miércoles, 1 de septiembre de 2021

“Los profetas de esperanza acabarán con los cuervos”

Por Mandy Woodhouse

Palabra entregada el 2 de agosto de 2021: He visto dos cuervos muertos en las últimas 24 hs. El cuervo siempre representó (para mí) la muerte, lo demoníaco y la oscuridad. Varios de mis libros de interpretación profética dicen que los cuervos significan proféticamente “los que arrebatan la vista espiritual”.

Proverbios 30:17 dice: “Al que mira con desdén a su padre, y rehúsa obedecer a su madre, que los cuervos del valle le saquen los ojos y que se lo coman vivo los buitres”.

Los cuervos que intentan merodear por nuestro patio ahuyentan constantemente a los pájaros que realmente queremos tener aquí, como los alegres cucaburras y numerosos pájaros cantores que viven en el campo y los árboles detrás de nuestra casa.

Cuando fui misionera a corto plazo en un país musulmán, los cuervos solían rodear los minaretes de las mezquitas islámicas por la noche, una y otra vez, con cualquier tiempo. Los misioneros de allí sabían que se trataba de una señal demoníaca. Incluso el recuerdo de esta espeluznante imagen me produce escalofríos.

Anoche, después de haber visto a los dos cuervos muertos con apenas unas horas de diferencia, mi marido y yo vimos la película “La comunidad del anillo”. Había una escena donde los espías de Sarumán (el malvado) salían a buscar a Frodo y el anillo, y venían en forma de (adivinó)... cuervos.

Últimamente parece haber un aumento de estos “espías” del enemigo. Estos espíritus demoníacos son enviados a vigilar cualquier abertura por la que puedan colarse, causando tanta distracción (y en algunos casos perturbación), que realmente terminan robando nuestra visión espiritual y ahuyentando nuestro gozo y nuestra paz. Estos espíritus hacen todo lo posible para abortar el nuevo canto de gozo que el Señor quiere poner en nuestros corazones.

Si se les da la oportunidad, ofrecerán una invitación para operar desde un espíritu mundano y carnal, en lugar de un espíritu del Reino. Tienen la misión de evitar que veamos la forma como el Padre espera que veamos en esta temporada.

Mi esposo y yo fuimos a caminar, y fue cuando vimos nuestro primer cuervo muerto. Él bromeó diciendo: “Mira eso... supongo que los profetas estuvieron por aquí”. Mi marido es un profeta reconocido, así que, aunque estaba interpretando esta escena difícil, comprendía perfectamente el peso de lo que estaba diciendo sobre este cuervo muerto.

Profetas de la esperanza, ¡adelante y de pie!

2 Reyes 6:15-17 dice: “Por la mañana, cuando el criado del hombre de Dios se levantó para salir, vio que un ejército con caballos y carros de combate rodeaba la ciudad. ‘¡Ay, mi señor!’, exclamó el criado. ¿Qué vamos a hacer? ‘No tengas miedo’, respondió Eliseo. Los que están con nosotros son más que ellos. Entonces Eliseo oró: ‘Señor, ábrele a Guiezi los ojos para que vea’. El Señor así lo hizo, y el criado vio que la colina estaba llena de caballos y de carros de fuego alrededor de Eliseo”.

Los profetas de la esperanza no son aquellos que están ciegos a los ejércitos que rodean al Cuerpo de Cristo en este momento. Los profetas de la esperanza no son los que pretenden apaciguar y hacer sentir cómodo al Cuerpo de Cristo, como si estuviera formado por bebés. Los profetas de la esperanza ven las trampas, ven los caballos y los carros que rodean a las ciudades de Dios… sin embargo, también “ven más allá de esto”.

Los profetas de la esperanza mantuvieron su mirada fija solo en Jesús, con tanta firmeza que los cuervos no pudieron arrancarles los ojos. Mantienen su vista por el lugar donde se encuentran. Los profetas de la esperanza realmente entran en el caos, habiendo superado el espíritu de intimidación para ellos mismos, y ahuyentan a los pájaros por todos los demás (Mateo 13:3-4). Entonces son capaces de devolverles la vista espiritual a quienes la perdieron (véase el relato anterior de 2 Reyes 6), y le recuerdan a la gente la victoria que les corresponde porque Cristo vive en ellos, la esperanza de la gloria (Colosenses 1:27).

Profetas de un espíritu diferente

Números 13:30-33 dice: “Caleb hizo callar al pueblo ante Moisés, y dijo: ‘Subamos a conquistar esa tierra’. Estoy seguro de que podremos hacerlo. Pero los que habían ido con él respondieron: ‘No podremos combatir contra esa gente. ¡Son más fuertes que nosotros!’. Y comenzaron a esparcir entre los israelitas falsos rumores acerca de la tierra que habían explorado. Decían: ‘La tierra que hemos explorado se traga a sus habitantes, y los hombres que allí vimos son enormes. ¡Hasta vimos anaquitas! Comparados con ellos, parecíamos langostas, y así nos veían ellos a nosotros’”.

Números 14:6-9 dice: “Allí estaban también Josué hijo de Nun y Caleb hijo de Jefone, los cuales habían participado en la exploración de la tierra. Ambos se rasgaron las vestiduras en señal de duelo y le dijeron a toda la comunidad israelita: ‘La tierra que recorrimos y exploramos es increíblemente buena. Si el Señor se agrada de nosotros, nos hará entrar en ella. ¡Nos va a dar una tierra donde abundan la leche y la miel! Así que no se rebelen contra el Señor ni tengan miedo de la gente que habita en esa tierra. ¡Ya son pan comido! No tienen quién los proteja, porque el Señor está de parte nuestra. Así que, ¡no les tengan miedo!’”.

Números 14:24 dice: “En cambio, a mi siervo Caleb, que ha mostrado una actitud diferente y me ha sido fiel, le daré posesión de la tierra que exploró, y su descendencia la heredará”.

El Señor me recordó una palabra que tuve a principios de 2020, de que era el momento para que se levantaran los Caleb. Creo que esto todavía está en el corazón del Padre.

Caleb y Josué fueron a la Tierra Prometida como espías para su pueblo. Vieron lo mismo que los demás: gigantes, dificultades, cosas que vencer, territorios que tomar y muros que destruir. Nunca negaron lo que vieron, pero no mantuvieron su enfoque allí. Se centraron en la verdad de su Dios victorioso, y eso debería haber sido una voz de esperanza para el pueblo. Los ojos de fe de Caleb hicieron que las Escrituras lo describieran como un hombre con un “espíritu diferente”.

El espíritu que actuaba en el pueblo era de temor, decepción, trepidación e intimidación. Era como si un cuervo les hubiera robado la visión espiritual de sus ojos y les hubiera hecho concentrarse en las cosas equivocadas. Caleb y Josué incluso llamaron al pueblo al arrepentimiento, pero no escucharon. Números 14:10 afirma que la situación se puso tan mal con el pueblo, que querían apedrear a Caleb y a Josué por hablar con un espíritu diferente.

Una voz profética que trae esperanza, también puede realinear a una nación con sus palabras y su fe. Esta es una temporada de reajuste para muchos, y las voces de esperanza (que llevan un espíritu diferente), pueden ser el catalizador mismo para aquellos que necesitan ajustarse de nuevo al latido del corazón del Padre.

Romanos 2:4 dice: “¿No ves que desprecias las riquezas de la bondad de Dios, de su tolerancia y de su paciencia, al no reconocer que su bondad quiere llevarte al arrepentimiento?”.

Está regresando el gozo de la salvación

He visto a los cuervos ahuyentando a las cucaburras de nuestra propiedad. Las cucaburras representan diferentes cosas en contextos diversos, pero fueron aves especiales para mí durante muchos años, porque su risa y su alegría son contagiosas. Las cucaburras suelen despertar el amanecer con risas y permanecen juntas en pequeñas “familias”. Para mí, personalmente, y para muchos de mis amigos aquí en Australia, estas encantadoras aves representan el gozo.

A principios de esta semana, mientras miraba desde mi terraza trasera hacia los hermosos matorrales australianos, escuché que el Señor me decía: “Deja de permitir que los cuervos ahuyenten tu gozo”. Entonces vi que un gran cuervo negro empezaba a abalanzarse sobre una cría de cucaburra y la echaba del árbol.

El Señor me hizo volver a los fundamentos del cristianismo, como a muchos en el Cuerpo de Cristo. La pregunta estuvo flotando en mi espíritu desde enero de este año: “¿Por qué dejaste todo para seguir a Jesús?”. Creo que articular una respuesta a esta pregunta, con convicción, es realmente imperativo en esta temporada de incertidumbre. También creo que el Señor le pidió a su Esposa que no sólo vuelva a su primer amor, también al “gozo de su salvación” (Salmo 51:12).

Al igual que los pájaros vienen a comer las semillas que se echan en el camino (Mateo 13), creo que los cuervos no sólo vinieron a quitarnos la visión espiritual y causar distracción, también a ahuyentar el gozo de nuestra salvación. Desafortunadamente, esto fue una tarea fácil para estas aves oscuras porque muchos creyentes fueron abrumados por espíritus de decepción, intimidación, temor, miedo, etc. Los cuervos vinieron, y muchos los sintieron y se preguntaron si el gozo volvería a ser una posibilidad.

La respuesta

La respuesta está en Jesús operando a través de sus profetas de esperanza. Es hora de que esas voces de un espíritu diferente se levanten y hablen, una vez más, de la victoria y las promesas del Señor sobre las naciones, incluso en medio del caos y la oscuridad. Es hora de que los Caleb se den a conocer y no le recuerden al pueblo lo terrible del panorama, sino lo bueno y fiel que es Dios. Incluso si esto significa enfrentarse a su propia gente, que puede malinterpretarlos y querer “apedrearlos”, deben permanecer en el Espíritu del Reino para ahuyentar a los pájaros oscuros.

También es hora de que la niebla y la decepción abandonen el Cuerpo de Cristo, y una de las mejores maneras de romper con esto es recordando la alegría de nuestra salvación. ¿Qué es lo que tiene Jesús que lo hizo dejar todo para seguirlo, como los pescadores de Mateo 4? Pídale al Espíritu Santo que se lo muestre, comience a agradecerle y a recordar quién es Él y lo fiel que ha sido. Recuerde construir una convicción acerca de su transformación en Cristo, y esto se convertirá en una herramienta muy poderosa cuando el enemigo trate de lanzarle dudas y mentiras.

A pesar de lo que podamos ver o sentir en lo natural, no estamos llamados a negar la oscuridad. Sin embargo, tampoco fuimos llamados a morar en ella. Estamos llamados a ser victoriosos en ella. Alabado sea Jesús quien, a través de la fe y el poder del Espíritu Santo, hace que la victoria y la libertad sean nuestra herencia.

Juan 1:5 dice: “Esta luz resplandece en las tinieblas, y las tinieblas no han podido extinguirla”.

(Nota: No estoy abogando por la crueldad hacia los animales, ni tampoco matamos a estos cuervos nosotros mismos. Mi enfoque aquí es espiritual... El que tenga oídos para oír, que oiga).

Mandy Woodhouse

(www.elijahlist.com)

 

“Dios dice: ¡Permite que la Palabra trabaje a tu favor!”

 


Por Dra. Sandie Freed

Uno de mis personajes bíblicos favoritos es Abraham. Puedo identificarme con alguien que recibió una palabra, una promesa de Dios, y luego pasó por el proceso de esperar el cumplimiento de esa palabra. Me identifico especialmente con alguien que intentó que la promesa se cumpliera por su propio esfuerzo humano. Ismael fue el resultado de eso. Y, aunque ninguno de nosotros desea dar a luz a un Ismael, muchos lo hemos hecho. ¿Por qué? 

Bueno, permítanme retroceder un poco y compartir mi propia historia. Hace varias semanas, mi marido Mickey y yo dimos positivo en la prueba del virus. Hasta entonces habíamos permanecido sanos y libres del virus. Aunque nuestros amigos, la iglesia y muchos intercesores estaban orando, el proceso de sanidad tomó tiempo.

Una mañana estaba en la cama y elevé una oración. Recuerdo que le pregunté al Señor: “¿Qué hice mal para llegar a este punto?” y “¿Qué puedo hacer ahora para salir de este lugar y curarme?”. Estaba fuertemente enfocada en mí misma, como si de alguna manera hubiera causado esta enfermedad (abriendo una puerta para el espíritu de enfermedad) y sanarme dependiera de mí.

Ahora, por favor, comprenda que yo me juego por los mensajes de fe. Como resultado, enseño sobre nuestra necesidad de hablar palabras de fe respecto a nuestras circunstancias. Soy autora de más de catorce libros y en cada libro usted puede leer el viaje de mi vida y cómo Dios literalmente me resucitó varias veces de situaciones cercanas a la muerte.

Mi corazón (mientras escribo, hago webinars y pastoreo nuestra iglesia en Hurst, Texas), es animar a otros para ser vencedores y vivir en la victoria a través de la fe en Dios. Ya sea que el empoderamiento venga por mis libros, enseñanzas u oraciones, sé que la Palabra de Dios es poderosa y su Palabra contiene sanidad, liberación y avance. Pero, ¿a qué se aferra cuando no siente que tiene la energía para citar las promesas de sanidad, hacer oraciones de fe para sanarse o estar de acuerdo con las profecías concernientes a su futuro?

Como no tenía la energía para hacer mi guerra espiritual normal (mi “baile del puño o la danza del grito con el pelo abajo”, unos términos que usábamos en mi pasado de adoración y baile pentecostal), o para gritar tan fuerte que espante al diablo; me acosté y oré en mi mente. La realidad era esta: No podía luchar contra esto en mis propias fuerzas. La batalla era realmente del Señor. Fue sólo después de esa revelación que escuché al Señor decir: “Sandie, ¡deja que la Palabra trabaje a tu favor!”

Yendo de Gloria en Gloria

¡Wow! Cuando escuché al Señor decirme esas palabras breves y profundas “deja que la Palabra trabaje a tu favor”, las repetí en mi mente una y otra vez. Cada vez permitía que las palabras echaran raíces más profundas. Debo haber meditado en lo que Él me dijo durante al menos treinta minutos.

Ahora, por favor, comprenda que lo había escuchado decirme esas mismas palabras en un momento anterior de mi vida. De hecho, enseñé sobre este tema antes. Pero ese día, en ese mismo momento, las palabras tenían gloria. Sí, cuando las escuché, fue como si un manto cayera sobre mí y me cubriera. Ahora me doy cuenta de que era la gloria de Dios me cubría y las palabras llevaban el “peso” de su gloria y su poder. También supe que esas palabras exactas, “deja que la Palabra trabaje a tu favor”, serían fundamentales para mí en los días venideros.

Amado, quédese conmigo. Hay más cosas que compartir. Dios quiere que cada uno de nosotros se levante y brille con su gloria y su poder (ver Isaías 60).

La palabra “gloria” en el Antiguo Testamento es la palabra hebrea “kabod”. La palabra hebrea que se usa para gloria en el Antiguo Testamento, tiene el significado simple de “pesadez” o “peso”. Se utilizaba en el lenguaje cotidiano para expresar el valor de una persona, pero también la importancia de una instrucción y el poder detrás de esa instrucción. Por ejemplo, cuando un rey daba una orden o una instrucción, había una “pesadez” detrás de esa instrucción.

En mi situación, las palabras que me fueron dadas en ese momento llevaban el peso de la gloria del Padre, ¡pero también su habilitación divina vino con ellas para cumplirlas! Adherirse a su palabra (el peso y la gloria adjunta a esa palabra), libera la habilitación divina para hacer lo que se nos ordenó. Dios nos ama tanto que cuando habla, también libera su poder y su gloria, para que cumplamos esas palabras.

Las Escrituras son claras en cuanto a que nos movemos de fe en fe, de fuerza en fuerza y de gloria en gloria. Tomaría varias páginas para explicar este pasaje, pero por ahora quiero enfatizar la importancia de abrazar ciertas palabras de instrucción que tienen “peso”, ¡porque esas palabras de peso nos empoderarán para movernos hacia un mayor nivel de gloria!

Estableciendo su Reino a través del descanso

Soy una persona que disfruta completando un proyecto, marcando las casillas y tachando las listas de cosas por hacer. En pocas palabras, permítanme decirlo: puedo adelantarme fácilmente a Dios. Como Abraham, lo hice a mi manera. Estoy seguro de que muchos de ustedes pueden identificarse con la incapacidad de confiar en lo que Dios prometió y esperar por ello. La paciencia no es mi virtud, pero cada uno de nosotros debe tenerla para experimentar plenamente los niveles superiores de gloria.

Los hijos de Israel endurecieron sus corazones hacia Dios porque no quisieron confiar en Él. Su viaje fue difícil, su fe desafiada y no les gustaban sus líderes. Dios usó el desierto para probar sus corazones y como resultado de su rebelión, murieron en el desierto. El grupo original que salió de Egipto murió en el desierto, excepto Josué y Caleb.

Tómese un tiempo para leer Hebreos 3:15-4:1. En este pasaje comprenderá la importancia de confiar en las promesas de Dios. Está claro en estas Escrituras que necesitamos entrar en su descanso y confiar en las palabras de Dios. En otras palabras, los israelitas tendrían que haber “dejado que la Palabra de Dios trabajara a su favor” y descansar en lo que Él les prometió. Hebreos 3:15, dice: “Si ustedes oyen hoy su voz, no endurezcan el corazón como sucedió en la rebelión”. Hoy nos exhorta a entrar en ese descanso y experimentarlo para no caer ni perecer, como ocurrió con Israel en el desierto. Amado, ¡este es tu “hoy”!

Descansa en lo que Dios te prometió

Dios nos entrega palabras que no se cumplieron, invisibles en ese momento. Él mismo fue invisible y luego se hizo visible, sólo para volverse invisible de nuevo. Sin embargo, Él quiere que confiemos, obedezcamos y creamos lo que no podemos ver.

Desgraciadamente, siempre que creamos que Dios no nos escucha, no se preocupa por nosotros o no cumple su palabra, recurriremos a nuestras propias manos o a nuestras propias fuerzas, e intentaremos hacerlo realidad. ¿Seremos impacientes durante esas temporadas “invisibles” e intentaremos resolver todo con nuestras propias manos? Abraham fue el patriarca de la fe y, sin embargo, intentó cumplir una promesa a través de su propia carne. Todos podemos dar a luz a un Ismael... y tal vez algunos de nosotros lo hemos hecho. Sin embargo, esta es una nueva temporada. Nos estamos moviendo hacia un nuevo nivel de gloria.

Creyentes, descansen en lo que Dios ya les prometió. ¿Significa esto que no debemos ir a la guerra por nuestras promesas? Bueno, ¡la fe es la guerra! Hablar la Palabra y creer la Palabra es una guerra. En 1 Timoteo 1:18, Pablo le dijo a Timoteo que guerreara por sus promesas (profecías). Sin embargo, nuestra guerra es siempre desde un lugar de descanso... sabiendo que, si Dios lo prometió, lo hará. Eso es descanso.

Deje que la Palabra luche por usted. Deje que la Palabra trabaje por usted. Hable la Palabra y deje que esa Palabra, originalmente declarada por Dios, salga y cumpla lo que Él prometió. Dios le dijo a Jeremías que velaría por sus palabras y las vería cumplidas. Dios está prometiendo lo mismo para usted hoy.

¡Aunque me recuperé del virus (¡Mickey también!), me di cuenta de que la revelación que estoy compartiendo ahora, es una revelación que se mantendrá! Dios me lo dijo y ahora quiero compartirlo con ustedes. Deje que este entendimiento lo lleve a través de cualquier temporada; enfermedad, pérdida, desesperación, estrés financiero, angustia, etc.

Estoy convencida de que el enemigo nos está mintiendo a muchos de nosotros con respecto al cumplimiento de nuestros destinos. Me gustaría recomendarle uno de mis libros que le dará poder en esta temporada: “Silenciando al Acusador: Ocho mentiras que satanás usa contra los cristianos”. Este libro le recordará la victoria que Cristo ganó para usted en la Cruz. Si usted está luchando contra diferentes mentiras del enemigo, es una lectura obligatoria. En realidad, cada uno de nosotros es el blanco de las mentiras, y este libro lo reduce a simples verdades que le ayudarán a reemplazar las mentiras con la Palabra de Dios.

¡Levántate y brilla!

Preciosos santos, ¡es hora de levantarse y brillar! La gloria de Dios lo cubrirá para su nueva temporada. Confíen en Él y confíen en sus palabras respecto a su futuro. ¡Él es un Dios bueno y no miente! Hará por ustedes lo que hizo por Jeremías. Si recuerda, Jeremías tenía todo tipo de excusas con respecto a sus habilidades para ser usado por Dios. En cierto modo, Jeremías estaba decepcionado consigo mismo y era difícil creer lo que Dios le estaba prometiendo. Sin embargo, Dios tocó su boca y puso sus palabras en la boca de Jeremías. Entonces Dios prometió proteger a Jeremías en su misión.

La palabra “tocar” en este pasaje (Jeremías 1:9) es la palabra hebrea (naga) y significa literalmente tocar a alguien, pero también implica golpear con una emoción violenta. ¡Vaya! En este caso Dios estaba golpeando al enemigo, lanzando un golpe violento contra el acusador que le mentía a Jeremías respecto a su verdadera identidad. Jeremías se veía a sí mismo como demasiado joven, incapaz de hablar bien e incapaz de hacer lo que Dios le pedía. Pero Dios soltó un golpe violento contra esa mentira y dijo esto: “Jeremías, ¿qué ves?” (Jeremías 1:11). Jeremías respondió que veía una rama de almendro. El almendro es el primer árbol que florece en una nueva estación. Lo que Jeremías estaba viendo era su nueva estación. Entonces el Señor le dijo a Jeremías lo siguiente: “Has visto bien, dijo el Señor, porque yo estoy alerta para que se cumpla mi palabra” (Jeremías 1:12).

Amado, ¡quiero que vea su nueva estación! Dios está prometiendo golpear al enemigo de su pasado que le mintió y afectó su fe. Dios es su vencedor. Él luchará por usted. ¡Deje que la Palabra haga su guerra!

Oración

Por favor, permítame orar por usted:

Padre Dios, Tú eres nuestro Hacedor. Tú sabes todo sobre nosotros. Estás al tanto de lo que cada uno de nosotros está pasando hoy. Te pido, Espíritu Santo, que toques a cada persona que lea este artículo y que ministres vida sobre cada uno de ellos hoy. Como Jeremías, muchos de nosotros dudamos de nuestros llamados y destinos. Algunos de nosotros incluso hemos dudado de nuestra capacidad para derrotar al enemigo. Sin embargo, Tú prometiste ser nuestro vencedor en cada situación. Así como tocaste a Jeremías, te pido que toques a cada lector. Tócalos y cámbialos a su nueva estación.

Hoy elegimos dejar que Tu Palabra trabaje a nuestro favor. Dejamos de esforzarnos en nuestras propias fuerzas. Escogemos no estar enredados con el legalismo o con las obras religiosas (muertas), para ser guiados por el Espíritu de Vida.

Confiamos en ti, Señor, para que cuides tu Palabra y la cumplas. En el nombre de Jesús, amén.

Sandie Freed

(www.elijahlist.com)