viernes, 23 de septiembre de 2011

“El secreto de ser persuadido por amor”

Por Jeremy Caris

clip_image002Todos oímos que Dios nos ama porque Él es amor. Pero necesitamos desesperadamente sentir ese amor. Nos abruma el hecho de ser amados por Aquel que dio su propia vida por cada uno de nosotros. ¿Cómo convencemos a Dios para que se acerque a nosotros y nos envuelva con sus afectos? ¿Cómo permitimos volver a creer que Él vendrá hacia nosotros, sin temor a ser decepcionado? ¿Puede incitarlo para que lo persiga?

Los dolores del amor

Pedro comprendió este temor a la decepción y los dolores de querer saber que era verdaderamente amado. Aún cuando estaba seguro que la Escritura probó el amor de Dios por Él, necesitaba sentirlo. Necesitaba la misma atención personal que todos deseamos. Pedro negó al Señor tres veces en la crucifixión, pero no fue porque quería abandonar a Jesús. Fue simplemente porque se sentía atemorizado e intimidado. Ahora el dolor de las heridas finales de Jesús antes de su muerte, lo obsesionaban. Su corazón estaba amargado mientras deseaba poder volver a ese momento y expresar su verdadero amor una vez más. Creo que todo lo que quería era una oportunidad más para decir: “Lo siento”. Una oportunidad más para oír: “Está bien, te amo”.

Cuando Jesús se le apareció junto a sus otros seis discípulos, Pedro se enfrentó cara a cara con las emociones de su propio corazón y con el corazón amoroso e incondicional de Jesús. Esta era la tercera vez que Jesús se le aparecía a sus discípulos desde su resurrección (Juan 21:14). Los discípulos estaban en una barca pescando, pero no habían capturado nada. Jesús los llamó desde la costa y les dijo que bogaran mar adentro para arrojar la red hacia la derecha de la barca. Cuando lo hicieron, hallaron tal provisión que no eran capaces de cargarla. Esto sucedió cuando reconocieron que Jesús les había hablado. Se puso a su disposición, parándose en la orilla, donde había preparado un desayuno.

Juan 21:7 dice: “¡Es el Señor! dijo a Pedro el discípulo a quien Jesús amaba. Tan pronto como Simón Pedro le oyó decir: Es el Señor, se puso la ropa, pues estaba semidesnudo y se tiró al agua”. Cuando Pedro pensó que era posible un encuentro personal con Jesús, se arrojó al mar del arrepentimiento para recibirlo, como si fuera un bautismo en la muerte para rendirse deliberadamente.

Juan 21:15-19: “Cuando terminaron de desayunar, Jesús le preguntó a Simón Pedro: Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que éstos? Sí, Señor, tú sabes que te quiero, contestó Pedro. Apacienta mis corderos, le dijo Jesús. Y volvió a preguntarle: Simón, hijo de Juan, ¿me amas? Sí, Señor, tú sabes que te quiero. Cuida de mis ovejas. Por tercera vez Jesús le preguntó: Simón, hijo de Juan, ¿me quieres? A Pedro le dolió que por tercera vez Jesús le hubiera preguntado: ¿Me quieres? Así que le dijo: Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te quiero. Apacienta mis ovejas, le dijo Jesús. De veras te aseguro que cuando eras más joven te vestías tú mismo e ibas adonde querías; pero cuando seas viejo, extenderás las manos y otro te vestirá y te llevará adonde no quieras ir. Esto dijo Jesús para dar a entender la clase de muerte con que Pedro glorificaría a Dios. Después de eso añadió: ¡Sígueme!”.

Tres es el símbolo del amor y la restauración

Pude oír varias teorías acerca de por qué Jesús le preguntó a Pedro tres veces si lo amaba y todas ellas pueden ser válidas. Pero existe algo bien simbólico en el significado de “tres”. La letra hebrea que representa el número tres es la imagen de un hombre rico persiguiendo a una persona pobre para entregarle una caridad. Perseguir es un acto deliberado, una acción decisiva. La tercera letra del alfabeto hebreo es Gimel y significa tanto nutrir como madurar y ser destetado. Es la imagen de dar y recibir amor. Tres es el significado del amor.

También se sugiere que la letra Gimel se ve como un camello con un cuello largo. De hecho, la palabra hebrea para camello es muy similar. Tradicionalmente, el camello en sí mismo es un símbolo, no sólo de nutrición y destete, sino de restauración. Se sostiene a sí mismo a través de largas jornadas, luego de nutrirse lo suficiente y ser capaz de llevar a alguien hacia un sitio seguro. Cuando alguien monta un camello, sus rodillas se doblan sobre el terreno y luego lo alza. Esto es un símbolo de restauración. Tres es símbolo de la restauración.

Jesús vino voluntariamente para nutrir a Pedro y sus discípulos. Él los persiguió para darles una caridad. Jesús vino como el hombre rico, demostrando amor con cada fibra de su ser, retratando al amor en todas las áreas de su vida. Cuando le preguntaron a Pedro tres veces si lo amaba, pintó deliberadamente una imagen para él donde era perseguido y restaurado por amor.

El Padre que espera

Jesús ilustró esto mismo con la parábola del hijo pródigo. Luego de perder todo viviendo alocadamente, el hijo tuvo hambre y estaba herido. Cuando se dio cuenta que era posible la restauración personal ante su padre, decidió entregarse ante su misericordia con arrepentimiento y humildad (Lucas 15:17-19). Cuando regresaba, su padre lo vio “mientras estaba lejos” (Lucas 15:20). Su padre lo esperaba, así como Jesús en la costa. Esperaba que su hijo viniera hacia él y se puso a su disposición. Cuando el padre lo vio venir, “sintió compasión y corrió hacia él para abrazarlo y besarlo” (Lucas 15:20). Su padre corrió hacia él para darle caridad. Deliberadamente persiguió a su hijo que regresaba, porque lo estuvo esperando con anticipación.

Sólo cuando su hijo regresó abrió sus brazos y les dijo a sus sirvientes: “¡Pronto! Traigan la mejor ropa para vestirlo. Pónganle también un anillo en el dedo y sandalias en los pies. Traigan el ternero más gordo y mátenlo para celebrar un banquete. Porque este hijo mío estaba muerto, pero ahora ha vuelto a la vida; se había perdido, pero ya lo hemos encontrado” (Lucas 15:22-24). A primera vista, su hijo regresó arrepentido y el padre lo persiguió para derramar su afecto y nutrición sobre su vida. Así nos ama Dios.

Rendición deliberada

Para recibir el sentir y los efectos del amor de Dios en su propia vida, debe darse cuenta que Él ya lo está esperando. Está parado y mirándolo desde la orilla, anticipando su regreso hacia Él. Para recibir personalmente esa nutrición del amor de Dios, debe arrojarse hacia su misericordia. Es el arrepentimiento y la humildad del hijo pródigo en acción. Es la muerte de rendir todo para recibir la nutrición de vida que sólo le puede dar el Padre. Es como Pedro cuando se acercó al lugar donde glorificaría a Dios, entregándole el control de su vida y su destino. Como puede ver, el amor no es sólo rendirse ante otro, sino hacerlo de una manera deliberada y desinteresada.

¡Véalo por usted mismo! Un encuentro personal con el Amor mismo es posible, pero sólo si va hacia Él, dejando atrás a todo su pasado. Él lo está esperando con anticipación.

Jeremy Caris

Pude oír que el Señor decía: “Si tan sólo mi pueblo comprendiera la profundidad de mi amor”

Por Eileen Fisher

clip_image002Mientras cantábamos, el Señor comenzó a decirme: “Si tan sólo mi pueblo comprendiera la profundidad de mi amor. Si tan sólo mi pueblo pudiera atrapar la profundidad de mi amor. En este conocimiento se quebrantan el temor, la duda, el abandono y el rechazo, soltándose el propósito, el destino, las asignaciones y las comisiones. Cuando atrapan la profundidad de mi amor, pueden entender Quien soy y quien no soy”.

“Cuando comprendan Quién soy reconocerán quién es el diablo. No vine para condenar. Vine para salvar, sanar, liberar, restablecer y realinear para llevar a los hombres hacia el corazón del Padre, estableciéndolos en mi propio corazón. ¿No dije que ustedes estaban en mí? Están sentados en lugares celestiales en Cristo Jesús. Cuando establecieron su fe, sus corazones y sus voluntades en Mis manos, comprenderán qué significa creer y estar en lugares celestiales con Cristo. Ahora comprendan la posición y la autoridad que les entregué para gobernar y reinar con Cristo: Esta es la hora de la autoridad”.

“Mi Reino ha llegado. Ustedes son mi pueblo. El pueblo de mi Reino y no de otro. Los llamé para ser mi pueblo. ¿No dije en mi Palabra que buscaran primeramente mi Reino y mi Justicia y todas las demás cosas se añadirán? Aléjense de su propia justicia y clamen por la Mía. Clamen para ser justos con mi Padre”.

“No permitan que el enemigo les robe la posición donde los establecí por mi muerte y resurrección. Aprendan a morar en mi presencia. Mi presencia los hará morar y luego los llevará a buscar los negocios del Padre, así como hice Yo”, dice el Señor su Dios.

Dios dice: “Te entregué el don poderoso del libre albedrío”

Pude oír al Señor que dijo: “Te entregué un don poderoso de libre albedrío. Quiero que elijas en este día a quien vas a servir. Quiero que elijas en este día la carga de quien vas a llevar. Quiero que elijas la vida y no la muerte. Quiero que elijas la bendición y no la maldición. Quiero que elijas la provisión y no la pobreza”.

“Quiero que recibas la sanidad, mi sanidad divina, mi presencia divina. No te aísles, busca mi rostro y me encontrarás. ¿No dije en mi Palabra que cuando me buscas con todo tu corazón me encontrarás? Soy como el Padre que obviamente se ubica en medio de la sala y dice: ‘Vengan hijos y dejen que el Padre abrace a su propia casa’. Porque ustedes son Míos. Mi Hijo pagó por ustedes en la Cruz”, dice el Señor.

“Les estoy dando nuevos y frescos comienzos”

Pude oír al Señor decir: “Les entrego comienzos nuevos y frescos. Estoy haciendo cosa nueva. ¿No pueden decir que las cosas viejas no están funcionando? ¿No pueden decir que la debilidad de mi pueblo vino por hacer siempre las mismas cosas de una manera religiosa porque no buscaron mi frescura? ¿No les dije que salieran y reunieran el maná fresco?”.

“Quiero que mi pueblo camine diariamente conmigo, momento a momento y segundo a segundo. Quiero gente que me permita ser su Señor. Entonces mantendrán sus ojos fijos en los míos para que pueda dirigirlos, aconsejarlos y poner en sus caminos Mi voluntad soberana. Estoy buscando a un pueblo que se mantenga firme en medio de las pruebas, tribulaciones, necesidades y hambrunas. Estoy buscando a un pueblo que me siga, no por lo que pueden recibir sino porque soy su Padre. ¿No dije en mi Palabra que ‘cuándo me busquen con todo su corazón me hallarán?’”.

“Estoy buscando a mi pueblo. Los estoy llamando para decirles, ‘vengan a los pies de la Cruz’. Experimenten la muerte y resurrección, sepan que murieron al pecado pero están vivos por la gracia. Como están vivos por gracia, mi gracia será suficiente, los tomará y los abrazará. Los transformará y les devolverá el gozo de su salvación. No quiero tener un pueblo que me ame como si fuera una montaña rusa, sino uno que se mantendrá firme porque pondrán sus manos en las Mías y caminarán a mi lado. Tendrán un nivel de comunión donde conocerán el verdadero amor con el cual los creé y por esto estoy aquí: para que me conozcan”.

“Estoy aquí para cultivar un amor en ti. Un amor por Mí, un amor por ti mismo y un amor por los demás. Mientras aprendes a amarte a ti mismo y a amarme a Mí, luego podrás amar a otros y ver que mi Reino ya vino. ¿No dije que conocerán que son Míos por su amor? Les digo, amen a mi pueblo, aprendan a amarse a ustedes mismos, sean pacientes con ustedes mismos, sean amables con ustedes mismos”.

“Vine para traer un Espíritu de Gracia”

“Recuerden, son amados porque los amo y esos son ustedes. Son amados por quienes los atesoran y esos son ustedes. Ustedes son corderos amados, Yo soy el Pastor y esos son ustedes. No se preocupen por la aprobación de los hombres, ocúpense de quitar las cargas de los hombres así como les quité las cargas a ustedes. ¿No vieron en mi Palabra que dice que deben sobrellevar las cargas los unos de los otros?”.

“Hay un egoísmo que tomó esta tierra. Vine para traer un Espíritu de Gracia, un espíritu que tomará a aquellos que piensan negativamente sobre sí mismos y los liberará para que puedan amarse a sí mismos con Mi amor. Está a punto de derramarse una gracia sobre su nación que nunca antes experimentaron. Comenzará por mi casa, porque la gracia te guiará, la gracia te guardará, la gracia te sanará, la gracia te impulsará en mi Reino. Mi gracia los atraerá hacia Mí mismo. Mientras mi gracia opera en sus vidas, podrán extender gracia sobre otros. Mientras extienden gracia, dejarán de estar bajo juicio”.

“Mientras salen del juicio, saldrán de las tinieblas y vendrán a la luz del entendimiento y a la luz de Mi amor. Tendrán libertad. Comprenderán lo que dice en mi Palabra: ‘A los que el Hijo libertare, serán verdaderamente libres’. La gracia libera a mi pueblo, la gracia mantiene a mi pueblo en libertad, la gracia le permite a mi pueblo servirme. Yo les digo, ‘No hagan como hacen los hombres, sino como Yo hago’. Cuando aprendan a hacer las cosas como Yo, entonces hallarán el cumplimiento de los mandamientos y en ello, el favor del Señor reposará sobre ustedes”, dice el Señor su Dios.

Eileen Fisher