miércoles, 23 de noviembre de 2011

“Estamos en un punto de quiebre: ¡Haga el cambio!”

Por Mahesh y Bonnie Chavda

clip_image002¡La palabra para hoy y para esta hora es cambio! Estamos en un punto de quiebre. Muchos de ustedes lo están percibiendo a nivel personal y con toda certeza lo estamos viendo en nuestra nación, en nuestra economía y en el resto del mundo.

Un punto de quiebre es el momento donde algo cruza una línea de no retorno. Es el punto de ebullición o el punto de crisis, donde el momentum que se estuvo edificando detrás de escena repentinamente se hace público. Cuando esto ocurre, el poder que se suelta trae cambios irreversibles.

El mundo está en una crisis. Existe un choque de poderes rivalizando por el destino de nuestra nación. Pero nosotros, el pueblo de Dios, cargamos la autoridad del Cielo para revertir la crisis en un cambio hacia los planes y propósitos eternos en nuestra generación. Jesús dijo: “Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y en la tierra” (Mateo 28:18). La Iglesia no solo es el agente de cambio para llevar a la gente hacia el Reino, sino para traer el Reino a la Tierra. Tenemos el mandato de escribir la historia.

Espera una señal

Hace algún tiempo el Señor me trajo la imagen del rostro de una mujer joven con los ojos de Bonnie. Fue como si Él la estuviera mirando a través de mis ojos. Aunque no seguí toda la historia de cerca pude reconocer que la mujer era Amanda Knox, quien en ese tiempo estaba apelando su caso ante la Corte Suprema de Italia. Mientras miraba pude oír al Señor que decía: “Quiero que ores por amnistía y luego espera una señal relacionada con la estación en la que se encuentra la tierra debido a la obra de la Cruz”. Durante los próximos días hice exactamente eso. No conocía los detalles de su caso. Desconocía si era inocente o no, pero oré por amnistía en el juicio que había en contra de ella.

Pocos días después la acusación de Amanda Knox por el asesinato de su compañera de cuarto se revirtió y en cuestión de horas ella estaba en un avión hacia su casa, luego de pasar cuatro años y medio en una prisión italiana.

Es interesante que justo antes de la liberación de Amanda, durante la fiesta de los Tabernáculos, tuvimos una segunda señal en Israel. Gilad Shalit, un joven soldado que fue secuestrado y retenido cinco años por terroristas, repentinamente se encontró con su familia luego que Israel lo cambiara por 1027 prisioneros. Fue como si Isaías 43 se desplegara ante nuestros ojos: “Pero ahora, así dice el Señor, el que te creó, Jacob, el que te formó, Israel: No temas, que yo te he redimido; te he llamado por tu nombre; tú eres mío. Cuando cruces las aguas, yo estaré contigo; cuando cruces los ríos, no te cubrirán sus aguas; cuando camines por el fuego, no te quemarás ni te abrasarán las llamas. Yo soy el Señor, tu Dios, el Santo de Israel, tu salvador; yo he entregado a Egipto como precio por tu rescate, a Cus y a Seba en tu lugar” (Isaías 43:1-3).

Dios nos está llamando a hacer cambios en nuestra manera de pensar, en nuestra intercesión, en nuestras declaraciones proféticas y en nuestras expectativas. Estamos en un tiempo de amnistía. Esta palabra significa perdón por las ofensas en contra de un gobierno. No implica la absolución por ser inocente. Significa perdón amplio, remoción de todo juicio y penalidad en contra de la parte culpable. Estas son buenas noticias para nosotros a nivel personal y también para el mundo.

A menudo nos mantenemos a nosotros mismos y a los que nos rodean en una prisión de culpa por las ofensas legítimas en contra de nosotros y en contra del gobierno de Dios. “… pues todos han pecado y están privados de la gloria de Dios…” (Romanos 3:23). Pero la gloria de Dios es quitar todas nuestras ofensas por el poder de la sangre derramada de Cristo. Y nuestra gloria es extender esta amnistía hacia todos los que nos rodean. Necesitamos hacer un cambio y permitir que la realidad de la Cruz y la obra de Cristo transformen nuestras oraciones.

Armonizar con el cielo

¿Cómo implementamos este cambio? Comienza por alinearnos con la voz del Cielo. Con demasiada frecuencia los cristianos comenzamos a armonizar con una teología que desplaza el poder y la obra de la Cruz. Jesús es la propiciación por nuestros pecados. La ira y el juicio de Dios fueron satisfechas. Jesús tomó el castigo por nuestros pecados y por sus heridas fuimos sanados. Este es el mensaje del Evangelio que llevamos: sanar a los enfermos, liberar a los oprimidos, predicar el Evangelio y traer la cosecha con señales, maravillas y milagros. Si nuestra teología nos mantiene a nosotros y a nuestra nación centrados en el tema del juicio, este es el día para hacer un cambio en nuestra manera de pensar. La tierra está centrada en la victoria de la Cruz. “Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna” (Juan 3:16). Ocurrió un gran intercambio: el juicio que nosotros merecíamos por Él. Cuando Jesús salió de la tumba triunfó sobre todo poder y principado, sujetando debajo de sus pies todo lo concerniente a este mundo y al mundo venidero.

Steve Jobs dijo: “Estamos aquí para hacer una mella en el universo”. Se produjo más que una mella en el universo cuando Jesús se hizo carne y tomó forma de hombre para venir a la tierra a cumplir una misión. Esa misión es la amnistía para toda la creación. Esas son las buenas nuevas del Evangelio. Es la solución a cada conflicto espiritual entre Dios y el hombre, para todos los conflictos entre los hombres y la respuesta al clamor de la Creación.

Es tiempo de pararnos en la estación del favor que vino cuando Jesús se sentó triunfante en su Trono (2 Corintios 6:2). Es tiempo de subir a la ciudad y tomar posesión de nuestra herencia. Es tiempo de tomar agresivamente las promesas de Dios y perseverar hacia el punto de quiebre para que su gloria se derrame hoy sobre toda la tierra.

Este es el buen año de Dios para actuar (Lucas 4:19). La vida de Jesús, su muerte, sepultura y resurrección, es el punto de quiebre para el cosmos que está dejando una gran marca en la historia en nuestros días. La tierra está en el período de amnistía ofrecido hasta que Jesús regrese. Por eso debemos ponernos en armonía con el Cielo y pegar la vuelta, revertir nuestro camino y hacer un cambio.

Mahesh y Bonnie Chavda

viernes, 18 de noviembre de 2011

“Dios está ordenando tu retribución y promoción”

Por Doug Addison

15 de Noviembre del 2011:

clip_image002Tiempo transicional

Once es un número que simboliza la transición (el doce representa el gobierno de Dios y el comienzo de un nuevo día). Estamos ingresando a un nuevo tiempo donde las cosas comenzarán a fluir de una manera mucho más fácil. Durante los últimos once años (2000–2011) vimos una transición negativa donde aumentaron el terrorismo, las crisis económicas y la agitación global. Ahora tenemos la oportunidad de ver cómo eso se revierte durante los próximos once meses.

Deuteronomio 11:11 dice: “La tierra a la cual cruzas para tomarla en posesión es una tierra de montes y de valles, que bebe el agua de la lluvia del cielo…”. Estamos entrando en un tiempo de refrigerio desde el Cielo donde Dios suplirá nuestras necesidades, más allá de lo que podamos imaginar.

Una transición ocurre cuando la antigua manera de hacer las cosas deja de ser efectiva pero aún lo nuevo no se reveló en toda su plenitud. Dios me habló que entre octubre y diciembre quizá nos parezca que no estemos logrando todos los resultados que esperamos. Esto es porque necesitamos nuevas asignaciones angelicales y realinear nuestro pensamiento para operar en las cosas nuevas que vienen para el 2012. Pero no debemos desalentarnos por lo que podemos percibir como un comienzo lento en los primeros meses del año que viene.

Recientemente pude oír una serie de fechas estratégicas: “Noviembre 14-17 y Diciembre 9-14 del 2011”. Estos serán tiempos significativos para establecer conexiones y en algunos casos restaurar cosas que perdimos en el pasado. Surgirá una nueva creatividad y nuevas relaciones. Oren para que se cumplan los propósitos de Dios especialmente durante esos días.

Viene el día de la reparación

El 8 de octubre fue Yom Kippur, el día judío de la expiación. Dios me habló ese día que muchas personas estuvieron enfrentando serios ataques porque el enemigo quiso detener lo que está a punto de manifestarse. Dios dijo que ese ataque pasó y Él está ordenando nuestra retribución y promoción. Satanás acusó falsamente a mucha gente mientras trataba de meterlos en una trampa aparente.

Nuestro ataque fue mucho más severo de lo que podemos darnos cuenta. Hubo asignaciones demoníacas específicas y en muchos casos la oposición de principados poderosos. Desafortunadamente, aún hubo cristianos que oraron en contra de otros cristianos, sumados a las maldiciones de aquellos que se involucraron en la hechicería y la brujería en contra nuestra. Fue como un ataque de diez toneladas, pero Dios está soltando sobre muchos una bendición de cien toneladas.

Dios me dijo que el pasaje de Zacarías 3:1–7 es clave para esta hora: “Entonces me mostró a Josué, el sumo sacerdote, que estaba de pie ante el ángel del Señor, y a Satanás, que estaba a su mano derecha como parte acusadora. El ángel del Señor le dijo a Satanás: ¡Que te reprenda el Señor, que ha escogido a Jerusalén! ¡Que el Señor te reprenda, Satanás! ¿Acaso no es este hombre un tizón rescatado del fuego? Josué estaba vestido con ropas sucias en presencia del ángel. Así que el ángel les dijo a los que estaban allí, dispuestos a servirle: ¡Quítenle las ropas sucias! Y a Josué le dijo: Como puedes ver, ya te he liberado de tu culpa, y ahora voy a vestirte con ropas espléndidas. Entonces dije yo: ¡Pónganle también un turbante limpio en la cabeza! Y le pusieron en la cabeza un turbante limpio, y lo vistieron, mientras el ángel del Señor permanecía de pie. Luego el ángel del Señor le hizo esta advertencia a Josué: Así dice el Señor Todopoderoso: Si andas en mis caminos y me cumples como sacerdote, entonces gobernarás mi templo y te harás cargo de mis atrios. ¡Yo te concederé un lugar entre estos que están aquí!”.

Josué fue el primer sumo sacerdote instalado luego de la cautividad en Babilonia y la restauración de Jerusalén. Debía servir en el templo con vestiduras limpias. Satanás lo acusó de no estar en condiciones para ministrar. Las vestiduras de Josué no estaban sucias por el pecado, sino por trabajar duro en la restauración del templo. Como muchas personas hoy, estuvimos trabajando duro para restaurar los propósitos de Dios en la Tierra. Satanás nos acusó falsamente por haber cometido errores fatales o por no estar en condiciones para ministrar. Dios está interviniendo ahora mismo para dar vuelta la mesa.

Muchos de nosotros somos como Josué, “tizones rescatados del fuego”. Experimentamos excesivas pérdidas, desgaste y agitación por el fuego que se nos vino en contra. El Espíritu de Dios dice: “El Señor te reprenda satanás de las vidas del pueblo que está llamado a restaurar el Reino en la Tierra”.

Razones para quedar fuera de la apertura

Me consultó mucha gente que le están pidiendo a Dios que restaure y restituya todo lo que les fue robado, pero ven que ocurre todo lo opuesto en sus vidas. El enemigo tratará de arrojar cortinas de humo para hacernos pensar que las cosas nunca cambiarán.

Parte del proceso de restauración es revisar dos veces si no tenemos falta de perdón hacia otros. Hablar en contra de otros o aún manifestar opiniones fuertes que no son redentivas cortará el fluir de las bendiciones de Dios sobre nuestra vida. Debemos pedirle a Dios que nos muestre las cosas que satanás no quiere que veamos y nos muestre las cosas que debemos resolver ahora y las que son para más adelante. Cada vez que hago esta oración ponderosa veo resultados inmediatos.

Bendiciones generacionales

Es tiempo de examinar nuestra herencia espiritual generacional y buscar nuestros dones y destinos que nunca se cumplieron o se descubrieron. El enemigo retuvo las oportunidades para que no podamos operar en nuestros llamados, por eso es tiempo de redescubrirlas y redimirlas para Dios. Puedo compartir muchas experiencias que tuve después de comenzar a orar para que Dios me revele esto.

Visión del mundo por CNN

Mientras la nación observaba la gran tormenta de nieve fuera de tiempo sobre Connecticut, New York y New Jersey el mes pasado, Dios dijo que está cambiando la visión del mundo que tiene la gente en estos Estados. Mientras se desarrolla esta nueva alineación, será vista por el mundo debido a todas las cosas positivas que hicieron para abrir el Reino de Dios hacia aquellos que necesitan amor y aceptación. Esta es una invitación de Dios para abandonar las viejas maneras de pensar y comenzar a implementar las nuevas estrategias de Dios.

Bendiciones,

Doug Addison