lunes, 14 de diciembre de 2020

“Prepárese para unirse, ¡el Acelerador está aquí!”


Por Ben Peters

Mientras profetizaba recientemente sobre unos hermanos, Dios me entregó una imagen significativa que luego pude ver que no era solo para este matrimonio, sino para una multitud de santos que buscaban al Reino de Dios en primer lugar y anhelaban cumplir sus destinos en Dios en este tiempo de cosecha. Al siguiente día recibí una palabra hermosa de confirmación personal de una fuente inesperada, pero altamente respetada. Debo decir que estoy muy excitado sobre lo que Dios está por hacer. 

Esto es lo que Dios me mostró mientras profetizaba sobre este hermano en Cristo. Pude ver líneas paralelas rectas trazadas hacia adelante con otras líneas que se unían desde los lados. Rápidamente las reconocí como una autopista con vías que se unían para que los vehículos dejaran las calles lentas y se unieran al tráfico de alta velocidad de la autopista.

Esta es la interpretación simple:

En primer lugar, en los sueños y las visiones, los vehículos normalmente representan ministerios.

En segundo lugar, la autopista está diseñada para circular a alta velocidad. Aunque pueda haber atascamientos de tráfico que interfieren con la meta, fue creada para mover el tráfico a velocidades mucho más altas. En mi visión, la autopista representaba ministerios que se están moviendo con Dios y tienen un elevado nivel de éxito e influencia. Van a las naciones. Sus medios de comunicación serán virales y serán usados por Dios de maneras poderosas.

En tercer lugar, cuando manejamos en la ciudad nos encontramos tratando con el tráfico a baja velocidad, deteniéndonos y arrancando con frecuencia por las intersecciones, las señales de tránsito, los semáforos, etc. También somos distraídos por muchas cosas, incluyendo los cruces peatonales o la gente que cruza de manera imprudente, los que suenan la bocina, las publicidades de ventas, las motocicletas y las bicicletas, los camiones de reparto y algún mendigo que ocasionalmente nos pide una ayuda. Con frecuencia también tenemos que bajar la velocidad por los huecos o incluso detenernos y esperar, debido a alguna cuadrilla de construcción que está reparando los huecos en la calle.

Multitudes de cristianos con llamados ministeriales válidos en sus vidas, se encuentran estancados en las calles de la ciudad, peleando para seguir avanzando y sienten que están progresando muy poco o están detenidos. Algunos comenzaron congregaciones a las que asisten pocas personas. Algunos escribieron libros que muy pocos quieren leer. Algunos se involucraron en negocios por los propósitos del Reino, pero parece que nunca lograron el impulso que necesitaban para incrementar su potencial. Y muchos más saben que tienen un llamado en sus vidas, pero no se sienten capaces porque siguen luchando contra varias tentaciones y debilidades de la carne.

Les tengo buenas noticias a todos los que se encuentran en un lugar de frustración o desánimo. Pero primero, permítanme hacerles unas pocas preguntas:

¿Están absolutamente dispuestos a renunciar a todo por Jesús y su Reino, como su verdadero discípulo? Cuando Él prospere su ministerio, sea en los negocios o fundando una Iglesia, ¿permanecerá humilde ante Él y le dará toda la gloria? Finalmente, ¿estuvo buscando el desarrollo de sus dones naturales y espirituales, estudiando la Palabra y aprendiendo de líderes apostólicos y proféticos actuales en el Reino?

Si puede responder honestamente de manera afirmativa a estas preguntas, tengo noticias maravillosas para usted…

Dios construyó muchas rampas de acceso nuevas a su autopista ministerial, para todos los que se prepararon. Él tiene un propósito de Reino para hacer esto en este tiempo estratégico de la historia (su historia). Es el tiempo de la cosecha y necesita muchos más líderes con ministerios y testimonios sobrenaturales que puedan enseñar y discipular las multitudes de nuevos cristianos recién nacidos. Entonces, puede ver que no se trata de usted. Se trata de la cosecha del Señor. Él quiere más que usted que tenga éxito en el ministerio al cual lo llamó, porque necesita vasos que pueda usar para recoger su cosecha.

El Acelerador

Sin embargo, como usted ya sabe, antes de poder incorporarse al tráfico en una autopista, debe acelerar hasta poder unirse con seguridad a los rangos de aquellos que se están moviendo en poder y autoridad. Dios instaló un acelerador en su ministerio, pero debe pararse en él y aplicar la presión para que esto ocurra. Eso significa cooperar con Dios, buscando conocerlo con una mayor intimidad para que pueda oír su voz, crecer en fe y sincronizarse con sus propósitos y sus planes. Esto significa un profundo “sí” a los deseos del corazón del Señor y la disposición para obedecer a todo lo que le diga.

¿Qué ocurre si usted está luchando con ciertas debilidades mientras camina con Dios? La buena noticia es que sus luchas presentes no lo descalificarán para la fructificación futura. La victoria que desea vendrá mientras avanza, como podrá verlo más adelante.

Puedo oír al Espíritu Santo decirles ahora a las personas cuyos ministerios tuvieron dificultades en las calles atestadas de la ciudad:

“Estuve construyendo nuevas rampas para ustedes. ¿Están listos y dispuestos para acelerar su unción y levantarse para un mayor cumplimiento e impacto para el avance de mi Reino? Miren las rampas de acceso. Deben estar a su derecha o a su izquierda”.

“Escuchen mi voz y los guiaré. Preparen sus corazones para andar rápido. Ya los preparé para esto. Mi mano está sobre ustedes para bien, como ocurrió con Esdras y Nehemías cuando los envié a restaurar a Jerusalén para mi pueblo amado. En realidad, los estoy enviando a restaurar lo que el enemigo le robó a mi pueblo comprado por mi sangre, en muchas naciones que perdieron contacto con sus pactos conmigo. Unidos a muchos de mis siervos judíos, Esdras y Nehemías restauraron los muros de protección y la adoración a su Dios”.

“Este es mi mandato para ustedes hoy. Restauren los muros de protección que mi enemigo y el de ustedes derribó en su nación durante demasiado tiempo. Restauren la verdadera adoración de Dios, no la religión, sino la adoración del corazón y el alma, en Espíritu y Verdad”.

Mientras compartía con mi hermano la visión que había recibido, creo que Dios quiere acelerar sus dones de fe por las sanidades y milagros. Él quiere acelerar el discernimiento de espíritus en muchos de mis siervos. El Señor quiere agitar su pasión por el evangelismo, la revelación por las nuevas asignaciones de enseñanzas y las múltiples habilidades necesarias en el Cuerpo de Cristo, en los siete montes o en las esferas de influencia de nuestra cultura particular.

No se desanime por los bloqueos del tránsito en su camino hacia el éxito. Encuentre su vía de acceso y presione el acelerador. El acelerador no es otra cosa que la intimidad profunda con el Señor y una pasión por buscar primero su Reino. Y cuando presione el acelerador con la determinación para servir a Dios de una manera más fructífera, Él le dará una gracia asombrosa para vencer la debilidad de su carne, eso que usted asumió que lo descalificaba para el ministerio.

Mi propio testimonio probó esto en mi vida de una manera poderosa. Cuando usted carga la presencia del Señor y habita en la Viña, su fruto y sus dones se manifestarán y vencerán cada tentación. Al mismo tiempo, el Señor puede dirigirlo a sanar áreas de su alma o recibir liberación en la corte de la intercesión, etc; pero enfóquese para estar en un lugar donde Él pueda dirigir su camino y buscar la intimidad con Él. Solo busque su presencia más y más, y la victoria vendrá como una añadidura.

Estoy recibiendo esta palabra para mi mismo. ¿Y usted? ¡Shalom!

Ben R. Peters

(www.elijahlist.com)

 

lunes, 7 de diciembre de 2020

“¡Voy a descender!”


Por Faith Marie Baczko 

Mientras estaba sentada editando mi último libro, trabajaba sobre un capítulo que el Señor comenzó a señalarme como pertinente sobre la situación mundial actual con las elecciones de los EEUU y el Gran Reinicio (Foro Económico Mundial), y cómo se relacionan con la agenda de satanás en Babel. Puedo enumerar tres intenciones diabólicas claras en este relato:

1) Su intención de establecer una ciudad por sí mismo.

2) Construir una torre de comunicaciones conectada en el espíritu con los cielos.

3) Hacerse un nombre en la tierra.

Agenda de satanás

El enemigo trabajó en connivencia con personas que se unieron en su intención de tener dominio sobre la tierra. El pueblo se unió por medio de su comunión con el gobierno de las fuerzas de las tinieblas que vinieron con la caída del hombre. El enemigo sabía que el poder increíble se amplificaría y se desataría a través de la unidad de propósito, como Dios lo declaró en Génesis 11:6: “… He aquí el pueblo es uno, y todos éstos tienen un solo lenguaje; y han comenzado la obra, y nada les hará desistir ahora de lo que han pensado hacer”.  

En el libro de Daniel 7:25, satanás se describe como alguien que habla grandes palabras que intenta cambiar los tiempos y las leyes. En Babel diseñó un abuso demoníaco para cambiar los tiempos y las leyes, fuera del tiempo de Dios. Sin embargo, el tiempo le pertenece solo a Dios y nada ocurre fuera de su tiempo, ¡satanás se enteró de esto en Babel y ahora está a punto de volver a confirmarlo! En Babel, las Escrituras nos dicen que Dios descendió, destruyó los planes del enemigo y confundió su comunicación, ¡dispersándolos a todos!

Génesis 11:5-7 dice: “Pero el Señor bajó para observar la ciudad y la torre que los hombres estaban construyendo, y se dijo: ‘Todos forman un solo pueblo y hablan un solo idioma; esto es sólo el comienzo de sus obras, y todo lo que se propongan lo podrán lograr. Será mejor que bajemos a confundir su idioma, para que ya no se entiendan entre ellos mismos’”

“¡Estoy descendiendo con fuego y lluvia!”

Satanás está volviendo a diseñar un plan para establecer su dominio, su imperio mundial y está intentando salir a volver a tomar su lugar en el mundo. Conforme a la Escritura, vendrá el tiempo cuando Dios permite que el mundo se mueva hacia un nuevo orden mundial, un gobierno mundial gobernado por satanás durante un tiempo breve. ¡Este no es ese tiempo!

Luego el Señor me llevó al relato de Éxodo 3, donde el enemigo oprimió a su pueblo durante cuatrocientos años en Egipto. Dice que oyó su clamor y le dijo a Moisés: “Así que he descendido para librarlos del poder de los egipcios y sacarlos de ese país, para llevarlos a una tierra buena y espaciosa, tierra donde abundan la leche y la miel...” (Éxodo 3:8).

Respecto a la situación actual en los EEUU y la trama mundial por medio del Gran Reinicio, las oraciones y la intercesión se incrementaron y llenaron las vasijas ante el trono de Dios. En respuesta, Dios está diciendo: “¡Voy a descender!”. El fuego de Dios está a punto de caer. A veces parece que Dios tarda mucho tiempo en moverse, pero cuando se mueve cae el fuego, acompañado por truenos, relámpagos y terremotos (Apocalipsis 8:5).

Recientemente me desperté con estas palabras: “Puedo oír el sonido de una lluvia abundante”. Mientras permanecía en el Señor, pude oírlo decir: “Vengo con fuego y con lluvia”. El Señor luego me recordó a Elías en el monte Carmelo. Elías le dijo al pueblo que el Dios que responda con fuego, ¡ese es Dios! Sin importar cuánto trataron, los profetas de Jezabel no pudieron producir fuego. Luego Elías empapó el sacrificio con el agua de cuatro grandes vasijas y lo hizo tres veces, representando la limpieza, la pureza y la intercesión. Luego el Señor descendió sobre el sacrificio con fuego y lamió el agua.

Luego el Señor me dijo: “Jezabel anhela un lugar en la Casa Blanca, en el Senado, en la Casa de representantes, en los medios de comunicación y en las cabezas de las finanzas mundiales. Tiene a sus profetas de Baal en todas las esferas, pero carecen de poder ante Mí; desciendo para dispersarlos a ellos y a sus planes perversos”. 

¡Dios está esperando oír nuestro rugido! No se rinda al temor

Entramos en la década de la boca, donde Dios espera oír nuestro rugido, pero su pueblo y gran parte del mundo tiene miedo de hablar y miedo de actuar. Las armas más poderosas que Jezabel está usando ahora, son el temor y la intimidación; las armas que también usó contra Elías para hacerlo huir. Ahora vemos sus tácticas de intimidación desplegándose en todas las esferas. El enemigo estuvo abrumando y debilitando a los santos, ¡pero la esperanza sigue viva!

Ahora mismo el pueblo de Dios no puede darse el lujo de sucumbir al temor, porque las apuestas son demasiado altas. Debemos afirmarnos en la Palabra de Dios y en la palabra de sus profetas, inclinándonos, orando e intercediendo como hizo Elías. Dios es fiel a su Palabra y sus promesas son seguras, porque respaldará las palabras de sus profetas ungidos.

1 Reyes 18:36-38 dice: “A la hora del sacrificio vespertino, el profeta Elías dio un paso adelante y oró así: ‘Señor, Dios de Abraham, de Isaac y de Israel, que todos sepan hoy que tú eres Dios en Israel, y que yo soy tu siervo y he hecho todo esto en obediencia a tu palabra. ¡Respóndeme Señor, respóndeme, para que esta gente reconozca que tú Señor, eres Dios y que estás convirtiendo a ti su corazón!’. En ese momento cayó el fuego del Señor y quemó el holocausto, la leña, las piedras y el suelo, y hasta lamió el agua de la zanja”.

Dios vio lo que estaban haciendo en Babel y descendió, oyó el clamor de su pueblo en Egipto y descendió, respondió ante el llamado de su profeta Elías en el Carmelo y descendió. ¡El Señor desciende en esta catástrofe global!

Todavía hay tiempo

Para aquellos que están en la cerca y eligen los caminos del mundo por encima de los caminos de la Palabra del Señor, Él les dice que se aparten de sus caminos perversos y se vuelvan hacia Él, a las sendas antiguas donde está el buen camino. ¡Les está diciendo que se arrepientan por ponerse de acuerdo con el maligno y elijan ponerse de acuerdo con Él! El Señor le dice a su pueblo lo mismo que dijo a través de Elías:

“Elías se presentó ante el pueblo y dijo: ¿Hasta cuándo van a seguir indecisos? Si el Dios verdadero es el Señor, deben seguirlo; pero si es Baal, síganlo a él. El pueblo no dijo una sola palabra” (1 Reyes 18:21).

Como lo hizo en Babel, con Moisés en Egipto y con Elías en el Carmelo, ¡Dios está descendiendo! ¡Jezabel será derribada!

Ángeles, águilas y un ejército de Esteres

Pude ver un enorme contingente de ángeles que eran enviados, eran de un color dorado pálido y ¡creo que esto representa la pureza! El Señor dijo que estos ángeles fueron enviados a descubrir planes ocultos y estaban altamente capacitados para exponer las cosas profundamente ocultas.

Luego pude ver una gran convocatoria de águilas que venían al rescate, armadas con la Palabra de Dios. Sus palabras eran como la artillería del Espíritu Santo, con el poder para hacer estallar las fortalezas de Jezabel. Estas son las voces de sus profetas que cargan la palabra del Señor que no volverá vacía. Muchas de estas voces proféticas eran mujeres, un ejército justo de mujeres capacitadas por el Espíritu de Dios para contraatacar las obras de Jezabel, y ahora estaban siendo enviadas a la batalla.  

Representan el mover justo de Dios entre las mujeres quienes, como Ester, tienen el oído del Rey y fueron levantadas para un momento como este. En compañía con sus Mardoqueos, escribirán y emitirán decretos para aniquilar al enemigo y colgar a los Amanes en su propia horca.

Prepárese para los despliegues sobrenaturales del poder del Señor

Dios se está por mover y vendrá con truenos y relámpagos. Viene con fuego y viene con lluvia para destruir la agenda inoportuna del enemigo. Podemos estar atravesando un momento de volatilidad e incertidumbre y debemos prepararnos espiritualmente para afirmarnos y no ser sacudidos. Dios nos está diciendo: “No teman el fuego, porque no se quemarán. No teman la lluvia, porque no fluirá sobre ustedes. Quédense conmigo en el fuego y en la lluvia, porque verán cosas maravillosas. No dejen de creer y no dejen de orar, ¡porque vengo! Prepárense para los despliegues sobrenaturales de mi poder, ¡cíñanse sus lomos y alístense!”.

1 Reyes 18:41 y 46 dice: “Entonces Elías le dijo a Acab: Anda a tu casa, y come y bebe, porque ya se oye el ruido de un torrentoso aguacero… Entonces el poder del Señor vino sobre Elías, quien ajustándose el manto con el cinturón, echó a correr y llegó a Jezreel antes que Acab”.

Faith Marie Baczko

(www.elijahlist.com)