jueves, 3 de septiembre de 2026

“Manten el rumbo para un septiembre sobrenatural”

 

Por Joe Joe Dawson

Sigue adelante

Palabra publicada originalmente el 12 de agosto de 2026:

Una de las mejores habilidades que puedes desarrollar es la constancia. La mayoría de las personas comienza fuerte, pero luego de ver algún progreso, empieza a flojear. Cuando sigues en el rumbo, continúas avanzando hasta que lo que quieres lograr queda hecho. 

El Señor me dio la frase “mantente firme”, porque para lograr lo que Dios te llamó a hacer, “debes ser constante, fiel y diligente” para afrontar tu misión. La mayoría de las personas no tiene problema para comenzar, pero muy pocos terminarán realmente lo que se propusieron. Mucha gente está muy cerca de su avance, pero se rinde justo antes de ver su manifestación.

Hebreos 12:1 dice: “… corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante”. Correr con paciencia significa hacerlo de una manera sostenible durante largos periodos de tiempo. Cambias un hábito de vida a la vez, no cambias veinte hábitos al mismo tiempo. Puedes correr tu carrera con paciencia, cuando corres a un ritmo que puedas mantener. Pero esto es lo interesante: “cuando mantuviste tu ritmo y ves la línea de meta, aceleras el ritmo”. ¡Aumentas la velocidad cuando avanzas en tus objetivos y los ves cumplidos!

Cada persona fue enviada a esta tierra con propósito y con un llamado, pero poner ese propósito en acción depende de nosotros. 2 Timoteo 1:6 dice: “Aviva el fuego del don de Dios que está en ti...”. ¡Cuando avivas una llama, multiplicas lo que empezaste! El Reino de Dios está construido sobre el aumento, cuando empieces a operar en tu don, comenzarás a cultivarlo y a crecer en él. El propósito mismo que Dios puso en ti es para este tiempo designado y para nuestro mundo quebrado. Hay personas a tu alrededor que necesitan que actúes cada día en tus dones.

Mantenerse firme es un crecimiento continuo. Deberíamos ser “estudiantes eternos que nunca dejan de aprender, crecer y leer”. Si no creces estás muriendo, pero nunca te sentirás más vivo que cuando actúas en tu llamado, uses tu combinación de dones y provoques un impacto en el Reino de Dios. Cuando creces como individuo, todos a tu alrededor también crecerán. Por eso tu círculo íntimo importa, porque al estar rodeado de personas que se mueven y crecen, naturalmente empezarás a hacer lo mismo. ¡El crecimiento es contagioso!

Mantenerse firme implica sostener la mirada fija en lo que el Señor quiere hacer en tu vida. Pregúntate esto: “¿Cómo sería mi vida si me comprometiera al cien por ciento con el plan que Dios diseñó para mí?”. Creo que algunos de ustedes ya saben qué significa esto y cómo sería, pero solo necesitan la valentía para entrar en ello. Hoy es el día para arrojar la cautela al viento y soltarse. El Reino de Dios avanza y el Cuerpo de Cristo necesita que todos actúen en su llamado para esta cosecha del fin de los tiempos.

Debes crear nuevos hábitos en tu vida hoy que te mantendrán en el camino que Dios marcó para ti, y comprométete con la constancia en todo lo que hagas. Recuerda 2 Timoteo 1:6 y multiplica tu don. ¡Hay gente hoy que espera tu sí!

Septiembre sobrenatural

Palabra publicada originalmente el 19 de agosto de 2026:

El Señor me dio una palabra profética para agosto titulada “Jugarte todo en agosto”. Pero incluso antes de eso, sentía que el Señor me mostraba que septiembre sería un mes “sobrenatural”. Agosto fue un punto de partida para el derramar del Señor en septiembre. Va a ser un mes de “manifestaciones repentinas”, donde finalmente se cumplen las cosas por las que oraste.

Isaías 43:19 dice: “He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz; ¿no la conoceréis? Otra vez abriré camino en el desierto, y ríos en la soledad”. ¡El Señor hará algo nuevo en tu vida en el mes de septiembre!

Sembrar es una clave para desbloquear lo sobrenatural en tu vida. La Biblia dice en Lucas 6:38: “Dad, y se os dará; medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazo; porque con la misma medida con que medís, os volverán a medir”. Este es el tipo de cosecha que traen las semillas sobrenaturales. No puedes esperar cosechar lo que no sembraste. Un agricultor nunca se preguntaría por qué no creció el maíz en su campo, si nunca plantó semillas de maíz. Asimismo, no puedes esperar recibir una cosecha por la que nunca sembraste. Mi esposa Autumn y yo hemos sembrado una y otra vez en nuestra vida las semillas más grandes, mientras atravesábamos las mayores necesidades. ¡Las cosechas sobrenaturales se crean con semillas sobrenaturales!

También debes estar preparado para cuidar la bendición por la que estuviste orando. Aprovecha el tiempo que queda de agosto para prepararte para lo que Dios traerá en septiembre. Pasó más de la mitad del año, pero no renuncies a las metas que estableciste para el 2026. “Septiembre sobrenatural” es un reinicio y un punto de control para que te reenfoques, te reanimes y te entusiasmes con el objetivo hacia dónde Dios te está llevando. Para quienes estuvieron sembrando semillas durante todo el año y fueron fieles, ¡llegó su temporada de avance!

Cuídate de cualquier ofensa, falta de perdón o resentimiento en tu corazón, para que no te impida recibir el avance que te espera. La falta de perdón solo te hace daño. Así que, rechaza que esta sea la razón por la cual no puedas atravesar nuevas puertas de oportunidades. Permanece en tu lugar de oración cada día y sé diligente para mantener tu corazón bajo control siempre. El lugar de oración es donde más encuentro a Dios y donde recibo dirección para cada área de mi vida. Septiembre sobrenatural es un mes para crecer en tu vida de oración, en tu vida espiritual y en tus finanzas.

La Escritura sobre la que me apoyo este año es Efesios 3:20: “Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros”. ¡Dios puede hacer muchísimo más de lo que jamás podrías soñar, si te sometes a su voluntad y la cumples para tu vida! “Jugarte todo en Agosto” y “Septiembre sobrenatural” te harán salir de lo mundano para caminar hacia la superabundancia y la libertad que ofrece la voluntad de Dios.

Joe Joe Dawson

(www.elijahlist.com)

 

 

“La redención llega a las temporadas del desierto”

 

Por Kathi Pelton

Convirtiendo el Valle de Acor en una puerta de esperanza

Algunos de ustedes pasaron por un tiempo de dolor y anhelo profundos que describirían como un “tiempo de desierto”. Hace muchos años pasé por algo así y durante esos pocos años, sinceramente me preguntaba si sobreviviría al dolor y a la oscuridad que rodeaban mi alma.

Durante todo ese tiempo a menudo estuve despierta en mitad de la noche, intentando encontrar mi camino a través del dolor implacable. Una noche, en medio del desierto espeso, comencé a oír las palabras del libro de Oseas fluyendo por mi corazón como un torrente de esperanza sobre mi alma seca y sedienta. Fueron las palabras de Oseas 2:14–23: “Pero he aquí que yo la atraeré y la llevaré al desierto, y hablaré a su corazón. Y le daré sus viñas desde allí, y el valle de Acor por puerta de esperanza; y allí cantará como en los tiempos de su juventud, y como en el día de su subida de la tierra de Egipto. En aquel tiempo, dice Jehová, me llamarás Ishi (mi esposo), y nunca más me llamarás Baali (mi señor). Porque quitaré de su boca los nombres de los baales, y nunca más se mencionarán sus nombres”.

“En aquel tiempo haré para ti pacto con las bestias del campo, con las aves del cielo y con las serpientes de la tierra; y quitaré de la tierra arco y espada y guerra, y te haré dormir segura. Y te desposaré conmigo para siempre; te desposaré conmigo en justicia, juicio, benignidad y misericordia. Y te desposaré conmigo en fidelidad, y conocerás a Jehová. En aquel tiempo responderé, dice Jehová, yo responderé a los cielos, y ellos responderán a la tierra. Y la tierra responderá al trigo, al vino y al aceite, y ellos responderán a Jezreel (Dios sembrará). Y la sembraré para mí en la tierra, y tendré misericordia de Lo-ruhama (no compadecida); y diré a Lo-ammi (no es mi pueblo): Tú eres pueblo mío, y él dirá: Dios mío”.

Guiados al desierto para ser restaurados

¡Estos versos se convirtieron en mi salvavidas! Me dieron propósito en el dolor y puntos para orar. ¡Dios no me llevó al desierto para arruinarme, sino para restaurarme! En su increíble misericordia, me atrajo hacia un lugar apartado porque me amaba demasiado como para dejarme contenta con menos que la plenitud de lo que Él pretendía para mi vida.

Allí en el desierto tomé conciencia de todos los “amos de mi alma” y tomé conciencia aguda del cautiverio que el ajetreo de mi vida había escondido en los armarios cerrados de mi alma. Fui desvestida, y en medio de la vulnerabilidad de mi desnudez me cubrió con su amor, sanó mis heridas, me vistió con su justicia y me prometió a Él. Cambió mi identidad a: “Soy de mi amado y mi amado es mío” (Cantares de Salomón 6:3).

Aunque fue el momento más doloroso de mi vida, también fue el más importante. Siempre estaré agradecida de que Él me “atrajera” y me condujera al desierto para “hablarme con ternura” y restaurarme (Oseas 2:14). Durante esos tres años de desierto, salvó mi vida y todo cambió. Fui liberada para vivir de verdad, ser verdaderamente amada y respirar la belleza de la salvación.

Un desierto de propósito

¡El desierto no carece de propósito! Rara vez es solo un momento, sino más bien un viaje. Mi desierto cambió cuando empecé a entender que había un propósito divino en él. Antes de eso era solo un dolor agonizante que me dejaba atrapada. En cuanto encontré el propósito a través de los versos de Oseas, comencé a asociarme con Dios para caminar hacia la libertad, por el camino que Él había forjado para mí.

Tu desierto no carece de propósito. El invierno dura solo una estación, pero debes pasar por esa estación para llegar a la primavera. Si estás en una temporada de desierto, no estás solo en el desierto. Dios está contigo allí. Estás rodeado de huestes angelicales que fueron asignadas para ministrarte. El Espíritu Santo está contigo para revelar el propósito y el camino que Él tiene para ti. No es un lugar para construir hogares o para quedarte, sino un lugar por donde viajar. ¡Es un lugar de redención! Es un lugar donde eres liberado y un lugar donde estás prometido.

Mi vida realmente comenzó en el desierto cuando descubrí que Él estaba conmigo. A partir de ese momento, seguí adelante y dejé atrás a los amos a quienes había servido y las cadenas que me mantenían cautiva. Algunos la llaman “la noche oscura del alma”, pero yo la llamo “la puerta de la esperanza”. Mi “valle de llanto” se convirtió en el umbral de la verdadera alegría y libertad.

Cuando salí de esa estación y entré en mi primavera, mi esposo me dio un regalo. Era el pasaje de Cantares 2:10–13 grabado en una pizarra. Decía: “Mi amado habló, y me dijo: Levántate, oh amiga mía, hermosa mía, y ven. Porque he aquí ha pasado el invierno, se ha mudado, la lluvia se fue; se han mostrado las flores en la tierra, el tiempo de la canción ha venido, y en nuestro país se ha oído la voz de la tórtola. La higuera ha echado sus higos, y las vides en cierne dieron olor; levántate, oh amiga mía, hermosa mía, y ven”.

No dejes de avanzar, porque el propósito de tu desierto es la redención. El invierno pasará y aparecerán las flores. El canto de la paloma volverá a oírse. Volverás a dar fruto, y la intimidad te rodeará como la fragancia de un jardín en plena floración.

Estás ante una puerta de esperanza. Aunque el llanto dure toda la noche, la alegría llegará por la mañana (Salmo 30:5).

Kathi Pelton

(www.elijahlist.com)

 

martes, 18 de agosto de 2026

“Desde la ansiedad hacia la paz: qué pasa cuando finalmente entregamos el control”

Por Gretchen Rodríguez

A veces soltarse parece irresponsable

Si eres alguien que se siente responsable por arreglarlo todo y a todos, puede que te cueste descansar. Puede haber una presión constante por pensar en cada situación, encontrar soluciones y asegurarte de que nada se desmorone. Si somos sinceros, a veces “soltar el control” parece irresponsable. Viví así durante mucho tiempo. 

Durante una época en la que mi familia y yo servíamos como misioneros en Puerto Rico, todo en nuestra vida se sentía atascado. Sabíamos que nuestro tiempo ahí llegaba a su fin, pero no había un camino claro a seguir. Cuanto más duraba, más abrumador se volvía. Me encontré consumida por todo lo que no funcionaba y, con el tiempo, esa presión se convirtió en ataques de ansiedad severos. Como nunca había experimentado algo así antes, estaba convencida de que algo iba mal con mi físico. Fui a un especialista en cardiología, convencida de que había un problema subyacente. Me dijeron que no pasaba nada y que solo estaba experimentando ansiedad.

Durante esa temporada, el desánimo y la desesperanza mantuvieron mi atención fija en todo lo que me parecía mal. Los únicos momentos donde sentía el amor de Dios, era cuando me detenía el tiempo suficiente para notar su presencia. Pero esos momentos fueron breves porque constantemente mi mente intentaba resolver el problema. Durante dos años oré para que Dios abriera un camino para que nos fuéramos. Hice todo lo que se me ocurrió para ayudar a que esa respuesta sucediera. Pregunté, planifiqué y traté de arreglar las cosas por mi cuenta. Nada cambió. El cambio llegó cuando finalmente me rendí.

Llegué a un punto donde dejé mi situación completamente en manos del Señor y le dije que confiaría en Él, sin importar qué sucediera. Si así lo quería, me quedara allí. En lugar de centrarme en lo miserable que me sentía, elegí estar agradecida por lo que Él me había dado y confiar en que quería lo mejor para mi familia y para mí.

Unos días después, soñé que volaba por la casa que parecía mi prisión. Me movía de habitación en habitación con total libertad y alegría. Cuando desperté, la presencia del Señor era tangible y supe que algo había cambiado dentro de mí. La ansiedad desapareció y sentí una profunda sensación de paz.

Menos de un mes después se abrió la puerta para que regresáramos a los Estados Unidos. Pero lo que más importaba era el cambio en mi corazón, antes de que llegara la respuesta. No fue hasta que entregué el control que las cosas empezaron a cambiar.

El descanso que viene con la rendición

Muchos de nosotros tenemos dificultades en esta misma área. Sentimos que, a menos que estemos pensando, planificando y resolviendo activamente, de alguna manera estamos fracasando. Incluso podemos llevar esa mentalidad a la oración, creyendo que necesitamos “pedir, analizar y presionar continuamente” para obtener respuestas. Pero cuando le hacemos una pregunta a Dios, solo queda una cosa por hacer.

“Quédate quieto y reconoce que soy Dios” (Salmo 46:10)

En otras palabras, Él es Dios y tú no. Tranquiliza tu alma, tu esfuerzo y, como un niño, acurrúcate en sus brazos amorosos, permitiendo que Él sea Dios para ti. Nuestro Padre desea hablarnos, darnos sabiduría y guiarnos. Pero a menudo nos cuesta escucharlo, porque somos quienes hablamos o intentamos controlar el resultado. La fe no es solo preguntar. Es confiar en Él lo suficiente como para dejar nuestras peticiones en sus manos y esperar su respuesta.

Uno de los regalos más liberadores que puedes darte, es el permiso para dejar de darle demasiadas vueltas y simplemente disfrutarlo. Dejar de repasar cada problema y tratar de entenderlo todo, soltarte y confiar en que Dios es capaz de conducir tu vida mejor que tú. Esto puede resultar incómodo, especialmente si el temor estuvo guiando tus pensamientos. A menudo existe un falso sentido de responsabilidad que nos convence de que debemos mantener el control. Pero esa presión no viene de Dios.

En su Reino la sabiduría es diferente. A menudo se parece a sentarte a sus pies y esperar sus indicaciones, cuando preferirías actuar. Parece confiar en Él cuando no puedes ver el resultado. Parece una rendición.

Jesús es el Buen Pastor. Sabe cómo guiarte. No tienes que cargar con el peso de averiguarlo todo tú solo. Antes de mi gran avance, creía que necesitaba tener un plan. Pensé que necesitaba hacer más, orar más y esforzarme más para que algo sucediera. Pero nada cambió hasta que me permití “dejarme llevar y confiar en mi Padre celestial”.

Ceder el control rompe el dominio que tiene el miedo sobre nosotros. Mientras sigamos aferrados firmemente a nuestra propia comprensión, el miedo permanece cercano. Pero cuando soltamos ese control y lo ponemos en manos de Dios, entramos en libertad.

Practicando la quietud y la confianza

La quietud es una de las formas de practicar esta entrega. La oración contemplativa, simplemente estar con Dios sin esforzarse, puede resultar desconocida al principio. Sentarse en silencio, sin una agenda, requiere que confiemos en Él de una manera más profunda. Nos pone en una posición donde ya no tenemos el control y eso puede resultar incómodo. Pero también es donde ocurre la transformación.

Aunque parece que no ocurre nada, Dios está obrando. El tiempo que pasan con Él nunca se desperdicia. A medida que seguimos encontrándonos con Él de esta manera, comenzamos a experimentar su amor con mayor profundidad, y ese amor nos cambia. Con el tiempo, el miedo pierde su control. Puede que aún intente salir a la superficie, pero ya no domina nuestros pensamientos de la misma manera. Aprendemos a volver a Él una y otra vez, dirigiendo nuestra atención hacia su presencia cuando nos sentimos abrumados.

Esto se convierte en un nuevo patrón, una nueva forma de vivir. En lugar de estar gobernados por la ansiedad, estamos anclados en su amor. En lugar de esforzarnos constantemente, estamos aprendiendo a confiar. En lugar de intentar controlarlo todo, permitimos que Él nos guíe. Y a medida que nuestra relación con Él se profundiza, nuestras vidas empiezan a reflejar ese cambio. Ya no estamos atados a la necesidad de averiguarlo todo. Somos libres de confiar en Aquel que ya conoce el camino.

Gretchen Rodriguez

(www.elijahlist.com)

“Nuevos caminos y el momento perfecto: Se abren puertas de oportunidades”

Por Kathi Pelton

Atentos a los nuevos caminos y al viento de cola del Espíritu

Recibí una visión de un vehículo que se incorporaba a una autopista. Era una ruta diferente a la que conocían sus ocupantes. Sabía que esta autopista los llevaría hacia lugares donde nunca habían estado, los conectaría con nuevos familiares y les daría nuevas experiencias que les traerían gran alegría.

Escuché al Señor decir que ahora es el momento donde muchos se fusionarán en nuevos caminos que los llevarán hacia lugares que nunca imaginaron posibles, con personas (nuevas conexiones) que los vincularán a su destino profético. Escuché al Señor que decía: “Esto hará que tu familia espiritual crezca y tu influencia se expanda”. 

Debes estar atento a las nuevas salidas, las nuevas oportunidades que se presenten ante ti y las nuevas relaciones que se formen. No temas la ruta desconocida que tienes por delante, porque te llevará hacia un lugar amplio que “extenderá las estacas de tu tienda”.

Isaías 54:2: “Ensancha el sitio de tu tienda, y las cortinas de tus habitaciones sean extendidas; no seas escasa; alarga tus cuerdas, y refuerza tus estacas”.

Desde tu punto de vista actual, la nueva ruta que tienes por delante puede parecer estrecha, como si tu camino te llevara hacia un mayor aislamiento o hacia un lugar limitante. Pero a medida que avanzas, verás que es un lugar amplio (un lugar de milagros, expansión y fertilidad). Observa lo que Dios hará al incorporarte a este nuevo camino y a esta nueva ruta.

También vi que esta autopista era completamente nueva ¡Recién asfaltada! Será fácil viajar y abrirá una ruta nueva y más directa hacia los lugares y las cosas que el Señor tiene para ti.

Entonces oí: “¡Invoca el soplo del viento de mi Espíritu!”

Su Espíritu te está enviando un viento de cola para acelerar tu camino hacia adelante. El Señor está eliminando el viento en contra que estuvo impidiendo tu avance y ahora su Espíritu envía un viento de cola para acelerarte, actualizarte y superar el punto donde se creó el retraso. ¡Recibe el viento de cola del Espíritu!

El viento de su Espíritu también soplará en provisión sobrenatural para lo que Él te llamó a hacer. Será más de lo que necesitas y te dará espacio para expandirte.

Este viento espiritual eliminará los obstáculos para que tu alma pueda respirar y descansar mientras avanzas, sin los impedimentos constantes que estuviste experimentando. Este viento también creará todo lo necesario para beneficiarte y darte lo que necesitas, en la medida que avances. Los ángeles te rodean y van delante de ti, preparando y allanando tu camino.

Isaías 43:18–19: “No os acordéis de las cosas pasadas, ni traigáis a memoria las cosas antiguas. He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz; ¿no la conoceréis? Otra vez abriré camino en el desierto, y ríos en la soledad”.

Por último, escuché el Salmo 5:12 para aquellos de ustedes que se funden en un nuevo lugar: “Porque tú, oh Jehová, bendecirás al justo; como con un escudo lo rodearás de tu favor”. El favor será un escudo de protección y será una señal de que “el Señor los envió” para todos aquellos que los vean.

¡Es hora de fusionarse! Te espera una gran alegría en este nuevo camino.

Para los que están ante una puerta cerrada: ¡no es un callejón sin salida!

Escuché estas palabras: “Diles a los que siguieron Mi voz hasta lo que parece un callejón sin salida, que no es un callejón sin salida, sino una puerta cerrada que se abrirá ante ellos en mi momento perfecto”.

Escucho al Espíritu del Señor que dice que muchos de ustedes sienten que llegaron a un callejón sin salida, sin margen para dar la vuelta y se sienten atrapados ahí, sin ningún lugar hacia donde ir. Pero prepárate, porque no estás en un callejón sin salida. Más bien, estás ante una puerta cerrada que está a punto de abrirse de par en par ante ti. La puerta cerrada te protegió de avanzar fuera del momento del Señor.

La apertura de esta puerta trata sobre el tiempo y la alineación divina, para que tus pasos se establezcan según sus planes perfectos. Dios ordena los tiempos y las estaciones. Job 38:12 dice: “¿Has mandado tú a la mañana en tus días? ¿Has mostrado al alba su lugar …”.

Así como Dios ordena el principio desde el fin, el sol y las estrellas, el agua y la tierra, “así ordena los tiempos, las estaciones y los límites de tu vida”.

Este es el momento de centrarte en la esperanza que tienes delante, concretamente en el Autor y Consumador de esa esperanza. Celebra su bondad, su amor y su fidelidad, mientras te preparas para cruzar el umbral de lo que Él preparó para ti.

Verás al Dios de “más de lo que puedes pedir o imaginar” alineando las piezas necesarias para abrir la puerta (Efesios 3:20). Sacude el desánimo y la desesperanza (incluso la frustración y la ira) y vuelve a alinear tu corazón con las promesas de Dios para tu futuro.

El Señor me entregó este verso para ti en 2 Samuel 7:25: “Ahora pues, Jehová Dios, confirma para siempre la palabra que has hablado sobre tu siervo y sobre su casa, y haz conforme a lo que has dicho”.

Asegúrate de preguntarle al Señor si hay algo que Él quiera preparar en tu corazón mientras esperas. Esperar no es en vano cuando estás esperando activamente y permitiendo que el Señor te prepare para avanzar y cruzar hacia la nueva tierra.

Vuelve a alinear tu corazón y tu mente con su Espíritu que vive en ti, ¡y vuelve a creer! Rechaza todo pensamiento que te acuse de no acertar o de no oír bien su voz. Recuerda, tú eres quien hace tus planes según lo mejor que puedas para escucharlo. “Pero solo Dios ordena y establece tus pasos hacia sus planes y sus propósitos para tu vida”.

Si le encomendaste tus planes al Señor y le pediste que ordene tus pasos, entonces en ese lugar de espera se abrirá para ti la puerta de la promesa cumplida.

No retrocedas ni abandones el lugar hacia donde te llevó la “palabra de Dios sobre tu vida”. ¡Hará lo que dijo! No estás en un callejón sin salida, estás frente a una puerta que se abrirá en el momento perfecto de Dios.

Kathi Pelton

(www.elijahlist.com)

sábado, 8 de agosto de 2026

“Rendirse a la voluntad de Dios es la victoria definitiva”

Por Nathan French

Palabra del Señor recibida por Nathan French el 29 de junio de 2026:

Instrucciones para la abundancia de Dios

El Señor me dijo: “Está siendo expuesta la ilusión de la escasez, la carencia y las limitaciones impuestas sobre mi pueblo, que fue influenciado por un espíritu de pobreza. Quiero liberación y libertad para mi pueblo. Soy la fuente de vida y la vida más abundante”.

Postura del corazón para sembrar y cosechar

Gálatas 6:7–8: “No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; más el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna”.

2 Corintios 9:6: “Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará”.

“Sembrar y cosechar se redujo a una mera retórica religiosa. En realidad, se trata más de la postura del corazón que de cualquier otra cosa. Un corazón amoroso siempre querrá bendecir. Yo recompenso a aquellos me buscan con diligencia”.

Hebreos 11:6: “Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan”.

“Busco el esfuerzo desde la motivación adecuada y siempre lo premio. Ya existen principios, como la ley de la gravedad. Resiste a las fórmulas o los métodos. Se trata de lo que motiva tu corazón: amo, entonces doy. Ayudo porque soy tu ayuda. Bendigo porque soy quien da la bendición. Aumento, porque Mi Reino está cerca, y Mi mano se multiplica”.

“El siervo malvado tiene miedo de dar. Oculta lo que le confío por miedo a la pérdida, y pierde. Invertir conmigo, el que lo sabe todo, trae un retorno. Cuanto más diligente sea una persona, trabajando desde el descanso y el poder del gozo, más crecerá el aumento. Ser luz en la oscuridad y mantenerse salado (provocando sed), cumple tu diseño divino y también es un secreto para Mi abundancia”.

“Anímate y mantente motivado. Motiva y mantente motivado. Llena y sé lleno. Vive, aprende, ama y ponte de acuerdo con la Paloma (el Espíritu Santo). Mi Espíritu desea empoderar a quienes lo quieren, pero la mayoría no lo anhela. Cuando veo las alas abiertas, envío el viento. Cuando veo un corazón dispuesto, lo lleno”.

“El progreso no es accidental. Muchos carecen de motivación, solo funcionan cuando alguien está observando. Ten en cuenta todas las distracciones y las pérdidas de tiempo. Es hora de centrarse. Es hora de levantarse sin encogerse. Es hora de mostrar una búsqueda activa de Mí, el Señor tu Dios, porque no hay nada que no haría por ti, amado”.

Rendirte siempre es mejor

“¿Por qué a menudo hacen falta las crisis para que Mi pueblo se vuelva hacia Mí? La autosuficiencia es rebeldía. Deseo una dependencia total. Es difícil para los ricos confiar en Mi fuerza y Mi poder. Uno de los secretos del gozo verdadero y duradero es la entrega continua hacia Mí. En la guerra, rendirse es la derrota. En Mi Reino, rendirse a Mi voluntad es la victoria definitiva”.

“Ríndete ante lo correcto. Coloca tu corazón con un sí ante la instrucción de la verdad. Siempre serás bendecido haciendo las cosas a mi manera. La mayoría no lo cree. La razón por la que muchos trabajan y se esfuerzan en vano, es porque realmente no creen que yo tenga un mejor plan que el de ellos”.

El Espíritu Santo te está encaminando hacia la victoria

“Tomen decisiones basadas en la guía de Mi Espíritu Santo, como si cada uno tuviera una brújula incorporada. La verdad apunta al norte verdadero. Debes evaluar a menudo para descubrir dónde estás realmente en el mapa de Mi voluntad”.

“Ahora, averigua hacia dónde se supone que debes dirigirte siguiendo Mis instrucciones. Mantente firme cerca de Mí, porque sé exactamente al cien por ciento cómo guiarte hacia la victoria, porque yo soy la Victoria. Soy tu Provisión. Soy tu Libertador. Soy la Fuente de la Sabiduría. Yo soy el Avance. Yo soy la Vida. Soy tu Seguridad. Soy tu Ayudante, tu Consejero y tu Consolador. La paz llega cuando pasas tiempo conmigo, el Príncipe de la Paz”.

Nathan French

(www.elijahlist.com)

 

El tiempo de Dios: ¡El tiempo no está corriendo en tu contra, está corriendo a tu favor!

Por Charlie Shamp

Una estación no es un destino

Hay un diseño de la manera como se mueve Dios y está escrito en el propio tejido del tiempo. La mayoría de la gente vive como si el tiempo fuera una línea plana día tras día, aleatorio e impredecible. Pero las Escrituras revelan que Dios opera en tres modos distintos de tiempo, cada uno con su propósito particular, su propio riesgo y su poder. Conocer la diferencia es caminar con confianza, en lugar de confusión.

Una “estación” no es un destino, es un contenedor. Te sostiene por un propósito específico y cuando ese propósito se cumple, la estación se disuelve.

El profeta Amós preguntó: “¿Pueden dos caminar juntos, a menos que estén de acuerdo?” (Amós 3:3). Una estación es la forma en la que Dios se pone de acuerdo contigo para una obra en particular. Es el terreno donde se profundizan tus raíces.

En el libro de Génesis, José pasó trece años en una época de oscuridad, primero en un pozo y luego en una prisión. Esa temporada no fue un castigo, sino una fragua. Cada traición, cada falsa acusación, cada promesa olvidada, martillaba algo en su carácter que no se podía formar de otra manera.

Una temporada no trata de lo que estás haciendo, sino de lo que se está formando en ti. La duración de una estación no es la medida de su valor, “la profundidad sí lo es”. No desprecies la estación en la que estás, porque “es el único útero que puede dar a luz lo que viene”.

Reconociendo un tiempo designado

Un tiempo designado es una intersección divina. Es un momento donde se encuentran el Cielo y la tierra, invitándonos a dar un paso hacia su propósito en nuestra vida. La palabra hebrea “moed” se traduce como “reunión” u “hora señalada”. Lleva consigo la idea de un nombramiento sagrado (Strong H4150). Dios establece estos momentos, pero no te obliga a respetarlos.

Considera la parábola de las diez vírgenes en Mateo 25. Las diez tenían lámparas. Las diez sabían que el Novio iba a venir. Pero cinco de ellas no estaban listas cuando llegó la hora señalada. La puerta estaba cerrada y la oportunidad se perdió, pero no porque Dios cambiara de opinión, sino porque “no se habían preparado”.

La tragedia de una cita perdida no significa que el plan de Dios haya fracasado. Nunca falla. La tragedia es que pierdes la parte que estaba destinada para ti. En Hechos 13, Pablo y Bernabé se dirigieron a los gentiles cuando los judíos rechazaron la palabra. La asignación se mantuvo, solo que con diferentes personas.

Un tiempo señalado es una prueba de tu alerta. Dios no lo anuncia con trompetas, lo susurra en lo normal. La pregunta no es si Dios aparecerá, es “si llegarás preparado”.

Comprender un tiempo determinado

Ahora llegamos al más poderoso de los tres: “el tiempo establecido”. Esta no es una estación que pueda cambiar. No es una cita que se pueda perder. Es un decreto del trono del Cielo que ninguna fuerza en la Creación puede alterar.

El Salmo 75:2 declara: “Al tiempo que señalaré Yo juzgaré rectamente”. Una vez más, la palabra hebrea traducida como “tiempo señalado” es “moed”, pero aquí lleva el peso de una decisión fija y soberana (Strong H4150). Cuando Dios fija una hora, es como una piedra arrojada a las aguas quietas. Las ondas no se pueden detener.

Piensa en el nacimiento de Isaac. Dios dijo: “Al tiempo señalado volveré a ti, y según el tiempo de la vida, Sara tendrá un hijo” (Génesis 18:14). El cuerpo de Sara estaba muerto. El cuerpo de Abraham estaba prácticamente muerto. Pero el tiempo señalado no dependía de la biología, sino de la palabra del Señor. Y cuando llegó ese momento, “nada lo pudo detener”.

Piensa en la resurrección de Jesús. No fue un golpe de suerte, sino un tiempo señalado. Pedro declaró: “… a éste, entregado por el determinado consejo y anticipado conocimiento de Dios …” (Hechos 2:23). La cruz no fue un accidente. La tumba vacía no fue una sorpresa. Fue una época establecida y ningún sello romano, piedra o guardia podían deshacerlo.

Un tiempo señalado no se ve afectado por nuestra preparación. No se ve afectado por nuestra dignidad. Solo se ve afectada por el decreto de Dios. Cuando Él establece un momento para nuestro avance, sanidad y ascenso, todo el Cielo conspira para que se cumpla. La única variable es si estarás parado sobre él cuando llegue.

Cuando convergen un tiempo designado y un tiempo señalado

Aquí está el misterio que lo cambia todo: “a veces una estación, un tiempo designado y un tiempo señalado, convergen en un solo instante”. Eso fue lo que ocurrió en Pentecostés. Los discípulos estaban en un tiempo de espera. Había llegado el momento acordado para el banquete. Y entonces la hora señalada para la llegada del Espíritu Santo explotó en el aposento alto.

Puede que ahora mismo estés en una temporada que sientes como una sala de espera. Puede que hayas perdido una cita y te preguntaste si te descalificaron. Pero la hora establecida sigue firme en el calendario del Cielo. No depende de tu pasado. ¡Depende de la promesa de Dios!

El profeta Habacuc escribió: “Aunque la visión tardará aún por un tiempo, más se apresura hacia el fin, y no mentirá; aunque tardare, espéralo, porque sin duda vendrá, no tardará” (Habacuc 2:3).

No se retrasará, pero no porque seamos perfectos o porque nuestros enemigos se hayan rendido, sino porque el tiempo establecido es un decreto, y un decreto del Cielo no se puede revertir.

El reloj no corre en tu contra. ¡Está funcionando a tu favor! Quédate quieto.

¡Llego la hora señalada!

Charlie Shamp

(www.elijahlist.com)

jueves, 18 de junio de 2026

“Junio es el mes de los reinicios”

Por Jeffrey Hardwick

Las cosas están cambiando rápidamente

El Señor dice: “Las cosas cambiarán muy rápido. Atento a los cambios. Muchos ocurrirán sin que tú siquiera sepas de ellos. Estos cambios son necesarios, y muchos ya llevan mucho tiempo realizados”.

“Fuiste paciente conmigo. Sé que algunos se preguntan si los retrasos son culpa de ellos. Todos tenemos nuestras propias responsabilidades. Yo tengo las mías, tú tienes las tuyas y los demás tienen las suyas. Solo puedes ocuparte de lo que te hace responsable”.

“¿Por qué intentarías hacer lo que es mi responsabilidad? Es porque el enemigo te engañó. No quiere que sepas lo que hago. Definitivamente no quiere que hagas aquello de lo que eres capaz. Pregúntame de qué soy responsable en tu vida. Entonces pregúntame qué responsabilidades te entregué personalmente. Voy a dejártelo muy claro”.

Junio es un mes de reinicios

“Junio será conocido como un mes de reinicios. Conozco las intenciones originales de aquellos que creé y las cosas que creé. Es hora de reinicios. Quieres vivir tu vida como yo la quería originalmente, ¿verdad? Pídeme mis reinicios en tu vida, y te mostraré... Este verano (invierno) también habrá reinicios en el mundo que te afectarán. Pídeme Mi voluntad para saber qué hacer cuando ocurran”.

Mantente en tu carril

“Mantente en tu carril. Haz lo que te llamé a hacer. Sé el original que Yo creé. Nunca te creé para ser un imitador. Trabajemos juntos ahora para que puedas hacer lo que te apasiona. Es un esfuerzo de equipo. No lo estás haciendo solo. Estoy contigo. Otros se acercarán a ti para ayudarte. Prepárate para nuestro futuro juntos. Te prometo que ahí es donde vas a vivir tu vida y no en tu pasado”.

“Tu Padre celestial amoroso y alentador”

El propósito de Dios para los reinicios

¿Sabes por qué son tan importantes los reinicios en tu vida? Porque puedes volver a las intenciones originales de Dios para tu vida y cumplir su propósito. ¿Eso es lo que realmente quieres? Si es así, entonces requerirá dejar atrás lo viejo y abrazar lo nuevo. ¿Cómo es eso? Implica centrarte en tu futuro con el Señor.

Te promete que vivirás en el futuro. También quiere que sepas que tu pasado expiró anoche a medianoche. ¿Puedes volver a tu pasado para corregir lo que dijiste o hiciste? No, claro que no. ¿Puedes hacer que alguien más lo haga? No. Los reinicios están diseñados para liberarte de tu pasado y para habilitar el futuro bendito que el Señor planeó para ti.

Jeremías 29:11: “Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis”.

El Señor te promete paz, esperanza y un futuro. ¿Sabías que Dios planificó cada día de tu vida antes de que nacieras?

Salmo 139:16: “Mi embrión vieron tus ojos, y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas que fueron luego formadas, sin faltar una de ellas”.

Lecciones de vida

Hace unos años el Señor me reveló una de las lecciones más memorables que jamás me había enseñado. Una vez que entiendas esto, te dará paz sobre tu futuro. Vi al Señor de pie con las manos en la cintura, como hacen los superhéroes en las películas.

¿Puedes verlo?

Después dijo: “Yo soy el Determinador”. Él es quien determina tu vida. Ya conocía tu futuro antes de que entraras en el vientre de tu madre. Esa lección de vida me liberó para confiar en Él y revelar sus planes que tiene para mí. En lugar de intentar averiguar las cosas, vengo a Él cada día y le pregunto cuáles son sus planes para mí.

Te despidieron de “resolver por tu cuenta”

Recientemente estaba hablando con un amigo que se está embarcando en una nueva aventura empresarial. Tenía dificultades para encontrar inversores y dijo que estaba intentando averiguar qué hacer. El Señor me dijo que le dijera esto a mi amigo: “Estás despedido de ‘resolver por tu cuenta’”.

¿Por qué querrías resolver por tu cuenta cuando puedes acudir al Dios omnisciente y confiable que puede revelar sus deseos y sus planes para ti? Si aún estás intentando “resolver las cosas, adivinar o analizar, en lugar de confiar en el Señor”, te animo a arrepentirte. Será una de las mejores decisiones de tu vida.

Deja que el “Determinador” reinicie tu vida

Sabes que Él está a punto de reiniciar tu vida y lo hará a su manera, no a la tuya. El enemigo no quiere que te arrepientas. No quiere que te prepares con el Señor para tu futuro. Y desde luego, no quiere que abraces el cambio y te adentres en lo desconocido.

¿Por qué no hablar cada día de las promesas de Dios, su voluntad y su verdad, para que puedas entrar en ello en tu futuro? Nuestras palabras son como semillas. Crecerán si seguimos sembrándolas de manera constante. Igual que cuando siembras semillas financieras en el Reino de Dios, “Él multiplicará tus semillas y te dará una cosecha”.

Recuerda, no puedes volver atrás y revivir tu pasado. Puedes prepararte para tu futuro con el Señor. Él conoce “todos” los detalles. Si hay alguien que conoce tu futuro, es el Señor. Empieza a prepararte hoy para tu futuro con Él, porque te promete reinicios para tu vida.

Jeffrey Hardwick

(www.elijahlist.com)