sábado, 30 de marzo de 2013

Profecía entregada en la mañana del día 12 de Febrero del 2013, durante el servicio especial profético de CCN, en la ciudad de Caracas.

Prof. Bladimiro y Magui Wojtowicz

image“Viene una segunda ola de crecimiento y multiplicación sobre la Iglesia. Esta ola no será sólo de gente. La primera ola trajo multiplicación de gente y recursos, pero la segunda ola será de inserción social. Puedo ver cómo Dios inserta a sus hijos como una cuña en áreas determinantes de la sociedad donde siquiera soñaron que podían acceder”.

“En la primera ola se alcanzaron quinientas mil casas y llegaron recursos como nunca antes, pero ahora viene una ola de inserción social. Dios va a clavar a sus hijos como si fueran cuñas en las empresas, en los organismos públicos, en las entidades estatales, en las gobernaciones, etc. Los clavará en muchos lugares como si fueran cuñas para que comiencen a debilitar el sistema. Esas cuñas recibirán los golpes del Espíritu Santo que poco a poco hará penetrar la revelación de la Palabra en esos fundamentos hasta que las estructuras humanistas se debiliten tanto que colapsarán por su propio peso. Caerán las estructuras del sistema humanista. Esta es la segunda ola que está comenzando”.

“Aunque la primera ola seguirá creciendo y multiplicándose, esta segunda ola que se está levantando correrá sobre la primera, partiendo las bases de las estructuras que sostienen al sistema humanista. Estamos en tiempos de sentencia definitiva y esto significa que Dios le puso un punto final al circo llamado sociedad posmoderna en todo el mundo”.

Las señales que nos anunciarán este tiempo profético serán:

1. “Nos van a venir a buscar personas estratégicas en la sociedad para pedirnos ayuda para resolver sus problemas de gestión administrativa. Serán líderes del ámbito público y privado que reconocerán la unción y la gracia que reposa sobre nuestra vida”.

2. “El discipulado deberá orientarse a la preparación de líderes que puedan operar como esas cuñas en todas las reparticiones públicas y en las empresas privadas, insertando la revelación apostólica y profética del mensaje de Reino de Dios”.

3. “Veremos la remoción de liderazgos viejos y agotados que determinarán la caída de estructuras viejas y agotadas. Ayer vimos la renuncia del Papa aludiendo que no tenía más fuerzas para seguir. Esta fue la primera figura y seguirán otras que van a reconocer que ya no tienen con qué seguir adelante. No resistirán las presiones porque no tienen nada más para dar. Esta es la señal por medio de la cual las estructuras viejas y agotadas confesarán que ya no pueden darle más respuestas a la gente”.

“Paulatinamente las veremos desaparecer una tras otra, siguiendo un efecto dominó. Cuando veamos que estos liderazgos comienzan a caer, estaremos ante la manifestación de la señal. Por eso Dios primero nos exhorta a romper con la dependencia. Debemos buscar en nuestras casas y en nuestra vida la ‘pequeña vasija de aceite’ que nos quedó, porque desde allí Dios nos va a levantar para que seamos cuñas de revelación profética clavadas en la estructura del sistema humanista. Somos el instrumento que usará para derribar el sistema de pensamiento humanista”.

4. “Aparecerán liderazgos nuevos, ágiles y llenos de la vitalidad del Señor (Jeremías 1:11-12). Estoy hablando de toda la sociedad, incluida la Iglesia. Este es el tiempo de la tribu de Aser, representada por el número ocho y tiene que ver con la manifestación de todo lo nuevo que Dios está desatando sobre la tierra. Aser representa lo nuevo y refleja la grosura, la bendición y la abundancia del Reino de Dios”.

5. “Se terminaron las raíces y las ramas estériles en nuestra vida. Hasta ahora convivimos con ramas gruesas que alimentamos desde hace años, pero no tienen brotes ni frutos. El Espíritu Santo las quebrará en este tiempo y las hará caer. Es necesario arrancarlas de nuestra vida para que la savia, la energía vital del Espíritu que corre por nuestra vida, no se desperdicie. Cuando caiga lo que no sirve, esta misma savia llegará hasta las raíces de nuestra vida que ni siquiera sabíamos que existían, pero quedaron secas porque no les llegaba la vida del Espíritu. No somos conscientes de la profundidad de esas raíces. Pero cuando se caigan esas ramas secas, viejas, estériles y pesadas, estas raíces cobrarán vida. Recibiremos alimento y provisión desde lugares que jamás nos imaginamos, pero Dios fue trabajando en ellos en secreto, haciendo el camino para conectarlos con nosotros”.

6. “La presencia vital del Espíritu Santo, su fuerza vital, nos revelará que donde cae una rama vieja, surgirán cinco brotes nuevos. La pérdida no es una tragedia, es la puerta hacia la multiplicación y la expansión. Pero hasta que no caigan esas ramas estériles y secas, los brotes, las yemas nuevas que están en condiciones de aprovechar toda esa fuerza vital del Espíritu para expandirse, no se podrán manifestar”.

7. “Todo aquello de lo cual dependemos caerá en este tiempo, porque desde el trono de Dios ya se emitió la sentencia para que esto ocurra. Debemos prestar atención a las señales de los tiempos. Veremos liderazgos que parecían fuertes e inconmovibles quedando a un lado del camino. Algunos se irán de esta tierra y otros quedarán a un lado porque ya entregaron todo lo que tenían para dar. Este es el tiempo para el surgimiento de liderazgos nuevos, ágiles y llenos de la vitalidad del Espíritu Santo para entrar en la expansión”.

Los amamos y bendecimos,

Prof. Bladimiro y Magui Wojtowicz

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