martes, 19 de mayo de 2020

“¡Observe el horizonte! Cinco estrategias para cabalgar sobre las olas del despertar”





Por Christy Johnston

Quiero compartir una visión que tuve hace poco y sentí que no debía compartirla hasta ahora. Habla de cinco eventos específicos: Dos en los cuales ya nos encontramos y tres que vendrán. También quiero compartir algunas estrategias de oración para usted, así que lo animo a leer hasta el final.

El Tsunami
En la visión estaba de pie en la costa de un gran océano. Las olas eran calmadas y relativamente quietas, mientras me encontraba en la línea del agua, los susurros tranquilos del viento y las olas suaves rompían sobre la arena a mis pies. Pude oír al Señor que decía: “Continúa mirando al horizonte”. Mis ojos siguieron fijos en el horizonte, que se mantuvo sin cambios durante un tiempo. Repentinamente, comencé a sentir un sacudón violento debajo del terreno sobre el que estaba de pie y las aguas comenzaron a retroceder rápidamente ante mis pies. Fui sacudida, pero no perdí el pie por causa de esto. Mientras las aguas retrocedían, sentí como una succión poderosa, como un vacío que chupaba las aguas y la arena que me rodeaba. Sorpresivamente, miré hacia abajo y reconocí que esta era una señal del tsunami que se acercaba.

Volví a oír la voz del Señor: “Quédate quieta. Sigue mirando al horizonte”. No sentí temor o una sensación de malestar, en lugar de ello me sentí excitada por la expectativa. Volví a mirar a mis pies, mientras no podía hacer otra cosa que sentir que las aguas se retiraban de una manera tan drástica que no quedaban residuos de humedad y ya no podía sentir la arena. En lugar de ello, sentía un lecho de roca debajo de mí, donde estaba parada. Luego noté algunos cangrejos de arena y otros moradores de las profundidades comenzaron a surgir de sus madrigueras y se escabullían, alejándose en un movimiento rápido y aterrador.

Luego pude oír al Señor una tercera vez: “Quédate quieta. Sigue mirando al horizonte”. Mis ojos se volvieron a ajustar en el horizonte, pero seguía sin ver nada. Sin embargo, pude oír algo… un sonido nuevo con el cual no estaba familiarizado, un rugido atronador tan fuerte que la arena que me rodeaba comenzó a sacudirse, pero permanecí firme sobre el lecho de roca. Luego pude verlo… un tremendo barril de agua que surgía sobre el horizonte y alcanzaba la playa. No solo podía ver un barril sino muchos que siguieron al primero.

Luego volví a oír la voz del Señor una cuarta vez: “Quédate quieta. Prepárate para el impacto”. Comencé a prepararme para este arribo, pero no con la respuesta típica para la llegada de un tsunami, encogiéndome o escapando. En lugar de ello, acomodé mis pies con firmeza sobre el lecho de roca y extendí mis brazos. Mientras profundizaba mis pies, podía volver a sentir el agua que comenzaba a brotar desde el terreno debajo de mis pies. Brotaba rápidamente del lecho de rocas como una fuente subterránea que surgía salvajemente. El agua me rodeó como una piscina.

Mientras las olas poderosas se acercaban a la tierra, me alcanzó una ráfaga de viento repentina. Fue un viento feroz, pero extrañamente no me derribó ni me rodeó, agitando un remolino en la piscina de agua en la cual ahora estaba inmersa.

Aunque parecía lo increíblemente fuerte que era, era una sensación de gozo, me sentía como un niño en un paseo. Justo un momento después del viento golpeó el tsunami de agua, pero la piscina de agua donde me encontraba fue como un escudo que me rodeó, como si estuviera viva. Me rodeó y me cargó hacia la cima de la ola, haciéndome estar de pie y cabalgando por encima de la gran ola de agua, mientras se aceleraba tierra adentro. Mientras irrumpía en la tierra, pude ver que se tragaba montañas sin esfuerzo y las engullía por completo. Miré hacia abajo y noté incontables miles de personas que fueron arrastrados en estas olas. No se habían ahogado, solo fueron arrastrados por estas aguas grandes y poderosas.

Primero quiero decir que mientras los tsunamis hablan de destrucción, en esta visión sentí que no había una sensación de “catástrofe cercana” o “destrucción” sobre la gente que estaba en la tierra. En lugar de ello, sentí que la destrucción se concentraba contra el enemigo y compartiré acerca de esto. Separé esta visión y estudié los versos que aplicaban a ella, encontrando que hay cinco eventos que el Señor me mostró, con cinco estrategias de dirección que nos verá a lo largo de las próximas semanas, meses e incluso años (digo esto con una expectativa esperanzadora y no como una catástrofe cercana).

1. El sacudón y la Roca
Creo que el sacudón implica a los tiempos en los que nos encontramos. Este virus no viene del Señor. Sin embargo, creo que el sacudón viene de Él. El Señor está usando este tiempo para sacudir a los ídolos y las cosas sobre las que una vez depositamos nuestra confianza, hasta el último de nosotros. Todo lo que pudo ser sacudido, ha sido sacudido, pero Él es fiel para protegernos a través del proceso.

En la visión, quedó claro que no perdía el apoyo de mis pies. Entonces anímese, porque el sacudón es necesario. Aunque las cosas a su alrededor se puedan sacudir, usted sigue parado en la Roca y no perderá el apoyo para sus pies. Aunque la arena que lo rodea está siendo arrastrada, usted se encontrará parado sobre la roca inconmovible de nuestro fiel Señor, Jesucristo. El Señor está usando esto para remover la paja y está provocando que su remanente se levante en medio de todo esto. Esta es una parte del sacudimiento que hará que el temor del Señor sea magnificado en esta hora de una manera santa. No estoy hablando del “temor del corazón” sino del “asombro y la maravilla” del Señor que están siendo restauradas en este momento sin precedentes de la historia. 

Amós 9:9 dice: “Daré la orden de zarandear al pueblo de Israel entre todas las naciones, como se zarandea la arena en una criba, sin que caiga a tierra ni una sola piedra”.

Estrategia divina para este momento de sacudimiento:
Mantenga sus pies plantados en Jesús, la Roca. Así como sentí el lecho de rocas debajo de mis pies. Anímese, usted es parte del remanente fiel y el Señor no permitirá que se pierda de su vista o caiga por tierra. Guarde la palabra del Señor todos los días.

2. El retroceso de las aguas y el atalaya
Creo que también estamos parados en este momento donde observamos las aguas retrocediendo. Está ocurriendo una gran exposición de los planes ocultos, planes que estuvieron escondidos en la oscuridad. Donde hubo una succión poderosa que hizo retroceder todas las aguas que una vez cubrieron a los “habitantes de las profundidades”, creo que vamos a ver una “exposición” de las agendas demoníacas reveladas, para que todo el mundo las pueda ver. Estas agendas demoníacas no tendrán lugar donde esconderse y serán forzadas a huir despavoridas.

Creo que esto está hablando de los planes políticos perversos contra el presidente de los EEUU, los que están involucrados en agendas ocultas de tráfico sexual, agendas ocultas contra los nonatos e incluso agendas contra la Iglesia. En este sentido, supe que los cangrejos representaban algo negativo y hablando proféticamente, los cangrejos representan fortalezas, cosas inmundas y cánceres ocultos.

Salmo 48:5 dice: “… pero al verla quedaron pasmados, y asustados emprendieron la retirada”.

Estrategia divina para el retroceso:
Cuando pude ver el retroceso de las aguas, oí que el Señor me decía: “Quédate quieta. Sigue mirando el horizonte”. Creo que esto les está hablando específicamente a los atalayas en esta hora, los que Dios posicionó como vigilantes y guardianes sobre las tierras. El Señor le está hablando para declarar el final desde el principio. Ordéneles a los habitantes de las profundidades que sean expuestos en el nombre poderoso de Jesús. Háblele a todo lo inmundo, comunicándole que se terminó su tiempo de ocultamiento. Ordéneles a las fortalezas que sean desarraigadas, desalojadas, forzadas a salir a la luz y quedar expuestas por la Luz del Hijo, en el nombre de Jesús. Quédese quieto y vea la liberación del Señor.

3. El sonido y el viento: Un nuevo sonido de adoración
Primero oí un sonido inusual con el cual no estaba familiarizada. Creo que esto habla de un nuevo sonido de adoración que precede al derramar poderoso. La adoración está comenzando a manifestarse, incluso ahora, por toda la tierra. Una vez más, volví a estudiar la historia de Pentecostés y encontré que un sonido precedió al fuego del Espíritu Santo.

En la visión, afirmaba mis pies con determinación sobre la roca y abría ampliamente mis brazos, como rendida. Creo que esta es una ilustración del Señor, impartiendo en esta hora un nuevo sonido a través de la adoración. Mientras el Cuerpo de Cristo se posiciona con firmeza en la Roca y se rinde por completo a Él, se manifestará un nuevo sonido que se oirá y se sentirá por toda la tierra, como un sonido explosivo que rompe la barrera del sonido. Nos introducirá en el viento del Espíritu Santo que provocará olas de avivamiento que golpearán la tierra, una tras otra.

Estrategia divina para este nuevo sonido:
Para cada hijo e hija: Este es un momento para asumir una posición y contemplar el rostro del Amado. También siento que esta es una estrategia y una directiva para los adoradores y los salmistas en esta hora. Antes que llegara el sonido, pude oír al Señor que me decía: “Quédate quieta. Sigue mirando el horizonte”. Creo que Él lo está dirigiendo a “seguir observando” y oyendo este nuevo sonido que nunca se oyó antes en la tierra, un sonido que solo se escuchó en el Cielo hasta este punto y surgirá a través de usted en este momento. Preste atención a las letras y las melodías que comenzará a oír, y prepárese a impartir estas canciones y sonidos rápidamente. Estos son los sonidos que anunciarán el derramar poderoso del Espíritu Santo.

4. El pozo de agua: Los pozos antiguos
Continué oyendo en mi espíritu estas palabras de Números 21:17: “En esa ocasión Israel entonó este cántico: ¡Que brote el agua! ¡Que cante el pozo!”. También venía a mi mente la canción de Jesus Culture, “En el Río”. Sentí como si fueran pozos antiguos de renovación que el Señor estaba haciendo brotar a través de su pueblo en esta hora de despertar. También siento que estos “pozos antiguos” tienen la estrategia y la revelación divina para esta hora en la que vivimos.

Mientras usted se posiciona con firmeza en la Roca, el pozo mismo, las aguas del Espíritu Santo, brotarán en y desde su vida, y será como un muro y una guarnición a su alrededor. Los ríos de agua viva del Señor lo cargarán y lo harán cabalgar sobre las olas de avivamiento que están en los horizontes de la tierra y están a punto de estallar en nuestra dimensión natural. Cabalgará sobre estas olas con autoridad, estrategia y dirección. En este momento de la visión surgieron de mí las palabras del Señor: “cíñete para el impacto”. Nuestra adoración nos está fortaleciendo como un todo, haciéndonos más fuertes y preparados para las próximas olas que vienen.

Estrategia divina para los pozos antiguos:
“Aquiétate” y “cíñete para el impacto”. Esta es la dirección de plantarnos firmemente en la Palabra que el Señor habló sobre este momento. Traen un adelanto de lo que Él le habló y le prometió. Su rendición y adoración por medio del sacudimiento (los brazos abiertos y extendidos) harán que estos pozos antiguos de agua viva se eleven desde su interior, surjan a través de usted y lo rodeen. El Señor lo está posicionando, protegiendo y preparando para los días asombrosos que vienen por delante.

5. Las olas de tsunami y los montes allanados
Cuando cabalgaba por la cresta de las olas y observaba cómo aplanaban y engullían los montes debajo de mí sin esfuerzo, creo que esto habla de un nuevo nivel de autoridad más elevado que viene sobre el Cuerpo de Cristo. Las fortalezas contra las que pasamos años orando para que cayeran, serán aplanadas en un momento en esta próxima hora.

Volverá a cabalgar por la cresta de las olas del despertar y el avivamiento, y no tendrá que temer a las olas que vendrán. Será una cabalgata de excitación, por eso debe quedarse quieto, observar el horizonte y ceñirse para lo que está por venir. El número incontable de personas que había visto, creo que representan a los pródigos que volverán al Padre en estas horas de despertar. Serán atrapados por este mover poderoso y serán cargados sobre los ríos de agua viva del Señor. Dios se está moviendo poderosamente, el terreno está listo y preparado. La cosecha está madura.

Isaías 41:15-16 dice: “Te convertiré en una trilladora nueva y afilada, de doble filo. Trillarás las montañas y las harás polvo; convertirás en paja las colinas. Las aventarás y se las llevará el viento; ¡un vendaval las dispersará! Pero tú te alegrarás en el Señor, te gloriarás en el Santo de Israel”.

Estrategias divinas para las próximas olas:
Será un movimiento sin esfuerzo, mientras lo empujan hacia la cresta de las olas, pero eso requerirá su rendición. Continúe sosteniendo la guardia, continúe afirmándose en la Palabra y continúe adorando. Luego, observe mientras el Señor vuelve a hacer brotar los pozos antiguos dentro de usted y expone a los perversos que deben huir despavoridos. Impartirá un derramar poderoso del Espíritu Santo que será limpiador y renovador, derramándose sobre toda la tierra cansada y fatigada.

Comience a llamar a las olas, comience a llamar a los perdidos en su familia que serán arrastrados por esta ola (no se ahogarán, serán arrastrados por ella). Siga hablándole a las montañas de imposibilidad, están por allanarse delante de usted. El Abridor de caminos está en movimiento. Debe posicionarse para estar listo.

¡Mire hacia el horizonte, porque ahí viene!

Christy Johnston


“Cinco tipos de oposición que usted puede estar enfrentando y por qué



Por Nate Johnston

Cinco tipos de oposición que usted debe estar enfrentando
1. Oposición al reinicio/reposo profundo:
Aquí es donde el enemigo pelea en su contra para que no pueda entrar en el lugar secreto, bombardeándolo con negocios, esfuerzo, presión para que se hagan la cosas y distracciones abrumadoras repentinas. La sanidad y la limpieza de corazón es muy importante ahora mismo, y para algunos de ustedes, Dios está haciendo una renovación profunda, cortando ataduras ocultas y removiendo heridas y traumas que usted no sabía que cargaba.

2. Oposición a la claridad para recibir revelación/diseños:
Aquí es donde el enemigo envía murmuración y palabras en su contra, donde la atmósfera se siente densa y la confusión trata de tomar el control. Mientras Dios siempre está hablando, se siente como si las piezas no se conectaran o no quedara claro. Para mucha gente ahora esto quedó manifestado en la batalla de la mente en contra de ellos y en la tentación de volver a caer en las mentalidades antiguas, los temores y el pánico, pero principalmente vienen por medio de las palabras de burla y juicio de la gente. La guerra en su contra para recibir está ocurriendo, porque ahora mismo la entrega es vital.

3. Oposición a su voz:
En un tiempo donde la profecía pura y clara ha sido necesaria como nunca antes, hubo una asignación obvia para callar las voces que se estaban levantando. Con frecuencia se disfraza de sabiduría, prudencia y pureza protectora (todo lo cual es necesario), este espíritu impostor quiere callar lo profético causando divisiones y acusación. Es un espíritu crítico que, en lugar de transmitir esperanza, transmite opiniones y agendas personales. Esto hace que las verdaderas voces de esperanza se callen y se oculten.

4. Oposición a lo que Dios está edificando en usted:
Aquí es donde el enemigo lo golpea directamente en la misma área que Dios realmente está sumando favor, unción, convicción y visión. Él quiere sabotearlo, haciendo que se vuelva a replantearse a sí mismo, trayendo control sobre la gente y medidas para contaminarlo o provocando retrasos y retrocesos/puertas cerradas en los lugares que Dios le prometió.

5. Oposición hacia su manto y su misión/comisión:
Esto es muy parecido a la oposición contra lo que Dios está edificando en usted, pero específicamente la oposición viene como un resultado directo del crecimiento notorio en el que entró y el oficio/comisión que está delante de usted. El enemigo ve el manto nuevo, su fuego repentino y su autoridad creciente, y estuvo batallando contra la designación con debilidad y decepción. Aquí es donde necesita sabiduría y discernimiento para conocer que ya no carga yugos, la armadura equivocada o los asuntos de otras personas; solo se involucra en la unción y el manto que Dios le impartió.

¿Por qué estoy tratando con la oposición en este momento?
1. Dios lo está llevando de gloria en gloria. Su historia está cambiando. Su historial está cambiando.

2. Dios lo está elevando más allá de una manera de vivir a la que estaba acostumbrado. Él está administrando su bálsamo de sanidad, restauración y justicia por todos los años que pasaron. Es la línea en la arena para que pueda avanzar plenamente hacia este tiempo.

3. ¡Vienen nuevos diseños y visión sobre su vida! Usted se encuentra en una nueva era que es desconocida y Dios le está entregando direcciones claras, coordenadas y detalles de la misión en su GPS, para que las pueda administrar y caminar en ellas.

4. La voz que antes fue oculta, aplastada, silenciada y tímida, se transformará repentinamente en un rugido en su interior y encontrará su camino hacia la superficie. Ya no habrá una agenda, un territorio para protegerse de manera egoísta y no habrá motivaciones personales o auto promoción. La tierra necesita el sonido puro de su voz para atravesar el ruido.

5. Dios lo está edificando, estableciendo y ungiendo de una manera fresca, moviéndolo como nunca antes lo ha visto.

6. Usted ha sido comisionado por Dios en el desierto y ahora está saliendo de ese tiempo con un manto pesado de gobierno glorioso y un llamado a las naciones para verlas volviéndose a Jesús.

¿Cómo debo responder?
1. Tome el terreno elevado. Persevere en el lugar secreto. Batalle por el. Hebreos 4:11 dice: “Esforcémonos, pues, por entrar en ese reposo…”. Perseverar puede ser difícil, pero es el único lugar donde puede ser libre/claro. Póngase la armadura. Tenga comunión de manera regular.

2. Reprenda el viento y las olas. Esta es su posición ofensiva. Suelte la Palabra y ate lo que viene en su contra. Limpie la atmósfera. Dígale a la oposición que se detenga en el nombre de Jesús.

3. ¡Sacúdase y avance! Hechos 18:6 dice: “Pero cuando los judíos se opusieron a Pablo y lo insultaron, éste se sacudió la ropa en señal de protesta…”. No permita que la oposición lo detenga; resista o se volverá lento.

4. Mantenga su visión hacia adelante, sin importar lo que venga. Escriba la visión, profetícela, administre sus promesas y cuídelas con su vida.

¡Mire lo que hizo Dios! Debemos mantener nuestros ojos en Jesús, más que en la tormenta o cualquier otra pandemia. ¿Qué está haciendo y diciendo Dios sobre su vida ahora mismo?

Nate Johnston


martes, 5 de mayo de 2020

“¡El capullo! Su vestidor divino, con un nuevo guardarropas”




Por Jodie Hughes

La transformación que está ocurriendo en el Cuerpo de Cristo, es como la que ocurre en una mariposa. En este momento hay muchos cambios que están ocurriendo por todas partes y están sucediendo más rápido que lo que podemos seguir. Pero el Señor le permitiría conocer que ahora mismo hay un lugar seguro, debajo de sus alas, donde el reposo y la transformación divina están ocurriendo en medio de este tiempo.

Este lugar de paz y reposo está escondido del caos. Es como un capullo divino donde somos invitados a reposar. En este lugar estamos seguros, encapsulados y guardados en un momento de rendición profunda en la presencia del Señor. Surgiremos de este capullo de transformación, así como ocurre con una mariposa y listos para emprender el vuelo hacia lo “nuevo” que Dios le estuvo hablando a su pueblo.

La gran cosecha está sobre la tierra. Dios lo está preparando, equipando y enviando de nuevo hacia una nueva normalidad, pero con nuevas actualizaciones que le permitirán prosperar en medio del gran cambio. Estamos siendo redefinidos y realineados con el corazón del Cielo, inmersos en un reajuste divino.

La mariposa
El Señor me estuvo señalando las mariposas en este tiempo, como un símbolo de esperanza. La transformación que el Señor está haciendo es vital, pero también es hermosa. Sus planos para nosotros están llenos de esperanza y no para dañarnos (Jeremías 29:11).

Así como el comienzo del viaje de una mariposa, antes de entrar en el capullo, es muy diferente al final, después de emerger del capullo; el Cuerpo de Cristo también emergerá de este tiempo diferente a lo que era antes. Este no es un tiempo de aislamiento, es una oportunidad para una redefinición, recalibración y regeneración, para acceder a las promesas actualizadas y una claridad aguda.

La intención de Dios no es dañarnos. La intención de Dios no es destruir a la Iglesia, sino sumarle fortaleza y belleza para que pueda cargar la mayor gloria que se profetizó durante tanto tiempo. La Iglesia es amada por Dios y solo el enemigo desea dañarla. Dios la está redefiniendo y recalibrando, pero con la intención de expandirla y no para disminuirla.

La santidad y la rendición son las únicas opciones dentro de un capullo… y para prosperar en este tiempo, es esencial nuestra entrega ante el llamado a una rendición y una santidad renovadas. Dios es nuestro camino para avanzar. Mientras el mundo se sacude, el Señor dijo que Él es nuestro lugar seguro. Hay una preparación de retorno divino que comienza en nosotros, su Iglesia, mientras nos humillamos para orar y buscar el corazón del Señor por sobre todas las cosas. Dios les revelará su Iglesia gloriosa a las naciones.

Mientras nos entregamos en la presencia de Dios en este tiempo, Él convertirá el “aislamiento” en un momento de recogimiento santo de transformación que nos mantendrá apartados mientras nos embarcamos en el camino llamado “nunca antes anduviste por acá”. En lugar de desaparecer, este tiempo de recalibración nos está preparando para aumentar. Se necesita una nueva estrategia para un nuevo tiempo. Se requiere un nuevo mapa de ruta para nuevos desafíos. Pero más importante, fue anunciada desde el Cielo una consagración renovada del corazón para realinearnos, antes de entrar en el territorio nuevo.

Estamos invitados a un “cambio de perspectiva” donde esto no es para quedar atrapados en el aislamiento. (Aunque le puedo asegurar que no estoy diciendo que esta enfermedad y sus efectos en las naciones vengan de Dios. Las señales que identifican el trabajo del enemigo siempre son robar, matar y destruir). Hay una invitación muy real ahora para consagrarle nuestras vidas a Dios de una manera fresca. Humildemente, hagamos un balance de nuestras vidas y prioricemos al Señor, permitiendo cualquier transformación que Dios quiera producir.

El capullo es un lugar seguro para la transformación, porque cada oruga requiere tiempo para descartar lo viejo, darle la bienvenida a lo nuevo y acallar la voz del temor, mientras transcurren el proceso con su Creador y rinden sus corazones de una manera renovada. 

Así como las mariposas emergen con las alas para volar por encima de lo que antes eran obstáculos en su camino, nosotros también surgiremos de este capullo con una habilidad para levantarnos por encima de lo que antes se cruzaba en nuestro camino. Usted vencerá. Se elevará. Saldrá de esto fortalecido y con aportes hermosos para este tiempo. Hay revestimientos plateados que debemos encontrar en este tiempo de ocultamiento.

Para la oruga, el capullo era un regalo
La clave es esta: “¡No desperdicie este tiempo!”. Debemos administrar este tiempo buscando al Señor con una nueva intencionalidad y permitir que su santidad busque nuestros corazones para “crear en nosotros un corazón limpio”. Hay un reajuste divino que está ocurriendo en el Cuerpo de Cristo en las naciones, mientras Dios reordena nuestras prioridades, reajusta una plomada divina de un temor sano del Señor y entrega nuevas estrategias para una nueva era. Esto no es para traer muerte, sino para impartir una mayor fuerza y sabiduría estratégica adecuada, para el territorio nuevo y único donde Dios nos está llamando a entrar.

Los corazones rendidos surgirán renovados en este tiempo. No desperdicie el tiempo… el llamado a la santidad es urgente. El llamado a buscar al Señor en este tiempo es imperativo. El tiempo del capullo, el llamado al cuarto de oración, la intención de una vida de rendición profunda ante Dios, “es” su bondad. Este tiempo es precioso. El capullo, para la oruga, es un regalo y una mejora.

Las intenciones malignas de las obras del enemigo a través de la enfermedad, la destrucción y el temor, deben ser desalojadas por la oración. Pero el llamado real y urgente del Señor hacia un tiempo de consagración, se debe recibir como un don precioso.

La mariposa emerge del capullo más fuerte, mejor equipada y con nuevas herramientas y mejoras, para elevarse por encima de lo que antes la mantuvo limitada al terreno. Usted también surgirá más fuerte y listo para cargar el peso de la mayor gloria, preparado para administrar lo que se está por manifestar en el espíritu. Esta crisálida es una cámara de esperanza divina para su pueblo.

Usted fue llamado, ungido y señalado para esta misma hora. Hay una gracia única para esta hora. No debemos perder la invitación para entrar en el vestidor divino en esta hora, donde está ocurriendo la transformación para volar con una nueva unción. Necesitamos un nuevo mapa de ruta y una claridad aguzada. Este tiempo nos está proveyendo eso.

Estamos en un vestidor divino, recibiendo un nuevo guardarropa
Colosenses 3:10 dice: “… y se han puesto el de la nueva naturaleza, que se va renovando en conocimiento a imagen de su Creador”.

Ahora mismo el cuarto de oración es un vestidor divino. Los modelos de la temporada pasada son obsoletos. Debe estar expectante, porque la “vestidura que Dios le está colocando” ahora mismo, está hecha a su medida. La nueva vestidura que Dios le está colocando, está diseñada específicamente para lo que viene por delante. La unción que Dios está impartiendo sobre su pueblo desde el cuarto de oración, está hecha a la medida para “un tiempo como este”.

Nuevos comienzos requieren una transformación gloriosa
Para usted, la mariposa es una señal que indica que un cambio desata nuevos comienzos, mientras oramos y nos asociamos con lo que Dios está haciendo. La mariposa es un símbolo de esperanza, donde el cambio de Dios trae nuevos comienzos que cargan belleza. Mientras está en el capullo, imagino que a veces la mariposa debe aferrarse a la promesa de lo nuevo y dejar de meditar en lo viejo.

La promesa de lo nuevo siempre requiere una transformación. Hay un descarte del pasado que está ocurriendo para que podamos abrazar la obra actual de Dios en medio nuestro. El descarte de las cosas innecesarias no quiere decir que no fueron buenas, sino que hoy no tienen la efectividad que tenían en el pasado. Isaías 43:18-19 nos ofrece sabiduría mientras somos transformados en su gloria: “Olviden las cosas de antaño; ya no vivan en el pasado. ¡Voy a hacer algo nuevo! Ya está sucediendo, ¿no se dan cuenta? Estoy abriendo un camino en el desierto, y ríos en lugares desolados”.

Nunca antes estuvimos en este camino. Es algo “completamente nuevo, algo de lo que nunca se oyó”, pero en lugar de temer al cambio, como la mariposa somos invitados a decretar los nuevos comienzos y las fuerzas para el pueblo de Dios. Podemos confiar en Dios, incluso en medio de los cambios acelerados. La nueva vestidura “hecha a la medida” con la cual el Señor lo está vistiendo, está diseñada especialmente para usted por su Dios amoroso. Él lo conoce, sabe a qué lo llamó y las herramientas y la unción que necesitan para ser efectivo.

Estamos en un territorio inexplorado, pero el Rey va adelante guiando el camino hacia los “ríos en el desierto”, abriendo un camino donde parece que no lo hay. Es normal sentirnos como si el camino por delante fuera incierto, pero el Señor quiere que sepa que Él es nuestra certeza y nuestro lugar seguro. Nacimos para un tiempo como este y estos son nuestros mejores días. El Señor nos está equipando para el tiempo de gran cosecha que viene por delante.

Ciertamente, la verdad de Génesis 50:20 nos aporta sabiduría para ahora: “Es verdad que ustedes pensaron hacerme mal, pero Dios transformó ese mal en bien para lograr lo que hoy estamos viendo: salvar la vida de mucha gente”.

Veremos este tiempo como el momento cuando nació del avivamiento global
Surgirá fuerte un ejército de Dios, listo para recoger la cosecha desde este momento. Veremos este momento y diremos: “Ahí fue donde ganamos la batalla, ahí nació el avivamiento global”. Las almas están en el corazón de Dios. La cosecha del billón de almas está aquí. Los cosechadores del billón de almas están siendo llamados y equipados con herramientas renovadas para la cosecha y armas mejoradas para la guerra… ¡con alas para dominar!

Exhortación del trono para buscar al Señor y desechar lo innecesario
Dios nos está invitando a recibir sabiduría fresca, una estrategia actual y soluciones para habilitar el éxito en lo nuevo. Asimismo, hay una exhortación desde el trono para buscar al Señor y desechar todo lo que nos impide conectarnos estrechamente con el corazón de Dios. Él es santo y nos está llamando hacia sí mismo, en una rendición profunda. Una conexión tibia con Dios no nos permitirá acceder al maná oculto que Él le está entregando a su pueblo en este tiempo. Ahora mismo la conexión y la rendición auténticas hacia Dios, son vida para nosotros.

La consagración es clave para surgir transformados de la espera
Los corazones encendidos son la clave que abren estrategias prósperas y personalizadas para avanzar. La consagración de los corazones nos transformará y nos dará alas para todo lo que Dios nos llamó a hacer en este próximo tiempo. Usted se levantará. Surgirá de la espera transformado y se elevará sobre las alas del Señor. 

Este llamado es para usted y su familia. Dios está cerca de los corazones quebrantados y ahora mismo está atrayendo a su familia hacia la “casa” de su corazón. Dios oyó sus oraciones y se está moviendo en los corazones de aquellos que necesitan un encuentro de salvación con Jesús.

Sin el capullo, la mariposa solo sería un sueño
Anímese, como la creación gloriosa que es, la oruga no está equipada para despegar hacia su llamado futuro. Sin el capullo, la mariposa solo sería un sueño en corazón. Amigos, resistan porque esto pasará y llegará al otro lado fortalecido, con belleza para las cenizas y alas para elevarse alto.

El vestidor divino, el capullo que ve hoy, es una invitación del Señor para recibir aceite fresco. Es un vestidor divino de transformación y preparación de las alas para emprender el vuelo. El capullo que usted ve hoy, mañana será solo un recuerdo del momento cuando Dios le entregó alas en un tiempo de restricción, aparentemente oscuro; una mejora diseñada especialmente para usted, como ocurre con la mariposa.

Debido a este tiempo, será vestido, con aceite en su reserva y listo para la acción cuando sea necesario. Lucas 12:35 dice: “Manténganse listos, con la ropa bien ajustada y la luz encendida”. Usted necesita alas y Dios se las está entregando en el vestidor divino de este momento santo, apartado en un capullo con su presencia amorosa. Está recibiendo alas para dominar… y son gloriosas, así como su futuro.

Alas para dominar
Usted también, como la mariposa, está recibiendo alas para dominar. Recobre el ánimo, incluso mientras la mariposa está surgiendo del vestidor, se requiere un momento para estar quieta, desplegar sus alas nuevas y permitir que las nuevas alas estén listas para volar.

Me pregunto, en este estado la mariposa se preguntaría: “¿Merezco estas alas? ¿Seré capaz de usar estas alas para volar? ¿Me elevaré hacia las alturas?”. Mientras la mariposa mira y observa esas alas, quizá el temor trate de levantarse para aplastar su esperanza. Pero luego oye la voz quieta, pequeña y segura de su Creador acalla el temor. Así es como Dios les está hablando a nuestros corazones: “Fuiste creada para volar, pequeña. Eres una vencedora. Levántate, porque estoy contigo en la oscuridad desconocida, estoy contigo en las nuevas fronteras y estoy contigo mientras te elevas en esto. Levántate, mi poderosa vencedora”.

Amigo, lo bendigo con esperanza para un futuro glorioso. Esto está pasando, no se está quedando y surgiremos más fuertes. Su habilidad para dominar no está basada en lo que ve, está fundamentada en lo que Dios es y en lo que dice. Surgirá con alas para volar hacia un futuro que es bueno.

Romanos 8:37 dice: “Sin embargo, en todo esto somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó”.
¡Dios conoce los planes que tiene para usted y están llenos de esperanza!

Mi amigo, en medio de este tiempo donde demasiadas cosas son desconocidas, Dios le dice: “Porque yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes, afirma el Señor, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza” (Jeremías 29:11).

Este es mi decreto para usted: Los planes de Dios para usted están llenos de esperanza y seguridad. Dios está con usted, incluso en esto, y le está entregando alas hechas a la medida para emprender el vuelo y surgir más fuerte.

Jodie Hughes


“Qué hacer cuando se agotaron todas nuestras posibilidades”



Por Cindy Jacobs

La vida puede ser estresante. Nos pueden golpear las circunstancias que están más allá de nuestro control. En esos tiempos, podemos sentirnos abrumados por muchas emociones que, entre otras cosas, nos dicen: “Esto no es justo”.

Quizá usted no esté familiarizado con la imagen que describe a un gato colgando al final de una soga, con un cartel que dice: “¡Aguanta muchacho!”. Creo que la mayoría de nosotros tenemos momentos cuando nos vimos reflejados en ese gato. ¡Nos aferramos a nuestras emociones por nuestra amada vida!

Dos años antes que naciera nuestro hijo Daniel, Mike y yo tuvimos un sueño donde tendríamos un hijo. Era el hijo de nuestra promesa. Pero cuando llegó el momento del nacimiento de Daniel, hubo muchas complicaciones. ¡Nada fue como lo planeamos! Hicimos todo “bien”. Tuve que cuidar lo que comía, me controlaba regularmente y oraba por él. Aun así, no estaba preparada para la guerra espiritual que vendría alrededor de su nacimiento.

Primero, creía que tendría un parto normal después de haberme sometido a una cesárea por nuestra hija. Sin embargo, desarrollé una infección en el líquido amniótico que terminó requiriendo una cesárea de emergencia. Tuve mucha fiebre y Daniel estaba en peligro.

Segundo, cuando nació fue un “bebé azul”, porque no era capaz de producir sangre de la manera apropiada. Recuerdo notar que se veía azulado y su pie estaba torcido en un ángulo raro. Más tarde encontramos que su cuerpo no estaba creando glóbulos rojos, entonces tuvo que recibir transfusiones de sangre.

Tercero, como lo mencioné, su pie tenía un ángulo raro y se veía arrugado. Tenía un pie zambo, como mi madre. (Aunque estoy feliz porque ninguno de nuestros seis nietos tuvo pie zambo).

La primera noche luego de su nacimiento, los doctores solo me dijeron: “Está aguantando”. Aunque no podían decirme si viviría. ¡No es necesario decir que oramos duro! Sumado a todo esto, muchas mujeres en nuestra congregación tuvieron partos saludables en sus casas. Ninguna de ellas vino a verme durante cinco días porque había “fallado en la fe” o algo parecido.

Las buenas noticias fueron que Daniel se recuperó y comenzó a producir glóbulos rojos. Sin embargo, tuve que dejar el hospital sin él y volver tres veces al día para alimentarlo, todo mientras soportaba los dolores de la cesárea.

Forzando los límites
Definitivamente, podría afirmar que la vida era dura. Pero había más circunstancias que intensificaban esa situación que ya era difícil. Mike fue transferido a Dallas, Texas, desde otra ciudad, El Paso. Nuestra casa estuvo en venta cerca de un año y no se vendió hasta que nació Daniel. Había extraños entrando y saliendo de la casa, porque estaba en venta. Mi madre y la madre de Mike vinieron para ayudarme, porque vivíamos en una casa enorme de dos pisos y yo estaba convaleciente de una cirugía. ¡Se enloquecieron entre las dos y finalmente ambas se fueron! (Ahora están en el Cielo, así que me siento libre para compartir esta parte de la historia).

Debía llevar a Daniel para le colocaran yesos en su pie para que se enderezara. Debían quitárselo todas las semanas porque el doctor dijo que no quería arriesgarse a operarlo a esa edad tan temprana. Este proceso llevó un largo tiempo. Daniel lloraba y lloraba, ¡y yo también! Para completarla, yo tampoco me sentía bien. Las cosas se ponían cada vez más oscuras, oscuras y oscuras.

Gracias a Dios por mi única amiga que cuidó a mi hija cuando nació el bebé. Ella era policía estatal. Sin embargo, tuvimos que esperar hasta que Mike volviera a casa el viernes para tener comida, porque no podía conducir. Casi me arrastraba, subiendo y bajando las escaleras para alimentarla. Nadie traía comida, me hacían sentir como si no hubiera tenido la fe para parir de manera natural. Me sentía desesperadamente sola.

¡Una noche llegué al final de mis fuerzas! Entonces clamé al Señor: “¡Tú dijiste que no permitirías que pasara más de lo que podía soportar y ahora mismo tengo una opinión definitivamente diferente sobre eso! ¡No puedo soportarlo más!”. Más tarde, esa misma noche, Mike tuvo que salir a las 3 am para tomar el vuelo temprano hacia Dallas, por su trabajo en American Airlines. Le rogué que no se fuera, pero tuvo que irse para conservar su trabajo. Cuando se fue, le dije al Señor: “Señor, no pongas lo que te voy a decir en otros pies, más que los míos. Solo hablo por mí. ¡No creo que me ames! Si me amaras, todas estas cosas malas no me estarían ocurriendo. ¡Ya no puedo soportar esta situación!”

Cindy, Dios te ama
Luego de descargar mi alma ante Dios, me fui a dormir. ¡Por fin lo dije! Había dicho la verdad. Me quité todas las vestiduras religiosas. El día siguiente me sorprendí cuando llamaron a la puerta. Cuando respondí, en la puerta había una mujer que no conocía. Me dijo: “¿Usted es Cindy Jacobs?”. La miré extrañada y respondí: “Sí”. Me dijo que era la secretaria de una congregación que había visitado para dar un estudio bíblico. 

Me sacudió cuando siguió explicándome: “En medio de la noche, el Señor la puso en mi corazón con tanta intensidad que me sentí impulsada a encontrar su dirección y venir hasta su casa para decirle esto: Realmente Dios la ama”. Le agradecí y luego ella se retiró. Quise saber su nombre, porque estaría agradecida con ella para siempre.

Con tristeza, debo admitir que debería haberme convencido que Dios me amaba, pero eso no cambió totalmente mi corazón. Más tarde, ese mismo día, sonó el teléfono. Era un primo de Mike que no había visto durante muchos años. Me estaba llamando para ver cómo estaba. No sabía cómo lo supo, porque no teníamos comunicación en ese tiempo. Me dijo: “Cindy, Dios te ama”.

Ciertamente eso movió el dial de mis emociones más cerca de sentirme amada, pero Dios aún no había terminado. Volvió a sonar el teléfono en la tarde. Era el padre de una niña con la que fui al colegio cuando vivía en Phoenix, Arizona. Nunca me había llamado hasta ese momento. Tuvo que buscar mi número. Me dijo: “Cindy, en la mitad de la noche, me desperté para orar por ti. Dios te ama”.

¡Oh, Dios me amaba! Cuando llegué al final de mis fuerzas, deprimida y en soledad, Dios me conoció y me consoló. ¡Qué Padre grande y bueno!

¿Al final de todo?
Quizá usted se encuentra “al final de todo”. ¿Qué debe hacer?
1. Sea honesto con Dios. Él tiene hombros enormes y puede soportarlo.
2. Si es posible, no se aísle.
3. Considere esto como una nota de amor de Dios, porque Él lo ama y cuida de usted.
4. En ningún momento considere quitarse la vida.
5. Las respuestas y provisiones vienen en camino. Dios nunca llega tarde.
6. Dios sacará lo bueno de las circunstancias más difíciles y desafiantes.
7. ¡Aguante! ¡La ayuda del Señor viene en camino!



Cindy Jacobs