martes, 31 de agosto de 2010

“El poder increíble de la concentración”

Por Cindy Trimm

clip_image002“Después de que Lot se separó de Abram, el Señor le dijo: Abram, levanta la vista desde el lugar donde estás, y mira hacia el norte y hacia el sur, hacia el este y hacia el oeste. Yo te daré a ti y a tu descendencia, para siempre, toda la tierra que abarca tu mirada” (Génesis 13:14-15).

La causa número uno que le impide a la gente alcanzar lo que quiere en la vida, es la falta de enfoque. La causa número uno que le impide a la gente alcanzar sus metas, maximizar su potencial, cumplir las asignaciones de Dios y sus propósitos, es la concentración. Sin importar dónde ubique su enfoque, el resto de su mente, talentos, habilidades y emociones, se irán detrás de ello.

Permítame darle un ejemplo de lo que quiero decir usando las carreras de automóviles. Mientras entendía esto, cuando los pilotos nuevos están aprendiendo a conducir, una de las primeras cosas que aprenden es a concentrarse en cómo tomar una curva. Si tratan de alejarse del muro, usualmente se estrellarán contra él. ¿Por qué? Porque rechazar los muros significa enfocarse en ellos. En lugar de eso, les enseñan a enfocarse en la dirección que quieren seguir. Al hacer esto, tienen mucha más oportunidades de alejarse del muro y salir de la curva con éxito.

Permítame darle otro ejemplo. Cuando era niña estudiaba ballet. Cuando hacía las piruetas, me entrenaron para mantenerme enfocada en un lugar en particular donde necesitaba terminar el giro (una pirueta es un giro de 365°). En ambos casos, el enfoque y la concentración es la clave para el éxito. A veces nuestra vida puede girar fuera de control, como un piloto de carreras de autos y una bailarina en una pirueta. El enfoque y la concentración nos sacan de esa situación.

La gente que se concentra en lo que quiere, logra exactamente lo que quiere. La gente que se enfoca en sus problemas, luchas, muros u obstáculos, van por la vida atravesando problemas, luchas, muros y obstáculos. Lo que determina quien llegará a ser, no es lo que le ocurre ahora o lo que ocurrió en el pasado. En lugar de esto, la dirección la marca su enfoque sobre esa situación. El sentido y el significado que le damos a cada situación, determina su peso y su efecto sobre nuestra vida.

Enfóquese en su visión, sus sueños y sus metas

Usted le dará permiso para existir el día de mañana, a todo aquello en lo que se concentre el día de hoy. Enfóquese en su visión, sus sueños y sus metas. Enfóquese en el sitio donde quiere estar, no en el lugar de donde proviene. Enfóquese en lo que espera alcanzar y en lo que quiere hacer, no en lo que le falta o en lo que aún no hizo. Enfóquese en su sanidad y no en su enfermedad. Enfóquese en su liberación y no en sus situaciones deprimentes. Enfóquese en lo que tiene y no en lo que perdió. Enfóquese en el talle de los jeans que quiere ponerse y no en los kilos que tiene de más.

Sueñe con lo diferente que puede llegar a ser su vida, luego despiértese y concéntrese en hacerlo realidad para que pueda vivir la vida de sus sueños. Piense en ello sólo lo suficiente como para formular un plan y luego póngale pies para hacerlo realidad. Contémplelo lo suficiente como para que su fe sea la fuerza que lo guíe en su enfoque. Hable sobre ello lo suficiente como para motivarse a la acción.

El enfoque hace que nada pueda sacudir su fe y elimina las distracciones. La concentración es la esencia hacia la disciplina, el precursor del éxito y la prosperidad. Si espera ver algo en su futuro, no se enfoque en el presente. Entrene su mente para enfocarse en lo positivo y siempre tendrá resultados positivos.

Quiero alentarlo con el pasaje de Filipenses 4:7-8: “Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, cuidará sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús. Por último, hermanos, consideren bien (enfóquense) todo lo verdadero, todo lo respetable, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo digno de admiración, en fin, todo lo que sea excelente o merezca elogio”.

No permita que el enemigo quiebre su concentración. Como le dijo Dios a Abraham, “Te digo que poseerás todo lo que ves”.

Dr. Cindy Trimm

“Prepárate para un despliegue literal de mi gloria en el terreno público”

Por Luke Holter

clip_image002El Señor dijo: “Prepárate para un despliegue literal de mi gloria en el terreno público”. Este es un gran testimonio de la bondad de Dios que vendrá por los medios de comunicación y la industria del entretenimiento. Creo que estos testimonios se utilizarán para proveer oportunidades para que el mundo se maraville ante el poder de Dios. Estos testimonios pueden comenzar en las noticias por personas que, repentinamente, tienen un corazón agradecido por recibir el toque y el poder de Jesús.

Creo que estamos ingresando en un tiempo de grandes señales y maravillas. Los últimos meses estuve estudiando el libro de Lucas y parecía que no podía ir más allá de la historia de la mujer con flujo de sangre. Siento que ahora mismo estamos en la cúspide de una cosecha increíble con señales y maravillas. Estamos en un tiempo kairos de una gran dispensación del poder de Dios, soltándose en las vidas de los perdidos y quebrantados.

Se soltó el poder de Dios

Lucas 8:43-47 dice: “Había entre la gente una mujer que hacía doce años padecía de hemorragias, sin que nadie pudiera sanarla. Ella se le acercó por detrás y le tocó el borde del manto, y al instante cesó su hemorragia. ¿Quién me ha tocado? preguntó Jesús. Como todos negaban haberlo tocado, Pedro le dijo: Maestro, son multitudes las que te aprietan y te oprimen. No, alguien me ha tocado, replicó Jesús; yo sé que de mí ha salido poder. La mujer, al ver que no podía pasar inadvertida, se acercó temblando y se arrojó a sus pies. En presencia de toda la gente, contó por qué lo había tocado y cómo había sido sanada al instante”.

En esta historia de la mujer con flujo de sangre, vemos a una mujer desesperada que trató de todo para ser sana. Vemos a una mujer que estaba desesperada por un toque. Ella reconoció al Mesías y atravesó la multitud para tocar el borde del manto del Señor. Creyó que Jesús tenía la habilidad para devolverle la plenitud.

Bien, creo que esta es la oportunidad que la Iglesia tiene en este tiempo: Llevar el poder de Cristo hacia el mundo para sanar, liberar y restaurar a todos los desesperados por un toque. Estamos rodeados por un pueblo desamparado y abusado, por eso debemos llenarnos de compasión por aquellos que no se reconciliaron con Dios.

Estaba sentado en mi casa con mi esposa y comencé a meditar en el pasaje de Lucas 8. En ese momento, todo mi corazón se llenó de compasión y el Espíritu Santo comenzó a dialogar conmigo sobre esta historia. El Espíritu Santo me habló lo siguiente: “Estoy llamando a aquellos que tienen problemas y están listos para atravesar la multitud de sus circunstancias hacia el lugar de una verdadera relación con Jesús. Estoy encontrando a aquellos que se apartaron para buscar con desesperación un toque de Jesús. Estoy alcanzando a los perdidos para que puedan llevar un gran testimonio a la Iglesia y al mundo por lo que hice por ellos”.

La mujer con flujo de sangre atravesó la multitud con desesperación para alcanzar y tocar a Jesús. Cuando Jesús sintió que el poder salió de Él, se detuvo y preguntó quién lo había tocado. Existen muchas razones por las que Jesús se detuvo a reconocer a la mujer que lo tocó. Creo que una es porque Jesús quiso restaurarla en público. Si se hubiera sanado en privado, luego la habrían lapidado por sus acciones y por no declararse a sí misma como impura. La otra razón por la que creo que Jesús la llamó al frente, fue para mostrar su gran fe y edificar la fe de otros cuando compartiera su testimonio.

¿Puede ver el desarrollo de esta historia? Ella atravesó la multitud porque creía en Jesús como el Mesías. Luego que su fe operó, fue reconocida ante Dios y los hombres. Cayó de rodillas cuando vio que no se podía esconder. Siento que el Espíritu Santo dice que la mujer cayó de rodillas como un símbolo profético del lugar secreto de oración y luego comenzó a dar su testimonio poderoso para que muchos de los que la vieran se asombraran.

Siento que el Espíritu Santo dice: “Esto es lo que estoy a punto de hacer. Estoy provocando un gran despertar donde los perdidos se encontrarán conmigo con desesperación y llevarán sus testimonios a la Iglesia, los medios de comunicación y el mercado. Muchos serán salvos por el poder de sus testimonios”.

Luke Holter