jueves, 23 de enero de 2020

“2020: Un tiempo de desbloquear y liberar”



Por Katie Barker

El Señor me continuó hablando sobre el tiempo de alineamiento en el que nos encontramos. Es un tiempo muy estratégico para las personas y las regiones.

En los próximos meses, muchas personas verán al Señor ‘desbloqueando’ cosas sobre ellos que los liberará en un mayor nivel para caminar en los planes que les mostró. El año 2020 será un tiempo donde muchas personas se afirmarán en mayores asignaciones del Reino, porque hay una aceleración del despliegue de los planes de Dios en la tierra.

Pude oír al Señor que decía: “Observa mientras desbloqueo las cosas sobre mi pueblo en los próximos meses. Es un tiempo para desbloquear o desplegar los grandes planes que preparé en los cuales caminarán mis fieles. Las cosas que fueron ‘retenidas’ para un tiempo como este, ahora serán desbloqueadas y liberadas. La fidelidad de mi pueblo en administrar lo que les entregué, sumado al cumplimiento de mi tiempo, desatarán el aumento que traeré sobre ellos”.

“En los meses que vendrán, muchas personas me verán activándolos en los grandes planes que preparé para ellos y caminarán en comunión estrecha conmigo. En la medida que mis planes se desarrollan, también estoy desplegando los grandes planes para mi pueblo y estoy enviando a mis fieles hacia asignaciones importantes del Reino”.

Efesios 2:10 dice: “Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas”.  

Pude ver a muchas personas que se sentían como en un ‘patrón de retención’ en este tiempo. Conocen las asignaciones que el Señor los está llamando a administrar, pero están esperando que Él desbloquee y libere las cosas alrededor de ellos, para que puedan afirmarse plenamente en sus asignaciones. También pude ver muchas personas que recibieron profecías sobre lo que el Señor los está llamando, pero se preguntan cómo ocurrirán, debido a sus circunstancias. El Señor está animando a su pueblo. Desbloqueará las cosas que los limitaron y verán al Señor activándolos en los grandes planes que tiene para sus vidas en los próximos tiempos.

Desbloqueo y liberación de recursos
Luego el Señor me dijo: “Muchos en mi pueblo verán una provisión inesperada llegando hacia ellos, porque voy a desbloquear y liberar provisión y recursos. Este tiempo de desbloqueo y alineamiento viene para que mi pueblo sea activado en las asignaciones de Reino que tengo para ellos. A los que administraron bien en la temporada pasada, ahora se les confiará mucho más”.

“Mi pueblo necesitará abrirse a los caminos por donde estará entregando la provisión, porque en muchos casos será de maneras nuevas e inesperadas. Necesitarán discernir para ver el camino por donde los estoy guiando. Mientras siguen mi guía, verán mi favor y mi recompensa sobre su camino. Los ángeles de provisión están siendo comisionados en este tiempo para alinear el camino, para que mi pueblo pueda acceder al desbloqueo y la liberación de recursos”.

2 Corintios 9:8 dice: “Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis para toda buena obra”.

Mateo 25:21 dice: “Y su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor”.

Se sueltan las cadenas y se desbloquea el camino nuevo
El Señor dice: “Estoy liberando a mi pueblo de las cosas que los esclavizaron y los limitaron. Muchos en mi pueblo verán cómo se caen las cadenas del pasado, las circunstancias del corazón y las maneras de pensar, mientras se rinden ante Mí y me permiten liberarlos. Cuando las cadenas se quiebren, habrá liberación, paz, libertad y plenitud. Estoy revelando las cadenas para hacer una obra profunda en mi pueblo. Los estoy llamando a un nuevo camino y una nueva senda. Caminarán en esperanza, propósito y fe para la promesa. Donde sus corazones cuestionaron el pasaje de Jeremías 29:11, ahora creerán verdaderamente, mientras ven los planes que estoy desplegando para ellos y se renueva su esperanza”.

Jeremías 29:11 dice: “Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis”.

Filipenses 3:13-14 dice: “Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús”.

El Señor dice: “En este tiempo de gran cambio, movimiento y alineamiento, muchas personas verán cómo se mueven y cambian sus circunstancias y situaciones. Verán mi mano sobre sus vidas. Mis ejércitos de ángeles están siendo enviados para alinear el camino ante mi pueblo. Yo estoy alineando el camino, pero mi pueblo necesita seguir dando pasos de fe y obediencia en mi voluntad, para caminar en el camino que preparé, porque el camino es siempre una invitación”.

Luego vi un gran tablero de ajedrez y supe que el tablero representaba las vidas del pueblo de Dios. Pude ver que el Señor movía las piezas para posicionarlas en el tablero de ajedrez. Me estaba mostrando que está alineando y moviendo las cosas en las vidas de su pueblo en este tiempo de alineamiento, esto los desbloqueará y los desatará.

Muchas veces no vemos las formas que el Señor usa para alinear nuestro camino y ordenar nuestros pasos, hasta que miramos hacia atrás y vemos la manera como Él intervino e hizo operar todas las cosas para nuestro bien. El Señor lo está alentando porque está posicionando, desbloqueando y alineando las cosas acerca de su vida.

Desbloqueo y liberación de planes para regiones y naciones
Luego pude ver un tablero de ajedrez extendido sobre un mapa del mundo y podía ver al Señor que también movía las piezas a escala mundial. Me estaba mostrando que este es un tiempo estratégico de alineamiento en la tierra, así como para las personas. Veremos sus planes desplegándose en un mayor nivel sobre regiones y naciones.

Luego pude oír al Señor que decía: “Así como estoy moviendo y alineando la cosas en las vidas de mi pueblo, también estoy desbloqueando y liberando los grandes planes que tengo para las regiones y las naciones, porque este no es solo un tiempo de alineamiento para las personas, también para las regiones”.

“Se están habilitando manantiales espirituales en regiones clave de la tierra. Mis planes se desplegarán en un nivel más elevado y de manera más acelerada en el 2020. Destacaré lugares inesperados, mientras la transformación comienza a manifestarse en áreas donde están ubicados esos pozos espirituales. Estos son lugares de una herencia espiritual rica, donde se sembró mucha intercesión y donde mi pueblo se despertó hacia su hora y su comisión. Se están levantando en su autoridad en Mí y afirmándose en los planes que tengo para ellos. Están impulsando mi Reino por el poder de mi amor y mi Espíritu”.

¡Se activó un tiempo de desbloqueo y liberación sobre su vida!

Katie Barker

“Este es su año de justicia y favor divino”



Por Lana Vawser

El 2020 será el año de la mayor manifestación de la justicia de Dios. En encuentros personales y en sueños, el Señor me estuvo hablando sobre su justicia. Estuve viendo la palabra “justicia” y un martillo de la justicia del Señor que descendía sobre la tierra y en las vidas de los creyentes.

El Señor me mostró injusticias que ocurrieron de formas diferentes, pero algo se destacó para mí. Las mayores injusticias que muchas personas están enfrentando se convirtieron en una oposición contra algunas de las mayores promesas que Dios impartió. Muchas de estas injusticias estuvieron ocurriendo por un largo tiempo, ocurrieron mucho tiempo atrás y algunas ocurrieron recientemente, pero las personas están viviendo bajo los efectos y las ramificaciones de esas injusticias. Están impidiendo que el pueblo de Dios pueda avanzar hacia el 2020, especialmente con fuerza, gozo y paz.

El Señor me mostró que su martillo de justicia está descendiendo. No es un “quizá”. El Señor demostrará cómo se ven su poder y su justicia, en su vida y a través de su vida.

En mi sueño de la otra noche, pude ver al Señor removiendo la vergüenza de su pueblo. Estas injusticias que enfrentaron muchos en el pueblo de Dios trajeron gran desánimo, vergüenza, dolor y quebranto a las vidas de los creyentes. Pero el Señor está trayendo sanidad, apertura y recompensa.

Salmo 34:5 dice: “Los que miraron a él fueron alumbrados, y sus rostros no fueron avergonzados”.

La justicia divina de Dios será demostrada en las vidas de las personas, las ciudades y las naciones. Es tiempo para que muchos creyentes y el mundo sean testigos de la justicia de Dios (Isaías 61:8).

Usted estuvo tratando con la oposición espiritual
Mientras meditaba esto ante el Señor, pude oírlo decir: “Mi pueblo estuvo tratando con ese enemigo. Es la oposición espiritual”. Luego comencé a ver a muchos en el pueblo de Dios tratando de “hacer funcionar las cosas” o darles sentido a estas injusticias en lo natural, incluso trataron de buscar las formas de resolver esas injusticias en lo natural. No hay nada malo con trabajar en lo natural, pero si tratamos de pelear una batalla espiritual con medios naturales, no encontraremos la victoria. Pude oír al Señor decir que esto se debía confrontar en el espíritu, porque es un asunto espiritual.

El Señor no solo manifestará su justicia y su apertura sobre su vida, también se manifestará dentro de usted. Él está impartiendo un rugido de justicia divina en usted que dice: “¡Solo me conformaré con las promesas de Dios para mi vida!”. Verdaderamente esta es una era de una fe valiente y osada. Quiero animarlo a sembrar sus fuerzas y sembrar sus esfuerzos en el lugar secreto con el Señor. Él continuará mostrándole qué está ocurriendo en el espíritu.

Participación divina
El Señor me mostró que hubo un “diagnóstico errado” en las vidas de muchos creyentes donde pensaban: “Esta es la razón de la injusticia”. Pero el Señor en realidad le mostrará qué está ocurriendo en el espíritu, detrás de esa injusticia. Cuando usted ve la oposición espiritual, cuál es la asignación y por qué esa asignación está ahí, desatará un gran rugido de fe y victoria… un rugido que no permitirá que el enemigo tome su territorio.

El Señor quiere que usted vea su poder y su fuerza. Quiere que usted vea cómo derriba las cosas en su lugar, pero también está esperando que vea su autoridad en Él para usar la Palabra de Dios. El Señor quiere que usted use las estrategias que le impartió en el lugar secreto, para desmantelar en el espíritu lo que viene en su contra.

Esta es la era de la comprensión de la asociación entre Dios y el hombre. Es el significado de lo que implica asociarse con Jesús, ver al Espíritu Santo moviéndose sobre usted en fe, (una fe arraigada en lo que Él habló) y verlo a Él haciendo milagros.

2020: Un año de gran favor
En los últimos días del 2019 y hacia el 2020, usted comenzará a ver esta declaración del Señor sobre estas injusticias: “El asunto está resuelto”. Luego oí que el Señor decía: “Gobierna en tu favor”. Usted se afirmará en su herencia, en su promesa y en la provisión que el Señor tiene para su vida. Todo lo que le quitaron volverá a sus manos multiplicado por siete. Todo lo que estaba quebrado será restaurado. Todo lo que estaba herido se sanará. Heredará y ocupará la tierra mientras se asocia y se afirma con el Señor.

El 2020 será un año de gran aumento en el favor. Gran parte de la batalla y la oposición que muchos de ustedes están enfrentando, ocurre porque el favor de Dios aumentará sobre su vida y debido a las asignaciones que Él tiene para usted en el 2020. El Señor lo está liberando de las injusticias porque usted no puede correr en el 2020 y en todo lo que Él tiene para usted, mientras siga aferrado a estas cosas. Se moverá por lejos en la mayor sanidad, liberación y libertad de su vida.

Usted necesita oír esto hoy: El 2020 no será solo un año más. Será completamente diferente a cualquier otro en el que haya caminado. Este es el comienzo de una nueva era para usted. Todo el infierno tuvo que soltar todas las promesas que Dios le entregó, porque el 2020 será un año donde todo cambiará. Todo será afectado cuando se afirme en el destino que Dios le entregó.

En los fuegos que usted enfrentó y por los Goliats que usted confrontó en el 2019, prepararon su corazón. El carácter y la humildad lo forjaron por la mano del Señor en las pruebas que atravesó. Dios le enseñó mucho y lo forjó, mientras se rendía ante Él y se movía en obediencia a su Palabra.

El Señor volvió a hablar: “Estoy desplegando la alfombra roja de la restauración y la redención”. No solo desplegará una alfombra roja de favor, también de restauración y redención. A través del favor que Dios establece sobre su vida, caminará en algunas de las mayores restauraciones y redenciones de su vida.

Él está tejiendo sueños para que se cumplan
El Señor me mostró que muchas personas terminaron el 2019 y están entrando en el 2020 con su esperanza postergada. Esta no es su porción y esta no es la manera como seguirá.

Proverbios 13:12 dice: “La esperanza que se demora es tormento del corazón; Pero árbol de vida es el deseo cumplido”.

Pude oír al Señor que decía: “Estoy tejiendo los sueños para que se cumplan, están por comenzar”. En los últimos días del 2019 y desde el 2020, verá al Señor comenzando a tejer los sueños que le entregó para que se cumplan.

Cuando el Señor me habló, lo que sacudió mi espíritu fue la sensación que Él no está tejiendo solo un sueño para que se cumpla. Está tejiendo múltiples sueños para que se manifiesten. Está tejiendo sueños que ya le entregó y usted los conoce, pero Él les añadirá más. Mientras el Señor hace esto, no los deje a un lado pensando: “Pero el primer sueño que tuve aún no se cumplió, ¿cómo puedo soñar acerca de otro?”. Sea intencional en agradecerle al Señor y sea intencional en guardarlo en su corazón, valorándolo como María. Analice estos sueños en la confianza del Señor, sin importar el reclamo de su corazón o sus emociones. Sea intencional en sentarse a los pies de Jesús y pídale que le hable en esos lugares.

2020 y más allá, un año para cuidar numerosas viñas
Tuve una visión donde muchos en el pueblo de Dios fueron fieles con las viñas que les entregó. Las administraron con pureza, integridad y humildad. Esto no significa que hicieron todas las cosas bien, poniendo el punto sobre todas las “i” y cruzando todas las “t”. Sin embargo, la posición de su corazón y el lugar de intimidad con Jesús han sido de pureza, integridad, humildad y obediencia. Vendrá el cuidado de muchas viñas sobre los fieles a partir del 2020.

En mi visión, pude ver a estos fieles atendiendo muchas viñas y estaban cantando con mucho gozo, celebrando el tiempo de sus vidas. El Señor luego me mostró que en el 2019 tuvieron muchos problemas y oposición, mientras atendían las viñas. Fue un trabajo muy difícil y un tiempo para “pujar”, pero las continuaron atendiendo con obediencia y fidelidad al Señor, siguiendo su voz y sus caminos.

El Señor habló sobre ellos: “El trabajo duro está llegando a su final. Tu fidelidad y tu obediencia hacia Mí te llevaron hacia un lugar de gran recompensa y aumento. Ahora te confiaré mucho más. El enemigo trató de arruinar la viña que puse en tus manos, pero perseveraste. ¡Bien hecho! El tiempo ahora ha cambiado y te estoy moviendo hacia un lugar donde cuidarás muchas viñas con un mayor poder, agilidad, gozo, paz y favor de mi Espíritu. Conocerás la abundancia en estas viñas como nunca antes la conociste”.

“Ahora te estás moviendo hacia las viñas de cosecha y las viñas de aumento. Te sentiste como si estuvieras en una hambruna al atender las últimas viñas, por las dificultades que atravesaste, pero ahora en este cambio radical que está ocurriendo, las viñas que estuviste cuidando repentinamente cobrarán vida con una mayor abundancia y fructificarán exponencialmente. Entonces te moverás hacia nuevas viñas que jamás imaginaste. Esta es la era donde mi pueblo verá cómo recompensaré la fidelidad hacia mí y hacia mi voz en pureza”.

Lana Vawser


jueves, 2 de enero de 2020

“Pan, amor y principios”



Prof. Bladimiro Wojtowicz

“Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado. Yo te he glorificado en la tierra; he acabado la obra que me diste que hiciese” (Juan 17:3-4).

El primer día del año, mientras buscaba el rostro del Señor por lo que viene, tuve una visión muy clara que llamó mucho mi atención, por los personajes que estaban involucrados. En la visión pude ver con claridad a una mujer joven que tenía alrededor de 30 años. Tenía una sonrisa muy amplia y una mirada transparente. Su cabello castaño estaba muy bien peinado y recogido por detrás. Estaba vestida con un sweater muy fino color marrón que le cubría hasta el cuello y pantalones del mismo color. Sobre el sweater vestía un delantal con cuadros pequeños celestes y blancos, como los que usan las maestras en los jardines de infantes. Calzaba zapatos color marrón, con una pequeña hebilla dorada sobre el borde interno de cada zapato.

Esta mujer venía caminando por un parque enorme y al llegar a una zona abierta, como si fuera una gran plaza, inmediatamente comenzaron a llegar cientos de niños desde todas partes, corriendo para abrazarla. Pude ver niños blancos, negros, asiáticos, indios, chinos, algunos con cabello rubio y otros con cabello negro, otros con pelo rizado y otros con pelo lacio. Básicamente había niños de todas las razas y naciones que corrían hacia ella, porque celebraban su llegada. Pude reconocer al Señor caminando junto a esta mujer. En poco tiempo, el cuadro se convirtió en una verdadera fiesta donde los niños se sintieron en su salsa junto a esta mujer. Sin embargo, me llamó la atención el nivel de respeto que demostraban hacia ella, porque los niños la obedecían sin hacer el menor cuestionamiento a cada orden que les daba, como si para ellos la obediencia fuera parte del juego. Cuando le pregunté al Señor quién era esta mujer, su respuesta me dejó perplejo: “Esa mujer es Carmen”.

Pequeños comienzos
Carmen era la madre de mi esposa, una mujer que sirvió al Señor desde su juventud. Siempre respeté a esta gran mujer de Dios, porque donde iba, los niños manifestaban la misma necesidad de pasar tiempo con ella, que la pasión que ella tenía por pasar tiempo con ellos. Cada vez que la recuerdo, los niños fueron los protagonistas principales de la foto. Sin embargo, su ministerio siempre fue resistido por los protagonistas que solo pensaban cómo mantener el statu quo de la estructura de ministerial. Siempre participó trabajando con niños en dos congregaciones afiliadas a una denominación evangélica tradicional en Argentina. Su trabajo consistía en enseñarles a los niños los principios del Reino, para que pudieran conocer al Padre de una manera natural, sin atarse a prejuicios religiosos.

Esto iba a contramano de las lecciones que debía enseñar, las cuales eran elaboradas por alguien en un país lejano y poco tenían que ver con los problemas reales que atravesaban esos niños en sus casas. En esa congregación no se hablaba mucho sobre violencia doméstica, adulterio, abusos físicos, etc. Como los niños no tenían otro oído que les prestara atención, encontraban en Carmen a una “gran mamá” de todos que siempre estaba dispuesta a oír sus reclamos y nunca los trataba como una molestia. Ella resolvía todos los conflictos con una torta, unas galletas horneadas y un tazón con chocolate o café con leche caliente. Estas fueron las tres claves del “sacerdocio de la gracia” que marcaron el ministerio de doña Carmen.

El primer traspié
El ministerio de la gracia siempre fue resistido por muchos líderes de las organizaciones religiosas tradicionales, porque piensan más en mantener el statu quo que en lograr el objetivo por el cual fueron llamados por Dios. Doña Carmen nunca recibió estudios teológicos formales, esto no le impidió ejercer el ministerio que Dios le había asignado. Cuando un líder recién salido del seminario teológico se hizo cargo de la congregación donde ella asistía, una de las primeras decisiones que tomó fue “priorizar” a las maestras que tenían una educación formal, sobre las otras maestras que no tenían estudios formales. El trabajo que realizaba la señora Carmen en la congregación quedó cada vez más limitado, hasta que tuvo que dejarlo. Ese fue un golpe fuerte para ella, porque los niños eran su pasión.

En ese tiempo su esposo fue trasladado desde Buenos Aires hacia una oficina en una ciudad de la Patagonia. Para ella fue muy fuerte tener que desprenderse de los niños que había ministrado, aunque ya eran adolescentes y jóvenes. Pero el Señor tenía otra asignación preparada para ella. Cuando llegó a esa ciudad patagónica frente a un gran lago y enclavada entre montañas, lo primero que hizo fue buscar la congregación de esa denominación para integrarse y así poder continuar su trabajo con los niños. Se presentó ante el pastor, quien la recibió con mucho cariño y afecto, algo propio de las congregaciones en las ciudades pequeñas. Sin más trámite, le indicó que debía pedir una carta de transferencia (algo así como una recomendación del pastor de la congregación donde había asistido antes), para poder incorporarla de manera formal a la actividad en esa congregación. Esta era una práctica usual dentro de esa denominación.

Cuando la solicitó, el pastor de la congregación donde había asistido y donde trabajó durante años, respondió que no reconocían a ninguna Carmen entre su lista de miembros. Claro, con toda seguridad a este líder nunca le enseñaron en el seminario teológico la diferencia entre ocupar un cargo de manera ocasional y tener un corazón pastoral para la gente. Este fue otro golpe duro para doña Carmen, quien solo buscaba una oportunidad para seguir ministrando niños, porque esa fue su pasión hasta el final de sus días. Sin embargo, los niños que había ministrado nunca se olvidaron de ella, porque aun cuando fueron adultos, siguieron en contacto con ella. El pastor que la recibió en su nueva congregación era un hombre formado en el campo misionero, en contacto estrecho con las personas. Entonces no dudó en tomar la decisión de “adoptarla” como miembro de su congregación, con o sin el “papelito” de reconocimiento del otro pastor.

Un pan, una taza de chocolate y un principio de vida
Inmediatamente, el nuevo pastor le asignó el trabajo con los niños en un anexo de la congregación principal, situado en el faldeo del cerro que rodeaba la ciudad. Doña Carmen estaba muy entusiasmada por la nueva asignación y para la primera reunión preparó pan casero, una taza de chocolate caliente y un principio de vida para compartir con los niños. En la primera reunión había unos diez niños, entre 6 y 10 años. Todos provenientes de familias muy conflictivas, donde no existían los valores morales para una convivencia “medianamente” normal. A su corta edad, esos niños habían sido testigos de situaciones de adulterio, abusos físicos, violencia familiar, alcoholismo, consumo de drogas, delitos, promiscuidad, perversiones, etc. En realidad, se encontró con niños que habían sido expuestos a niveles tan elevados de agresión psicológica y física, que no solo perdieron su inocencia, fueron llenos de un tremendo cinismo y una gran incredulidad hacia cualquier esperanza de cambio.

Sin embargo, doña Carmen volvió a recurrir a las armas que siempre le habían dado resultado: un pan, una taza de chocolate caliente y un principio de la Palabra de Dios. La primera reunión fue muy tensa, porque los niños la miraban con la desconfianza propia de alguien que los iba a abandonar, como todos los que habían conocido hasta ese momento. Demás está decir que los niños devoraron el pan casero y todas las tazas de chocolate que les sirvieron. Luego oyeron el principio de vida de Reino como si fuera una parte “obligatoria” de la reunión. Mientras volvía a su casa, doña Carmen estaba por demás emocionada, porque se había reactivado una asignación divina que estaba dormida. En la siguiente reunión, en lugar de 10 niños había 25, porque se corrió la noticia que cuando salía humo de la chimenea de la cocina a leña en el anexo, había chocolate caliente y pan o torta casera. Las reuniones llegaron a tener una frecuencia de dos días a la semana en invierno y tres durante el verano.

Con el viento en contra…
Mientras el clima era favorable, subir hacia el faldeo del cerro era un viaje más, pero durante el invierno, las temperaturas cercanas a los 15 grados bajo cero y las nevadas intensas, transformaban a esta tarea en una especie de hazaña personal. El transporte público llegaba solo hasta una parte del cerro y el resto del camino debía transitarlo a pie… atravesando a veces una capa de medio metro de nieve. Sin embargo, parecía que doña Carmen tenía un termostato propio, porque se envolvía en varias capas de abrigo y llegaba siempre a tiempo, porque los niños no faltaron a ninguna de las reuniones. Luego de un año, se sumó mi esposa a esa tarea, encargándose de ministrarles los principios de la vida del Reino a esos treinta niños. Los debates con los niños eran intensos, porque la Palabra revelada chocaba de frente contra los principios de la calle que les permitieron sobrevivir hasta ese momento.

En ese lugar estas dos mujeres aprendieron de un niño de ocho años cómo se manejaba una navaja, cómo usarla para sacarle dinero a la gente y cómo rodear en grupo a una persona para despojarla de sus bienes, entre otras prácticas delictivas. Esto era todo lo que hacían habitualmente para obtener los recursos que les permitían comer, fundamentados en el principio que sostiene que el fin (comer) justificaba los medios (robar). El trabajo fue arduo, pero con el correr de los años, la Palabra de Dios fue penetrando esos corazones que se habían endurecido a temprana edad, por causa de la adversidad que debieron soportar. Luego de casi cinco años de trabajo, el esposo de Carmen fue trasladado hacia otra ciudad y la tarea quedó a cargo de otras personas que la continuaron. Pero siempre Carmen siguió ministrando a todos los niños que el Señor le había asignado.

Años más tarde…
Habían transcurrido unos veinticinco años desde esa experiencia, cuando mi esposa tuvo que viajar hacia esa ciudad para hacer unos trámites, luego que el Señor recogiera a su madre en su presencia. Tomó un bus y luego de sentarse, notó que un hombre la miraba con insistencia, algo que la puso un tanto incómoda. El hombre tenía unos 35 años y se acercó hacia ella para preguntarle: “¿Es usted la señora Magui?”. Mi esposa se sorprendió inicialmente por la pregunta, pero luego reconoció en ese hombre la mirada de uno de los niños a quienes habían ministrado tantos años atrás. Este hombre le contó cómo habían sido los años posteriores al trabajo que habían desarrollado Carmen y mi esposa.

En su caso personal estaba casado, tenía un trabajo estable y era líder en la congregación de la ciudad. Uno de esos niños se estaba preparando para ser pastor, otros estaban trabajando en empleos estables, tenían sus negocios propios o habían estudiado una carrera terciaria. Todos los que se habían casado tenían matrimonios estables y con hijos sanos. Algunos eran parte de la congregación principal y otros asistían a otras congregaciones, pero ninguno se perdió. La conversación “casual” terminó con la siguiente frase: “Ninguno de nosotros repitió la tragedia familiar en la que fuimos criados. Gracias por haber sido obedientes al mandato del Señor e invertir sus vidas en nosotros”. Mi esposa estalló en llanto porque se encontró con el fruto de un trabajo que nadie tomó en cuenta, salvo el Señor…

Fieles en lo pequeño, herederos de la gloria…
Cuando mi esposa me contó esto, sentí la conmoción del Espíritu Santo dentro de mi corazón. Quedé conmovido todo el día por esa visión y por la charla posterior que tuve con mi esposa. En ese momento el Señor me habló: “Carmen es muy amada en el Cielo por la entrega que demostró, consagrándose durante sus años de vida a la tarea que le asigné desde la eternidad. Aunque la mayoría de los líderes no reconocieron su trabajo, Yo siempre estuve con ella. El trabajo que ambas hicieron con esos niños no cambió el mundo, la nación o incluso la ciudad… pero puso fin a la maldición de la tragedia que rodeó los primeros años de vida de esos niños. Ninguno de ellos repitió la tragedia donde fueron criados. Definitivamente cambió el destino de los descendientes de todos esos niños”.

Esto me llevó a reflexionar sobre el concepto de paternidad que muchos practican en nuestros días. Vemos líderes que tienen el objetivo de conquistar su nación, su estado o su ciudad. Para ello motivarán y movilizarán a su gente, llevándolos a involucrarse en todo tipo de tareas y actividades que apunten a lograr esos objetivos. Esto es bueno y necesario, en tanto no responda a una ambición egoísta por tratar de acumular cada vez más poder personal. Es natural que alguien que se somete a la voluntad del Señor toda su vida, termine ministrando multitudes de personas, administrando recursos financieros abundantes y relacionándose con personas de influencia en la sociedad. Hoy es común encontrar líderes que se apuran a definirse a sí mismos como padres espirituales, llegando al punto de demandar la cancelación de “deudas de honra”. No recuerdo que doña Carmen haya mencionado en algún momento de su vida una demanda para que su trabajo de “paternidad espiritual” fuera reconocido como tal. Para ella la ecuación era simple: “Si invierto mi vida en los niños, el Padre tendrá que salir como garante a su favor”. Simplemente, vio la necesidad de los niños cuando el Espíritu Santo abrió sus ojos y consagró su vida a realizar ese trabajo en silencio.

El Señor me mostró cómo había enviado a sus ángeles durante todos esos años a suplir todo lo necesario para que nunca faltaran el pan casero, la taza de chocolate caliente y el principio de vida del Reino. En este tiempo el Espíritu Santo exaltará a todas aquellas personas que asumieron un compromiso incondicional con la tarea asignada sobre sus vidas. Será un tiempo de grandes sorpresas, porque comenzará a estallar el fruto de todo el trabajo realizado por un ejército enorme de obreros silenciosos que se negaron a sí mismos y abrazaron la tarea asignada.

Esto marcará un gran contraste con los líderes que confundieron la paternidad impuesta, con la paternidad espontánea que surge por la inspiración de una vida rendida a los pies del Señor. Cuando le pregunté al Señor por la tarea que realizaba Carmen en el Cielo, me respondió lo siguiente: “Ella fue fiel en lo poco, sin importarle el reconocimiento de los hombres. Su amor por el trabajo con los niños fue incondicional, porque Yo siempre fui el primero en su vida. Ahora la recompensé con la corona de gloria que le prometí, por eso le asigné el trabajo con mis niños aquí en el Cielo”. El objetivo de la gloria que recibimos como hijos de Dios, era, es y seguirá siendo: “… que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado…”.

Bladimiro y Magui Wojtowicz
Profetas

“¿Está migrando? Entre en la estela de la fe y la aventura”




Por Nate Johnston

A principios de octubre, pude oír al Señor declarando: “¡Es tiempo para migrar!”. La autoridad de sus palabras cambió todas las cosas en los cielos. Algo cambió dramáticamente, pero ¿qué? Muchas personas estuvieron profetizando sobre el comienzo de una nueva era que comenzó en el año nuevo judío 5780 y definitivamente sentí que así fue.

¿Cuál fue el cambio? Creo que fue el cambio de la larga temporada de transición hacia una nueva era y un nuevo día de movimiento y movimientos. ¡Entramos en el tiempo de migración global!

Usted fue trasladado desde la preparación hacia la posesión y la ocupación
En biología, la migración es el término que se usa para describir a los animales, así como a los pájaros que viajan desde una localización física hacia otra, siguiendo las estaciones. La migración o inmigración humana se refiere al movimiento de gente desde una localización hacia otra, para conquistar o colonizar. ¿Cuál es la diferencia entre el tiempo donde estuvimos y la temporada en la que estamos ahora?

En esta transición, Dios se enfocó en remover todos los patrones y métodos antiguos, la manera de hacer las cosas y las maneras de pensar. Dios lo está removiendo de las antiguas asignaciones y mantos, cortando las ataduras y los ciclos antiguos. Pude ver al Señor sanando las heridas y los traumas, instalando la nueva identidad, despertando nueva autoridad y preparándolo para la tierra prometida y las “cosas nuevas” que usted sabe que vienen.

Sin embargo, la migración es la próxima fase del proceso hacia la posición donde Dios lo mueve a nivel espiritual y físico, para habitar y ocupar aquello que le prometió. La migración es donde usted les dice adiós a las limitaciones pasadas y comienza a caminar en la nueva libertad y en una autoridad que no había conocido. Es donde usted comienza a caminar en su nueva unción, manto y esfera de influencia. La migración es donde usted se afirma en su nuevo rol y oficio, para comenzar a funcionar, operar, soñar y pensar de manera diferente.

La migración es donde las promesas largamente esperadas comienzan a encajar juntas y cambian a su favor, porque es el tiempo para dar a luz y manifestar luego de una temporada larga de pujos. Aquí es donde usted posee la tierra prometida y no solo habla sobre ella. ¡Aquí es donde usted mide la tierra, persigue el sueño y ocupa el territorio nuevo que Dios le entregó!

Hay ciudades y naciones con su nombre sobre ellas
También hay muchos creyentes que están migrando físicamente ahora a nivel regional, nacional o internacional. Eso viene como respuesta a su clamor por las naciones y su llamado gubernamental para cambiar y discipular a las naciones.

Hace poco Dios me mostró una visión con asientos vacíos y otros asientos con impostores sentados en lugares de poder por todo el globo. Estos eran asientos hacia donde Dios está moviendo a su pueblo, para que ocupen lo que no se administró correctamente y expulsar a los impostores de esos lugares de poder. Hay ciudades y naciones con su nombre escrito sobre ellas, preparándose para su llegada y sacudiendo la atmósfera para que el Rey de gloria pueda entrar y ser recibido en avivamiento.

Se terminó su exilio: Usted superó el lugar donde se encuentra
Así como los israelitas llegaron al límite entre el desierto y Canaán (la Tierra prometida), luego de 40 años de espera, nosotros ahora estamos ante el abismo de un nuevo día… finalmente. La dificultad es que muchos de nosotros estuvimos esperando tanto tiempo que eso se convirtió en una especie de norma, ¿no es así? Quizá usted ni siquiera sintió el cambio en absoluto y no puede ver ningún camino hacia adelante. Ese también fue el desafío que enfrentaron los israelitas. Le llevó un tiempo a Egipto salir de ellos, porque habían nacido en la esclavitud, pero ahora fue la espera que había infiltrado lentamente su visión y su opinión acerca del futuro.

Muchas personas estuvieron esperando en un tiempo de exilio demasiado tiempo y cuando finalmente llega el momento de dejarlo ir, puede ser intimidante. Finalmente, Dios le da luz verde y los próximos pasos a seguir, pero usted se congela por el temor, aferrado extrañamente por la seguridad del tiempo de espera, más allá de lo limitante que pueda ser. Ahora superó el ambiente en el que se encuentra y llegó el momento de moverse, sin importar cómo se vea para usted, porque seguir allí ya no será conductivo para su destino.

Cuando nos resistimos a darle la bienvenida y plantar nuestros pies profundamente fuera del temor, el resultado natural es la amargura y la frustración. Comenzamos a culpar a Dios por sentirnos perdidos mientras otros prosperan, cuando fuimos nosotros los que pisamos los frenos. La apertura que estuvo esperando ver y el cumplimiento que estuvo esperando experimentar, dependen de su decisión de avanzar, a pesar de no comprender hacia dónde se está moviendo. ¡Confíe en Dios que será mejor que lo que usted piensa!

Dejando ir la temporada “inconclusa”
La otra dificultad que muchos creyentes enfrentan cuando migran, es su angustia por abandonar el lugar, la gente y los viejos tiempos detrás de ellos. Recientemente, mi esposa y yo estuvimos orando con amigos que están atravesando un tiempo de reubicación o migración. Cuando miré a mi amiga, le dije algo extraño: “Necesitas perdonar la tierra. Fue un lugar difícil para ti, acompañado de mucha guerra y puertas cerradas, pero ahora terminaste bien”. Ella respondió: “Lo difícil es dejar atrás lo que debía ocurrir en esta estación, los sueños inconclusos e incumplidos”.

Quizá usted se sienta relacionado con esto. Quizá el lugar, el rol, la asignación o el mandato que ha tenido, se volvieron muy difíciles. Incluso cuando sintió a Dios moviéndolo, ha sido muy difícil dejar ir sus propias expectativas o el sentimiento de fracaso que estuvo cargando. Es tiempo para perdonar esa estación, dejarla ir y avanzar. Jesús les dijo a sus discípulos que limpiaran el polvo de sus pies y avanzaran, en este tiempo usted debe hacer lo mismo. Mientras lo hace, repentinamente encontrará el gozo fresco que necesita para abrazar completamente el nuevo tiempo en el que se encuentra.

Recogiendo el auto nuevo
A principios de octubre tuve un sueño donde estaba de pie ante un concesionario de autos. Le entregué mi auto y las llaves al representante y luego esperé en la sala de entrega. Luego de un tiempo, el representante condujo mi auto hacia mí, se bajaba y me entregaba las llaves de un auto nuevo. Para ser honesto, miré mi auto y estaba algo sorprendido. Era un convertible que parecía fabricado con partes y modelos de autos diferentes, viejos y nuevos. El representante, viendo mis dudas, me dijo: “Nate, solo entra y prueba sus mejoras avanzadas”. Entonces me senté en mi auto y estaba asombrado por el avance tecnológico de las mejoras que tenía el auto. Ahí mismo supe que este auto podría hacer más e ir más lejos que el auto anterior y posiblemente más que cualquier auto que hubiera elegido.

La migración no siempre es una reubicación física, a veces es la activación y el encendido de un manto o una asignación que ya estaba allí, o la mejora de un vehículo (ministerio) por otro. Ahora mismo, muchas personas están siendo promovidas o ya fueron promovidas, pero no esperaban que el auto se viera como se ve. Quiero alentarlo a confiar en el diseño de Dios porque es mucho mejor que el suyo y ahora es el tiempo para encender el motor y ver qué pueden hacer las nuevas mejoras.

Muchos ministerios y negocios tienen que reconsiderar su visión y su punto de vista en los próximos meses, porque debemos adaptarnos a lo que Dios está haciendo. Debemos elegir su estela y no solo esperar que podremos seguir haciendo negocios como siempre. Se necesita innovación para movernos con la nueva ola que está sobre nosotros y necesitamos pedirle a Dios las nuevas estrategias e ideas del Cielo para ayudarnos a fluir con ella.

La estela de fe y aventura
No hay un mapa en la migración, solo una fe ciega y osada, y un hambre por ir hacia donde nos guía la presencia del Señor. Mientras le preguntaba al Señor sobre esto, me dijo: “Yo no doy órdenes, te doy la oportunidad para que te muevas en fe”.

Hay una estela del Espíritu Santo en esta migración donde, si hacemos que Él sea nuestra atracción por encima del destino, ¡no nos perderemos nada! Muchas personas se sintieron apremiadas en el exilio tanto tiempo que perdieron su anhelo de aventuras y su capacidad asombro, pero ahora mismo Dios se los está devolviendo.

Alas nuevas para un tiempo nuevo
Mientras escribo esta palabra puedo percibir que el Espíritu Santo está haciendo una obra en el corazón de las personas que la leen. El Señor les está diciendo que aquellos que están luchando para abrazar el tiempo nuevo de migración y avance: “Yo sé que te debilitaste durante mucho tiempo, ahora mismo estoy renovando tu cuerpo, tu mente y tu alma, entregándote nuevas alas para volar”.

Isaías 40:31 dice: “… pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán”.

Cuando las mariposas Monarca migran, desarrollan alas más grandes durante el proceso. Algo que aparentemente las derribaría, solo aumentan su tamaño. Asimismo, Dios está usando este tiempo de migración para agrandarlo y aumentarlo. Usted solo conoció la debilidad, pero no el aumento; la batalla, pero no la apertura. Sin embargo, ahora Dios no solo lo está haciendo migrar en lo natural, ¡también en el espíritu, hacia una mayor altitud!

Su familia está esperando
Debo dejar de escribir esta palabra a medio camino, porque oí al Señor que me dijo algo que me destruyó. Dijo: “Diles que no demoren porque su familia está esperando”.

No estoy seguro de lo que significa esto para usted, pero yo sé que en esta transición, una de las mayores áreas que Dios está cambiando es su propia familia a nivel personal, así como las relaciones en las que estamos involucrados. Dios oyó el clamor de un pueblo que anhela encontrar su tribu y los está llevando hacia usted en este tiempo.

Ahora mismo, muchos de ustedes estuvieron atravesando situaciones muy dolorosas mientras Dios estuvo purgando y definiendo las relaciones y las asociaciones, para que aquellos que nos rodean puedan resistir la profundidad donde Dios nos está llevando. La migración fue pensada para un final repentino e incluso mayor para las conexiones, y eso ha sido difícil. Aun así, usted necesita saber que Dios tiene una familia esperando que vaya y haga el cambio necesario desde un lugar/ubicación hacia otra, desde una asignación hacia otra y/o desde una comunidad y un pueblo hacia otro.

Ore conmigo: “Señor, te entregamos este tiempo de migración y te pedimos que nos guíes y nos entregues la sabiduría para conocer dónde ir y cómo caminar bien en este tiempo. Dejo ir todo lo que está detrás de mí y abrazo por completo la aventura que tengo por delante, en el nombre de Jesús”.

Nate Johnston