viernes, 31 de marzo de 2023

“Tengo tesoros en la quietud que te están esperando”

 

Por Lana Vawser

Recientemente, mientras estaba sentada con el Señor, pude oírlo decir: “Tengo tesoros en la quietud que te están esperando”.

Sentí una fuerte sensación desde el corazón de Dios, de que este es un tiempo para posicionarnos realmente para esperar en Él, permanecer en su presencia y pasar tiempo remojándonos en el lugar secreto. También pude sentir una advertencia del corazón de Dios que retumbaba con fuerza: “No te apresures”.

Hay una invitación de su corazón a sumergirnos en su presencia para abrazar y cultivar la quietud ante Él; porque hay tesoros esperando a su pueblo que son tan preciosos, tan sagrados y mucho más profundos que cualquier cosa que hayan recibido o experimentado antes.

Mientras continuaba sentado con Él, vi que estos tesoros en la quietud fluían desde su corazón. Hay una revelación preciosa que el Señor está entregando ahora mismo. Estas profundas revelaciones y secretos de su corazón están trayendo transformación, vida, avance, entendimiento, sabiduría y profundidades de intimidad con Él, donde nunca caminamos antes.

Cultivando la quietud

Entonces tuve una visión de muchas personas que estaban viviendo en este lugar donde abrazaban y cultivaban la quietud ante Él, y la gloria estaba llenando los lugares donde esperaban en Él. Su gloria y su majestad, y el asombro por lo que Él es, estallaban mientras esperaban... mientras permanecían.

En ese momento, repentinamente recordé una Escritura que el Señor me había dicho hace muchos años. Él dijo que sería muy importante y clave en la nueva era que vendría, en la que ahora hemos entrado: “Y hablaba Jehová a Moisés cara a cara, como habla cualquiera a su compañero. Y él volvía al campamento; pero el joven Josué hijo de Nun, su servidor, nunca se apartaba de en medio del tabernáculo” (Éxodo 33:11). Volví a oír al Señor que me dijo: “No pierdas la quietud. Cultiva la quietud, porque te esperan tesoros en la quietud”.

¿Te quedarás quieto?

Me impactó profundamente otra vez. La quietud... su pueblo demorándose ante Él, esperando en Él (sin agenda, presunción o suposición), simplemente estando con Él y no corriendo adelante o apresurándose, está muy pesadamente en su corazón ahora mismo.

En ese momento, volví a recordar un sueño que tuve hace muchos años, donde escuché al Señor que decía: “¿Dónde están aquellos que se quedarán? ¿Dónde están los que se quedarán? A los que se queden, les confiaré los secretos de mi corazón”. No es momento de precipitarse. Este es un tiempo para darle prioridad a Él y estar quieto ante Él, como sea que eso se vea para ti. Este es un tiempo para priorizar el lugar de permanecer en su presencia y esperar en Él.

Me di cuenta de que la quietud a la que Él nos invita, no son sólo los espacios en nuestras vidas que nos reservamos para estar quietos ante Él; también es una postura del corazón. Es una conciencia más profunda de su presencia, de su cercanía y de su voz. Es la quietud de un corazón vuelto hacia Él para escuchar su voz y sentir su guía. Es un lugar rendido de quietud ante Él, que lo abraza a Él, a su camino y a su guía.

No te precipites

Una vez más, sentí fuertemente estas palabras: “No te precipites; no corras”. Es imperativo en esta hora rendirse en quietud a su camino, su agenda, su ritmo, su tiempo y su dirección. Hay una santidad pesada y hermosa en lo que se está derramando en este momento, que debe ser administrada con una mano abierta y una quietud de corazón, para permitir que Él se salga con la suya, sea lo que sea que eso parezca... esperando en Él durante el tiempo que sea necesario para que Él hable, revele, guíe y dirija. Su gloria está creciendo y seguirá creciendo, a medida que esperemos en Él en la quietud.

La gloria de los reyes

Entonces escuché con fuerza Proverbios 25:2: “Gloria de Dios es encubrir un asunto; pero honra del rey es escudriñarlo”.

“Dios oculta la revelación de su Palabra en el escondrijo de su gloria. Pero el honor de los reyes se revela en cómo escudriñan a fondo el significado más profundo de todo lo que Dios dice” (Proverbios 25:2 TPT).

La invitación que Dios está lanzando ahora mismo, para recibir una revelación más profunda de lo que Él está hablando en la quietud, es de mucho peso. Hay una quietud en el peso de su gloria y una invitación a escuchar, ver y entender lo que el Espíritu de Dios está hablando, a posicionarnos verdaderamente para buscarlo y escudriñarlo en el lugar de quietud ante Él. Al esperar en Él en esta hora, la mayor revelación de su Palabra, su voz y un encuentro con su corazón, irrumpirán en tu vida. Él se está volviendo a presentar a su pueblo de maneras más profundas y gloriosas. La revelación de su gloria, su majestad y su asombro lo cambiará todo.

Su rugido está trayendo la “restauración” divina

Por último, escuche al Señor que decía: “Hubo muchos viviendo en un lugar de quietud donde se sintieron como estancados; un lugar de quietud, sintiendo como que no hay impulso en su vida; un lugar de quietud que se sintió como un profundo nivel de sequedad, que se sintieron como si se estuvieran marchitando y no prosperando”.

“Diles a estos: Hubo un ataque estratégico del enemigo sobre muchas vidas ahora mismo para silenciarlas, para robarles la visión y el oído, y para hacer que quieran rendirse. Pero yo estoy rugiendo sobre ellos. Mi rugido está despertando sus sentidos. Donde la brujería y los ataques del enemigo vinieron con mucha fuerza para robarles, mientras lanzo mi rugido, estoy trayendo la restauración divina. Estoy restaurando todo esto y más. Aumentaré tu visión. Aumentaré tu capacidad para escuchar lo que Mi Espíritu está diciendo”.

“Estos permanecieron profundamente fieles a Mi. Continuaron buscando Mi corazón y continuaron acercándose hacia Mí, y son muy tiernos de corazón hacia Mí. El enemigo vino rápidamente a robarles, pero Yo digo ¡no más! Mi rugido está despertando, restaurando y rompiendo este ataque del enemigo que se sintió como si casi los hubiera sacado del camino; pero Yo estuve cerca de ellos, perseveré y los fortalecí”.

“Ahora se levantarán más fuertes que nunca. Ahora se levantarán en un regreso divino que hará que el enemigo se acobarde. Estos ahora se levantarán y se moverán en una temporada de quietud divina en Mi presencia, donde se encontrarán Conmigo y con Mi gloria, en un nivel que no tiene precedentes. Y recibirán revelación de mi Palabra, mi perspicacia y mi estrategia divina para esta hora, en lo que estoy haciendo y hablando, y verán los secretos profundos de Mi corazón que derramo sobre aquellos que están abrazando y cultivando la quietud y la permanencia”.

“Es hora de saturarte de Mi gloria”.

Lana Vawser

(www.elijahlist.com)

“¡Ojos al frente! ¡La liberación está aquí!”

 

Por Dionne White

El Juez Justo está firmando tu justificación

Cuando entramos en el 2023, empezamos un año que marcó el comienzo de muchos, muchos años de liberación. A medida que el año avanza, esto sólo aumentó. Lo siento fuertemente y puedo verlo venir. Estamos entrando en muchos, muchos años de liberación para la gente, de una multitud de cosas.

Aquellos que experimentaron opresión en varias áreas de sus vidas, están saliendo de ella. Aquellos que fueron retrasados, sus obstáculos están siendo removidos. Aquellos que fueron descarrilados, están volviendo a encaminarse. Aquellos que fueron deshonrados, ¡el honor les está siendo restaurado! Lo que se nos debe a muchos de nosotros, ¡nos está llegando! El Señor estuvo examinando estas cosas en el espíritu y estuvo firmando “sentencias de justificación” a nuestro favor.

Recientemente, cuando mi esposo y yo estábamos en oración, yendo delante del Señor y pidiéndole algunas cosas para el futuro, recibimos una confirmación de esto. Tuve una visión donde vi al Juez justo sentado en su asiento y en su escritorio. Delante de Él había una pila de papeles y su martillo. La Corte no estaba en sesión; Él estaba trabajando y revisando papeles. Yo sentí que estos eran papeles que Él tenía que aprobar y firmar.

Mientras observaba, en la visión podía ver sus manos trazando las palabras mientras leía. Luego asentía con la cabeza, en señal de acuerdo con lo que ponía en los papeles y los firmaba con un bolígrafo en su mano derecha. Vi cómo lo hacía con varios papeles. Después de aprobarlos y firmarlos, se los entregaba a quien estuviera a su derecha. Sabemos que Jesús está sentado a la derecha del Padre. Por tanto, creo que se los estaba entregando a Jesús y luego Jesús se los estaba dando a los ángeles como mensajes para entregar; porque dice la Escritura que sus ángeles llevan a cabo su palabra (Salmo 103:20). El Padre, nuestro Juez justo, estaba dando su aprobación sobre estas cosas y desatándolas desde el Cielo sobre la tierra.

Recibe tus órdenes de marcha

Le expliqué a mi esposo lo que estaba viendo mientras orábamos. Le dije: “No siento que estos papeles sean casos legales de oposición o acusaciones. Siento que estos son papeles que Él está examinando para evidencia de nuestras vidas y las vidas de otros, especialmente donde hemos pedido diligentemente y se nos debe una recompensa. Siento que Él los está aprobando y firmando como si fueran órdenes”.

Inmediatamente, mi esposo dijo: “Como órdenes de marcha”. Mi espíritu se iluminó completamente, resonando con eso, y dije: “¡Sí, eso es exactamente lo que son!”. ¡Estamos recibiendo nuestras órdenes de marcha en esta temporada! Y en ese momento, comenzamos a orar en esto, agradeciendo a Dios por lo que estaba haciendo para liberar a su pueblo (incluyéndonos a nosotros) en la tierra.

¡Ojos al frente! ¡La liberación está aquí!

Pero entonces escuché al Espíritu Santo soltando una fuerte admonición. Él dijo: “Cuando comenzó el 2023, el 2022 cerró la puerta de las temporadas pasadas en la vida de las personas”. Entonces Él dijo: “Déjalo ir. No mires hacia atrás. No añoren las cosas pasadas. No mires hacia atrás como la mujer de Lot. Ni siquiera mires atrás o anheles en tu corazón las cosas del pasado o la gente del pasado”.

Entonces el Espíritu Santo dijo, tan clara y firmemente: “¡Mirada al frente! ¡Mirada al frente! ¡Mirada al frente! No miren hacia atrás. No recuerden las cosas pasadas”. Mientras decía esto, Isaías 43:18-19 burbujeó en mi espíritu; fue entonces (cuando leí la Escritura), que me di cuenta de que estaba relacionado con la liberación. Porque el Señor está haciendo una salida; está haciendo un camino de escape del desierto, trayendo sus arroyos sobre muchos que estuvieron en el desierto. ¡La liberación está aquí!

Este es el año del comienzo de muchos, muchos años de liberación. Pero sólo aquellos que dejen ir el pasado, serán capaces de avanzar con el Señor. Me acordé de una frase que Él me dio hace cuatro años. Me dijo que el ritmo al que alguien avanza con Dios, depende de lo rápido que sea para soltar el pasado.

Dejar ir el pasado

Hoy te insto a que dejes ir las cosas pasadas, para que puedas avanzar con Dios y en todo lo que Él planeó. Te insto a que lo dejes ir, sea lo que sea. Te exhorto a que no mires hacia atrás y seas como la esposa de Lot. Te insto a que nunca más recuerdes, evoques o reflexiones sobre las cosas pasadas o las anheles en tu corazón. Dios cerró esa puerta; no le quites la llave para volver a abrirla. ¡Resiste la tentación de hacer esto! Debemos despojarnos de todo peso que intente enredarnos y agobiarnos, manteniéndonos atascados en los días pasados, incluso en la gloria pasada. Hay una mayor gloria que viene y Él desea que seamos parte de ese derramamiento de la lluvia tardía.

Vuelve tu mirada hacia adelante; pon tus ojos y tu mente en las cosas de arriba. Mira al Autor y Consumador de tu fe, y escoge soportar como Jesús, por el gozo que fue puesto delante de Él. Si hacemos esto, avanzaremos hacia el gran y supremo llamamiento, y obtendremos el premio final. ¡Mirada al frente! ¡Mirada al frente! ¡Ojos al frente! ¡La liberación está cerca!

Isaías 43:18-19:

“No os acordéis de las cosas pasadas, ni traigáis a memoria las cosas antiguas. He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz; ¿no la conoceréis? Otra vez abriré camino en el desierto, y ríos en la soledad”

Dionne White

(www.elijahlist.com)