martes, 28 de julio de 2015

“La comprensión de nuestros sueños está arraigada en la historia hebrea”

 Por James W. Goll

 

clip_image002La mayoría de los cristianos hoy son virtualmente ignorantes de la rica herencia del lenguaje de los sueños y la revelación que les fueron legadas por la Iglesia a lo largo de su historia. En realidad, este legado es más antiguo que la Iglesia. El lenguaje cristiano, como la Iglesia misma, tiene sus raíces en el judaísmo antiguo. Con una historia tan larga, ¿por qué esta dimensión importante de la experiencia cristiana sigue siendo desconocida o desapercibida para tantos creyentes?

 

El Nuevo Testamento dice que Jesucristo es el mismo ayer, hoy y por siempre. Con Dios no “existe cambio o sombra de variación”. En otras palabras, Dios nunca cambia. Las cosas que Dios hizo mucho tiempo atrás y a lo largo de la historia, son las mismas que hace hoy y son las que continuará haciendo siempre. Él es eternamente el Dios del presente. El lenguaje de los sueños es el idioma de los tiempos. Este es uno de los caminos misteriosos que Dios cruza en nuestra vida. Él invade nuestra zona de comodidad. Nos visitará en la noche y simplemente nos hablará.

 

Virtualmente clip_image004los sueños, las visiones y las interpretaciones son parte de cada cultura y religión sobre la tierra, esto fue así a través de los tiempos. Incluso es más cierto para el judaísmo y el cristianismo que para cualquier otra religión, porque judíos y cristianos adoran al Dios único y verdadero, el autor de la revelación. En consecuencia, aceptar los sueños como un medio legítimo para la revelación y la comunicación espiritual es seguir el fluir de la historia, especialmente historia la bíblica y de la Iglesia.

 

Nuestra herencia hebraica

Como un lenguaje espiritual por medio del cual Dios nos habla, los sueños y las visiones están firmemente arraigados en el Antiguo Testamento. Como todas las culturas que los rodeaban, los antiguos hebreos estaban muy abiertos a los sueños, por ser un canal de comunicación divina. Sin embargo, al mismo tiempo su enfoque hacia los sueños era más crítico y menos supersticioso que en las culturas paganas de sus días. Esto se debía en parte a su conocimiento y comprensión del Dios verdadero, como Él mismo se les había revelado a ellos.

El Antiguo Testamento está lleno de gente que tuvo encuentros divinos en este sentido más amplio: Enoc, Noé, Abram (Abraham), Jacob, José, Moisés, Josué, Gedeón, Manoa y su esposa (los padres de Sansón), Samuel, David, Salomón, Job, Elías, Eliseo, Isaías, Jeremías, Ezequiel, Daniel, Jonás y el resto de los profetas.

 

Sin embargo, estar abiertos a los sueños no fue suficiente. Los judíos también le daban una gran importancia a la interpretación apropiada de los sueños y visiones, para poder discernir si representaban o no la voz del Señor. Este enfoque en el análisis de los sueños está basado en Deuteronomio 18:9-22, el único pasaje en la ley que trata específicamente el tema de los sueños y las visiones. El pasaje contiene tanto una prohibición como una promesa. Cuando los israelitas entraron y poseyeron la tierra de Canaán, no tuvieron nada que ver con las religiones paganas de los cananeos con sus brujos, hechiceros, adivinos, mediums, agoreros y encantadores que invocaban a los muertos y realizaban otras prácticas ocultas.

 

Por otro lado, la promesa de Dios era: Por eso levantaré entre sus hermanos un profeta como tú; pondré mis palabras en su boca, y él les dirá todo lo que yo le mande Tal vez te preguntes: ¿Cómo podré reconocer un mensaje que no provenga del Señor? Si lo que el profeta proclame en nombre del Señor no se cumple ni se realiza, será señal de que su mensaje no proviene del Señor. Ese profeta habrá hablado con presunción. No le temas.

 

Los judíos piadosos toman con mucha seriedad cada declaración profética u otros mensajes de revelación, incluidos los sueños. Mientras se mantenían abiertos y expectantes a esta manera de hablar de Dios, aplicaban estándares cuidadosos para analizar la validez del mensaje y el mensajero. Al hacer esto, fijaron un precedente que sigue aplicando para nosotros el día de hoy. En nuestros propios sueños también debemos recordar la advertencia del Nuevo Testamento: Queridos hermanos, no crean a cualquiera que pretenda estar inspirado por el Espíritu, sino sométanlo a prueba para ver si es de Dios, porque han salido por el mundo muchos falsos profetas” (1 Juan 4:1).

 

La práctica judía de los sueños

Incluso hoy, los judíos piadosos toman los sueños divinos y su lenguaje con mucha seriedad. Tienen una tradición bien establecida del ritual de las oraciones antes de dormir, diseñado para preparar el corazón y la mente para dormir, manteniéndose abiertos a la visitación de Dios por medio de los sueños. Muchos judíos aprenden estas oraciones y principios en una forma abreviada en su infancia temprana, mientras oyen a sus padres recitarlas cada noche. “Tanto para los adultos como para los niños, este ritual a la hora de dormir expresa gratitud por el día que pasó y crea un pasaje entre el estado de vigilia hacia un sueño significativo y lleno de vida”.

 

clip_image006Ciertas prácticas en los sueños se pueden añadir a las oraciones tradicionales para intensificar nuestra preparación para los sueños. Estas incluyen el uso de un sefer chalomot o “libro de sueños”, y un tiempo de “cheshbon hanefesh” o “reflexión”, donde hacemos un inventario del alma. Antes que podamos comprender nuestros sueños debemos reflexionar en ellos y antes de reflexionar en ellos necesitamos recordarlos. Ese es el propósito de sefer chalomot.

 

Mantener un diario o una agenda junto a la cama nos ayudará a recordar nuestros sueños. Será más fácil recordar nuestros sueños si los registramos ni bien nos despertamos, aún en medio de la noche. Cualquier tipo de formato que sea cómodo para registrar los sueños servirá. A veces todo lo que se necesita para recordar nuestros sueños es hacer un compromiso personal para recordarlos. Si usted no tiene el hábito de recordar o registrar sus sueños, sea paciente. Probablemente requerirá un poco de tiempo antes de desarrollar esta habilidad.

 

Tres pasos simples

Aquí vemos tres principios básicos para manejar el lenguaje de los sueños que nos llegan desde la tradición hebrea. Primero, debemos esperar que Dios hable. Segundo, debemos esperar que Dios nos permita recordar lo que nos entregó. Tercero, debemos tener un libro de sueños a la mano donde registrarlos. ¿No es simple? El segundo paso en el tiempo de preparación antes de ir a dormir, la cheshbon hanefesh, es una actividad reflexiva donde tomamos tiempo para revisar nuestro día y hacer un inventario de nuestra alma.

 

Revisar nuestro día justo antes de irnos a dormir puede ayudarnos a centrar nuestros pensamientos y alentar la revelación en sueños productivos. Esta cheshbon hanefesh nocturna es una pequeña versión del auto examen que desarrollan los judíos en los días previos entre Rosh Hashanah (el año nuevo) y Yom Kippur (el día del perdón). Durante este tiempo los judíos reflexionan en sus vidas a lo largo del año que pasó y lo hacen de una manera analítica, antes de avanzar hacia el nuevo año.

 

Si nunca trató de hacer este ejercicio de una manera regular y se debe estar preguntando cómo hacerlo. Aquí presento algunas preguntas para ayudarlo a comenzar. Cuando comience su proceso de reflexión personal, considere lo siguiente:

clip_image008¿Qué le ocurrió hoy?

¿Con quiénes se encontró?

¿Cuáles fueron los sentimientos diferentes que experimentó?

¿De qué se sintió orgulloso?

¿Qué cosas piensa que podría desarrollar?

¿A quiénes quisiera perdonar? ¿Le concedió el beneficio de la duda a alguien que lo incomodó?

¿Con quienes desea disculparse por los errores que puede haber cometido? ¿A quiénes les gustaría pedirles perdón?

¿Cómo desearía que Dios lo perdone?

¿Desearía orar por la salud o la felicidad de alguien?

¿Cuáles son sus esperanzas para el día de mañana?

 

Preguntas como estas nos pueden ayudar a poner nuestra mente en un estado de reflexión que nos conducirá a recibir los sueños. También nos ayuda a conectar nuestros corazones con el corazón de nuestro Padre y enfocar nuestras mentes para mirar a la Roca, Jesucristo, de quien somos tallados.

 

Oraciones judías para antes de dormir

El cheshbon hanefesh prepara el corazón y la mente para la tefilah, las oraciones de la hora de dormir. En realidad esto constituye una oración en tres partes. La primera parte es la oración Ha'mapil (‘Aquel que vence’), en la cual le pedimos a Dios por una noche de buenos sueños y la sensación de una protección segura mientras dormimos:

 

“Bendito seas, Dios nuestro, lleno de Gracia, Guardián del mundo, Quien llena de sueño mis ojos y cierra mis párpados. El Dios de aquellos que vinieron antes que yo, ayúdame a descansar plácidamente y a levantarme en paz. Mientras duermo que no sea perturbado por ideas perversas o sueños espantosos que pudieran venir durante la noche. Que mi sueño sea tanto de reposo como revelador. Bendito seas Dios, por iluminar todo el mundo de maneras gloriosas”.

 

La segunda parte de la oración es la Sh'ma, que es conocida por igual por muchos, tanto judíos como no judíos. Surge de Deuteronomio 6:4, la Sh'ma es el fundamento central de la creencia y la lealtad judía:

 

“Oye Israel, El Señor es tu Dios, el Señor uno es”.

 

La tercera parte y la final de la oración antes de ir a dormir, se denomina la “Oración de los ángeles”, porque es un llamado hacia Dios para que envíe a sus ángeles para que nos protejan durante la noche y nos permitan sentir la seguridad de su presencia… A nuestra diestra está Miguel, el ángel del amor y a nuestra izquierda está Gabriel, el ángel del poder. Delante de nosotros está Uriel, el ángel de luz y detrás de nosotros está Rafael, el ángel de sanidad. Sobre nosotros está la Shekhinah, la presencia inmanente de Dios.

 

Esta oración es la siguiente:

 

“En el Nombre del Señor, Dios de Israel: Que el ángel Miguel se encuentre a mi diestra y Gabriel a mi izquierda. Que delante de mí esté Uriel y detrás de mí Rafael. Que sobre mi cabeza se establezca la Shekhinah El, la presencia de Dios”.

 

Hay una gran sabiduría (y siglos de experiencia), detrás de estas oraciones, tan simples e infantiles como pudieran parecer. Pero recuerde, Jesús dijo: “El que no reciba el Reino de Dios como un niño pequeño, definitivamente no podrá entrar en él”. La fe de un niño le agrada a Dios, porque es la clase de fe que nos abre el acceso hacia su presencia.

 

Esta es parte de nuestra herencia, algo que se perdió en el Cuerpo de Cristo. Es tiempo para que como seguidores de Cristo, volvamos a nuestras raíces hebraicas y esperemos recibir revelación, aún mientras dormimos. Debemos desechar la práctica griega de sobredimensionar el peso de la mente y volver a los encuentros de corazón a corazón, de espíritu a espíritu, con el Dios viviente.

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El poder de los sueños

Los sueños son algo poderoso. Pueden alcanzarnos, tocarnos y cambiar nuestras vidas de una manera como ningún otro medio de comunicación puede lograr. No debemos menospreciar los sueños. No debemos darles la espalda como muchos hicieron en la Iglesia a lo largo de los siglos. Debemos abrirnos al lenguaje del mundo de los sueños y, en la tradición de los judíos, esperar que Dios nos hable a través de los sueños, esperando recordar lo que nos dijo para que nuestra vida cambie como respuesta hacia sus palabras.  

 

Como nuestros pioneros judíos, debemos crear una cultura donde el espíritu de revelación no solo existe sino florece. Es tiempo para recobrar nuestra primogenitura espiritual y ser hijos e hijas que caminen por una senda iluminada por Aquel que es el autor de los sueños.

 

¡Que los sueños se multipliquen en su vida!

 

James W. Goll

(www.elijahlist.com)

 

“Estamos siendo preparados para una Unción fresca”

 Por Dr. Sandie Freed

 

clip_image002¡Historia de mi perra Hannah y el aceite fresco!

Mi perra Hannah de un año es la cosa más astuta. Permítame decirle que ella corre por la casa… ¡solo por si acaso! Aquellos de ustedes que aman a los animales comprenderán. Solo unos días atrás la llevé hacia la clínica veterinaria y la dejé allí como de costumbre. Estuvo un largo rato allí hasta que me llamaron para que la fuera a buscar y esto me preocupó bastante. Usualmente solo pasa allí unas pocas horas, pero esta vez parece como si hubiera estado todo el día. Cuando llegué a buscarla, una de las mujeres que trabaja allí me dijo: “¡Hoy Hannah recibió un especial del día!”.

 

clip_image004“¿Especial?”

Nunca pedí el tratamiento especial, incluso no sabía que había uno especial. “Sí, realmente recibió un tratamiento real”. Repicó otra muchacha. Me quedé pensando en eso… ahora me gusta el término “tratamiento real”. Estaba sobre un almohadón que parecía al que se usa para presentar una corona, pero en su lugar estaba Hannah. Su pelo era de un color púrpura real, así como sus uñas. Cuando me incliné para besar a Hannah, noté que olía de una manera diferente. Normalmente olía a perfume de perro, pero esta vez olía a incienso y mirra. Me incliné para olerla una vez más… sí, era incienso y mirra. Miré a la veterinaria y le pregunté si estaban usando un nuevo perfume de perros. Ella sonrió con una gran sonrisa y respondió: “Ungimos a Hannah todo el día con aceite”.

 
Eso me estremeció… aunque también me sorprendió. No sabía cuántos creyentes trabajaban allí o por qué se sintieron impulsados a ungir a mi perro ese día. Entonces pregunté y dije:
“¡Eso es maravilloso! Yo unjo a Hannah cada vez que está enferma o cuando la llevo al veterinario. ¿Estaba enferma hoy? ¿Por eso la ungieron con aceite?”. Su respuesta fue: “No, solo sentimos ungirla. ¡Hoy debe haber necesitado aceite fresco!”. Mi espíritu pegó un salto cuando oí que el Señor me decía: “Esta es una demostración profética de todo lo que estoy haciendo con mi pueblo. Así como Hannah estuvo siendo preparada para el aceite fresco, estoy preparando a mi pueblo para que reciba el aceite fresco. Hay una Unción fresca que se está derramando sobre mi pueblo y lo estoy posicionando para que la reciba”.

 

La lucha entre lo nuevo y lo viejo

Amados, siempre dije: “No limiten la manera que elije Dios para hablarles”. La manera como me habló a través de la visita de mi perro a la veterinaria fue una experiencia absolutamente asombrosa. Mientras conducía hacia mi casa, el Espíritu Santo comenzó a ministrarme sobre la lucha espiritual en la que nos encontramos y cómo es usada para prepararnos para un nuevo tiempo de Unción fresca.

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Dios nos está sacando de lo viejo para introducirnos en lo nuevo. En tiempos de transición no estamos completamente libres de lo viejo, ni estamos del todo metidos en lo nuevo.
 Esta es una de las razones por la cual tenemos luchas. Queremos salir de lo viejo… AHORA… para poder experimentar lo nuevo, ¿cierto? Pero la transición requiere que nos determinemos a dejar por completo el tiempo anterior y seguir la voz del Señor. 


Dios le habló algo profundo a Samuel y también está haciendo lo mismo con cada uno de nosotros. Dijo:
¿Cuánto tiempo vas a quedarte llorando por Saúl, si ya lo he rechazado como rey de Israel?” (1 Samuel 16:1). Samuel se lamentaba no solo por Samuel, también por el tiempo pasado en el cual Samuel había reinado. Todos miramos hacia atrás con demasiada frecuencia hacia nuestras experiencias pasadas y nos lamentamos por ellas. Existen muchas cosas que reinaron sobre nuestros corazones y vidas que Dios nos está instando a dejar atrás para poder avanzar. Soy como muchos de ustedes cuando nos lamentamos por las pérdidas, las decepciones y aún la pérdida de visión.

 

¡Me reproché a mí misma, a los demás e incluso a Dios! Somos desafiados por el Señor a dejar de lamentarnos por el pasado, pero aferrados a la promesa que Dios siempre restaurará las cosas mejor de lo que eran y en su tiempo soberano. Lamentarnos nos impedirá perseverar avanzando hacia el tiempo nuevo. Si no dejamos ir el tiempo pasado, el lamento cobrará fuerza y experimentaremos una pérdida de visión. Fue importante para Samuel cambiar su lamento antes de poder cumplir su propio destino.

 

¡Llene su cuerno con aceite!

El verso 1 termina con una instrucción de Dios hacia Samuel: Mejor llena de aceite tu cuerno, y ponte en camino. Voy a enviarte a Belén, a la casa de Isaí, pues he escogido como rey a uno de sus hijos” (1 Samuel 16:1). Es importante que notemos tres cosas en este pasaje. Saber que Dios había desafiado a Samuel a dejar el pasado al decirle: “Llena tu cuerno de aceite”. Sin embargo, luego le dijo: “Ve”. Finalmente establece que “enviará” a Samuel a ungir al próximo rey. Tenga en mente que en todo momento, Samuel fue posicionado para recibir aceite fresco para poder cumplir su destino. Primero tuvo que dejar atrás el tiempo pasado, esto es lo que ocurrió para que pudiera posicionarse para la Unción fresca que necesitaría en el nuevo tiempo.


Amados, nosotros también estamos siendo preparados para lo mismo. La palabra “envió” tiene una aplicación apostólica de ser enviados para cumplir un destino y una comisión divina. Sin embargo, debemos tener aceite fresco para ser efectivos y capacitados. Debemos tener una provisión fresca. ¿Alguna vez olió el aceite rancio cuando está viejo? Si le ocurrió, seguro tiene una gran comprensión de la necesidad de contar con el aceite fresco del Espíritu Santo para este nuevo tiempo.

 

clip_image008¡Es tiempo de enfocarnos y avanzar!

Pude oír que decía y también me lo decía a mí misma: “Si no sabes hacia dónde vas, entonces cualquier camino te llevará hacia allí”. Dios le dijo a Samuel hacia dónde debía ir. Le dijo que lo estaba enviando a la casa de Isaí el belenita. Dios está siendo muy específico en este tiempo apostólico de comisión. En el Antiguo Testamento leemos sobre Israel saliendo de Egipto; estaban en un tiempo de transición ¿cierto? Sin embargo, tuvieron que salir del lugar viejo para entrar al nuevo. Si recuerda Éxodo 14, se relata cuando el Señor le dijo a Moisés que acampara en Pi-Hahirot (verso 1). Esto significa “el lugar de la libertad”.

 

Amado lector, Dios nos está diciendo hoy que el nuevo lugar y el nuevo tiempo, desatarán una libertad fresca en nosotros. Pero si nos quedamos en lo antiguo, permaneceremos en esclavitud. Otro lugar donde el Señor los envió es Baal-zefón (verso 2), que significa “el señor del norte”. Muchas veces el término “norte” se usa simbólicamente para describir un juicio. A veces el Señor nos llamará a salir de un lugar y un tiempo antiguo para que pueda juzgar a nuestros enemigos. Nuestro enemigo puede ser el temor, la ansiedad, el fracaso, la frustración, etc. Pero le puedo asegurar esto: “Dios siempre nos está buscando y desea lo mejor para nosotros; ¡siempre! Si nos está llamando a salir de lo viejo, esto significa que algo grande se encuentra más allá de ese punto”.

 

¿Quiere una Unción fresca?

Creo que todos somos como Ester y nacimos para un tiempo como este (Ester 4:14). En mi libro “Ladrones de destino: Derrotando a los espíritus de seducción para alcanzar su propósito en Dios”, escribo todo un capítulo sobre cómo Ester fue preparada con una Unción fresca para su rol futuro como reina. Ester se había manifestado en el momento justo, pero tuvo que dejar atrás su vida pasada para poder entrar en lo nuevo. Soportó mucha preparación y luego vino la oposición de Amán, el amalecita, quién trató de destruirla a ella y a su nación.

 
La preparación de Ester incluyó una limpieza profunda, dietas de purificación y el proceso de unción de su cuerpo, todos estos procesos fueron necesarios para poder conocer a su futuro esposo. Sí, ella fue ungida, pero la palabra “ungida” en esta historia significa que frotaban el aceite aromático hasta que penetraba su piel, hasta el momento cuando ella se “transformaba” en la fragancia. Lo aliento a leer mi libro para comprender los diferentes tipos de aceites y las fragancias con las que prepararon a Ester. Sí, hay una fragancia preparada para que cada uno de nosotros pueda entrar en nuestro destino. Yo sé que usted está listo para una unción fresca.
Debemos dejar el pasado en el pasado, ¿lo haremos? ¡Nos espera nuestro destino!

 

Quiero orar con poder para ayudarlo a llegar allí:

“Señor, oro por cada lector hoy y te pido que enciendas una pasión dentro de ellos para avanzar hacia su futuro. Oro para que puedan dejar atrás las penas, los temores y las preocupaciones del pasado para declarar con valentía que alcanzaremos nuestro destino divino. Gracias Señor por alentarnos en este viaje mientras nos afirmamos para avanzar con una gran fe. En el Nombre de Jesús, ¡Amén!”.

 

Tiempo de impartición: 

“Ahora mismo, en el Nombre de Jesús, imparto el coraje para dejar atrás el pasado, ver el futuro y avanzar hacia la Tierra Prometida. Le imparto la habilidad para derrotar la oposición del espíritu amalecita que trata de robarnos nuestro destino y cada espíritu de mentira que trata de llenarnos de temor o intimidación. Por tu Espíritu, Señor, imparto fuerza sobrenatural sobre su vida. ¡Amén!”. (Ahora simplemente cierre sus ojos y abra sus manos para recibir esta impartición por fe).

 

Amor y bendiciones,

 

Sandie Freed

(www.elijahlist.com)