sábado, 7 de septiembre de 2013

Soy la locomotora descarrillada e indetenible

Por Bill Yount

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Me desperté sacudido. No podía creer que estaba en casa. ¿Cómo pude regresar allí? Había sido transportado físicamente desde un lugar lejano. Había oído sobre personas que fueron transportadas, pero me reía de eso. Mi hija se mantuvo en silencio por lo que yo había experimentado. Esto era real.

Estaba de pie en el valle de una autopista. Repentinamente, apareció una enorme locomotora avanzando descontrolada directo hacia donde estaba yo. Las ruedas raspaban el concreto y su poder sacudía la tierra como proclamando: “¡No necesito rieles!”. Yo estaba paralizado por el terror mientras la autopista y los elevados se desmenuzaban cuando temblaban. Las montañas se sacudían y rendían su fortaleza y majestad. Toda la tierra era vulnerable a este poder absoluto. Estaba aturdido: Todo mi mundo fue sacudido, aún así estaba de pie.

Luego fui transportado dentro de una casa en la cima de una colina, donde se había iniciado un incendio. Rápidamente apagué el termostato y cerré el gas. El fuego parecía estar controlado, pero estaba equivocado. A la distancia creo que veía la ciudad de Pittsburgh, Pennsylvania, donde la cima de los edificios se desmoronaba y comenzaban fuegos contagiosos que corrían por las calles. Luego se sumaron multitudes de ciudades por toda la tierra. Entonces me desperté aterrado. Semanas después de orar con intensidad, el Espíritu Santo me ayudó a comprender esta experiencia de ser transportado y me entregó la interpretación.

“Hijo, Yo Soy una locomotora descarrilada e indetenible”

El Señor me estaba diciendo: “Hijo, te permití experimentar esta visión en persona para que pudieras conocer todo el impacto y la certeza de ella. Soy la locomotora descarrilada e indetenible. Vengo de una manera donde muchos en mi pueblo no me reconocerán. Incluso algunos se ofenderán”.

“El terror que experimentaste mientras me acercaba era el temor del Señor que se soltó sobre la tierra. El temor del Señor trae un gran sacudimiento. Algunas personas se alejarán de mí y muchas otras se comprometerán profundamente conmigo. Sólo este sacudimiento traerá una cosecha de almas sin precedentes. Las autopistas y los elevados que se desmoronaban eran las estructuras que los hombres construyen para tratar de alcanzarme. Con mucha fuerza sacudiré estas estructuras espirituales edificadas por los hombres y los espíritus religiosos que me impidieron llegar hasta ellos”.

Luego el Señor continuó diciendo: “Fuiste fiel al rechazar los espíritus religiosos. Sin embargo, fallaste al no amar a la gente religiosa. Yo los amo y quiero liberarlos. Dejar de amarlos invita a los espíritus de religiosidad hacia tu vida”.

Pude ver el fuego de Dios descendiendo sobre cada denominación, cualquiera que sea, con un olor a humo que se desprendía de la llama titilante del amor que perdieron mucho tiempo atrás. La gente en todas las denominaciones se volverá a encender por el fuego de mi Espíritu, aún las llamadas iglesias llenas del Espíritu.

No acabará de romper la caña quebrada ni apagará la mecha que apenas arde, hasta que haga triunfar la justicia” (Mateo 12:20).

“Mi Fuego está comenzando a invadir estos montes y atraerlos hacia mi Reino”

Dios continuó diciendo: “Las montañas que ves representan los siete montes de los reinos de este mundo: Iglesia, familia, educación, gobierno, medios de comunicación, artes y entretenimiento y negocios y finanzas. Mi fuego está comenzando a invadir estos montes para redimirlos y traerlos hacia mi Reino. La razón por la cual no se puede detener el fuego en la casa es porque tiene que ver conmigo. Vengo en este tiempo a través de los fuegos de la adversidad y la aflicción para traer de regreso a todas las familias una vez más hacia mi Reino”.

“Sus problemas vinieron para bendecirlos. El orgullo del hombre por lo que edificó, son las estructuras derribadas en la ciudad que veías a lo lejos. El orgullo las está desmenuzando. Los fuegos contagiosos de Dios en las calles de las ciudades son la certeza de la visión en su influencia. Las veredas y las cunetas en las calles ahora estaban ardiendo con un fuego indetenible cayendo sobre los desamparados y los sectores rojos. Las vestiduras fúnebres se quemarán en todos aquellos que se encuentran dentro de prisiones y cementerios espirituales”.

Hay una gran porción rodando en este tren.

Bill Yount

(www.elijahlist.com)

2 comentarios:

monica campos dijo...

Woooow que tremendo lo de los siete montes

monica campos dijo...

Woooow que tremendo lo de los siete montes