lunes, 29 de noviembre de 2021

“Prepárese para correr en el 2022”

Por Madeline James

En un sueño (el 29/10/21), viajaba hacia una playa con una torre de vigilancia blanca que se extendía muy alto hacia el cielo. Subí por ella, recorriendo muchos tramos de escalones. Cuando llegué a la cima, descubrí una reunión de líderes de todos los tipos y formas del Cuerpo de Cristo.

Ahí estaba un apóstol conocido hablándole a un grupo de líderes experimentados. Les estaba preguntando cómo sería la nueva generación de líderes apostólicos. Entonces se dio la vuelta y me señaló a mí, haciéndome la pregunta, pero salió de la sala antes de que pudiera dar una respuesta.

Es hora de correr

La escena cambió y yo estaba hablando con los líderes experimentados con quienes el apóstol había estado hablando. Les dije a los líderes en el sueño que había tenido un sueño, donde escuché a Dios que decía: “Es hora de volver a correr”. Entonces habló uno de los líderes masculinos de mayor edad y dijo: “Sí, Dios me dio esa palabra hace unos años”.

Parecía que no entendían nada. Volví a recalcarles a los líderes lo que Dios había dicho, diciéndoles que era el momento de ponerse los zapatos y volver a correr, pero muchos de los líderes con quienes hablé parecían cansados, atascados e impasibles. Mientras hablaba con ellos, me estaba atando los zapatos para salir. En ese momento el sueño terminó, pero mientras me despertaba, seguía escuchando: “Es hora de correr... es hora de correr...”.

Atrapar la visión

Creo que esta es una palabra muy poderosa para el Cuerpo de Cristo en esta temporada, especialmente cuando nos dirigimos al 2022. Hay una gran aceleración que está teniendo lugar y continuará a medida que entremos en el nuevo año. Mucho cambió y se restableció en los últimos dos años, tanto en la tierra como en la dimensión espiritual. Al igual que mi sueño retratado, Dios está llamando a sus líderes para que se reúnan y obtengan una visión sobre cómo es la nueva era y el tiempo en el que hemos entrado.

Un cambio de guardia

Hay un cambio de guardia en el Cuerpo de Cristo.

Creo que una parte de la nueva generación de líderes apostólicos llevará la unción de vigilantes y videntes con una mayor capacidad, como el profeta Habacuc.

La estación de Habacuc: Escribir la visión y hacerla evidente

Este sueño es una imagen de Habacuc 2 y la escalera de Jacob en Génesis 28. Habacuc 2:1 dice: “Me mantendré alerta, me apostaré en los terraplenes; estaré pendiente de lo que me diga, de su respuesta a mi reclamo”.

Creo que estamos en un tiempo donde, como Habacuc, debemos ascender al lugar alto, por encima del ruido y el caos, para escuchar y ver lo que el Señor está diciendo. Necesitamos instrucciones nuevas para los tiempos que corren. Subir a la atalaya es una imagen profética de entrar en la dimensión celestial, para que podamos ver y conocer lo que está en el corazón del Señor. El libro de Habacuc describe un tiempo en la tierra que es similar a nuestro tiempo y a lo que está sucediendo ahora. Habacuc tenía muchas preguntas para el Señor sobre lo que estaba ocurriendo, y se las presentó al Señor.

Creo que esto es una clave para nosotros en este tiempo. Necesitamos esperar en el Señor para recibir su instrucción. No podemos quedarnos con viejos sistemas, viejas instrucciones y viejas mentalidades. El Señor tiene instrucciones frescas para nosotros en este tiempo.

Habacuc 2:2 dice: “Y el Señor me respondió: ‘Escribe la visión, y haz que resalte claramente en las tablillas, para que pueda leerse de corrido’”. La última parte de este versículo me llamó la atención; no me había fijado en ella hasta leer esta versión. Esencialmente, nos dice que escribamos la respuesta con claridad, para que el corredor pueda correr con la visión correcta. Es una idea importante que hay que tener en cuenta. Hay tantas voces que hablan y visiones que se liberan, que debemos discernir qué es de Dios y qué no lo es. Las respuestas y la visión que necesitamos, no están en esta dimensión. Debemos ascender a las dimensiones celestiales para acceder a la visión e instrucción celestial. El Señor tiene un plan individual y corporativo que nos hará triunfar y vencer.

Antes de que podamos correr con la visión correcta, debemos escribirla y hacerla clara. El Señor le dijo a Habacuc que escribiera la visión con claridad. Cuando recibimos la visión o la respuesta del Señor mientras lo buscamos, requiere un nivel de interpretación. Necesitamos la ayuda del Espíritu Santo para interpretar correctamente lo que el Señor está diciendo. La interpretación incorrecta puede causar retraso y esperanza diferida, haciendo que nosotros u otros no puedan ver al Señor. Espera en el Señor para obtener la visión correcta.

Cuando escribimos la visión, nos da la visión. Las palabras proféticas liberan la visión profética. Proverbios 29:18 dice: “Donde no hay visión, el pueblo se extravía; ¡dichosos los que son obedientes a la ley!”. Cuando escribes la visión, esto la saca de la dimensión celestial y la establece en la dimensión terrenal. Alumbra los ojos de nuestro entendimiento para que podamos “ver”.

2022: Un año de aceleración y revelación

Los tiempos, las estaciones y los eventos se están acelerando en la tierra. Las cosas continuarán acelerándose, a medida que avancemos en los días del tiempo final. Debemos tener la capacidad y la resistencia para mantener el ritmo. El ritmo se está acelerando a medida que avanzamos hacia el 2022. El 2022 será un año de misterios y revelaciones. Daniel 2:22 dice: “Él revela lo profundo y lo escondido, y sabe lo que se oculta en las sombras. ¡En él habita la luz!”.

Sacudirse el cansancio

Los líderes experimentados con los que hablaba en mi sueño se habían cansado. Debemos sacudirnos el cansancio y la pesadez. A medida que Dios revela nuevos misterios y revelaciones, estos nos darán poder y nos acelerarán hacia adelante. Debemos permanecer en el paso con el Espíritu Santo, asociándonos con Él.

Jeremías 12:5 dice: “Si los que corren a pie han hecho que te canses, ¿cómo competirás con los caballos? Si te sientes confiado en una tierra tranquila, ¿qué harás en la espesura del Jordán?”.

Ahora es el momento de ponerse los zapatos y atarlos. La nueva generación de voces apostólicas que están surgiendo, llevan una visión fresca y mensajes que necesitan ser entregados en la tierra. A medida que recibamos nuevas visiones y revelaciones de la dimensión celestial, el Espíritu de poder vendrá sobre nosotros, permitiéndonos correr con los caballos.

Algunos de ustedes se quitaron los zapatos. Algunos de ustedes, como un acto profético, necesitan salir a comprar zapatos nuevos. Los zapatos de la temporada pasada no servirán para el lugar donde Dios los llama. Los zapatos representan proféticamente la identidad, la autoridad, el territorio y la liberación del Reino de Dios. Es hora de prepararse para correr con la Palabra del Señor. ¡Escriba la visión con claridad y corra con el Espíritu de Dios para que la visión se cumpla!

Madeline James

(www.elijahlist.com)

“2022: La revelación de los hijos de Dios

 

Por Elaine Tavolacci 

Qué está haciendo el Señor en el 2022

El Espíritu Santo me mostró varias cosas para el próximo año 2022. El Señor está levantando hombres y mujeres para un avivamiento del tiempo final. Son aquellos que no se inclinarán o se someterán a la agenda maligna del mundo o a los planes del adversario.

En el espíritu, pude ver cinco corrientes separadas fluyendo en una sola. Esto representaba a los cinco ministerios fusionándose y mezclándose como uno solo. No había discordia ni competencia, cada uno hacía sólo lo que el Señor les había ordenado hacer.

También vi corrientes poderosas de resaca que llevaban a la gente hacia un lugar más profundo. (En la naturaleza, una corriente de resaca no arrastra a una persona bajo el agua, la lleva hacia las aguas más profundas). Cuando estas personas ministraron, se complementaron entre sí, mientras la gloria de Dios descendía sobre ellos. Cada individuo fue usado con su personalidad propia y única, y no había conflicto o rivalidad.

Vi cómo se levantaban guerreros para entrar y poseer la tierra. En lo natural, parece que el Señor nos quitó a algunos de nuestros profetas y ministros más reconocidos y respetados, pero Él tiene un plan y un propósito para todo.

El Señor usó a Moisés para enfrentar al Faraón cuando envió las diez plagas a Egipto. Le dijo a Moisés: “Pero te he dejado con vida precisamente para mostrarte mi poder, y para que mi nombre sea proclamado por toda la tierra” (Éxodo 9:16). Condujo a los israelitas con una nube de día y con un fuego en la noche. Los alimentó con maná y codornices sobrenaturales. Abrió el Mar Rojo y lo atravesaron en seco. Sus enemigos se ahogaron mientras los perseguían.

Un remanente que se levanta y arde con su gloria

El Señor dice: “En los días venideros, mientras el mundo se oscurece, mi unción será evidente entre mi pueblo. Estoy levantando un remanente que caminará en Mi autoridad y estará en llamas con Mi gloria. Estoy enviando Mi fuego a través de esta nación y alrededor de este mundo”.

“Estoy buscando a los hombres y mujeres que llevarán Mi unción para un tiempo como este. Son los que no permitirán que el enemigo apague su fuego o haga tambalear su fe. Mi gloria Shekinah caerá una vez más y la gente se salvará, se sanará y será transformada. Mi presencia descansará en los hogares de la gente. Mi gloria descenderá en las reuniones, y la gente se salvará y se sanará; las vidas serán transformadas”.

Al borde del Jordán

Después de la muerte de Moisés, el Señor levantó a Josué para que fuera su sucesor. Le dijo a Josué: “Así como estuve con Moisés, también estaré contigo; no te dejaré ni te abandonaré…” (Josué 1:5). Josué era un tipo de Jesús y Canaán era un tipo de la herencia prometida a los hijos de Dios. Los conflictos por los que pasó Israel fueron un tipo de guerra que los creyentes encuentran hoy.

En Josué 3:5, Josué le dijo al pueblo: “...Purifíquense, porque mañana el Señor va a realizar grandes prodigios entre ustedes”. Entonces los sacerdotes pasaron delante de ellos por el río Jordán, llevando el arca del pacto. Josué le habló de nuevo al pueblo, diciendo: “El arca del pacto, que pertenece al Soberano de toda la tierra, cruzará el Jordán al frente de ustedes” (Josué 3:11). El arca representa la gloria de Dios.

Estamos en la orilla del Jordán, y el Señor está levantando líderes para ir delante de nosotros llevando su gloria. Las aguas se separarán cuando salgamos con fe para cruzar. En Josué 3:15-16, cuando los sacerdotes pusieron sus pies en el agua, el agua que venía de aguas arriba (del Monte Hermón) de repente se detuvo, amontonándose lejos de la ciudad de Adán (a unas 20 millas de distancia).

“Cuando el pueblo levantó el campamento para cruzar el Jordán, los sacerdotes que llevaban el arca del pacto marcharon al frente de todos. Ahora bien, las aguas del Jordán se desbordan en el tiempo de la cosecha. A pesar de eso, tan pronto como los pies de los sacerdotes que portaban el arca tocaron las aguas, éstas dejaron de fluir y formaron un muro que se veía a la distancia, más o menos a la altura del pueblo de Adán, junto a la fortaleza de Saretán. A la vez, dejaron de correr las aguas que fluían en el mar del Arabá, es decir, el Mar Muerto, y así el pueblo pudo cruzar hasta quedar frente a Jericó” (Josué 3:14-16).

El Señor me dijo: “En los días venideros, mi gloria llegará hasta los confines de la tierra. Los que conocen a su Dios serán fuertes y realizarán grandes hazañas. Habrá quienes digan: ‘Si tu presencia no va con nosotros, no nos saques de aquí’”.

Estoy levantando intercesores y atalayas

Entonces el Señor dijo: “Pongan un atalaya que declare lo que ve. Estoy levantando intercesores y centinelas en el muro. Sus oraciones transformarán vidas. Los ataques espirituales serán interceptados a través de su intercesión. Proclamarán mi palabra con audacia y autoridad. Entenderán el poder creativo de Mi palabra en sus bocas. Hablarán Mi palabra y se cumplirá; decretarán una cosa y se establecerá”.

La revelación de los Hijos de Dios y la revelación del engaño de los medios de comunicación

A continuación, el Señor me mostró viejas cintas de vídeo de hace mucho tiempo; parecían dañadas y desenredadas. Luego me dijo que iba a revelar el engaño de los medios de comunicación. Su corrupción será expuesta y sus tramas y sus planes malvados no tendrán éxito. Él está levantando profetas, como Eliseo, que conocerán incluso los secretos que hablan en sus alcobas. Él está a punto de descubrir cosas profundas de la oscuridad y traer a la sombra de la muerte hacia la luz.

Prepárate. Toda la creación está a punto de ver la manifestación de los hijos de Dios en la tierra. “La creación aguarda con ansiedad la revelación de los hijos de Dios” (Romanos 8:19).

Hombres poderosos y valientes

El Señor está levantando hombres fuertes y muy valientes. Al igual que Gedeón, algunos de ustedes son temerosos y débiles ante sus propios ojos, pero son poderosos a los ojos del Señor. Pueden sentirse como si un ejército se levantara contra ustedes, pero Jesús los llama hombres poderosos y valientes.

El Señor dice: “Yo estoy con ustedes para derrotar a todo ejército y situación adversa que venga contra ustedes. Estoy quebrando el espíritu de temor de muchos hombres que fueron traumatizados en esta última temporada. Tu fuerza será renovada como la del águila. Correrás y no te cansarás; caminarás y no desfallecerás. Así como Aarón y Hur sostuvieron las manos de Moisés cuando se cansó, yo pondré personas en sus vidas para que los levanten cuando estén agobiados”.

“Habrá hombres como Josué y Caleb que entrarán y poseerán la tierra. Ellos entienden lo que se les confió y saben que los gigantes no son rivales para ellos. Hay hombres mayores que son audaces como Caleb y dirán ‘dame esta montaña’ en sus últimos años. Habrá quienes, como David, lucharon contra el león y el oso, y saben que también vencerán a Goliat. Cuando se vean a sí mismos como yo los veo, comenzarán a caminar en aquello que los llamé a hacer”.

“Habrá un gran despertar para los hombres que soportaron una gran sacudida”.

La novia se prepara

El Señor dice: “La Esposa de Cristo se está preparando para su Esposo. Ella está radiante y vestida con mi gloria. Es pura, virtuosa y apartada del mundo. No se dejará contaminar, porque camina en santidad, con ropas blancas, sin mancha ni arruga”.

“Es portadora de mi presencia y libera mi gloria dondequiera que vaya. Es una mujer íntegra y el aceite de su lámpara nunca se secará. Está revestida de fuerza y dignidad; puede reírse de los días venideros. Habla con sabiduría; la instrucción fiel está en su lengua”.

“Así como Ester pasó por un proceso de purificación, está lista para encontrarse con su Rey. Se prepara con mirra y perfumes, mientras se empapa del aceite de mi presencia. Se adorna con un manto de justicia y entra en mis aposentos cada día con gran expectación, porque se ganó mi corazón”.

“Es gentil, pero es una guerrera. Fue llamada, elegida y apartada para un tiempo como éste. Porque yo”, dice el Señor, “seré un muro de fuego a su alrededor, y seré la gloria en medio de ella”.

Polinización cruzada de ministerios y el surgimiento de un nuevo orden de profetas

El Señor dice: “Estoy poniendo en sintonía los ministerios proféticos. Habrá una transferencia de la unción como una polinización cruzada”.

“Hay algunos profetas del viejo orden (Elí) cuya visión espiritual se oscureció; por tanto, levantaré un nuevo orden de profetas (Samuel) para reemplazarlos”.

“Habrá ministerios que serán como el estanque de Betesda, donde la gente irá a sanarse. Traerán a los enfermos, a los ciegos, a los cojos y a los paralíticos, esperando que se agite el agua”.

¡Este es un tiempo de regocijo!

El Señor dice: “¡Este es un tiempo de regocijo! Aunque parece ser una temporada tumultuosa, Mi gloria se revelará una vez más, y las puertas del infierno no prevalecerán contra Mi Iglesia”, dice el Señor.

“Tú coronas el año con tus bondades, y tus carretas se desbordan de abundancia” (Salmo 65:11).

“Se reviste de fuerza y dignidad, y afronta segura el porvenir. Cuando habla, lo hace con sabiduría; cuando instruye, lo hace con amor” (Proverbios 31:25-26).

“En torno suyo, afirma el Señor, seré un muro de fuego, y dentro de ella seré su gloria” (Zacarías 2:5).

Elaine Tavolacci

(www.elijahlist.com)