miércoles, 30 de noviembre de 2022

“Dios te está preparando”

Por Craig Cooney

En el desierto

Como pastor, David pasó muchas horas en el duro desierto, solo y aislado. Bajo el ardiente sol, se aseguraba de que las ovejas de su padre estuvieran bien alimentadas y protegidas de las fieras. El resto de su tiempo lo pasaba tocando su instrumento de cuerda (la lira), escribiendo y cantando canciones a Dios, y practicando con su honda.

Sin embargo, aquí en la oscuridad, David estaba siendo forjado, formado y moldeado. Podía estar separado de su familia, pero Jehová se acercaba. Al igual que Moisés, descubrió que la tierra estéril también podía convertirse en tierra santa (Éxodo 3:5). A veces Dios hace eso. Nos separa, nos aparta y nos aleja de los demás durante una temporada. Puede que no nos demos cuenta, pero el aislamiento es en realidad una “incubación”. Él está dando a luz algo dentro de nosotros, y sólo puede crecer bien en ciertos entornos.

En el desierto somos vulnerables, y esa vulnerabilidad nos hace depender completamente de Él. Dios vio el corazón de David. Allí había una hermosa pureza. Una devoción poco común. Un hambre inusual. Exactamente el tipo de corazón que Dios deseaba en el hombre que guiaría a su pueblo. Había un rey dentro de este niño.

Ese día en particular, cuando David fue llamado desde el campo, no tenía idea de lo que estaba por suceder. Sin embargo, cuando el viejo profeta Samuel vertió un cuerno lleno de aceite sobre su cabeza, seguramente sintió que algo importante estaba ocurriendo. El relato bíblico nos dice: “Y Samuel tomó el cuerno del aceite, y lo ungió en medio de sus hermanos; y desde aquel día en adelante el Espíritu de Jehová vino sobre David. Se levantó luego Samuel, y se volvió a Ramá” (1 Samuel 16:13).

Esta unción ocurrió con sólo 10 personas presentes: David, su padre Isaí, sus siete hermanos y Samuel. Sin embargo, el aceite era sólo una representación visible de la unción que ya había ocurrido durante todas esas horas que David había pasado buscando la presencia de Dios en el campo. Un matrimonio puede celebrarse oficialmente ante los invitados el día de la boda, pero comienza mucho antes. Así también, en el lugar secreto, David construyó una historia con Dios.

El campo que a veces había representado el fracaso, la inutilidad, la frustración y el olvido, era también el campo donde David encontró el favor de Dios. Puede que los demás lo pasaran por alto (incluso su propia familia), pero Dios lo buscó, lo eligió el Altísimo.

El espíritu antes que la sustancia

La unción visible de Samuel simplemente anunciaba una realidad que ya había ocurrido en el Espíritu. Era la afirmación pública de Dios sobre una decisión ya aprobada en el Cielo. Leemos: “… desde aquel día en adelante el Espíritu de Jehová vino sobre David... El Espíritu de Jehová se apartó de Saúl…” (1 Samuel 16:13-14).

Una vez más, quiero que veas que la transferencia de autoridad fue sancionada en el ámbito espiritual, mucho antes de que fuera evidente para el pueblo. Dios simplemente estaba anunciando lo que ya existía. De manera similar, en tu propia vida, a menudo sentirás ciertas cosas en tu espíritu, mucho antes de que aparezcan en tu realidad. Dios te dirá algo sobre tu futuro. Discernirás lo que Él está poniendo ante ti. Pero cuando recibes la revelación por primera vez, usualmente no hay evidencia visible o tangible que puedas señalar.

Lo percibes por fe, antes de verlo con tus ojos. Por eso la Biblia nos dice: “Ahora bien, la fe es la certeza (título de propiedad, confirmación) de las cosas que se esperan (garantizadas divinamente), y la evidencia de las cosas que no se ven (es la convicción de tu realidad, la fe comprende como un hecho consumado lo que no se puede experimentar por los sentidos físicos)” (Hebreos 11:1, agregado del autor).

David pasaría gran parte de los siguientes 15 años en el desierto. Aunque fue ungido rey, mientras Saúl permanecía en el trono, Dios utilizaría los lugares difíciles para preparar a David. Había mucho dentro de David, mucho más de lo que él mismo se daba cuenta. Y Dios depositó mucho más dentro de ti de lo que puedes comprender o concebir ahora mismo.

La transición entre la unción de David y su nombramiento sería muy lenta, pero Dios nunca se apresura cuando algo es tan importante. No puedes cocinar una comida gourmet en el microondas. Tal vez estás pasando por una transición lenta. Dios habló, pero es difícil ver alguna señal de que vaya a suceder. De hecho, gran parte de tu vida actualmente parece lo contrario de lo que Dios dijo.

Recuerda que puedes tomar un tiempo considerable para que la realidad visible se ponga al día con el decreto espiritual. Pero, si Dios lo dijo, está en camino. Mientras tanto, es importante que te recuerdes a ti mismo que a menudo la temporada de desierto no se trata tanto de lo que estás haciendo. Se trata de la persona en quién te estás convirtiendo.

Nada se desperdicia

Pronto David sería llamado para tocar el arpa para un atormentado Saúl. En ese momento, realmente no creo que David hiciera la conexión entre este trabajo musical en el palacio y su llamado para ser rey. Probablemente no miró a Saúl, pensando: “Me voy a sentar en su trono algún día”. Simplemente estaba utilizando uno de sus dones. A primera vista, las dos cosas (el reinado y la música), no parecían estar relacionadas. Lo mismo ocurre contigo.

Hay etapas en nuestra vida donde Dios nos pone en lugares o circunstancias que aparentemente no tienen sentido para cumplir con nuestro llamado. Sin embargo, estos lugares son importantes porque integran el plan de Dios para desarrollarnos y prepararnos para el momento cuando nos adentremos en nuestro propósito.

La escuela de preparación de Dios comenzó en el desierto. Luego se trasladó al palacio cuando se le pidió a David que tocara el arpa para calmar la mente del atormentado rey Saúl. Pronto se trasladó al campo de batalla cuando luchó con los ejércitos de Israel. Cada lugar fue moldeando y formando el carácter de David, entrenando y desarrollando sus habilidades, fortaleciendo y profundizando su devoción. Todas las etapas del proceso eran necesarias porque el avance en el Reino de Dios se produce por pasos. No hay ascensor ni escalera mecánica o vía rápida. Dios se tomará el tiempo que sea necesario para que estés preparado.

Actualmente, estamos experimentando un cambio masivo en el liderazgo, tanto a nivel local como global. No sólo está ocurriendo en el mundo de la Iglesia, también en los negocios, los medios de comunicación, las artes, la educación, la tecnología y la política. Las viejas estructuras, denominaciones, estilos de liderazgo y métodos, están siendo desmantelados. Son obsoletos y simplemente ya no funcionan.

A medida que los directores generales y otras figuras significativas se apartan, se está creando un vacío de liderazgo. Hay una necesidad de un nuevo tipo de liderazgo... de una nueva clase de líder. El mayor deseo de Dios es que estos puestos sean ocupados por hombres y mujeres, según su propio corazón. Él anhela que la próxima generación de directores ejecutivos, empresarios, líderes de la Iglesia, artistas, políticos y educadores, sean personas de profunda integridad, que puedan liderar con la autoridad del Reino y caminar con humildad confiada.

En estos días, creo que Dios está posicionando estratégicamente a personas como tú, preparadas en el desierto y desarrolladas en la oscuridad, para que salgan y ocupen su lugar cuando sea el momento adecuado. Hasta entonces, crece en tu don. Desarrolla tus habilidades. Busca su rostro. No intentes salir del desierto antes de tiempo. El campo fue diseñado pensando en ti. Hay un favor que sólo se puede encontrar allí.

Craig Cooney

(www.elijahlist.com)

 

“¡Estoy quebrando yugos familiares!”

Por Nate Johnston

Recientemente en un sueño, el Señor me llevó a una casa de acaparadores llena de basura, pertenencias viejas y montones y montones de cajas apiladas, llenándola hasta el punto donde apenas podía caminar por ella. Entonces oí al Señor que decía: “Profetiza a la casa. Profetiza a las cuatro esquinas del hogar exactamente como dice en Ezequiel 37:4-5”.

Ezequiel 37:4-5: “Profetiza sobre estos huesos, y diles: Huesos secos, oíd palabra de Jehová. Así ha dicho Jehová el Señor a estos huesos: He aquí, yo hago entrar espíritu en vosotros, y viviréis”.

Barriendo el hogar

Así que, empecé a profetizar y a hablarle al hogar. Comencé a hablar el corazón de Dios y las intenciones sobre cada habitación de la casa, hasta que repentinamente un viento torrencial entró y comenzó a ayudar. Vino levantando cada caja, cada pieza de basura y cada pedazo de desorden, y lo sacó de la casa. Entonces el Señor dijo: “Estoy barriendo la casa, la estoy limpiando, y voy a cerrarle las puertas al enemigo donde gobernó y reinó; porque las puertas fueron abiertas, y las familias quedaron vulnerables y abiertas de par en par ante el ataque del enemigo”.

“En esta hora vengo a sanar y reparar generaciones y generaciones de daños. Y estoy restaurando a las familias de vuelta hacia su diseño original que pretendí para ellas”, dice el Señor. “Por muchos años, la adicción y la disfunción fue el legado de las familias, pero esta será una temporada donde doy vuelta la agenda del enemigo y comienzo a cambiar a las familias hacia un legado poderoso del Reino, en lugar de la adicción y la disfunción y los ciclos interminables. Estas familias repentinamente entrarán en la bendición, en el favor y en la salud”.

“En un momento vengo a barrer los problemas y las enfermedades constantes que estuvieron impregnando los matrimonios y las familias por generaciones. Vengo a establecer Mi Reino en los hogares donde hubo un reinado abierto para que el enemigo plante maleza cancerosa. Sí, estoy arrancando las malas hierbas que fueron plantadas y estuvieron creciendo en la oscuridad, donde no se permitió que la luz brille (las conversaciones no habladas donde se permitió que la enfermedad se enconara y creciera durante años) y estoy haciendo brillar Mi luz sobre ellas, para que las malas hierbas puedan ser arrancadas de una vez por todas”.

La caja de los “objetos perdidos”

Vi que las puertas de esta casa se abrían de par en par, mientras el viento del Cielo soplaba a través de ella. Entonces miré hacia una esquina de esta casa y vi una pequeña caja. Al acercarme a ella, me di cuenta que decía “objetos perdidos”. En esta caja encontré pergaminos y escrituras selladas con blasones y nombres de familia. En su interior había hogares, promesas de los pródigos regresando a casa, finanzas restauradas y un certificado de salud completo. Supe que esta caja era la redención de la guerra contra las familias. Era el lugar de restauración de las cosas que se habían perdido y robado.

Esta caja representaba el plan del Señor para revertir todas las asignaciones del enemigo y dar vuelta el guion para las familias que se enfrentaron a una guerra interminable y al robo durante generaciones. En su lugar, Dios está dando las escrituras para limpiar las facturas de salud en todos los sentidos. Muchas familias tuvieron un sinfín de enfermedades que vinieron contra ellos, con enfermedades corriendo en sus líneas familiares por generaciones. Pude ver que hubo adicciones y perversiones, y muchos pecados que se transmitieron de padres a hijos y de madres a hijas durante muchas generaciones. Sin embargo, en un momento fueron completamente cortados y Dios estaba restaurando la salud y la integridad.

Vi que había un espíritu de pobreza sobre las familias durante muchas generaciones, y Dios las estaba sanando. Vi a pródigos que volvían a casa. Vi maridos que volvían al Señor. Vi que esta caja representaba la temporada en la que estamos entrando, la temporada de restauración de la familia de Dios.

Restauradores de la brecha

Verás, el enemigo apuntó a la familia. Más que nunca, llevó su batalla a la “sala de estar” de la familia. Él puso esta guerra en la sala de estar con un propósito, porque quiere destruir y desmoronar a las familias desde adentro hacia afuera. Pero el Señor dice: “En esta hora, estoy poniendo un manto sobre Mi Iglesia para ser restauradores de la brecha, y ellos expulsarán al enemigo. Lo expulsarán, lo arrojarán a las tinieblas y edificarán los cimientos que, durante muchas generaciones, fueron derribados”, dice el Señor. Y eso es lo que Él está haciendo.

Jeremías 30:8: “En aquel día, dice Jehová de los ejércitos, yo quebraré su yugo de tu cuello, y romperé tus coyundas, y extranjeros no lo volverán más a poner en servidumbre”.

Mientras escribo esto, estoy escuchando al Señor diciendo que hay una liberación que viene sobre ti. Hay libertad viniendo sobre ti, donde tu familia estuvo en tormento por muchas generaciones. El Señor dice: “En esta hora, estoy quitando el reproche de muchas generaciones de tus hombros. Vas a sentir que se rompe un yugo que estuvo sobre tus hombros por muchas, muchas generaciones”, dice el Señor. “¡Estoy rompiendo los pesados yugos que estuvieron alrededor de tu cuello y ya no te identificarás con ellos!”.

Isaías 61:4: “Reedificarán las ruinas antiguas, y levantarán los asolamientos primeros, y restaurarán las ciudades arruinadas, los escombros de muchas generaciones”.

Quebrando la esclavitud de Jezabel

Incluso veo muchos espíritus diferentes que siguieron a las familias por generaciones, pasando de padres a hijos, y están siendo quebrantados. En esta hora, veo donde el espíritu de Jezabel estuvo saltando por la línea generacional desde un miembro de la familia hacia otro. Esto ocurrió por muchas generaciones y abrió el camino para el narcisismo.

Oigo al Señor que dice: “Estoy rompiendo el yugo que estuvo esclavizando a mi pueblo. En esta hora, declaro: ¡Deja ir a Mi pueblo! Están siendo liberados en el nombre de Jesús. Ya no la tolerarán ni la apaciguarán. ¡Ya no la dejarán entrar en sus matrimonios y en sus relaciones! Y en esta hora, ¡estoy quebrando todo el acceso a los secuaces de Jezabel que plagaron tu hogar con la angustia y el caos! Le estoy cerrando el acceso a los espíritus familiares”.

“Estoy removiendo el acceso a los espíritus que vigilan y monitorean, por lo que ya no pueden espiar sus hogares y sus matrimonios. La brujería y el control están siendo cortados, y las raíces y todos los puntos de conexión están siendo desconectados para que Mi libertad sea capaz de irrumpir en los hogares. Porque es el momento de fortificar los hogares y convertir los antros de ruptura en lugares de Mi gloria”.

Levantando un estandarte sobre las familias

Siento que el Espíritu del Señor dice: “Estoy levantando un nuevo estándar ahora mismo sobre las familias”. Isaías 59:19: “Y temerán desde el occidente el nombre de Jehová, y desde el nacimiento del sol su gloria; porque vendrá el enemigo como río, más el Espíritu de Jehová levantará bandera contra él”. Veo los muros del Mar Rojo retrocediendo. Veo a las familias cruzando por tierra seca. Veo los lugares donde parece que hubo obstáculos por todos lados, en los que muchos llegaron a preguntarse: “¿Cómo puede este matrimonio pasar por este obstáculo?” o “¿Cómo pueden mis hijos encontrar a Jesús en medio de las guerras culturales?” o “¿Cómo puede mi hijo volver a encontrar la identidad que Dios le ha dado en una época de confusión de género?”.

El Señor dice: “Les prometí que sus hijos y sus familias cruzarán por tierra seca. En este tiempo y esta hora estoy guiando a la familia de Dios fuera de Egipto. Estoy guiando a aquellos que pasaron por la disfunción y por muchas, muchas, muchas generaciones de guerras y ataques demoníacos; los estoy guiando hacia afuera”, dice el Señor. “En esta hora estoy levantando las antiguas devastaciones de la familia”.

En este momento profetizo sobre ti. Tomo autoridad sobre cada una de las asignaciones y principados que fueron enviados para desarmar y desmantelar a tu familia por muchas generaciones; cada uno de ellos será quebrado. Cada voto y cada acuerdo que fue hecho por tus antepasados (por tu familia desde hace muchas generaciones), lo sumergimos bajo la Sangre de Jesús, y hacemos un mejor pacto ahora mismo. Señor, solo pedimos que una nueva línea de sangre sea puesta sobre aquellos que están leyendo esto ahora mismo, que Tú pongas una nueva línea de sangre, en el poderoso nombre de Jesús.

Sí, el Señor dice que Él está estableciendo una nueva línea de sangre desde este día en adelante, y ya no te identificarás con el lugar de donde saliste. El Señor dice: “¡Ustedes honrarán y respetarán su línea familiar, pero entrarán en Mi línea de sangre desde este día en adelante! ¡Es un nuevo día y todo lo que está detrás de ustedes está inmerso bajo la Sangre de Jesús!”.

1 Pedro 2:9: “Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable”.

Tal vez estuviste luchando contra la adicción. Tal vez estás luchando contra la infidelidad. Tal vez estás luchando con un matrimonio quebrado. Tal vez estás luchando con el dolor de un hijo o una hija pródiga. Tal vez estás luchando por estar aislado y alienado. Tal vez estás luchando con no ser capaz de encontrar a quien Dios te llamó a seguir (tu pareja, tu alma gemela). Sea lo que sea, y de cualquier manera que el enemigo haya guerreado contra ti, hoy el Señor quiere liberarte.

Creo que hoy hay una unción en esto para romper ataduras, especialmente para aquellos de ustedes que crecieron en hogares narcisistas y que, por muchas generaciones, experimentaron el narcisismo (incluso viendo los patrones y el fruto de ello en su propia vida). El Señor está rompiendo el espíritu de Jezabel que estuvo tratando de imponerse sobre ti para que te identifiques con él. ¡Hoy se quiebra!

El Señor te dice hoy que eres puro. El Señor te dice hoy que eres santo. El Señor te dice hoy que ya no tienes que identificarte con los pecados de tus antepasados, ¡en el poderoso nombre de Jesús!

Nate Johnston

(www.elijahlist.com)