jueves, 2 de abril de 2009

“¡Dios está abriendo puntos de acceso celestial! Se están abriendo puertas nuevas y se están cerrando otras viejas”

 

Por Keith Miller

clip_image002¡Dios está abriendo tu futuro! ¡Te establece para una promoción! Verás los efectos de la obra de su poder mientras trata con los adversarios en tu vida y cierra los puntos de acceso del enemigo, para bien. El Capitán de las Huestes te dará el coraje y la fortaleza mientras avanzas por los campos expansivos y espaciosos que preparó para ti. Para los fieles, Él tiene llaves de acceso para las puertas que abre, así puedes ver cómo ocurre lo imposible.

Comprendiendo la autoridad en un mayor grado

Cada vez que el Señor comienza a traer una apertura, una de las primeras cosas que hace es traer revelación (una llave) acerca de ello e implica el permiso. Te da la llave exacta para la puerta correcta. Cuando el Señor te revela algo, te está dando el permiso para que accedas y tomes autoridad sobre ello.

Siento que el Señor está soltando entendimiento sobre nuestra autoridad para acceder a las puertas que está abriendo para nosotros. ¿Qué hay de bueno al conocer que Dios está abriendo una puerta? La revelación nos ayuda a reconocer la puerta. Él no quiere que juegue a las adivinanzas para ver cuál es la puerta correcta. Tampoco quiere que golpee o empuje las puertas. Su llave encaja en su puerta y lo autoriza a acceder por ella.

El ministerio de la sala del Trono

Otra llave vital que creo se está soltando ahora, es la puerta abierta de la revelación (Apocalipsis 4:1): el ministerio de la sala del Trono. Muchos de los que leen este artículo están señalados para una promoción durante este año, la bendición de comprender la operación del Reino. ¿Cómo se ve eso? Examine la apertura del apóstol Pedro en Hechos 2, el día de Pentecostés. Recuerde que antes había negado a Cristo, pero luego vemos la llenura repentina del Espíritu Santo. Luego de eso, predicó el Evangelio y se convirtieron 3000 personas. Caminó hacia un paralítico, lo tomó por la mano y le dijo: “De lo que recibí te doy”, ministrando en el don.

Pero avanzando hacia Hechos 5, vemos el lugar donde Pedro tuvo una apertura mucho mayor. Una puerta espaciosa que se abrió a través de la cual los enfermos eran sanados por el contacto con su sombra. ¡Tuvo una promoción en gloria! ¿Cómo quiere tener esta clase de promoción? ¡Un ministerio de Cielos abiertos!

¿Adivine qué? Esa puerta ya se abrió para nosotros a través de la obra terminada de Cristo pero, en la mayor parte, la rebajamos hacia una mentalidad terrenal. Ahora la Iglesia se está despertando en la plenitud de quienes somos en Cristo y en el acceso ilimitado que tenemos a la sala del Trono. Dios está soltando sobre el Cuerpo la revelación de nuestro permiso para acceder al Trono, con una mayor profundidad de entendimiento.

El don de fe

Aquí vemos otra llave: el don de fe. Este don trae consigo un tiempo de apertura. El mundo se ve hecho un desastre, pero es el tiempo de las aperturas que desafiarán todas las desigualdades en lo natural; como la apertura sobrenatural de las puertas de la cárcel, una oportunidad para pasar de la prisión a la adoración. Imagine que se abren repentinamente las puertas que se mantuvieron cerradas por mucho tiempo o mantuvieron a la gente en opresión.

¿Cuántas personas como José están esperando por nacer? Puede que esté atado en prisión; pero en realidad está siendo protegido hasta llegar el tiempo correcto para que se abra la puerta y pueda ingresar en un tiempo de transición desde la prisión hacia el palacio. Ahora mismo se está soltando esta clase de favor, esta clase de fe para la apertura.

Otras llaves

También existen muchas otras llaves de Reino mencionadas en la Biblia. Apocalipsis 1:18 señala las llaves para una realidad nunca antes vista, las llaves que tiene Cristo del Hades y la muerte. Mateo 16:17 nos revela, a través de la charla del Señor con Simón Pedro, que nuestro Padre que está en el Cielo nos revela cosas. Esta podría ser una llave de conocimiento: “…porque ni carne ni sangre te lo reveló, sino mi Padre que está en el Cielo”.

¡Qué llave! Quiero conocer lo que el Padre dice y hace. ¡Esa es una promoción! Todos estamos frustrados e insatisfechos en la Iglesia, deseando demasiado ver las cosas que no se ven… ¡pero estamos listos para verlas! El Señor está provocando nuestra frustración; está listo para sacarlo de la prisión y promoverlo hacia el palacio. Esta es una unción y una comisión real de Dios.

Más adelante, Jesús le responde a Pedro: “Te daré las llaves del reino de los cielos; todo lo que ates en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desates en la tierra quedará desatado en el cielo” (Mateo 16:19). ¡Conocerás lo que es atar! ¿Sabes cómo se ve esta autoridad? Puedes decretar algo porque lo viste con tus ojos espirituales.

Como creyentes, ya tenemos libertad porque podemos “ver” la victoria que Jesús nos aseguró en el Calvario. Nos estamos despertando por completo a nuestra herencia y señalaremos al poder de la Cruz mientras caminamos cada día bajo esta victoria. Diremos: “no, ¡eso ya lo ganamos!”. Dios cortará y cerrará de una vez a todas esas puertas en nuestra vida por donde nos asedian constantemente, mientras nos volvemos a alinear para nuestras mayores oportunidades. La gracia para eso está aquí y ahora.

Favor para evangelizar

Puedo ver en mi propia vida los ejemplos de la promoción de Dios, luego de períodos donde me mantuve fiel al llamado que estableció sobre mi vida. Por muchos años trabajé como pastor de jóvenes, luego fui pastor principal. Fui fiel en todas las cosas y luego el Señor me guió hacia un ministerio itinerante. No comenzó en grande. Prediqué en grupos hogareños pequeños o en las esquinas cercanas a los colegios para alcanzar a los jóvenes. Para atraer su atención, hacíamos mucho ruido.

Una vez visitamos la segunda ciudad más pobre de Texas. Todos nos dijeron: “ni siquiera lo intenten, no hay esperanzas”. Compramos miles de hotdogs, miles de bollos, dos termos enormes de Kool-Aid y los transportamos hacia la zona infestada de pandillas. Montamos todo sobre una cancha de tenis y gritamos: “¡Hotdogs y refrescos gratis!”. Cuando vinieron, trataron de intimidarnos y tengo que decirlo, me temblaban un poco las piernas.

El líder regional de las pandillas, el “gran kahuna”, señaló el costado de la cancha, con una mirada fiera. Pero supe que tenía el favor del Señor. Mientras me arrebataba un vaso de la mano, sus manos temblaban y pensé: “tiene tanto miedo como yo”. Cobré ánimo, alimenté a ese grupo y comencé a predicar. El líder de la pandilla fue el primero en entregar su vida a Jesús. No vino caminando, lo hizo corriendo. Cinco de sus amigos lo siguieron. ¡Eso es favor! ¡Hace poco oímos que este joven está predicando! ¡Alabado sea Dios!

Favor para restaurar herencias desoladas

Estas son las palabras del Padre a su Hijo: “…En el momento propicio te respondí, y en el día de salvación te ayudé. Ahora te guardaré, y haré de ti un pacto para el pueblo, para que restaures el país y repartas las propiedades asoladas” (Isaías 49:8).

Un tiempo aceptable significa favor. En un tiempo así, Dios te oyó. En un tiempo así, Él te hará heredar las herencias desoladas. ¿Por qué? “…para que digas a los cautivos: ¡Salgan!, y a los que viven en tinieblas: ¡Están en libertad! Junto a los caminos pastarán y en todo cerro árido hallarán pastos” (verso 9). Otra versión dice: “…aquellos que están en tinieblas, verán una apertura”.

Es el tiempo aceptable, el tiempo favorable para ver la restauración de las cosas que permanecieron desoladas por años; las verdaderas obras del Señor. Las puertas se volverán a abrir, puertas dobles, pozos que volverán a fluir otra vez para ver surgir la salvación, para ver el Pacto de Cristo y ver a la gente saliendo de las tinieblas.

“Tu pueblo reconstruirá las ruinas antiguas y levantará los cimientos de antaño; serás llamado reparador de muros derruidos, restaurador de calles transitables” (Isaías 58:12).

“Reconstruirán las ruinas antiguas, y restaurarán los escombros de antaño; repararán las ciudades en ruinas, y los escombros de muchas generaciones” (Isaías 61:4).

El Señor no sólo desea depositar favor sobre ti para nuevas áreas de oportunidades, como lo afirmé en la primera parte, si hubo un tiempo cuando vimos fisuras en los pozos antiguos, llegó el tiempo para que revienten. Vimos pequeñas aperturas, pequeñas fisuras en los pozos antiguos, pero el Señor está por quebrar la tierra para que los pozos vuelvan a fluir.

“¡Destilen, cielos, desde lo alto! ¡Nubes, hagan llover justicia! ¡Que se abra la tierra de par en par! ¡Qué brote la salvación! ¡Que crezca con ella la justicia! Yo, el Señor, lo he creado” (Isaías 45:8).

La tierra se abrirá y saldrá salvación. El Señor no quiere que miremos hacia atrás para decir: “1948”. Ese fue un año de avivamiento de sanidades sobre la tierra. Miles de personas de todo el país se congregaron en carpas de avivamiento para ver el poder sanador de Jesucristo. No quiere que miremos hacia atrás, hacia lo que solía ser. Desea que todas las cosas fluyan mucho más que en el pasado. ¡Eso requiere favor!

Sólo Dios puede favorecernos de esta manera. Cuando Él favorece un grupo de personas o una generación para recibir la restauración de las herencias desoladas y dormidas; los flujos serán tremendos, se repararán las brechas y serán restaurados los lugares de reposo. Puedes ser parte de esto. Él quiere favorecernos. Estoy convencido que muchas de las cosas por las cuales atravesamos a lo largo de los últimos años, fueron una preparación para cuando los pozos volvieran a fluir. Más aún, ya no pondremos nuestra atención en los pozos antiguos sino en la plenitud de todo lo que se nos prometió.

Favor para pozos

Tuve visiones relativas a los antiguos avivamientos en las carpas. En esas visiones, estaba de pie en la parte trasera observando todo y pude ver gente hambrienta y desesperada. Es el tiempo para que las ciudades vuelvan a tener hambre y desesperación por Dios. Gente como ese líder de pandilla que corrió desesperado hacia el altar de Dios para nacer de nuevo. ¿No sería grandioso cuando las noticias de la ciudad no sean sobre fútbol sino sobre lo que sucede por las calles por causa del gran avivamiento en la carpa?

Cuando la gente no puede comprender por qué quieren a Jesús, es porque la tierra se abrió y los ríos volvieron a fluir. Estas son oportunidades grandes y espaciosas, viejas y nuevas para nosotros. Sí, necesitamos lo antiguo, pero también necesitamos ver lo nuevo, el fluir mayor.

También espero la restauración de los mantos antiguos, unciones similares a las de Jonathan Edwards, Charles Finney, Aimee McPherson, Kathryn Kuhlman, Smith Wigglesworth, William Branham y otros. Pero todos ellos solo son como pequeñas señales del Pozo, ¡el Espíritu Santo! Cuando el favor de Dios fue sobre ellos, las masas conocieron a Jesús, muchos fueron sanados y muchos celebraron, levantando el estandarte de Él. Los pozos antiguos pueden volver a fluir, pero pueden ser mayores.

Se pueden cavar pozos nuevos para la transformación de ciudades enteras. Una ciudad transformada en un día, ¿cómo puede ser? Dios puede usarte para afectar eso! ¿Estás listo para ver semejantes pilares de gloria sobre una ciudad, como para que cualquiera que entre por sus puertas pueda ser libre por causa de la gloria del Señor? ¿Qué de las masas de gente clamando por un Dios amante?

Caminar como Job 29:6

“…cuando ante mí corrían ríos de crema, y de las rocas fluían arroyos de aceite”. Quizá hayas dicho: “Anhelé eso”. Quizá hayas dicho: “Sí, Señor”, vez tras vez. Pero déjame decirte, viene el tiempo cuando Él dice: “¡Ahora es!”. Cuando su favor está sobre ti como parte de una generación favorecida que será testigo de la apertura de la tierra, los pozos de salvación fluyendo y la lluvia de justicia cayendo, con miles viniendo a los pies de Cristo.

Oro para que Él te sature con su favor, para que los próximos dos años de tu vida sean los más bendecidos que hayas tenido en el Señor. Oro para que haya tanto favor sobre ti que se multipliquen las puertas abiertas sobre ti. Oro para que camines en el favor como en Job 29:6 en todas las áreas de tu vida. Oro para que el favor venga sobre tus hijos y los hijos de tus hijos. ¡Vienen nuevas oportunidades!

Favor por libertad y confianza

Dios te dará la habilidad para reconocer tus nuevas oportunidades en el Señor. Te verás a ti mismo de una manera nueva y fresca, emergiendo de la mentalidad de prisión hacia la mentalidad de palacio. Nuestro pensamiento apestoso realmente puede deshacernos. Pero, ¿adivina qué? Isaías 22:22 ocurrirá para ti.

“Sobre sus hombros pondré la llave de la casa de David; lo que él abra, nadie podrá cerrarlo; lo que él cierre, nadie podrá abrirlo”.

Las sendas antiguas se cerrarán y las fuentes pasadas ya no te podrán seguir alimentando. “Lo que él derriba, nadie lo levanta…” (Job 12:14a). “... Esto dice el Santo, el Verdadero, el que tiene la llave de David, el que abre y nadie puede cerrar, el que cierra y nadie puede abrir” (Apocalipsis 3:7).

No más mentiras, no más engaños, no más depresión. Te verás a ti mismo como realmente eres en Cristo. Caminarás diferente. Caminarás con la osadía del Espíritu Santo. Caminarás en la confianza que Cristo en ti, es la esperanza de gloria. Caminarás en un lugar donde los gigantes en la tierra no te atemorizarán. Este es un lugar donde dices: “¡Estamos bien habilitados!”. Caminarás como dice Pablo en Efesios 6:10, fuerte en el poder y la fuerza del Señor.

Dios me prometió esto. ¡No tengo dudas! No puedo esperar para verte el año que viene. Oye, tu decreto será: “Puedo hacer todas las cosas por medio de Cristo que me fortalece”. Tu decreto no debe estar al servicio de tus labios. Tu vida será el decreto. Serás una epístola viviente. No será lo que digas, sino lo que vivas. Será el desarrollo de tu vida.

Combustión espontánea

¿Sabes cómo es el rugido del León de Judá? Lo llamo, “combustión espontánea”. Transforma la atmósfera. Cuando caminas en atmósferas pesadas que te aprisionan, ruge: “¡No!”. La pesadez deberá salir de allí.

Oídos para oír y conocer

“¡Bienaventurado el pueblo que conoce el grito de júbilo!...”. Esto es, quien reconoce el sonido. “... Andarán a la luz de tu rostro, oh Jehová” (Salmo 89:15).

A veces en mis reuniones, cuando la atmósfera es pesada con duda, incredulidad, opresión o depresión, tengo ganas de dejar todo e irme. Pero el Señor no me lo permitió. Algo se levantó dentro de mí y pude oír ese sonido, cuando lo decreté, se produjo la apertura. Oír el sonido es oír lo que no se ve. Mientras decretas lo que no se ve, esto invade lo que se ve y comienza la apertura.

¡Tómalo ahora!

¿Quieres ver el favor del Señor y la restauración de las herencias desoladas? ¿Por qué no ahora? ¿Por qué no en este mismo momento?

Pongámonos de acuerdo para pedirle al Señor esto, ahora mismo:

Señor, abre las puertas dobles. Que toda la tierra se abra. Que se derrame la salvación. Que los pozos antiguos vuelvan a fluir y surjan los nuevos. Que los paralíticos caminen, los ciegos vean y los sordos oigan. Que miles y miles vengan a Cristo. Que las ciudades sean lugares donde la gente se congregue de todo el país por causa de la gloria del Señor. ¡Amen!

Dios promete bendecir las generaciones a través de nuestros sí: “Levantarán los fundamentos de muchas generaciones” (Isaías 58:12).

Oremos:

Señor, favoréceme. Quiero favor para nuevas puertas. Quiero favor para la bendición del Señor. Quiero favor para contemplar y atrapar mi herencia. Pero Señor, si me garantizas el favor para ver los pozos de salvación fluyendo otra vez, para que mis hijos y los hijos de mis hijos reciban esa unción.

Déjame decirte que la atmósfera es muy pesada. Se llaman dolor, gemidos y lamentos de las ciudades. Nunca lo sentí tan fuerte como ahora mismo, cada vez que viajo por la nación o el mundo. Las ciudades están clamando porque todo aquello en lo que pusieron su esperanza, está cayendo. Pero tú y yo, cada uno de nosotros, podemos pedirle al Señor el favor para ver los pozos de salvación, volviéndose a derramar sobre la ciudad. ¡Esa es una gran unción de favor!

Oraciones de cierre:

Se abren nuevas puertas y se cierran las antiguas

Cree por estas puertas de oportunidad, grandes y efectivas que se abren para ti. Pide por las llaves que te darán un acceso fresco hacia el Trono. Recuerda, el acceso te da la autoridad y el permiso para entrar por las puertas y las rejas. La revelación abre mayores profundidades en Él para tu vida. Cualquier área en tu vida, sea en lo natural o en el espíritu donde te encuentras aprisionado, cualquier clase de atadura o impedimento, pídele al Señor que suelte la llave para que puedas ser libre y Él pueda tratar con todos los adversarios. Así podrás ir desde la prisión hacia el palacio, gobernando y reinando en Cristo.

Este es tu tiempo para salir del sitio del lamento, porque los valles se elevaron de tal manera, que estuviste fuera de la realidad de estar sentado con Cristo en lugares celestiales. Este es mi estándar: “vivir como un vencedor, no como alguien que venció”.

También pídele a Dios por el favor para ver los pozos de salvación como los descritos en Isaías 12:2-3, que irrumpirán en la tierra una vez más para que miles puedan beber y “con regocijo sacaréis agua de los manantiales de la salvación”. Puedes ser parte integral de la cosecha masiva que verá miles de personas naciendo de nuevo. Ocurrirá y será diferente a lo que sucedió antes. Si tienes puertas que son puntos de acceso para el adversario que sabes deben cerrarse, ¡ciérralas ahora mismo!

Quiero que le digas al Señor:

Gracias por tu favor para cerrar esas puertas. Sólo ciérralas. ¡Está hecho! ¡Está hecho! ¡Están cerradas! Ciérralas Señor. Cierra las puertas para que ningún hombre pueda volverlas a abrir. Cierra las puertas de tal manera que al cerrarse, nunca más puedan volver a abrirse, aunque yo mismo lo intente. Esas puertas ya no tienen acceso. Una vez estuvieron abiertas y tuvieron acceso, pero digo ahora por el poder de la Sangre del Señor, por el poder sellador de su Sangre, que esas puertas se cierran ahora mismo. Lo viejo se fue. Lo viejo se fue. ¡Lo viejo se fue!

Oye ahora la voz que dice: “ya estás habilitado en el Señor”. Dios está tratando con el adversario, por todas las puertas abiertas en tu vida que otros abrieron antes de ti. Él tratará también con esos antiguos permisos.

La unción está tocándote ahora mismo. Existe una batalla en tu mente que dice que Dios no puede o no quiere usarte en el futuro debido a tus errores o malas decisiones del pasado. Sigues tratando de pagar por tus errores con tu propia penitencia. El Señor no quiere que sigas tratando de hacer eso. Quiere que conozcas la libertad que Él te entregó en Cristo. Quiere cerrar la puerta para bien. Deja de escapar de las sombras que te acosaron. Ya no necesitas oír las pisadas de las sombras de tu pasado. Sólo necesitas oír el sonido del Señor diciendo: “¡Apertura!”.

Decreto la apertura y el avance por las puertas que se cerraron en el Nombre de Jesús. Decreto que cada adversario fue tratado con la Sangre de Cristo. Decreto que se abren nuevas puertas, espaciosas, grandes y efectivas para ti. Caminarás hacia tu promoción mientras el Señor trata con el enemigo que intenta impedir tu avance. Todo ello se lleva a cabo a través del poder del Espíritu Santo, en el Nombre de Jesús, ¡Amén!

Keith Miller

2 comentarios:

Raúl Gonzalez dijo...

JOB, UN SIMIL DE LA IGLESIA



En el año 1998, mientras leía mi Biblia en casa, sentí un fuerte dolor por la condición de la iglesia, la vi tan débil, raquítica, falta de poder y convicción; llena de problemas, divisiones, peleas, malos comentarios, mentiras, etc., que pregunté al Señor si nos dejaría tal cual como estamos o nos daría algo que cambiaría las cosas, es decir, un avivamiento. Entonces el Espíritu Santo me dijo: “Job es un símil de la Iglesia”. Tomé mi Biblia, la leí, y ante mis ojos se abrieron las escrituras tal como si un velo fuese quitado, como algo escondido en lo profundo de las aguas, y pude ver lo extraordinario. Algunos años más tarde leí la visión que el evangelista Tommy Hicks tuvo en 1960, y quedé impresionado con el parecido de lo que Dios estaba revelando.
A modo de introducción a esta revelación, él vio lo siguiente:

"Quedé tan perturbado y conmovido por la revelación, que cambió mi perspectiva global del cuerpo de Cristo y del ministerio del tiempo del fin. Los mayores regalos que le hayan sido dados a la iglesia de Jesucristo están aún por venir.
No pude comprender la totalidad de la visión hasta que leí Joel 2:23: "Alegraos y gozaos en Jehová vuestro Dios, porque os ha dado la primera lluvia a su tiempo, y hará descender sobre vosotros lluvia temprana y tardía como al principio". No solo enviará Dios la lluvia temprana y tardía, sino que va a dar a su pueblo una doble porción de su poder en estos últimos días.
Cuando se me apareció la visión me hallé de pronto a gran altura. N cuando de pronto el mundo entero estaba a la vista: cada nación, cada pueblo, cada lengua, desde el este y el oeste, desde el norte y el sur. Estaba en pie, temeroso y temblaba mientras contemplaba el gran panorama ante mí. En ese momento comenzaron los relámpagos y truenos.
Mientras los relámpagos iluminaban la superficie de la Tierra, bajé mis ojos. De pronto contemplé lo que parecía ser un gigante que miraba fijamente. Era inmenso, sus pies parecían tocar el polo norte y su cabeza el polo sur, sus brazos se estiraban de mar a mar. No sabía si era una montaña o un gigante. Al fin vi que era un gigante que luchaba por la vida, por vivir. Su cuerpo estaba cubierto de escombros de la cabeza a los pies y a intervalos movía su cuerpo y parecía que iba a incorporarse. Cuando lo hacía, miles de pequeñas criaturas escapaban de su cuerpo, espantosas criaturas que, cuando el gigante se aquietaba, regresaban a él. De pronto este gigante levantó una mano hacia los cielos, y luego otra. Al hacerlo, estas miles de criaturas huían de él y desaparecían en la oscuridad y en la noche.
Lentamente comenzó a levantarse, y al hacerlo su cabeza y sus manos quedaron entre las nubes. Cuando se puso de pie se desprendió de los escombros y de la suciedad que lo cubría y comenzó a levantar sus manos a los cielos, mientras alababa al Señor.
De pronto cada nube se volvió plata, la más hermosa plata que yo había visto jamás. El fenómeno era tan grandioso que no podía ni siquiera comenzar a comprender lo que todo ellos significaba. Sumamente perturbado, lloré y dije: "Oh Señor, ¿qué significa esto?", y sentí como si realmente estuviera en el espíritu y en la presencia del Señor. De pronto de aquellas nubes cayeron grandes gotas de luz líquida, llovía sobre el poderoso gigante y lentamente el gigante comenzó a fundirse como si penetrara en la Tierra misma. Mientras se disipaba su silueta, parecía fundirse sobre la faz de la Tierra. Esta gran lluvia comenzó a caer. Gotas de luz líquida comenzaron a inundar la misma Tierra. Repentinamente, el gigante que parecía fundido se transformó en millones de personas en todo el mundo. Mientras yo contemplaba la visión, esta gente se puso de pie, levantaban sus manos y alababan al Señor. En ese momento vino un gran trueno que pareció rugir desde los cielos. Dirigí mis ojos al cielo, y de pronto vi una figura de blanco resplandeciente, el ser más glorioso que yo haya visto jamás en toda mi vida. No vi su rostro, pero de alguna manera supe que era el Señor Jesucristo. Él extendía su mano a uno y otro lado. Mientras lo hacía a pueblos y naciones, a hombres y mujeres, señaló hacia ellos y esta luz líquida pareció fluir de sus manos sobre la gente y una poderosa unción vino sobre ellos, y entonces comenzaron a salir en el nombre del Señor.
No sé cuánto tiempo lo miré. Parecieron ser días, semanas y meses. Yo contemplaba a este Cristo y mientras Él continuaba extendiendo su mano, ocurrió una tragedia. Había mucha gente que rechazaba la unción de Dios y el llamado del Señor. Vi hombres y mujeres que conozco, gente que he creído con certeza que tenían el llamado de Dios, pero mientras Él extendía su mano hacia uno y otro lado, ellos simplemente agachaban la cabeza y se alejaban. Cada persona que bajaba su cabeza y le daba la espalda se alejaba y parecía entrar en la oscuridad. Las tinieblas los tragaban en todas partes.
Yo estaba perplejo mientras miraba. La gente a la que Él había ungido cubría la Tierra. Había cientos de miles de personas en todo el mundo: en África, Asia, Rusia, China, América. La unción de Dios estaba sobre esta gente mientras ellos marchaban en el nombre de Jesús. Había cavadores de zanjas, mujeres de limpieza, hombres ricos, hombres pobres. Vi gente herida con parálisis, enfermedades, ceguera y sordera. Según el Señor extendía su mano para darles la unción, ellos se ponían bien, se sanaban y se marchaban. Este es el milagro. El glorioso milagro. Esta gente extendía sus manos exactamente como el Señor lo hacía y el mismo fuego líquido estaba en sus manos. Mientras las extendían, decían "de acuerdo a mi palabra, sé sano".
Yo no me daba cuenta enteramente de lo que pasaba. Miré al Señor y dije: "¿Cuál es el significado de esto?" Él dijo: "Esto es lo que haré en los últimos días. Y restauraré todo lo que la oruga, el pulgón y el gusano han destruido. Este, mi pueblo en el tiempo final, marchará como un poderoso ejército. Ellos cubrirán la faz de la Tierra".
Mientras me encontraba a una gran altura, pude contemplar el mundo entero y veía toda esa gente yendo y viniendo sobre la faz de la Tierra. Un hombre desde África sería transportado en un momento por el Espíritu de Dios a, tal vez Rusia, China, América o a algún otro lugar, y viceversa. Esta gente iba por todo el mundo, a través de fuego, pestilencias y hambre. Nada, ni el fuego o persecuciones parecía detenerlos.
Encolerizadas multitudes venían hacia los ungidos con espadas y pistolas, y como Jesús, pasaron entre la multitud y no pudieron encontrarlos. Los consagrados iban a todas partes extendiendo sus manos en el nombre del Señor de multitudes. Marchaban adelante como el ministerio de Cristo de los últimos tiempos y ministraban a la muchedumbre sobre la Tierra. Decenas de miles, incluso millones, parecían venir al Señor Jesucristo cuando esta gente se paraba delante de ellos y daban el mensaje de la venida del reino. ¡Fue tan glorioso! Parecía que estaban aquellos que se revelaron y se enfurecían, y trataban de atacar a los obreros que daban el mensaje.
Dios está dando al mundo una demostración en la última hora, tal como nunca se ha conocido antes. Estos hombres y mujeres eran de todo estrato social. Las jerarquías no significaban nada. Cuando uno parecía tropezar y caer, otro venía y lo levantaba. No había ninguna actitud "yo" grande, "tu" pequeño. Cada monte era echado abajo y cada valle era exaltado. Parecían tener una cosa en común, un amor divino fluía delante de esta gente mientras andaban juntos, trabajaban juntos y vivían juntos. Era el tema de sus vidas.
Cuando los días pasaron, parado y contemplando la visión, solo pude llorar, y algunas veces reír. ¡Tan maravilloso era ver a esta gente yendo a través del mundo entero para mostrar el poder de Dios en el tiempo final!
Mientras yo miraba desde el mismo cielo, había veces cuando grandes diluvios de esta luz líquida parecía caer sobre grandes congregaciones. Ellas levantaban sus manos y alababan a Dios por lo que parecían ser horas e incluso días, mientras el Espíritu de Dios venía sobre ellos. Dios dijo: "Yo derramaré mi Espíritu sobre toda carne"
Esto era exactamente lo que estaba haciendo. Desde cada hombre y cada mujer que recibía este poder y unción de Dios, sus milagros fluían continuamente.
De pronto hubo otro gran ruido de trueno que pareció resonar por todo el mundo. Otra vez escuché la voz que decía: "Ahora este es mi pueblo, esta es mi amada novia". Cuando la voz habló y miré sobre la Tierra, pude ver los lagos y montañas, las tumbas fueron abiertas en todo el mundo, los santos de todas las épocas parecían levantarse, venían de todas direcciones y parecían formar otra vez el cuerpo gigantesco. Los muertos en Cristo se levantaban primero, pero difícilmente pude comprenderlo.
¡Era tan maravilloso y tan lejos de todo lo que yo pude soñar o pensar!
El inmenso cuerpo comenzó a formarse como un poderoso gigante, pero esta vez fue diferente. Estaba ataviado de hermoso y magnífico blanco. Sus vestidos eran sin mancha ni arruga, mientras el cuerpo se formaba con la gente de todas las épocas que se reunían. Lentamente desde los cielos el Señor Jesús se transformó en la cabeza. Escuché otra voz de trueno que dijo: "Esta es mi novia amada por la que yo he esperado, ella saldrá adelante incluso pasará por fuego. Esta es aquella a la que he amado desde el principio de los tiempos".
Mis ojos se volvieron al lejano norte y vi una gran destrucción, edificios derrumbados y hombres y mujeres que lloraban en gran angustia. Luego oí la cuarta voz que dijo: "Ahora es derramada mi ira sobre la faz de la Tierra". Desde todos los confines del mundo parecían derramarse grandes vasos de la ira de Dios. Puedo recordar cuando contemplaba la horrible vista de ciudades y naciones enteras que se derrumbaban en destrucción. Pude oír a la gente llorar, mientras se metían en cuevas, pero las cuevas y montañas se abrían. Se arrojaban al agua, pero el agua no los hundía. No había nada que pudiera destruirlos. Aunque ellos deseaban acabar con sus vidas, no lo conseguían.
Nuevamente volví mis ojos hacia la gloriosa visión ataviada con sus hermosos y resplandecientes vestidos blancos. Lentamente, muy lentamente comenzó a levantarse de la Tierra y mientras lo hacía, desperté.
La visión que yo había contemplado era el misterio del final de los tiempos. Nuevamente el 27 de julio a las 02:30 tuve la misma revelación, la misma visión vino una vez más. Mi vida cambió al comprender lo que vivía en este tiempo final. No sería doctrina. No sería "iglesismo", sino Jesucristo. Ellos llevarían la palabra del Señor, como escuché tantas veces en la visión: "De acuerdo a mi palabra será hecho".
¡Oh, gentes escúchenme!: "¡De acuerdo a mi palabra será hecho!" ¡Vamos a ser vestidos con poder y unción de Dios! No tendremos que dar sermones. No dependeremos del hombre, tampoco seremos grupos denominacionales, ¡sino que tendremos el poder del Dios viviente!
No temeremos a ningún hombre sino que iremos adelante en el nombre del Señor de multitudes."

El hermano Hicks comprendió que esta gloriosa visión era para los tiempos finales, tiempos que, con mucha audacia me atrevo a confesar, estamos viviendo.
En el libro de Job están los siete períodos históricos de la iglesia, que se hallan también en la interpretación histórica de las siete iglesias del Asia Menor en Apocalipsis. Job es el personaje principal, quien representa a la iglesia, la novia del Señor. Investigué junto al libro “El Apocalipsis” de Ivan Barchuk, y luego agregué el libro “Apocalipsis sin velo” de Tim Lahaye, desde donde extraje todos los comentarios.
Sé que esta revelación te bendecirá, tanto como lo hizo conmigo, pues el más grande avivamiento jamás conocido en la historia se desatará en la tierra, antes del regreso de nuestro Señor Jesucristo. Todo esto en un plan perfecto para nosotros hoy, un plan que Dios ha establecido en su maravillosa Palabra Eterna.


LOS SIETE PERIODOS DE JOB
Los siete períodos históricos se dividen de la siguiente manera:

1. Efeso: La iglesia apostólica (33 – 64 DC)
2. Esmirna: La iglesia perseguida (64 – 313 DC)
3. Pérgamo: La iglesia estado (313 – 590 DC)
4. Tiatira: La iglesia papal (590 – 1517 DC)
5. Sardis: La iglesia reformada (1517 – 1750 DC)
6. Filadelfia: La iglesia misionera (1750 – 1900 DC)
7. Laodicea: La iglesia apóstata (Desde1900 DC hasta nuestros días)

Los siete períodos de Job:

1. Job 1:1-5 “1Hubo en tierra de Uz un varón llamado Job; y era este hombre perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal. 2Y le nacieron siete hijos y tres hijas. 3Su hacienda era siete mil ovejas, tres mil camellos, quinientas yuntas de bueyes, quinientas asnas, y muchísimos criados; y era aquel varón más grande que todos los orientales. 4E iban sus hijos y hacían banquetes en sus casas, cada uno en su día; y enviaban a llamar a sus tres hermanas para que comiesen y bebiesen con ellos. 5Y acontecía que habiendo pasado en turno los días del convite, Job enviaba y los santificaba, y se levantaba de mañana y ofrecía holocaustos conforme al número de todos ellos. Porque decía Job: Quizá habrán pecado mis hijos, y habrán blasfemado contra Dios en sus corazones. De esta manera hacía todos los días.”

• Efeso: (deseo ardiente) Apoc. 2:1-7. Las palabras del Señor son:
“2Yo conozco tus obras, y tu arduo trabajo y paciencia; y que no puedes soportar a los malos, y has probado a los que se dicen ser apóstoles, y no lo son, y los has hallado mentirosos; 3y has sufrido, y has tenido paciencia, y has trabajado arduamente por amor de mi nombre, y no has desmayado…”
Es el período apostólico, desde el Pentecostés hasta el año 64 DC, cuando se realizó la primera persecución. Es el período más corto pero hermoso de la iglesia, no eran sólo milagros y maravillas, sino que el Señor echaba los cimientos y existía un verdadero amor, vea estos versículos:
Hechos 2:43-47
“43Y sobrevino temor a toda persona; y muchas maravillas y señales eran hechas por los apóstoles. 44Todos los que habían creído estaban juntos, y tenían en común todas las cosas; 45y vendían sus propiedades y sus bienes, y lo repartían a todos según la necesidad de cada uno. 46Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón, 47alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos.”
Hechos 4:32-35
“32Y la multitud de los que habían creído era de un corazón y un alma; y ninguno decía ser suyo propio nada de lo que poseía, sino que tenían todas las cosas en común. 33Y con gran poder los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús, y abundante gracia era sobre todos ellos. 34Así que no había entre ellos ningún necesitado; porque todos los que poseían heredades o casas, las vendían, y traían el precio de lo vendido, 35y lo ponían a los pies de los apóstoles; y se repartía a cada uno según su necesidad.”
Hechos 5:12-16
“12Y por la mano de los apóstoles se hacían muchas señales y prodigios en el pueblo; y estaban todos unánimes en el pórtico de Salomón. 13De los demás, ninguno se atrevía a juntarse con ellos; mas el pueblo los alababa grandemente. 14Y los que creían en el Señor aumentaban más, gran número así de hombres como de mujeres; 15tanto que sacaban los enfermos a las calles, y los ponían en camas y lechos, para que al pasar Pedro, a lo menos su sombra cayese sobre alguno de ellos. 16Y aun de las ciudades vecinas muchos venían a Jerusalén, trayendo enfermos y atormentados de espíritus inmundos; y todos eran sanados.”
Fue escrito casi todo el NT. La descripción de la vida de Job bien puede trasladarse a aquellos tiempos: “perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal.” El tres y el siete nos hablan de plenitud, nada les faltaba.


2. Job 1:6-19 “Un día vinieron a presentarse delante de Jehová los hijos de Dios, entre los cuales vino también Satanás. Y dijo Jehová a Satanás: ¿De dónde vienes? Respondiendo Satanás a Jehová, dijo: De rodear la tierra y de andar por ella. Y Jehová dijo a Satanás: ¿No has considerado a mi siervo Job, que no hay otro como él en la tierra, varón perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal? Respondiendo Satanás a Jehová, dijo: ¿Acaso teme Job a Dios de balde? ¿No le has cercado alrededor a él y a su casa y a todo lo que tiene? Al trabajo de sus manos has dado bendición; por tanto, sus bienes han aumentado sobre la tierra. Pero extiende ahora tu mano y toca todo lo que tiene, y verás si no blasfema contra ti en tu misma presencia. Dijo Jehová a Satanás: He aquí, todo lo que tiene está en tu mano; solamente no pongas tu mano sobre él. Y salió Satanás de delante de Jehová. 13Y un día aconteció que sus hijos e hijas comían y bebían vino en casa de su hermano el primogénito, 14y vino un mensajero a Job, y le dijo: Estaban arando los bueyes, y las asnas paciendo cerca de ellos, 15y acometieron los sabeos y los tomaron, y mataron a los criados a filo de espada; solamente escapé yo para darte la noticia. 16Aún estaba éste hablando, cuando vino otro que dijo: Fuego de Dios cayó del cielo, que quemó las ovejas y a los pastores, y los consumió; solamente escapé yo para darte la noticia. 17Todavía estaba éste hablando, y vino otro que dijo: Los caldeos hicieron tres escuadrones, y arremetieron contra los camellos y se los llevaron, y mataron a los criados a filo de espada; y solamente escapé yo para darte la noticia. 18Entre tanto que éste hablaba, vino otro que dijo: Tus hijos y tus hijas estaban comiendo y bebiendo vino en casa de su hermano el primogénito; 19y un gran viento vino del lado del desierto y azotó las cuatro esquinas de la casa, la cual cayó sobre los jóvenes, y murieron; y solamente escapé yo para darte la noticia.

• Esmirna: (amarga) Apoc. 2:8-11. Las palabras del Señor son:
“9Yo conozco tus obras, y tu tribulación, y tu pobreza (pero tú eres rico), y la blasfemia de los que se dicen ser judíos, y no lo son, sino sinagoga de Satanás. 10No temas en nada lo que vas a padecer. He aquí, el diablo echará a algunos de vosotros en la cárcel, para que seáis probados, y tendréis tribulación por diez días…”
Son las persecuciones desde Nerón hasta Constantino, entre los años 64 al 313 DC., tal como le sucedió a Job, donde perdió todo lo que poseía, lo que estaba fuera de él. Hay diez que fueron las más grandes, y la última duró 10 años, desde el decreto de Diocleciano, el 303 hasta el edicto de Constantino, el 313 DC. Llamaron este tiempo: “La era de los mártires”. Un historiador estimó que durante este período fueron cinco millones de cristianos los mártires por el testimonio de Jesucristo.
Tim Lahaye dice: “Satanás desató un violento ataque contra la iglesia en un esfuerzo por destruirla, porque se dio cuenta que la iglesia apostólica, debido a su fiel predicación al evangelio, se convirtió en una seria amenaza para su imperio mundial. A través de un estudio de la historia de la iglesia es fácil ver que no tuvo éxito en su intento, porque Dios le dio vuelta los planes y Satanás aprendió una lección valiosa…: ¡La persecución no apaga a la iglesia de Cristo!”
Job 1:20-22, dijo:
“Entonces Job se levantó, y rasgó su manto, y rasuró su cabeza, y se postró en tierra y adoró, y dijo: Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo volveré allá. Jehová dio, y Jehová quitó; sea el nombre de Jehová bendito. En todo esto no pecó Job, ni atribuyó a Dios despropósito alguno.”


3. Job 2:1-7 “Aconteció que otro día vinieron los hijos de Dios para presentarse delante de Jehová, y Satanás vino también entre ellos presentándose delante de Jehová. Y dijo Jehová a Satanás: ¿De dónde vienes? Respondió Satanás a Jehová, y dijo: De rodear la tierra, y de andar por ella. Y Jehová dijo a Satanás: ¿No has considerado a mi siervo Job, que no hay otro como él en la tierra, varón perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal, y que todavía retiene su integridad, aun cuando tú me incitaste contra él para que lo arruinara sin causa? Respondiendo Satanás, dijo a Jehová: Piel por piel, todo lo que el hombre tiene dará por su vida. Pero extiende ahora tu mano, y toca su hueso y su carne, y verás si no blasfema contra ti en tu misma presencia. Y Jehová dijo a Satanás: He aquí, él está en tu mano; mas guarda su vida. Entonces salió Satanás de la presencia de Jehová, e hirió a Job con una sarna maligna desde la planta del pie hasta la coronilla de la cabeza.”

• Pérgamo: (compromiso matrimonial) Apoc. 2:12-17. Las palabras del Señor son:
“13Yo conozco tus obras, y dónde moras, donde está el trono de Satanás; pero retienes mi nombre, y no has negado mi fe, ni aun en los días en que Antipas mi testigo fiel fue muerto entre vosotros, donde mora Satanás. 14Pero tengo unas pocas cosas contra ti: que tienes ahí a los que retienen la doctrina de Balaam, que enseñaba a Balac a poner tropiezo ante los hijos de Israel, a comer de cosas sacrificadas a los ídolos, y a cometer fornicación…”
Este período es desde el 313 al 606 DC., desde el edicto de Constantino hasta el establecimiento papal. En este período se separa la iglesia fiel de una que hace un compromiso con el paganismo. Hay un adulterio espiritual, traicionando a verdadero esposo, Jesucristo. Tal como Satanás cambió la estrategia con Job, ya no seguiría atacando “todo lo que tiene”, sino que ahora iría al cuerpo, adentro, “e hirió a Job con una sarna maligna desde la planta del pie hasta la coronilla de la cabeza.”
Tim Lahaye dice: “La historia romana nos dice que Constantino peleó por el trono con Maximiano luego de la muerte de Galerio. Tanto la historia romana como la tradición de la iglesia indican que Constantino, ya que se sentía atraído hacia el cristianismo, supuestamente tuvo la visión de una cruz ardiente en el cielo y escuchó una voz que le decía: “Con este símbolo serás el vencedor.”
Constantino creyó que esta visión era un mensaje de Dios y que si abrazaba la religión cristiana conquistaría a sus enemigos. Aceptó la fe cristiana y se declaró como su defensor y protector… Cuando Constantino se convirtió en emperador de Roma, pasó a ser el emperador virtual del mundo occidental. Como el autotitulado “protector de la fe cristiana” emitió un edicto de tolerancia al cristianismo y colmó a la iglesia de favores. El gobierno proveía de dinero para las actividades de los cristianos. Para complacer al emperador, estos líderes adoptaron costumbres que se parecían a las prácticas paganas. Casi siempre, un compromiso lleva al otro, y lo que en un comienzo pareció ser una gran bendición, terminó siendo una gran maldición. Durante los tres siguientes siglos a este período, se adoptaron muchas prácticas anticristianas de origen pagano, que le robaron a la iglesia su fuego y su fervor evangelizador.”
Constantino puso a la iglesia con los mismos derechos que el paganismo, la unió con el estado, dando así privilegios a pastores y obispos, dividiéndolos por completo. Obtuvieron derechos, autoridad, privilegios y riquezas, dejando de ser sencillos y asequibles. El cuerpo estaba con una sarna maligna que nada podía curar, Job 2:8-10:
“Y tomaba Job un tiesto para rascarse con él, y estaba sentado en medio de ceniza. Entonces le dijo su mujer: ¿Aún retienes tu integridad? Maldice a Dios, y muérete (división matrimonial). Y él le dijo: Como suele hablar cualquiera de las mujeres fatuas, has hablado. ¿Qué? ¿Recibiremos de Dios el bien, y el mal no lo recibiremos? En todo esto no pecó Job con sus labios.”

4. Job 2:11-13 “Y tres amigos de Job, Elifaz temanita, Bildad suhita, y Zofar naamatita, luego que oyeron todo este mal que le había sobrevenido, vinieron cada uno de su lugar; porque habían convenido en venir juntos para condolerse de él y para consolarle. Los cuales, alzando los ojos desde lejos, no lo conocieron, y lloraron a gritos; y cada uno de ellos rasgó su manto, y los tres esparcieron polvo sobre sus cabezas hacia el cielo. Así se sentaron con él en tierra por siete días y siete noches, y ninguno le hablaba palabra, porque veían que su dolor era muy grande.”

• Tiatira: (sacrificio continuo) Apoc. 2:18-29. Las palabras del Señor son:
“19Yo conozco tus obras, y amor, y fe, y servicio, y tu paciencia, y que tus obras postreras son más que las primeras. 20Pero tengo unas pocas cosas contra ti: que toleras que esa mujer Jezabel, que se dice profetisa, enseñe y seduzca a mis siervos a fornicar y a comer cosas sacrificadas a los ídolos. 21Y le he dado tiempo para que se arrepienta, pero no quiere arrepentirse de su fornicación…”
Este período fue desde el año 606 hasta el 1517 DC., o sea, desde la instalación papal hasta la reforma. Se le llamó: “El período del papado”. Este hizo un matrimonio ilegal y prohibido con el mundo. Trató de dominar reinos con tal poder que en algunos lugares reyes y emperadores les obedecían.
Con hipocresía llamaban a Cristo Señor, pero estaban lejos de él. Se hundieron en la política, se enriquecieron con terrenos y con los gobernantes arreglaban documentos para dominar más y más. Todo lo que Cristo rechazó en la tentación del desierto: la sabiduría del mundo, los placeres del mundo y las riquezas del mundo (Elifaz, Bildad y Zofar), la iglesia papal lo recibió con los brazos abiertos.
Se consideraron la única portadora de la verdad profética e introdujeron la adoración a imágenes, estatuas y santos.
Tim Lahaye dice: “La era de la iglesia de Tiatira produjo lo que en la historia se conoce como la Edad Oscura. Oscura indica que el programa de mezclar el paganismo con el cristianismo que comenzó durante la era de la iglesia de Pérgamo, enfatizó cada vez más al paganismo, que es oscuridad. La luz que Jesucristo le confió a su iglesia se extinguió durante esa época de oscurantismo y no se volvió a encender hasta los días de la Reforma…” Luego añade: “El nombre Tiatira proviene de dos palabras que significan: “sacrificio” y “continuo”; así se presenta la herejía central que trajo por consecuencia otras falsas doctrinas. Es decir, la iglesia de Roma niega la obra consumada de Cristo y cree en un continuo sacrificio que genera cosas como los sacramentos y la oración del rosario, las velas ardientes y demás. Todas estas cosas se tomaron de la misteriosa Babilonia, la madre de todas las costumbres paganas y de toda idolatría.”
Vale indicar también que este es el período más largo de la iglesia, así también en la vida de Job, Elifaz, Bildad y Zofar ocupan un tercio de los 42 capítulos, desde el 3 al 31, y no le aportaron nada, sólo lo hundieron más en sus pobres excusas y razonamientos.


5. Job 32:1-4 “Cesaron estos tres varones de responder a Job, por cuanto él era justo a sus propios ojos. Entonces Eliú hijo de Baraquel buzita, de la familia de Ram, se encendió en ira contra Job; se encendió en ira, por cuanto se justificaba a sí mismo más que a Dios. Asimismo se encendió en ira contra sus tres amigos, porque no hallaban qué responder, aunque habían condenado a Job. Y Eliú había esperado a Job en la disputa, porque los otros eran más viejos que él.”
• Sardis: (los que salen) Apoc. 3:1-6. Las palabras del Señor son:
“Yo conozco tus obras, que tienes nombre de que vives, y estás muerto. 2Sé vigilante, y afirma las otras cosas que están para morir; porque no he hallado tus obras perfectas delante de Dios. 3Acuérdate, pues, de lo que has recibido y oído; y guárdalo, y arrepiéntete. Pues si no velas, vendré sobre ti como ladrón, y no sabrás a qué hora vendré sobre ti. 4Pero tienes unas pocas personas en Sardis que no han manchado sus vestiduras; y andarán conmigo en vestiduras blancas, porque son dignas…”
Este es el período de la Reforma, desde el 31 de octubre de 1517, cuando Martín Lutero clavó las 95 tesis en la puerta de Wittenberg, hasta el 1750. Eliú le representa, él es quien confronta a Job y sus amigos. Tal como Lutero sentía, Eliú dijo, Job 32:17-22:
“17Por eso yo también responderé mi parte; También yo declararé mi juicio. 18Porque lleno estoy de palabras, Y me apremia el espíritu dentro de mí. 19De cierto mi corazón está como el vino que no tiene respiradero, Y se rompe como odres nuevos.
20Hablaré, pues, y respiraré; Abriré mis labios, y responderé.
21No haré ahora acepción de personas, Ni usaré con nadie de títulos lisonjeros. 22Porque no sé hablar lisonjas; De otra manera, en breve mi Hacedor me consumiría.”

Tim Lahaye dice: “La Reforma protestante se desarrolló como resultado del continuo énfasis que hacía la iglesia de Roma en las doctrinas paganas, en lugar de atenerse a los principios escriturales. El énfasis pricipal de las iglesias de la Reforma se basaba originalmente en las palabras de advertencia de Martín Lutero, tomadas de las escrituras: “El justo por la fe vivirá” (Romanos 1:17) Dejaron de intentar que la salvación era el resultado de las obras y encendieron un resurgimiento del interés por el estudio de las Escrituras.”
Los reformadores fueron llamados protestantes porque salieron de la tiranía papal y su corrupción. Abrieron la Biblia y la enseñaron como única fuente a la fe y salvación. Declararon la justificación por la fe y no por obras, a Cristo como único salvador, mediador, intercesor y redentor, además de ser Señor y cabeza de la iglesia.
Pero, así como Eliú no logra hacer recapacitar a Job, así la iglesia de la Reforma se tornó muerta y fría, pues se convirtió en iglesia del estado. Por ejemplo, la iglesia Luterana se convirtió en la iglesia estatal de Alemania, y de la misma manera lo hicieron otras en Europa. Esto hizo que se involucrara a toda la población del país, eliminando así la aceptación personal de Jesucristo y la relación personal con Dios, ya que todos, por ley, eran religiosos.


6. Job 36: 5-12 “He aquí que Dios es grande, pero no desestima a nadie; Es poderoso en fuerza de sabiduría. 6No otorgará vida al impío, Pero a los afligidos dará su derecho.
7No apartará de los justos sus ojos; Antes bien con los reyes los pondrá en trono para siempre, Y serán exaltados.
8Y si estuvieren prendidos en grillos, Y aprisionados en las cuerdas de aflicción, 9El les dará a conocer la obra de ellos, Y que prevalecieron sus rebeliones.
10Despierta además el oído de ellos para la corrección, Y les dice que se conviertan de la iniquidad.
11Si oyeren, y le sirvieren, Acabarán sus días en bienestar, Y sus años en dicha. 12Pero si no oyeren, serán pasados a espada, Y perecerán sin sabiduría.”

• Filadelfia: (amor fraternal) Apoc. 3:7-13. Las palabras del Señor son:
“8Yo conozco tus obras; he aquí, he puesto delante de ti una puerta abierta, la cual nadie puede cerrar; porque aunque tienes poca fuerza, has guardado mi palabra, y no has negado mi nombre…”
Este es el período desde 1750 a 1900 aproximadamente, se inicia con los profundos avivamientos espirituales y las obras misioneras. En Job 36 encontramos estos versículos en la última parte del discurso de Eliú, son palabras de mucha esperanza para Job. Así también, este período se caracterizó por la esperanza que miles encontraron. La iglesia salió en contra de la letra y del formalismo, dando valor a la piedad interna, al amor práctico y a la realidad moral. Una era de estricto método de vida, puritano y humilde.
La predicación salió de los púlpitos a casa, calles, plazas y a todos los rincones del mundo. Miles de misioneros salieron, no eran religiosos, ni del clero, solo hombres y mujeres llenos del Espíritu Santo.
Tim Lahaye dice: “Así como Sardis salió de Tiatira, Filadelfia salió de Sardis…Filadelfia estuvo marcada por una gran vitalidad. En esta era, Dios obró de una manera emocionante produciendo avivamientos en Europa y en las islas británicas que se expandieron aún hasta Norteamérica. Estos, a su tiempo, produjeron lo que se conoce en la actualidad como movimientos misioneros modernos…Alrededor de 1800, la doctrina del regreso premilenarista de Cristo, que había estado por completo muerta desde finales del siglo tercero, se reavivó. Esta enseñanza, tal como se enseñó en capítulos anteriores, contribuyó a una iglesia consagrada y separada y aumentó su celo evangelizador y su sacrificio misionero para cumplir con la gran comisión. Preparándose para la venida del Señor estaba lista para hacer cualquier cosa que él le mandara.”
Tal como el Señor dijo: “…he puesto delante de ti una puerta abierta, la cual nadie puede cerrar…”, así sucedió con hombres tales como Carey, Livingstone, Goforth, Judson, Wesley, Whitefield, Moody, Spurgeon, Finney, y miles de otros que salieron hacia China, Japón, Corea, India, Africa, Sudamérica, etc.


7. Job 38: 1-3 “Entonces respondió Jehová a Job desde un torbellino, y dijo: 2¿Quién es ése que oscurece el consejo con palabras sin sabiduría?3Ahora ciñe como varón tus lomos; Yo te preguntaré, y tú me contestarás.”

• Laodicea: (juicio a las naciones) Apoc. 3:14-22. Las palabras del Señor son:
“15Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente! 16Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca…”
Esta es la última iglesia en la interpretación histórica, y asimismo, estamos en los últimos capítulos de la vida de Job. En esta parte, Dios habla en cuatro capítulos y Job solo interfiere en dos versículos. Dios lo estaba juzgando para llevarlo a tomar una actitud de cambio hacia él.
En esta parte de la historia humana se han producido las peores catástrofes naturales, incluso han aumentado. También se han producido las peores y destructivas guerras, enfermedades desconocidas y sin cura médica, junto con el aumento de la maldad y perversión en el hombre a niveles nunca antes vistos. En todo este escenario, este es el siglo más liviano que la iglesia ha vivido, donde hay iglesias que todo lo aceptan y lo permiten.
Las palabras del Señor Jesucristo son reales: “no eres frío ni caliente”, y hablan de una iglesia indefinida, neutral, sin compromiso alguno. El diccionario Vine dice: Caliente, gr. zestos, caliente a temperatura de ebullición (de zeo, hervir, estar quemando, ferviente).
Le agrega: “…por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca…” Tales palabras salen de aquel que examina la mente y el corazón, una descripción desalentadora de una iglesia llena de actividades y programas, pero sin poder alguno. Jesús continúa diciendo:
“17Porque tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo.”
Estar engañado es malo, pero el engañarse asimismo es devastador, esta iglesia se analiza ella misma, y se encuentra bien. Esto es comparable al refrán que dice: “No hay peor ciego, que aquel que no quiere ver,” el análisis del Señor lo revela así. Hace algunos años, la Asociación Evangelística Billy Graham hizo una encuesta en los EEUU a miles de cristianos, los resultados fueron aterradores, sólo el 10 % de los encuestados estaba viviendo correctamente para Dios, el otro 90 % no tenían comunión con él y ni siquiera sabían para qué Dios los había llamado. Se entiende por qué a esta iglesia el Señor le dice: “20He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo.” Lo expulsaron y ahora pide le dejen entrar, ¡qué panorama más triste!


Las palabras de reprensión de Dios terminan en el capítulo 41, así como en este texto también terminan las iglesias y las palabras de Jesucristo. Si pudiese haber una estimación en el tiempo, sería real creer que el siglo XXI, año 2000, inició una nueva etapa. Serían entonces estos años, el período de silencio de la iglesia, donde debe meditar acerca de su real condición, no que haya terminado el período de Laodicea, sino el momento donde abrimos nuevamente la puerta al Señor para que entre a su iglesia y compremos oro refinado en fuego, vestiduras blancas para vestirnos y colirio para ungir nuestros ojos. El versículo 19 dice: “Yo reprendo y castigo a todos los que amo; sé, pues, celoso, y arrepiéntete.” Si Dios reprende a sus hijos, luego callará para ver que reacción tendrán, en este período de silencio, Job vuelve a hablar (42:1-6):
1Respondió Job a Jehová, y dijo:
2Yo conozco que todo lo puedes, Y que no hay pensamiento que se esconda de ti.
3¿Quién es el que oscurece el consejo sin entendimiento? Por tanto, yo hablaba lo que no entendía;
Cosas demasiado maravillosas para mí, que yo no comprendía.
4Oye, te ruego, y hablaré; Te preguntaré, y tú me enseñarás.
5De oídas te había oído; Mas ahora mis ojos te ven.
6Por tanto me aborrezco, Y me arrepiento en polvo y ceniza.

Cuatro cosas suceden con Job:
1. Reconoce que Dios todo lo ve, aún los pensamientos (vv 2)
2. Reconoce que él es el problema y se humilla (vv 3-4)
3. Confiesa que no conoce a Dios y tiene una experiencia real (vv 5)
4. Aborrece su pecado, arrepintiéndose profundamente. (vv 6)

A continuación viene lo extraordinario, el primer paso que Dios da, luego de esta actitud de Job es:
“10Y quitó Jehová la aflicción de Job…”, la aflicción de Job estaba en su cuerpo herido por la sarna maligna, que fue producida por Satanás. Esto es tremendo, ¡toda aflicción en el cuerpo de Cristo, producida por el diablo, será quitada! Viene el tiempo en que nuestro enemigo no tendrá poder para afligir la iglesia, donde ella será libre de toda opresión, ¡porque nuestro Dios la quitará!
Luego dice:
“…y aumentó al doble todas las cosas que habían sido de Job. Y vinieron a él todos sus hermanos y todas sus hermanas, y todos los que antes le habían conocido, y comieron con él pan en su casa, y se condolieron de él, y le consolaron de todo aquel mal que Jehová había traído sobre él; y cada uno de ellos le dio una pieza de dinero y un anillo de oro. 12Y bendijo Jehová el postrer estado de Job más que el primero; porque tuvo catorce mil ovejas, seis mil camellos, mil yuntas de bueyes y mil asnas, 13y tuvo siete hijos y tres hijas.”
Todo lo que Job tuvo al principio (Efeso) ¡Dios lo aumentó al doble!, ¡Aleluya! Esto habla de un mover espiritual y financiero como nunca se ha conocido en la iglesia. Será el doble de unción que tuvo la primera iglesia, el doble de poder para evangelizar. Así también vendrán a la iglesia personas, empresas, instituciones, gobiernos y aportarán financieramente sólo por la gracia derramada en la iglesia. Tal como dice: “12Y bendijo Jehová el postrer (último) estado de Job más que el primero.” Estamos en el último estado o período, no hay más iglesias, la promesa es para nosotros ¡Debemos hacer lo que Jesús dice a Laodicea, lo que Job hizo es nuestro camino a la bendición!
Por último, se describe la condición en la que Job permaneció hasta el final de sus días, dice:
“y tuvo siete hijos y tres hijas. 14Llamó el nombre de la primera, Jemima, el de la segunda, Cesia, y el de la tercera, Keren-hapuc. 15Y no había mujeres tan hermosas como las hijas de Job en toda la tierra; y les dio su padre herencia entre sus hermanos. 16Después de esto vivió Job ciento cuarenta años, y vio a sus hijos, y a los hijos de sus hijos, hasta la cuarta generación. 17Y murió Job viejo y lleno de días.”
Lo que no aumenta al doble fue el número de hijos e hijas, esto por una razón, sólo estos dos números significan plenitud, perfección, estar completo, y se refieren al estado en el que se halla Job, un estado que le fue devuelto.
Algo maravilloso son los nombres de sus hijas, se sabe que los antiguos llamaban a sus hijos según la situación en la que se hallaban, y Job así lo hizo. Su primera hija la llamó: Jemima (paloma), la segunda: Cesia (canela), y la tercera: Keren-hapuc (cuerno de afeites). Esto era lo que Job estaba viviendo, estaba viendo al Espíritu Santo moviéndose en su vida como una paloma, dando la fragancia de la canela y ungiéndole con el cuerno de los perfumes. ¡Aleluya! La iglesia verá lo mismo en cada rincón del planeta, verá al Espíritu Santo con total libertad entre su pueblo. ¡Aleluya! ¡Y este es el tiempo!
Por último dice: “17Y murió Job viejo y lleno de días.” Viejo y lleno hablan de madurez y plenitud, así se levantará esta iglesia en el arrebatamiento, gloriosa,

Cantar de los Cantares 6:10:
“¿Quién es ésta que se muestra como el alba,
Hermosa como la luna,
Esclarecida como el sol,
Imponente como ejércitos en orden?”

Que Dios Espíritu Santo despierte nuestras vidas a este gran avivamiento que se está derramando, y lleve nuestras vidas a la bendición que ya está escrita para nosotros.

Verónica de Velásquez dijo...

Dios bendiga al profeta que escribió esta Bendita Palabra....ayer Dios me dijo a través de una profeta que me daba una llave...yo estuve tratando de entender a qué se refería y buscando encontré este blog y sentí en mi espíritu que es para mi.

Gracias ¡¡¡