martes, 12 de marzo de 2024

“Una temporada para espigar de tu campo y descansar a sus pies”

Por Kathie Pelton

Romper el espíritu de la “viudez”

Mientras pasaba tiempo adorando al Señor, tuve un hermoso encuentro y recibí una visión. En este encuentro pude ver a Rut caminando hacia donde yacía Booz, durmiendo entre los granos. La vi destaparle los pies y acostarse allí. Entonces se desarrolló ante mis ojos toda la historia de Booz redimiendo a Rut. Cuando terminó, pude oír estas palabras:

“Dile a Mi pueblo que estoy quebrantando su ‘viudez’. Solo ven y acuéstate a Mis pies, reposando en quietud, en intimidad y en confianza. Todo lo que está en Mis manos y en Mi posesión será tuyo, pero solo preocúpate de estar a Mis pies. Entonces todo lo demás te será añadido”.

A menudo veo a personas que asumen la identidad de una viuda espiritual, creyendo que solo merecen las sobras. Aunque puede haber temporadas (como en la que se encontró Rut), donde según nuestros ojos naturales, esta condición parece ser cierta. Son esos momentos donde espigamos humildemente en el campo de nuestro Dios, encontrando favor y provisión cuando sus ojos nos miran. Pero eso es diferente a un “espíritu de viudez” que les hace creer a las personas que fueron abandonadas, para que vivan mendigando. Esto es lo que el Señor está quebrantando en las vidas de muchos.

No debes buscar la mano del Señor como si fueras un mendigo que busca una “limosna”. Eres deseado y favorecido por el Señor, y puedes recostarte a los pies de tu Redentor para observar lo que Él hace por ti.

No busques Mi mano, busca Mi rostro

Seguí escuchando en mi espíritu: “No busques Mi mano, busca Mi rostro”.

Salmo 27:8: “Mi corazón ha dicho de ti: Buscad mi rostro. Tu rostro buscaré, oh Jehová”.

Buscar el rostro de Dios tiene que ver con la relación, la intimidad y la unidad. Buscar su mano se trata de desear su fuerza, su poder y su provisión.

En la visión de Rut y Booz, entendí que la postura de Rut cuando se acostó tranquilamente a los pies de Booz, era similar a buscar su rostro. No perseguía a cualquier joven de la ciudad, reconocía el honor y la integridad de su verdadero pariente redentor, por lo que se humilló en un acto de confianza y respeto a sus pies. Entonces Booz la redimió para sí mismo y toda su riqueza, su honor y su amor, también fueron para ella y para su suegra. Rut había buscado su rostro tendiéndose a sus pies y al hacerlo, todo lo demás le fue añadido. Todo lo que estaba en su mano, también pasó a ser de ella.

La riqueza de Booz no era el motivo del corazón de Rut, porque ella estaba agradecida por el favor y la protección que él le había dado, mientras espigaba en sus campos. Había tomado nota de esto.

Espiga del campo del Señor y descansa a sus pies

Siento que el Señor está hablando dos cosas: Primero, si estás en una temporada de espigar en el campo (detrás de los segadores), asegúrate de hacerlo para el Señor y con un corazón agradecido. Asegúrate de trabajar en el campo donde recibes favor y protección. Segundo, el Señor está llamando a su pueblo a buscar su rostro y no su mano. Acuéstate a sus pies en una postura de confianza y quietud, consciente que Él es Dios. Te redimirá y no solo experimentarás la belleza de la intimidad con Él, todo lo que está en su mano te pertenecerá.

Su redención no es una “limosna”, es una cubierta, porque eres deseado y favorecido por el Señor.

Kathi Pelton

(www.elijahlist.com)

 

 

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