viernes, 21 de julio de 2017

“Un tiempo para reaprovisionarnos y ser reposicionados”


Por Christy Johnston
Un susurro sobre el enebro
Algunas semanas atrás me desperté luego de oír al Espíritu Santo susurrándome toda la noche mientras dormía. Fue bizarro porque aunque para mí es normal soñar casi todas las noches, este no fue un sueño. Solo lo puedo describir como si el Espíritu Santo estuviera junto a mi oído con una voz muy suave y le susurraba repetidamente una palabra a mi espíritu mientras dormía. Simplemente susurraba: “Enebro”.

Me desperté perpleja e inmediatamente escribí esa palabra y luego no pensé demasiado en ella, hasta que me senté con mis hijas más tarde esa mañana para mirar con ellas uno de sus programas favoritos. Uno de los personajes de ese show para niños era un caballo que de la nada mencionaba repentinamente cómo había hecho para sí mismo una montura. ¿Adivine con qué? ¡Con madera de enebro! Casi me caigo del sillón y dije en voz alta: “Bien Espíritu Santo, ¡ya tienes mi atención!”.

Las últimas semanas fueron una caza de tesoros de todo tipo y creo que el mensaje del Espíritu Santo en relación a este árbol es una palabra para el Cuerpo de Cristo, particularmente para aquellos que estuvieron debilitados y exhaustos por la batalla.

“Estoy reaprovisionando tus fuerzas”
Inmediatamente fui trasladada a la historia de Elías, donde ocurrió el evento contra los profetas falsos de Baal (ver 1 Reyes 19). En un tiempo donde Elías debía estar celebrando la victoria por la liberación que Dios soltó a través de su vida, estaba debilitado y muy susceptible a las mentiras y engaños del enemigo. En lugar de encontrar descanso en el Padre, de quien dependía de manera absoluta unos momentos atrás, repentinamente se vio escapando de una amenaza vacía y débil. Estuvo vagando por el desierto y encontró refugio bajo un árbol de enebro, pidiéndole a Dios que le quitara su vida.

“Pude ver que estos guerreros no solo eran restaurados y consolados, sino repotenciados con una gran determinación para cumplir el llamado de Dios sobre sus vidas, tenían un fuego en sus ojos como nunca antes había visto”

Aquí pude ver una visión de muchos hijos de Dios que en las últimas semanas se vieron en esta misma posición. Pude ver una imagen de estos hijos e hijas que estaban cubiertos de suciedad, sangre y cicatrices. Vieron muchos días de guerra y estuvieron peleando por la victoria. Algunos estuvieron del otro lado de su victoria mientras otros continuaron en el corazón de la batalla, pero los dos estaban demasiado fatigados. La pelea los llevó a un lugar de debilidad y quedaron exhaustos. Arrastraban sus pies y casi no podían mantenerse en pie, dando vueltas sin rumbo. Como Elías, pude ver que sentían que ya no podían seguir peleando y solo querían abandonar todo.

Pude sentir la compasión y el amor del Padre por estos soldados, sus amados. Luego pude ver que estos guerreros debilitados eran susceptibles a las mentiras y a las amenazas vacías del enemigo. Pude oír al enemigo mientras se burlaba y sus mentiras volaban por la atmósfera, sonando poderosas e intimidantes.

Yo misma estaba cerca del enemigo y pude ver que sostenía un megáfono. Su voz débil sonaba intimidante y hacía que estos guerreros corrieran y se escondieran ante sus amenazas. En realidad, sus palabras eran mentira y carecían de peso o credibilidad, simplemente se proyectaban en un tono que parecía alto y atemorizante, pero carecían de todo poder. Luego pude ver estos guerreros asustados y corriendo para escaparse de este peligro aparente. 

“Encuentra reposo bajo mi cobertura”
Mientras corrían, el temor de la intimidación vacía del enemigo los desorientaba hacia un desierto donde clamaban: “¿Dónde estás Señor, por qué te olvidaste de mí?”. Estaban más que agotados, tanto a nivel espiritual como físico. Una vez más, sentí la compasión del Padre hacia ellos. Estaban buscando cobertura y sombra, susceptibles a los espejismos y las mentiras que sentían, como que Dios los había abandonado. Repentinamente pude ver enebros que comenzaron a brotar junto a arroyos de agua inquieta que brotaban en medio del desierto.

El Padre no los olvidó ni los abandonó. Hizo un camino para ellos en medio de su cansancio y su debilidad. Él sabe que no pueden dar un paso más y les proveyó reposo, cobertura y reabastecimiento en medio del calor del desierto, escondiéndolos bajo el paraguas de su protección.

Los árboles de enebro son una imagen profética fascinante. Son conocidos por crecer en el desierto, junto a corrientes de agua y son usados como un escudo o cobertura ante condiciones abrasadoras. Son perennes, porque nunca pierden sus hojas y están siempre verdes, sin importar la estación y pueden crecer en ambientes rigurosos. Irónicamente, el enebro tiene forma de una sombrilla.

Hace poco un amigo me regaló aceite esencial de enebro y cuando investigué acerca de ello, pude ver que tiene muchas propiedades curativas, esencialmente ayuda a proteger las heridas de las infecciones y ayuda a mejorar la circulación, esto ayuda a remover las toxinas del cuerpo.

“En un tiempo donde Elías debía estar celebrando la victoria que Dios desató a través de él, se sentía débil y susceptible a las mentiras y amenazas del enemigo”

Creo que el enebro es una representación de las alas del Padre cubriendo y protegiendo a sus hijos amados, proveyéndoles descanso, provisiones y sanidad. Remueve las toxinas y previene que nuestras heridas se infecten cuando nos escondemos debajo de la sombra del Señor. Mientras esta visión continuaba, pude oír que el Padre les decía a sus guerreros escondidos debajo de su escudo: “Amados, levántense y coman”. Luego pude ver que tomaba una hogaza de pan que tenía escrita la palabra “verdad”. Se las entregó y ellos se la devoraron. Mientras comían la Palabra del Señor en su debilidad, podía ver que la apariencia de sus rostros se volvía a llenar y se fortalecían milagrosamente.

Un tiempo de reposicionamiento
Cuando Elías también comió el alimento preparado para él por segunda vez, esta comida lo fortaleció para emprender un segundo viaje de cuarenta días hacia el monte de Dios. Fue en ese mismo momento que Dios vino hacia él con una pequeña voz y lo reposicionó en la senda que necesitaba recorrer. Luego pude ver en la visión la imagen de estos guerreros que también estaban siendo reposicionados. Donde perdieron las fuerzas para pelear, Dios no solo les estaba restaurando las fuerzas que habían perdido en las batallas anteriores, los equipaba con fuerzas sobrenaturales, guiándolos de regreso al corazón de su presencia.

En este lugar de rendición y quietud el Padre reposicionó sus corazones con una determinación de un nuevo propósito para sus asignaciones celestiales. Pude ver que no había terreno perdido y esta estación de restauración era necesaria para reequiparlos con herramientas y fuerzas sobrenaturales para levantar a otros como ellos, trayendo la manifestación del Reino de Dios a la tierra (ver 1 Reyes 19:19).

Pude ver que estos guerreros no solo fueron restaurados y confortados, sino energizados con gran determinación para cumplir el llamado de Dios sobre sus vidas, tenían un fuego en sus ojos como nunca antes se había visto. Los intentos del enemigo por gritar sus mentiras y amenazas sobre ellos cayeron en oídos sordos, mientras los cuerpos y los espíritus debilitados volvían a vivir con la verdad. Observé mientras regresaban a la senda que Dios preparó para ellos y pude ver a muchos que los seguían.

El camino detrás de ellos estaba encendido en fuego mientras sus asignaciones celestiales se convertían en luz para las tinieblas, llamando a otros para que regresen donde pertenecían y equipándolos también para cumplir el propósito de Dios para sus vidas. La fuerza que les fue restaurada bajo el enebro se convirtió en la misma fuerza sobre la cual cabalgaban. Estos guerreros ardían con un propósito fresco y un fuego inagotable en sus ojos.

Fuerzas inagotables en lugar de debilidad
Profetizo y declaro sobre estos que se debilitaron por la batalla:
Su tiempo de reabastecimiento está sobre ustedes. Así como el enebro es perenne, puedo ver que sus fuerzas sobrenaturales nunca se agotarán. Será una fuerza permanente en cada temporada como un testimonio para otros de la bondad del Señor sobre sus vidas. El Padre los está restaurando y reposicionando para los mayores días que vienen. Levántense y coman, guerreros. Sus días de agotamiento y debilidad quedaron detrás de ustedes.

Isaías 55:12-13 dice: “Ustedes saldrán con alegría y serán guiados en paz. A su paso, las montañas y las colinas prorrumpirán en gritos de júbilo y aplaudirán todos los árboles del bosque. En vez de zarzas, crecerán cipreses; mirtos, en lugar de ortigas. Esto le dará renombre al Señor; será una señal que durará para siempre”.

Nate y Christy Johnston

(www.elijahlist.com)

“No fuiste olvidado, ¡reservé lo mejor para el final!”


Por Amy Meyer

Dios dice: “En poco tiempo más abriré las bodegas y los barriles que tengo para sus vidas. Yo sé que pensaron que quedarían estancados para siempre. Yo sé que muchos de ustedes incluso pensaron que los había olvidado y me olvidé de las palabras que les entregué, pasándolos por alto y entregándoselas a otros. Estoy profundizando para alcanzar las profundidades de lo que cultivé en sus vidas”.

“El vino no fue creado para mantenerse en los barriles permanentemente y tampoco ustedes. Sí, aprendieron a reposar y a dejar ir muchas cosas, incluso las cosas que les entregué. Fueron desnudados para que confiaran completamente en Mí y ahora que están completamente desnudos, puedo reedificar las cosas a mi manera”.

Dejen a un lado la presunción y síganme con iniciativa
“Nada está perdido. Todo fue para entrenamiento y desarrollo, pero ahora en este tiempo les estoy pidiendo que dejen ir los fragmentos finales de lo que fueron sus propios esfuerzos. Mi pueblo ya no hará cosas para Mí, sino conmigo. Hijos e hijas, están aprendiendo a adaptarse a Mis caminos. No se pueden colgar de lo antiguo que conocen, pensando que es sabiduría. Deseo para ustedes que avancen creyendo como niños y con fe para recibir lo que estoy haciendo ahora, no ayer. Todo lo que creen que conocen está por cambiar, deben mantenerse flexibles y excitados. Quiero que siempre dependan de Mí. En la eternidad no existe la edad. La fe acompaña a todos los que son como niños, con un corazón flexible”.

Expandan sus corazones y expectativas
“¿Están abiertos a lo nuevo que tengo para ustedes? Si la respuesta es afirmativa, entonces los tomaré y los introduciré en ello, pero deben anhelar dar los primeros pasos cuando los invite a avanzar. No deben temer a lo desconocido, miren los nuevos pasos brillantes como oportunidades. ¿Qué quieren que se lea de ustedes en el Cielo? Deben elegir mirar la vida con una perspectiva eterna. Seguir jugando a lo seguro no los llevará a ninguna parte. No fueron diseñados para jugar a lo seguro, fueron diseñados para aventurarse conmigo, fuera de lo profundo y expandiendo mi Reino en la Tierra. Vuelvan a ser los guerreros valientes que son. Tuvieron el tiempo de reposo de las batallas libradas en el pasado, ahora deben sacudirse el polvo, removerse el óxido y comenzar a moverse otra vez. Pídanme el aceite para facilitar, déjenme lubricar sus articulaciones”

“Viene sobre ustedes un viento nuevo y fresco que renovará su juventud. Tómenlo y recíbanlo por fe. No es una sensación sino una elección. Elijan abrazar todo lo que les estoy diciendo ahora mismo. Hijos míos, es tiempo para volver al juego. Los asientos son solo para un descanso. Los estoy llamando a volver al juego”.

“Vengan conmigo, elijan volver a entrar. Es un juego nuevo con directivos nuevos. Todos los registros del pasado fueron borrados, los buenos y los malos, están comenzando un tiempo nuevo y fresco. Ahora, denme sus corazones y vuelvan a correr. Pondré en sus espíritus el gozo de volver a jugar, pero debes elegir comprometerte primero para que esto se abra. Todo esto los está esperando, solo vuelvan a comprometerse. Dejen de esperar que venga hacia ustedes. Corran para abrazarlo. Saben que los estuve llamando a salir al campo para volver a jugar. ¡Levántense! Sacúdanse y hagan esto”.

Renueven sus mentes y corran sus carreras
“Una vez más, hay aceite fresco, vigor y energía mientras se comprometen. Los marcadores están limpios y es tiempo de jugar un juego nuevo. Vamos, es tiempo de divertirse porque lo mejor está por venir. No miren su edad, porque yo miro sus corazones y su fe. Esto es lo que me agrada. Actúen sobre lo que desencadeno y les devolveré su fe, alinearé las cosas y me ocuparé del resto. Todo lo que necesito es que den un paso de fe”.

“Sus carreras son para ganar. Establezcan una nueva manera de pensar, vuelvan al camino y abracen todo lo que los llamé a hacer. No desde su mentalidad antigua, sino de una nueva. Búsquenme, incluso en este momento y permítanme lanzar mi visión delante de ustedes y donde los estoy guiando. ¡Los amo! Su tiempo no pasó, porque son vino bien asentado, lleno de cuerpo y delicioso para todos los que los acompañarán en lo nuevo. Los estoy descorchando, no retengan el corcho y no se queden atrás. Yo sé que se adaptaron a sus entornos familiares, pero los estoy agitando y sacudiendo. Están a punto de salir con una explosión y una celebración. Pronto sentirán mis manos envolviéndolos, quitándoles la cubierta y ofreciéndoles lo que cultivé en ustedes, mis invitados escogidos”.

“Dispónganse y avancen conmigo, eso es lo que les pido. Déjenme oír sus respuestas afirmativas y vean su belleza vibrante dispuesta a fluir en sus vasos. ¡Lo mejor está por venir! Permitan que comience esta fiesta. Mi celebración está sacudiendo la Tierra. Vengan conmigo y preséntense con lo mejor, porque reserve el mejor vino para el final. Sí, los estuve reservando hasta ahora y el mundo está por declarar, probar y ver lo asombroso que soy”.

Amy Meyer

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martes, 11 de julio de 2017

Pude oír al Señor que decía: “¡Sorpresas, sorpresas, sorpresas!”


Por Bret Wade

El milagro de mi corazón
¿Alguna vez Dios se movió sigilosamente sobre su vida? Estoy hablando de un tiempo donde el Señor hizo algo que usted esperaba, pero en realidad no está seguro cuándo lo hizo. Podría ser un cambio personal, una sanidad para usted o para otro, una apertura financiera o lo que sea. Recientemente encontré un par de cosas sobre el “sigilo” del Señor que fue literalmente amoroso y cercano a mi corazón.

Trasfondo para un milagro
Veintitrés años atrás comencé con problemas cardíacos. No tenía idea de lo que produjo ese cuadro, considerando que en ese momento era joven. Fui diligente en hacerme todos los estudios necesarios. Con los años hubo efectos segundarios catastróficos como resultado de un medicamento que me prescribieron. Esto fue creciendo y me trajo otros problemas de salud importantes que requirieron años para recuperarme.

Quería restauración desde el principio. Usé el bienestar para recuperar mi salud, porque anhelaba estar completamente sano para poder vivir la vida tan activamente como lo deseaba. Perdí esa oportunidad con mis hijos mientras crecían. Si me esforzaba ligeramente, comía una comida o simplemente me levantaba para caminar de una habitación a otra, mi corazón latía demasiado rápido, como si fuera salirse de mi pecho. Aceleraba, tenía extrasístoles y eventualmente tenía dolores en el pecho. Tenía que dejar de hacer lo que estaba realizando para recuperar mi aliento. Tuve que aprender a ajustar mi vida con ello, haciendo cambios en mi estilo de vida. Los médicos solo eran una grúa que me sacaba del pozo.

¿Qué ocurrió?
El medico de mi familia me dijo consistentemente durante un par de años que tenía un soplo cardíaco. Entonces tomé ese signo como una clave para seguir la evolución de las cosas. Me enviaron al Heart Center en el Hospital de Huntsville, Alabama, para hacerme algunos estudios y corroborar que todo estaba bien, mientras me acercaba a mi cumpleaños 55. El día de la cita, mientras iba de camino oré por mi sanidad. Mencioné cada área de mi cuerpo que necesitaba sanidad y finalmente, casi como un pensamiento final, dije: “Padre, ¿sanarías mi corazón?”.

Cuando alcanzamos el pico en la prueba de stress, casi a los once minutos, la enfermera preguntó: “Señor Wade, ¿le duele el pecho?”. Respondí que no y me pregunté por qué no sentía dolor, cuando en ese punto siempre ocurría. No lo había notado hasta que me concentré en eso. Me estuve concentrando en mi respiración y la mantuve caminando en la cinta. Sentí como si estuviera envuelto. No me sentía mal. Y no me dolía en absoluto. En este punto estaba completamente sorprendido.

No sabía qué pensar. Fue como tomar un auto que funcionaba mal y llevárselo al mecánico para que funcione de manera perfecta. Después de todos esos estudios y pruebas me dijeron que todo se veía bien. Parecía que no había razones para preocuparse y la enfermera me llamaría para darme los resultados. Me quedé pensando: “Hummm…”. Mientras tanto miraba mi reloj y decía “gracias”, luego me retiré.

¡Sorpresa!
En el curso de la semana siguiente probé y exigí mi cuerpo para ver si esto nuevo era consistente, antes de dar testimonio. Quería estar seguro y no apresurarme. Todo era diferente, me sentía normal. No me había sentido así en tanto tiempo que me parecía extraño. Seguía observando para ver cómo se sentía estar normal. La semana siguiente recibí un llamado de seguimiento de la enfermera del cardiólogo. Me dijo que todos mis estudios eran normales, sin signos de algo inusual. 

No había bloqueos, las válvulas no eran insuficientes, no había preocupaciones o extrasístoles. Todo estaba dentro del rango normal y el flujo de sangre era grandioso. ¡Era oficial! Tenía la prueba que estaba sano. Dios me había ajustado. Dios me había tocado. No tenía idea que estaba sano hasta que otros me observaron y me lo hicieron notar. ¡Wow! El Señor me sanó y me dio una prueba incuestionable.

¡Milagros y favor!
Luego del diagnóstico todo fue muy surreal durante unos días. Estaba demasiado acostumbrado a esas condiciones de vida. Mientras discutía y evaluaba esto, planteé una pregunta: “¿Por qué Dios escogió hacer esto ahora?”. Tan rápido como pregunté, recibí la respuesta. El Señor dijo: “Te sané ahora para que supieras que te metí en esta transición”. Al otro día escuché al Señor que me decía: “¡Sorpresas! ¡Sorpresas! ¡Sorpresas!”.

Cambiando hacia lo nuevo
Todo estuvo cambiando en mi vida personal y profesional porque el Señor me promovió a través de este proceso de transformación. Junto con los nuevos emprendimientos vienen el temor y la excitación, todas al mismo tiempo y sin remedio. Entonces debemos enfocarnos y arar a través del temor para conectarnos con el fluir de los milagros y el favor de Dios que siguen a nuestra asignación.

Puede resultar un poco oscuro, negativo y temeroso. Esas emociones están ligadas al pasado y al temor al futuro, aunque aún no lo hayamos vivido. Deben ser ignoradas y dejadas a un lado. Para mí, el temor se va luego que me habla el Señor. Me impulsa a avanzar solo por ver las posibilidades de Dios para crear el futuro que estaba viendo y anhelando. Ahora, en lugar de temer a la incertidumbre del futuro, me pregunto qué hará después el Señor. Mi anticipación es la evidencia que se está produciendo una apertura.

¿Qué descubrí?
Primero, la manera como oraba era tan simple y fácil, que para mí no había forma tomar el crédito del milagro por mi elocuencia o con oraciones especiales si lo hubiera querido. Siguiente, el ritmo de Dios es un recordatorio impecable de lo que Él me habló en el 2010 sobre el lugar hacia dónde me estaba guiando, mientras lo obedecía a través del horno. Se dio a conocer a sí mismo con la seguridad que mis pasos estaban ordenados por Él y a su ritmo. Finalmente, removió mis ansiedades acerca de fallar durante un tiempo de establecimiento muy crucial pero pleno.

Trabajar desde el descanso
El Señor quiere que talle el nicho que me habló proféticamente. Requerirá que trabaje desde un lugar de descanso mientras Él hace a través de mí. Veo la oportunidad en medio del desafío y el cambio. Veo que el tiempo es crucial para mí de estar atento y crear lo que Él habla. Estoy excitado y anticipando lo que el Señor hará después.

Su lugar de promesa
Supe que estaba entrando en el cumplimiento de la promesa de Dios para mi vida. ¿Qué le prometió el Señor? Sorpresas en el lugar de su promesa… sea cuales fueran para su vida. Espere las posibilidades invisibles de Dios con expectativa. El Señor lo llevará hasta allí. Permítale que lo guíe.

Hebreos 6:11-12 dice: “Deseamos, sin embargo, que cada uno de ustedes siga mostrando ese mismo empeño hasta la realización final y completa de su esperanza. No sean perezosos; más bien, imiten a quienes por su fe y paciencia heredan las promesas”.

Bret Wade
(www.elijahlist.com)



“Mi Esposa guerrera: ¡Desenvaina tu Espada!”


Por Angie Stolba

“Me llevó a la sala del banquete, y sobre mí enarboló su bandera de amor” (Cantares 2:4).

Recientemente mientras adoraba, el Espíritu Santo me entregó una imagen de Jesús y yo danzando juntos. Jesús estaba lleno de gozo y yo abrumada por su gran amor y adoración hacia mí. Luego la imagen cambió repentinamente y pasamos de bailar juntos a estar de pie en una costa. Juntos, mano a mano, comenzamos a caminar dentro de las aguas profundas.

Podía ver el gozo en los ojos de Jesús, incluso mientras dejábamos la costa. Aunque no sabía hacia dónde me estaba llevando no tenía miedo, porque sabía que mi Salvador estaba a mi lado sosteniendo mi mano. En ese momento supe lo que el Señor me estaba mostrando: Es más seguro estar en las aguas profundas con Jesús que mantenerse en la orilla, confinados a nuestra zona de seguridad, sin Él.

Llamando a la Novia a un tiempo de mayor intimidad
Mientras analizaba lo que el Señor me estaba mostrando, pude percibir que el Señor no me estaba hablando solo a mí a través de estas imágenes, sino a toda la Novia de Cristo. Pude oír al Señor que me decía: “Novia mía, te estoy llamando para que te despiertes de tu sueño y entres en un tiempo de intimidad con tu Novio. Debes salir de las distracciones que te enredan y apartarte conmigo”.

Cantares 2:10-13 dice: “Mi amado me habló y me dijo: ¡Levántate, amada mía; ven conmigo, mujer hermosa! ¡Mira, el invierno se ha ido, y con él han cesado y se han ido las lluvias! Ya brotan flores en los campos; ¡el tiempo de la canción ha llegado! Ya se escucha por toda nuestra tierra el arrullo de las tórtolas. La higuera ofrece ya sus primeros frutos, y las viñas en ciernes esparcen su fragancia. ¡Levántate, amada mía; ven conmigo, mujer hermosa! El amado”.

Así como pude sentir el placer absoluto de Jesús sobre mí cuando bailábamos juntos, creo que el Señor quiere revelarle a su Novia ese mismo placer que tiene por ella. Creo que el Señor me está mostrando el corazón de amor que extiende sobre su Novia.

Cantares 4:7dice: “Toda tú eres bella, amada mía; no hay en ti defecto alguno”. Este verso ilustra con claridad cómo nos ve nuestro Novio Jesucristo. No hay arrugas ni manchas ante sus ojos y dice que somos absolutamente amorosos. ¡Wow! ¡Cómo se extasía por nosotros! Aún en nuestra debilidad, así es como nos ve el Señor. Creo que el Señor está esperando que su Novia reciba la revelación plena de su gran amor por ella. Como dice Sofonías 3:17, en su amor Él se regocijará sobre nosotros con cánticos. ¿Se dio cuenta que el Creador del universo canta sobre usted? Es Quien diseñó las montañas y cavó los mares. El mismo que era, es y será. El mismo Dios que se deleita en usted.

Qué amor asombroso e íntimo tiene su Novio por usted, su Amado. Sin importar las circunstancias que estemos enfrentando, el amor del Señor es fiero, firme y no cambia. Puedo percibir que el Señor está volviendo a despertar a la vida los corazones debilitados. Aquellos que estuvieron muy presionados en cada lado, oigan con cuidado: El Rey está cantando sobre ustedes. Su hermoso amor está sanando corazones, volviéndolos a despertar una vez más. Mientras pasamos tiempo en el lugar secreto, cultivando la intimidad con nuestro Novio, descubriremos verdaderamente que solo lo necesitamos a Él.

Entrando en la profundidad
El Señor nos revelará sus estrategias para la apertura en nuestras vidas, mientras habitamos en el lugar de la intimidad. Cuando apartamos tiempo para estar con Él y alineamos nuestra voluntad con la suya, Dios nos mostrará las respuestas y las soluciones.

Jeremías 33:3 dice: “Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces”.

La Novia de Cristo recibirá una revelación más profunda, mientras nos entrega los diseños del Cielo. El Señor le mostrará los pasos que debe dar para caminar en la grandeza que Él preparó para usted. Así como lo ilustré cuando Jesús y yo caminábamos en las aguas profundas sin temor, pude sentir que nosotros, como la Novia, estamos por caminar en la profundidad de lo desconocido con Él. En este tiempo de transición y cambio, Jesús nos está alentando a dejar nuestra zona de comodidad y caminar con Él mano a mano.

El Señor me continuó recordando: “Te estoy guiando hacia el mejor lugar y el más seguro donde puedes estar”. Así como el Señor le dijo a Abraham que dejara lo que era cómodo y familiar para ir a la tierra que le revelaría, como Novia nos está llamando a confiar en la guía de nuestro Novio. No debemos temer porque el Señor será fiel, mientras lo obedecemos y lo seguimos hacia dónde nos está guiando.

Hebreos 11:8-11: “Por la fe Abraham, cuando fue llamado para ir a un lugar que más tarde recibiría como herencia, obedeció y salió sin saber a dónde iba. Por la fe se radicó como extranjero en la tierra prometida, y habitó en tiendas de campaña con Isaac y Jacob, herederos también de la misma promesa, porque esperaba la ciudad de cimientos sólidos, de la cual Dios es arquitecto y constructor. Por la fe Abraham, a pesar de su avanzada edad y de que Sara misma era estéril, recibió fuerza para tener hijos, porque consideró fiel al que le había hecho la promesa”.

¡Hay aventuras y sorpresas excitantes reservadas, mientras continuamos siguiendo la guía del Señor!

1 Corintios 2:9: “Sin embargo, como está escrito: Ningún ojo ha visto, ningún oído ha escuchado, ninguna mente humana ha concebido lo que Dios ha preparado para quienes lo aman”.

Despertando a la plenitud de nuestra identidad
El Señor está desarraigando a su Novia de los temores e inseguridades profundas: Las mismas cosas que se levantaron como fortalezas en las vidas de las personas. Incluso el Señor la está librando de cualquier enredo que la retuvo. Jesucristo es celoso por su Novia y la está llevando hacia un lugar nuevo de libertad que no conoce o experimentó antes. Los impedimentos se están removiendo y se está quitando las vestiduras de la tumba. ¡Mira y observa! La bella y adornada Novia de Cristo se está levantando y avanzando victoriosa.

Creo que el Señor está diciendo:
“Demasiado tiempo el enemigo mantuvo a mi Novia debajo de su verdadero potencial. Pero ahora se levantará y avanzará como la guerrera hermosa, vencedora y valiente que diseñé. Mi Novia es cabeza y no cola, está por encima y no por debajo” (ver Deuteronomio 28:13).

“¡Es tiempo de desenvainar su espada[B1] !”
Isaías 49:2: “Hizo de mi boca una espada afilada, y me escondió en la sombra de su mano; me convirtió en una flecha pulida, y me escondió en su aljaba”.

“Novia mía, es tiempo de levantarse y desenvainar tu espada. Te levantarás desde las mismas circunstancias que el enemigo preparó para atraparte en derrota. Ahora surgirás blandiendo tu espada de victoria. Novia mía no estás derrotada, eres vencedora y te entregué el espíritu de un guerrero. Matarás gigantes y recuperarás las ruinas de las generaciones pasadas” (ver Isaías 61:4).

“Amada mía, te estoy entregando todos los despojos, te entregaré riquezas y tesoros guardados en lugares secretos (ver Isaías 45:3). Abrirás las puertas antiguas que antes estuvieron cerradas. Liberarás a los cautivos y vendarás a los quebrantados de corazón” (ver Isaías 61:1).

“El enemigo intentó contaminar a mi Novia con temor e inseguridad, esperando detenerla. Pero no debes temer porque el enemigo sabe que mi Novia se manifestará en la realidad de lo que es en Mí. No tendrá temor y será indetenible. Aun ahora, su oración atormentará al enemigo. ¡Ahora estoy llamando a la Novia de Cristo para que se manifieste! La estoy despertando a la plenitud de su identidad en Mí. Ella es radiante, vencedora, una Novia guerrera y será una fuerza para ser tomada en cuenta”

Cantares 8:5: “¿Quién es ésta que sube por el desierto apoyada sobre el hombro de su amado? El amado bajo el manzano te desperté; allí te concibió tu madre, allí mismo te dio a luz. La amada”.

Su tiempo de desierto no fue en vano, lo preparó para la victoria en la que caminará ahora. ¡Es tiempo para comer los frutos de su cosecha!

Isaías 60:1: “¡Levántate y resplandece, que tu luz ha llegado! ¡La gloria del Señor brilla sobre ti!”.

Angie Stolba
(www.elijahlist.com)


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lunes, 3 de julio de 2017

“Soñando con Dios: Cuenta las estrellas y cree en Él ante lo imposible”


Por James W. Goll

¿Sabía que las estrellas hablan?
¡Hablaron en los días de Abraham! El Creador del universo le entregó una palabra directa y asombrosa a uno de sus amigos. Le dijo que saliera y contara las estrellas del cielo esa noche. Imagínese, ¡contar las estrellas de noche!

“Dios es un soñador y está buscando gente que soñará sueños con Él”

Entonces, ¿qué hizo Abraham? Salió y comenzó a contar las estrellas. Supongo que fue algo así. Luego de decirle buenas noches a su esposa Sarah, Abraham salió a dar un largo paseo esa noche, indagando y mirando los cielos. En obediencia comenzó a contar las estrellas mientras hablaba con sí mismo y con Dios. “Uno, dos, cuatro, veintisiete, cuarenta y cinco, ciento cincuenta, dos mil... Wow, ¿contar las estrellas? ¿Qué quieres decir? No puedo contar las estrellas, porque son infinitas”.

El Señor le respondió: “Abraham, cuenta las estrellas”. Seguía perplejo mientras trataba de percibir mentalmente lo que Dios quería con esta orden extraña. Abraham continuó en su búsqueda siguiendo esa voz invisible. “Tres mil, setecientas y… oh, me olvidé por dónde iba. ¿Desde dónde salió aquella otra? ¡Wow, seguro es la más brillante!”.

La promesa revelada
La voz volvió, pero esta vez incluyó una explicación: “El número de las estrellas será el número de tus descendientes”. Abraham pensó: “¿Qué? ¿No sabes que Sarah y yo estuvimos casados largo tiempo y no tenemos fruto, quedamos solos? Bien, sabes eso. No te quiero subestimar, pero lo que estás diciendo es imposible. Me imagino que sabes eso, ¿verdad?”. Pero la voz del Señor persistía: “Cuenta las estrellas. ¿Cuántas hay?”.

Sí, las estrellas le hablaron a Abraham. Quizá por un momento, la voz de las estrellas lo obsesionó mientras iba noche tras noche, entrando en la dimensión de lo imposible. Pero mientras caminaba, algo cambió. ¿Cambiaron las circunstancias? No, bueno, aún no. ¿Qué cambió? Abraham, como el resto de nosotros, se movió desde una valoración mental a creer en su corazón. Es el camino típico de 30 centímetros desde la evaluación de la cabeza hacia un corazón de fe, confiando en Aquel que hizo las promesas.

De alguna manera el sueño de Dios se filtró en el corazón de Abraham. Luego de muchas pruebas, aciertos y errores, Abraham alcanzó un lugar donde salió una noche y al mirar hacia arriba dijo: “Sí, hay una promesa. Sí, esa es para mí. Esa estrella está declarando que la Palabra de Dios se manifestará. De hecho, esa luz titilante me está diciendo que las promesas de Dios son sí y amén”.

Abraham, como el resto de nosotros, fue desde su razonamiento mental a creer en su corazón”

Sí, las estrellas siguen hablando
Usted conoce el resto de la historia. Es una pieza de historia que nos afectó a todos nosotros. Como puede ver, Dios es un soñador que está buscando gente que crea sus sueños con Él. En cada generación se levantan soñadores. Piensan más allá de los límites establecidos por los hombres y se atreven a forjar sus sueños. Hoy se está levantando una nueva generación de soñadores. No solo hablarán de las cosas que vendrán, llaman a las promesas a existencia aquí y ahora. No solo creen que Dios tiene un sueño, se atreven a creer que los invitó a participar con ellos en el nacimiento de esos sueños, en la tierra como en el cielo.

Sumado a eso, estos soñadores de fe abrahámicos también creen que Dios quiere asociarse con ellos en el cumplimiento de sus sueños. ¿En serio? Si, se está levantando una compañía de reformadores por toda la tierra. No solo creen en la gran cosecha de Dios al final de los tiempos, también creen que tienen parte en el “Mayor show en la tierra”.

Sí, estos creyentes de fe observan cómo sus sueños se cumplen ahora ante sus propios ojos. Están viviendo sus sueños. ¡Aquí viene otro soñador! ¿Se unirá a esta multitud que está surgiendo? Sí, ¡las estrellas continúan hablando! ¿Las está contando?

¡Sueñe con Dios!

Dr. James W. Goll
(www.elijahlist.com)


“Los cisnes saben cuándo abrazar el cambio y migrar”




Por Dan y Linda Wilson

Los cisnes están migrando hacia el norte
Recientemente vimos un par de cisnes hermosos en un pequeño lago de Alaska. Se encontraban alimentándose en aguas muy quietas y uno de los cisnes nadó hacia aguas más profundas. Los cisnes comenzaron a llamarse entre sí. Ese llamado sonaba como bocinazos ruidosos, continuando hasta que el segundo se unía a su compañero en la profundidad.

Estos raros cisnes trompeteros invernan en el noroeste de los EEUU y el sudoeste de Canadá, migrando más de 1400 millas hacia Alaska, en su camino hacia su destino final en el ártico para anidar cada verano. Con una envergadura de alas de diez pies, son las aves voladoras más grandes en el mundo.
En una palabra, ¡son magníficas!

Los cisnes nos enseñan a “abrazar el cambio”
Los cisnes saben de manera innata cuándo es el momento para migrar. Mientras cambian las estaciones, Dios les habla a los cisnes y “a nosotros” cuándo es el tiempo para desalojar el santuario actual, para movernos hacia uno nuevo donde la provisión de alimento sea plena y la temperatura sea la correcta. El viaje hacia el nuevo lugar puede ser largo y arduo, pero vale la pena el esfuerzo. ¡Vuele!

Somos como los cisnes en el lago. Dios nos está llamando, como su hermosa Novia, para movernos hacia aguas más profundas, hacia la abundancia del Espíritu, donde no podemos tocar el fondo. En estas aguas profundas del Espíritu donde encontramos seguridad en tiempos de transición. También es donde encontramos consolación y gozo. La comunicación entre los cisnes parece ruidosa y en alguna manera desagradable.
Pero se oyen entre sí. Quizá nosotros como Iglesia necesitemos escucharnos entre nosotros, más allá de las palabras y las distracciones ruidosas. Debemos oír lo que el Espíritu está hablando dentro y a través de cada uno de nosotros, mientras migramos juntos hacia la próxima estación.

Dos son mejores que uno: Los cisnes se necesitan entre sí
El cisne líder no se quedó tranquilo hasta que su compañero/a se le uniera en la profundidad. ¡Las Escrituras nos dicen que dos son mejores que uno! Cada cisne necesita estar cerca de otro. Esto mismo es cierto para la Iglesia. Durante este cambio migratorio en la estación, necesitamos unidad y compañerismo en la Iglesia. Necesitamos cuidarnos las espaldas entre nosotros, consolándonos y disfrutando el placer simple de estar juntos.

Es bien conocido el hecho que los cisnes forman pareja de por vida. Esto es pacto. La Iglesia a escala global se mantiene unida por el pacto establecido por Dios. Los cristianos en Indonesia están ligados a los de Uganda, Panamá, Irán, Alemania, etc. Somos una Iglesia, una Novia, preparándose para el regreso de su Novio. Que el Señor nos encuentre vestidos con un blanco resplandeciente, así como los cisnes amorosos cuando se sumergen en lo profundo.

Debemos oír el llamado de trompeta que el apóstol Pablo les hizo a los Efesios y sigue reverberando hasta hoy:
“Por eso yo, que estoy preso por la causa del Señor, les ruego que vivan de una manera digna del llamamiento que han recibido, siempre humildes y amables, pacientes, tolerantes unos con otros en amor. Esfuércense por mantener la unidad del Espíritu mediante el vínculo de la paz. Hay un solo cuerpo y un solo Espíritu, así como también fueron llamados a una sola esperanza; un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo; un solo Dios y Padre de todos, que está sobre todos y por medio de todos y en todos” (Efesios 4:1-6).

Los cisnes se dirigen hacia el norte para entrar en su refugio seguro de verano. Encontramos nuestro santuario seguro en las aguas profundas del Espíritu, mientras migramos hacia Jesús, nuestro norte verdadero.

Dan y Linda Wilson

(www.elijahlist.com)