miércoles, 20 de octubre de 2021

“¡Suena los cuernos de justicia en la tierra!”

Por Sylvia Neusch

Dos días antes de que comenzara Rosh Hashanah o la Fiesta de las Trompetas, tuve un encuentro interesante con el Señor. Fue en las primeras horas de la mañana y estaba en ese lugar entre el sueño y la vigilia, cuando escuché la letra de una vieja canción popular en mi cabeza. Las canciones son una forma común en la que Dios me habla, pero esto era muy inusual, ya que normalmente escucho la letra de canciones de adoración o himnos. Esto es lo que comencé a escuchar esa mañana: 

“¿No oyes el silbido?

Levantarse tan temprano en la mañana;

¿No oyes al capitán gritar,

‘¡Dina suena tu cuerno!’”

Cuando empecé a meditar sobre lo que el Señor me podría estar diciendo a través de esta canción, me sentí impulsada a buscar la historia de Dina en Génesis 34. Es una historia de gran conflicto e injusticia.

También es claramente una historia de justicia malograda, al ser tomada en manos de los hombres. Hay una clara culpa de Dina, de Jacob y de sus hijos, pero también una terrible injusticia cometida contra Dina al ser violada y profanada por el príncipe Siquem, defendido por su padre, Hamor. Los hijos de Jacob tomaron la justicia por sus manos y el resultado fue una matanza vengativa de todos los varones de esa ciudad y la confiscación de todas sus mujeres, niños, riquezas y posesiones. Esto se considera un momento vergonzoso en la historia de Israel, desde todos los puntos de vista.

Un grito por la verdadera justicia

El nombre Dina significa: vengada, Dios juzgará o reivindicada. Mientras oraba sobre el mensaje, oía al Señor hablar. Creo que es un grito para que se libere la verdadera justicia. Es hora de que el cuerno de la justicia suene con fuerza y claridad. Hemos entrado en un tiempo en el que muchos se cuestionan y preguntan: “¿Dónde se encuentra la verdadera justicia?”. ¡La justicia del Reino debe surgir!

No pude evitar la frase “¿no oyes el silbido?”, en la canción que escuché esa mañana. Me pareció que “sonar el silbato” era un interesante juego de palabras, ya que casi no pasa una semana sin que un nuevo “denunciante” aparezca en las noticias. Estos denunciantes a menudo corren grandes riesgos para salir a la luz y exponer el mal oculto. Situaciones que estuvieron esperando un movimiento de justicia y rectitud, están empezando a ver la recompensa que anhelaron. Al mismo tiempo que el mal busca avanzar, nuestro Dios está avanzando claramente y se saldrá con la suya.

El Salmo 89:14 nos dice que la rectitud y la justicia son el fundamento del trono de Dios. Las palabras hebreas para justicia y rectitud están muy cerca en su significado en este verso, pero la palabra hebrea para rectitud es “Tsedeq”. Según Strong's significa: lo que es correcto, justo, normal, rectitud, equidad, de pesos y medidas. Hay un clamor de corazón por la verdadera justicia en el mundo ahora mismo. Es hora de que los pesos y las medidas del Reino de Dios sean liberados en la tierra. De hecho, el trono de Dios encuentra su fundamento o su morada en este lugar. La rectitud y la justicia están donde Él mora.

Dios está haciendo un llamado para que un movimiento de justicia pura se levante de su Ekklesia en esta hora. La Iglesia estuvo en una temporada de tamizado y poda, y un remanente justo se levantará de las presiones de purga que todos experimentaron. Hay una separación y un llamado a un ejército que es verdaderamente guiado por el Espíritu y camina en la autoridad del Reino, la rectitud, la verdad y la justicia. El ejército que Dios reúne desafiará el razonamiento y la lógica humana.

Gedeón y su ejército

La historia de Gedeón y su ejército, es un buen ejemplo de un ejército que desafió la lógica y el razonamiento humanos, así como un ejército que tocó las trompetas de la guerra y la justicia (Jueces 6:11- Jueces 8).

Gedeón estaba escondido y trillando trigo en un lagar, cuando tuvo un encuentro con el ángel de Yahveh que lo llamó “poderoso guerrero”. Estoy seguro de que, al esconderse en un lagar para trillar el trigo, Gedeón se sintió de todo menos un “poderoso guerrero”. Muchas personas se encuentran en ese lugar ahora, donde el miedo los superó, pero en esta hora Dios está reforzando nuestra verdadera identidad y llamando a su Novia a un lugar de valor.

Cuando llegó el momento de que Gedeón convocara a su ejército, Jueces 6:34 nos dice: “...tocó la trompeta...”. Entonces se reunieron más de 32.000 personas, pero el Señor fue reduciendo el ejército hasta que sólo quedaron 300. A los que “temblaban de miedo” se les permitió salir. A los 300 que se quedaron, se les dieron trompetas para que las tocaran y cántaros con antorchas. Hay algo poderoso que se libera en el reino del espíritu cuando elegimos hacer sonar la alarma y tocar los cuernos de la justicia de Dios.

Jueces 7:22 dice: “Al sonar las trescientas trompetas, el Señor hizo que los hombres de todo el campamento se atacaran entre sí con sus espadas. El ejército huyó hasta Bet Sitá, en dirección a Zererá, hasta la frontera de Abel Mejolá, cerca de Tabat”.

Está claro que en esta batalla ocurría algo ajeno al mundo. Dios dio el plan de batalla, y por más tonto que haya sonado ese plan, su fe y su obediencia hicieron surgir el poder de Dios para derrotar a sus enemigos. Esto no es muy diferente de lo que Pablo habla en 2 Corintios 10:3-4: “… pues, aunque vivimos en el mundo, no libramos batallas como lo hace el mundo. Las armas con que luchamos no son del mundo, sino que tienen el poder divino para derribar fortalezas”.

La Esposa de Cristo está aprendiendo que debe levantarse con armas que no son de este mundo. Una y otra vez hemos visto los fracasos de las batallas libradas en la carne. Dios ya nos armó con las armas de nuestra guerra y es hora de que aprendamos a usarlas bien.

Josué y la caída de Jericó

Josué también fue uno de los que el Señor entrenó en el uso de armas que no eran de este mundo. En Josué 5, Josué tuvo un encuentro con el capitán del ejército del Señor que lo hizo caer boca abajo en reverencia. Poco después de esto, el Señor le dio a Josué el plan de batalla para tomar la ciudad de Jericó. Una vez más, desafía la lógica humana que el plan de guerra implicara soplar cuernos de carnero y marchar alrededor de la ciudad siete veces. Este ejército que operó en obediencia, trajo la victoria como se ve en Josué 6:10: “Al resto del pueblo, en cambio, Josué le ordenó marchar en silencio, sin decir palabra alguna ni gritar hasta el día en que les diera la orden de gritar a voz en cuello”.

Conocemos el final de la historia. Las trompetas sonaron, el ejército gritó y el muro que rodeaba Jericó se derrumbó. La liberación de un sonido era parte integral del plan de Dios. La liberación de las voces y el sonido de los cuernos fue clave para desencadenar la victoria que Dios quería liberar.

Josué oyó claramente a su “capitán” gritando para hacer sonar los cuernos de la justicia de Dios, al igual que Gedeón. Creo que Dios está levantando de nuevo un ejército de aquellos que se entregarán a este llamado.

Los días en los que estamos

Está claro que estamos en días de guerra y batalla crecientes. Puede ser alucinante, sólo con ver las noticias. Dios nos está llamando a comprometernos a operar de acuerdo a su Espíritu y a buscar los planes de batalla que sólo Él tiene la sabiduría para dar.

También nos está llamando a un lugar más alto de valor y compromiso rendido, para escuchar y obedecer su voz por encima de todas las demás. Él nos entregó una voz para usarla para el avance de su Reino, su rectitud y su justicia. Unámonos a Él para hacer sonar los cuernos de su justicia en nuestra tierra.

Sylvia Neusch

(www.elijahlist.com)

 

“¡Espere Milagros inusuales!

Por Jay West

Hechos 19:11 dice: “Dios hacía milagros extraordinarios por medio de Pablo…”. Esto es lo que estuve experimentando personalmente la mayor parte de este año, y me gustaría dar algunos ejemplos, antes de compartir el resto de esta palabra profética. Por favor, entienda que cada uno de estos es el resultado de Dios haciendo algo milagroso, y no tiene nada que ver conmigo en absoluto (aparte del hecho que yo soy el que experimenta o encuentra los milagros inusuales).

9 Milagros insólitos

1. Mi esposa Diane falleció el 3 de enero y nos regalaron un hermoso ramo de flores para su tumba. El arreglo era una mezcla de flores blancas y amarillas, con vegetación.

Aquí en Omaha, experimentamos uno de los inviernos más duros de los que se tiene registro, con 2 ventiscas y 3 días con temperaturas de -26 grados. Hacía tanto frío que se cancelaron las escuelas en esos días. Sin embargo, tres de las flores amarillas del centro del arreglo siguieron floreciendo a la intemperie, sin agua para mantenerlas vivas. Todas las demás flores murieron, pero esas 3 flores amarillas siguieron floreciendo. Tengo fotos de 10 días, 20 días, 30 días, 45 días y 60 días que muestran el increíble toque amarillo de estas flores (y sí, el amarillo era el color favorito de Diane). Era como si Dios dijera: “Tengo a tu familia de 3 cubierta y protegida”.

2. Como una manera de combatir la pena pesada inicial, pasaba horas y horas viendo varios lugares de adoración en YouTube, principalmente Jesus Image. Una noche, cuando estaba totalmente involucrado en la adoración, tuve una visión abierta en la que Jesús y mi esposa Diane entraron en mi estudio y pasaron 30 minutos conmigo. No compartiré toda la historia, ya que parte de ella es privada, pero basta con decir que fue una experiencia extraordinaria y definitivamente inusual. Esta fue sólo la segunda vez que Jesús se me manifestó personalmente.

3. Unas semanas más tarde, mientras veía la adoración de nuevo, todo el primer piso de mi casa se llenó de una fragancia maravillosa y dulce, pero no pude identificar la fragancia. A mi esposa le gustaban las velas aromáticas, y pensé que quizás nuestro hijo Jason había encendido una, así que subí a preguntarle. Descubrí que no lo había hecho, pero bajó las escaleras y también pudo oler el aroma, que duró aproximadamente una hora antes de disiparse. Esto fue increíble y nada habitual.

4. Una noche, mientras estaba en la práctica de adoración de mi iglesia (que mi hijo estaba dirigiendo), todo el equipo escuchó armonías que ellos mismos no estaban cantando. Se detuvieron y cayeron de rodillas durante esta manifestación inusual de la presencia del Señor con sus ángeles. Permanecieron allí en silencio y con reverencia durante más de 30 minutos.

5. Cuando mi hijo y yo estuvimos en Branson, observamos un espectáculo de agua en una fuente. Mi hijo tomó una foto de un arco iris que apareció y publicó esa foto en Facebook. Poco después de que la compartiera, alguien nos la envió con un círculo dibujado alrededor de una persona en la fotografía. Se podía ver esta figura en el fondo como si fuera una forma espiritual. La persona de la foto llevaba una camisa blanca y pantalones oscuros. Dependiendo de cómo se mire la imagen, podría parecer Jesús o mi esposa Diane. Muchas personas han dicho que pueden ver a ambos. Hablando de lo inusual... ¡WOW!

6. Cada noche, antes de ir a dormir, leo un versículo de la Escritura para poner la Palabra de Dios en mi mente y mi corazón. En una noche reciente, me sentí guiado a leer Daniel 4, que es la historia del sueño del rey Nabucodonosor y luego la interpretación de Daniel de ese sueño (que me ayudó a interpretar mis propios sueños).

Esa noche soñé que mi esposa venía a casa de visita y comencé a preguntarle sobre el Cielo. Le pregunté cómo era el Cielo; ella dijo que era luminoso. Cuando le pregunté cómo era de luminoso, me respondió que era muy luminoso y que me haría daño a los ojos, pero que a ella no le hacía daño. Le pregunté por qué no le dolían los ojos y me dijo que era porque tenía ojos nuevos. Entonces le pregunté por qué tenía ojos nuevos y me dijo que era porque tenía un cuerpo nuevo, ya que su cuerpo anterior estaba enterrado en el cementerio.

Entonces le pregunté si las calles estaban realmente pavimentadas con oro. Me dijo que sí, pero que no eran como nosotros pensamos en los ladrillos de oro. Afirmó que las calles eran de un oro muy suave y translúcido, con varios colores del arco iris intercalados en ellas... muy cálido y acogedor.

Por último, le pedí que me contara algo más sobre el Cielo y me dijo que era muy tranquilo, sin ningún tipo de estrés, ansiedad, miedo, duda, dolor o tristeza. Se explayó sobre lo pacífico que era y sobre lo mucho que me iba a gustar algún día cuando llegara allí también. Entonces me desperté.

7. Recientemente tuve otro sueño en el que observaba la ascensión de Cristo. En el sueño, Dios descargó en mi teléfono 8 vídeos de Jesús subiendo al cielo. De los videos, 7 eran desde la perspectiva de los discípulos en la tierra, y uno era desde la perspectiva del Cielo; como si Jesús, subiendo al Cielo desde la tierra, estuviera siendo visto directamente desde la sala del trono. Este fue un sueño muy interesante, y extremadamente inusual también. (Puedes leer más sobre él aquí).

8. Recientemente fui invitado a reunirme con el vicepresidente Pence en persona. Esto se produjo a través de un conjunto de circunstancias muy inusuales, que yo no inicié e incluso desconocía.

9. A medida que estuve ministrando, las manifestaciones personales comenzaron a suceder (incluyendo una recientemente, mientras predicaba en una iglesia local). Me paré al frente de la iglesia y compartí más de 40 palabras de conocimiento, una tras otra, señalando a la gente y liberando pensamientos del Reino. El pastor me dijo después, que cada una era muy precisa. Las oraciones de sanidad rápida también se convirtieron en la norma.

A veces, mientras ministraba, con sólo decir la palabra “Señor”, la gente se ponía bien (y esto antes de completar mis oraciones habituales y muy cortas de 15 a 30 segundos). Grabé en video una de estas experiencias. Una señora que usaba un andador estaba experimentando dolor en una rodilla, mientras que su otra pierna era significativamente más corta. Cuando comencé la oración con la palabra “Señor”, ¡su pierna creció instantáneamente! Mi hijo y yo lo vimos, porque siempre oramos con los ojos abiertos para poder captar y ver las cosas que Dios podría estar haciendo. Luego caminó una distancia considerable y declaró en el video que no tenía dolor. Se sanó literalmente con una oración de 1 segundo. ¡Alabado sea Dios!

Recientemente, Dios también me hizo orar por un hombre de una manera inusual. Estaba encorvado mientras caminaba, así que lo puse de espaldas hacia mí y con otros mirando, le pedí a Dios que nivelara sus hombros. Una vez que sus hombros estuvieron nivelados, pudo pararse derecho, lo que a su vez resolvió el dolor en sus piernas y en sus pies. Ya no cojeaba ni caminaba doblado en esa posición tan incómoda. Dios lo sanó a través de una “oración inusual por los hombros”.

No te conformes con lo habitual

En Ezequiel 1-3, hay una larga descripción de una visión que tuvo Ezequiel sobre Dios. En Ezequiel 1:22-28, escribe frases como “la apariencia de” o “la semejanza de”. Este patrón se repite una y otra vez, porque Ezequiel estaba tratando de describir lo mejor posible las cosas inusuales que estaba viendo, pero sólo podía hacer comparaciones con otras cosas en la tierra. Más tarde, en Ezequiel 2:23, vio la gloria del Señor y se postró sobre su rostro. (Esto es similar a cuando nuestro equipo de adoración cayó sobre sus rostros al escuchar esas armonías, aunque nadie estaba cantando). Dios ama lo inusual, porque atrae a la gente a experimentar su gloria, asegurando que Él recibe la gloria y nadie más. ¡Que alguien diga “gloria”!

A veces la gente ve a un pastor o un líder ungido hacer algo; entonces van y tratan de hacer lo mismo, pero fallan. Jesús dijo (en Juan 5:19) que Él sólo hizo lo que vio hacer al Padre. Por eso Jesús nunca siguió un método. Sanó a 6 ciegos diferentes de 6 maneras distintas.

No se conforme con lo de siempre. No copie un método. Debe estar abierto a que Dios le revele formas inusuales de manifestar su poder sobrenatural a través de sus oraciones, su ministerio y su ámbito de influencia.

He aquí un ejemplo: Muchas personas oran para que las piernas se alarguen, apegándose a un método específico. Las sostienen mientras la persona está sentada y las ven crecer; lo cual está bien, pero Dios me hace hacerlo llevando a la persona a sentarse y estirar sus piernas para ver la diferencia. Luego los hago caminar, simplemente diciendo que los pasos de las personas justas son ordenados por el Señor (Salmo 37:23). Luego les hago volver a la posición de sentado. En ese momento, les hago estirar las piernas una y otra vez hasta que tengan la misma longitud. A veces Dios me hace decir “crece”, y ocurre. Es la manera de Dios, no la nuestra, así que me someto a lo que Él me dice.

Otra cosa inusual que Dios me enseñó, es que cuando soy atacado en mis finanzas, debo dar una ofrenda de buen tamaño a otro ministerio. El diablo lo ve y huye incrédulo. El Padre lo ve y declara que ve mi fe. Entonces me bendice y me honra diciendo: “¡Mira cómo responde mi hijo en la fe!”. Entonces el ataque financiero siempre desaparece.

¡Espere lo inusual!

¡Comience a esperar lo inusual! Busque que lo extraño y lo diferente se convierta en lo normal. No confíe en un método y ciertamente no ponga a Dios en una caja, pidiéndole que se manifieste de una manera con la que se ha vuelto cómodo. A Dios le gusta la variedad, ¡y a nosotros también! Anticipe lo inusual y espere resultados. Si Dios está haciendo algo nuevo, no intente que sea como lo anterior. Acéptelo como algo nuevo y disfrute del proceso, el procedimiento y la práctica que Dios quiere revelarle. El método puede ser inusual, pero servimos a un Dios inusual.

Jay West

(www.elijahlist.com)