sábado, 7 de febrero de 2015

¡Fuimos ungidos para la acción!

 

Por Bobby Conner

 

clip_image002“Dile a mi pueblo que tienen un propósito: ¡Fueron escogidos por mi mano!”  

¡Dios nos llenó de poder! ¡Fuimos ungidos para la acción! ¿Cuál es nuestra misión y nuestro mandato? ¡Establecer el Reino! ¡Fuimos escogidos por Él y para Él! Declare en voz alta: “¡Dios me entregó un propósito!”. Fuimos escogidos por el Dios Todopoderoso desde la eternidad para vivir en el presente y forjar el futuro (Efesios 2:10). Tenemos un destino divino. ¡Nadie más en la tierra puede cumplir lo que se nos encomendó a cada uno de nosotros!

 

Es tiempo de recibir la opinión de Dios acerca de nuestra vida. Somos esenciales para sus planes y propósitos eternos, por eso debemos ser los guerreros radiantes, osados y bravos que estamos llamados a ser. Levántese, eleve su cabeza, estire sus hombros, camine con la confianza y la seguridad que Dios está con usted. Por tanto, debemos ser radiantes y brillantes en este mundo lleno de oscuridad.

 

“Dile a mi pueblo que tienen un propósito: Yo los escogí, Yo los escogí”

Permítame compartir un encuentro profético fuerte. Estaba dormido y me despertó una voz excepcionalmente agradable que me hablaba dentro de mi cuarto. El mensaje estaba articulado con extrema claridad. Luego de oír las palabras, una inmensa consolación y coraje inundaron inmediatamente mi corazón. Esta palabra fue audible, no fue algo que oí en mi cabeza o en mi corazón, la pude oír con mis oídos.

 

Permítame avanzar. No vi quién me hablaba, porque cuando miré en la dirección de la voz, fui cegado repentinamente por un flash de luz brillante. Era como si un flash muy fuerte de una cámara llenara el cuarto, cegando mis ojos. Luego continuó diciendo: “Dile a mi pueblo que tiene un propósito, fueron escogidos por mi mano, por mi mano”. Luego de oír esta declaración, inmediatamente me sentí sobrecogido con gozo y excitación. ¡Nunca permita que el diablo lo vuelva a desalentar, usted tiene un propósito divino!

 

Fuimos preparados de una manera divina para cumplir la tarea de Dios nos asignó. Podemos hacer algo que ningún otro ser humano puede realizar. Debemos meditar y pesar este mensaje, creyendo que fuimos escogidos por Cristo, por Cristo y su vida requerirá aún un mayor celo por nuestro propósito. Jesús dijo: No me escogieron ustedes a mí, sino que yo los escogí a ustedes y los comisioné para que vayan y den fruto, un fruto que perdure. Así el Padre les dará todo lo que le pidan en mi nombre (Juan 15:16).

 

Nuestra confianza y coraje crecerá en la medida que comprendamos en una mayor capacidad la profundidad de estas palabras: “¡Fuimos escogidos por Cristo!”. Permita que estas palabras laven su alma, porque son como aguas refrescantes para la sed. Fuimos escogidos por Cristo, por Cristo. La elección fue hecha desde antes de la fundación del mundo (Efesios 1:4). Conocer esta promesa nos liberará del rechazo y la depresión.

 

Podemos impactar a las naciones, a los heridos y a los perdidos

La meta es terminar el curso para ser capaz de decir con toda confianza: “He guardado la fe y me mantuve dentro del curso, cumpliendo la tarea que estableciste para mí” (2 Timoteo 4:7). A esas personas Cristo les dirá: “Bien hecho, siervo bueno y fiel” (Mateo 25:21).

 

Dios nos entregó poder con un propósito: Los dones son herramientas, no juguetes y la unción es para entrar en acción (Hechos 1:8). Dios desató su unción sobre sus hijos por una razón principal: Impactar a las naciones y traer a los heridos y a los perdidos hacia sí mismo. Durante estos días de división y confusión, debemos oír y considerar el mensaje del amor redentivo y la misericordia abrumadora de Cristo.

 

Bobby Conner

(www.elijahlist.com)

 

1 comentario:

karelis velásquez alcalá dijo...

BUEN DÍA, REALMENTE ESTA PALABRA NOS CONFRONTA Y EXHORTA COMO IGLESIA,PARA ESTABLECER EL REINO