año anterior que debía volver a leer la Biblia en versión Ampliada.

 

Tim Sheets

(www.elijahlist.com)

 

“¡Dios lo está cultivando! Si la vida le entrega limones, haga limonada”

 

 Por Paulette Reed

 

clip_image002Lecciones de los limoneros

Tengo dos limoneros justo detrás de mi casa. Me gozo al verlos crecer, florear y cargar fruto. Recientemente cuando regresaba a casa luego de un viaje, me sorprendí al encontrar el primer limonero completamente cargado de limones. Sin embargo, desafortunadamente el segundo árbol no tenía un solo fruto colgando de sus ramas. La única señal visible de actividad eran unos pequeños limones que estaban caídos en el suelo junto al árbol. 

 

clip_image004Mientras hacía mis tareas hogareñas en Arizona, aprendí que el segundo árbol había experimentado lo que comúnmente se llama “caída del fruto”. Es un poco desconcertante y algo triste ver un árbol hermosamente floreado solo para ver sus frutos tirados en el suelo antes de tiempo. Sin embargo, aprendí que es normal que algunos limones pequeños cayeran si el árbol iba a cargar más fruto del que podría ser capaz de soportar.

 

En realidad un limonero atraviesa tres períodos donde se cae el fruto cada año. La primera caída ocurre cuando el 70 u 80% de las flores caen del árbol sin haber cuajado. Esto es seguido una semana después por un pequeño fruto que también cae del árbol. La tercera caída ocurre en la primavera cuando el fruto tiene el tamaño de una pelota de golf, debido a factores ambientales que no se pueden controlar, como cambios repentinos de temperatura y lluvias fuertes. Pero sin importar qué provoca esto, podemos afirmar que Dios creó brillantemente el árbol para que a veces dejara caer su fruto.

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Dios creó el limonero para que pueda llevar más fruto del que puede soportar, sabiendo que habría frutos que caerían antes de tiempo. Aquí vemos una lección valiosa para nosotros. Cuando nacimos de nuevo ardemos tanto para Dios que queremos hacer todas las cosas para Él. Como si quisiéramos recuperar los años perdidos, comenzamos a soñar con emprender negocios, enseñar, predicar, ir a las naciones, pintar, arreglar el jardín, escribir y mucho más. Parece que todo lo que atrapa nuestro interés, aún si fuera por un momento, nos apasiona y queremos hacerlo para el Señor.

 

Pero mientras pasa el tiempo nos afirmamos en el Hijo y somos nutridos para madurar como el árbol. Luego nos damos cuenta que quizá tengamos más proyectos brotando de los que podemos sostener, con toda seguridad Dios no nos llamó a hacer todo lo que se necesita realizar. Nos extendemos tanto que parece que nada se completa con excelencia, y en algunos casos no se completan para nada. Durante estas temporadas de realización entran en acción las tijeras del Espíritu Santo, porque es el tiempo para que se caiga el fruto sobrante en nuestra vida.

 

Como nos involucramos en demasiadas cosas, Dios debe podar algunas de ellas para que podamos concretar con excelencia las pocas cosas que en realidad Él nos llamó a realizar. El Evangelio establece con claridad este proceso en Juan 15:2, cuando Jesús dijo: Toda rama que en mí no da fruto, la corta; pero toda rama que da fruto la poda para que dé más fruto todavía. Es importante darnos cuenta que es el Maestro jardinero quien “repetidamente” poda cada rama.

 

clip_image008¡El Señor nos está cultivando para que llevemos más fruto!

Mientras recogía el fruto que se ve en la foto de la derecha, supe que el Señor me estaba mostrando su abundancia para el 2015. Decreto sobre su vida que el 2015 es el año que cargará más fruto de lo que pidió o aún se imaginó. Pero para que pueda llevar un fruto bueno y delicioso, primero debe experimentar la caída de algunos frutos en su vida. Las cosas que pensaba que Dios le dijo que hiciera, pero ahora se dio cuenta que realizó por su celo, caerán al suelo. El fruto que permanezca en el árbol continuará creciendo y madurando, y las ramas serán capaces de sostener ese fruto.

 

Yo sé que algunos de ustedes están siendo podados ahora mismo y están viviendo la caída de algunos frutos en sus vidas. Los vientos y las tormentas de la vida hicieron que cayeran algunas cosas que no estaban apropiadamente sostenidas. Pero las buenas nuevas es que no importa la estación en la que nos encontremos ahora mismo, el Señor fijó sus ojos en usted. Lo está observando con cuidado, lo está cultivando y se está asegurando que ninguno de sus frutos caiga por tierra. Dios quiere lo mejor para usted y guiará sus sueños y promesas hacia la fructificación. En estos últimos días necesitamos tener certeza que estamos haciendo lo que nos llamó a hacer y estamos dando a luz lo que nos llamó a realizar. Ese camino producirá el fruto del Espíritu y no el fruto que cultivamos en nuestra carne.

 

En Deuteronomio 7:13, Dios nos promete: Te amará, te multiplicará y bendecirá el fruto de tu vientre, y también el fruto de la tierra que juró a tus antepasados que les daría. Es decir, bendecirá el trigo, el vino y el aceite, y las crías de tus ganados y los corderos de tus rebaños.

 

No importa lo que hoy está atravesando, debe saber que Dios provoca y permite la caída del fruto en nuestra vida para que podamos llevar más fruto para su gloria. Aunque pueda ser doloroso en el momento, Dios está trabajando verdaderamente en todas las cosas para nuestro bien (ver Romanos 8:28). Si la vida le entrega limones, entonces haga limonada.

 

Paulette Reed

(www.elijahlist.com)