domingo, 21 de noviembre de 2010

“¿No oíste?”

Por Keith Miller

clip_image002Es tiempo de aplicar el conocimiento de la grandeza de Dios sobre su vida

Isaías 40:28-29 dice: “¿Acaso no lo sabes? ¿Acaso no te has enterado? El Señor es el Dios eterno, creador de los confines de la tierra. No se cansa ni se fatiga, y su inteligencia es insondable. Él fortalece al cansado y acrecienta las fuerzas del débil”.

¡Isaías 40 es la descripción más grandiosa de Dios jamás escrita! Luego de haber invertido gran parte de este capítulo describiendo a su pueblo, su poder, su grandeza y su gloria, Dios muestra a través del profeta Isaías, particularmente en estos dos versos y los dos siguientes, cómo atraer su conocimiento para transformar nuestras vidas.

¿Por qué? Porque es posible creer en el poder infinito de Dios y sentir al mismo tiempo que es capaz de suplir nuestras necesidades personales. Aquí aprendemos que Él comprometió todo su poder infinito en fortalecernos, consolarnos y salvarnos. Comprender esto, conociendo su grandeza y oyendo verdaderamente lo que ya sabemos, debería persuadirnos que Él no se olvidó de nada. Él ve todas las cosas, las escondidas, las que se ven y las que no se ven.

Nuestra fortaleza será como el día

Desde hace varios meses, el Señor me tiene declarando que está trayendo una nueva profundidad de su fortaleza sobre su Iglesia. Fortalecerá su Iglesia. La Iglesia es su plan y no el plan del hombre. Los planes e intenciones de los proyectos del hombre no son nada, porque el consejo del Señor permanecerá para siempre, los pensamientos de su corazón perduran por generaciones.

El Salmo 33:11 dice: “Pero los planes del Señor quedan firmes para siempre; los designios de su mente son eternos”. Nuestros planes sólo nos llevan al desgaste. Los planes de Dios fluyen con transformación y fortaleza, poder infinito y sabiduría insondable.

Isaías 40:30-31 dice: “Aun los jóvenes se cansan, se fatigan, y los muchachos tropiezan y caen; pero los que confían en el Señor renovarán sus fuerzas; volarán como las águilas: correrán y no se fatigarán, caminarán y no se cansarán”.

Él le está diciendo a su Iglesia: “¿No sabías? ¿No oíste? ¿No viste? Yo soy el Señor. ¡Yo soy Dios! ¡Soy el Creador de los confines de la tierra, el Dios eterno! ¡Mi entendimiento es insondable! ¿Quién como Yo? Yo no duermo ni me preocupo. ¿Quién puede detenerme? ¿No lo sabes? ¿No oíste que le doy poder al débil y al cansado? Le doy fuerzas a aquellos que no las tienen. No sólo les doy fuerzas, las aumento. ¡Multiplico las fuerzas y las hago abundar!”.

La palabra sobreabundar significa extremadamente ricos. Habla de sobreabundar en fuerzas. ¡Asombroso! Un río de su fuerza, poder y autoridad fluyendo sobre nosotros, multiplicándose cada vez más.

¿Está viviendo como alguien que conoce y oyó lo que declara el Creador todopoderoso? Sin importar lo que dice la gente, sin importar lo que pudiera parecer. Sin importar los intentos del enemigo para tratar de robarle sus fuerzas. ¿No oyó? Él está trayendo un cambio: ¡renueva nuestro poder y fortaleza! Hará que se desate el viento fresco del Espíritu Santo para que haya mayores avivamientos mientras se desarrolla su plan para su Iglesia.

¡Anímese!

Fortalézcase en el Señor y en el poder de su fuerza. El Señor está por realizar cosas maravillosas en la tierra. ¡No tema! Fortalézcase hoy por el río abundante de su poder.

La Iglesia está cambiando, se está renovando y llenando de poder. Dios tendrá para sí mismo una Iglesia sin arrugas y sin manchas. Está formando para sí mismo un cuerpo de creyentes que expresarán la plenitud de Cristo sobre la tierra. Equipará, llenará de poder y madurará a la gente para caminar y expresar la plenitud de Cristo. Fortalecerá a la Iglesia para extender la victoria de Jesús sobre aquellos que están atados y arrasados por el enemigo.

¡Libertad! ¡Intervención divina! ¡Vidas cambiadas para siempre!

¿No oíste? ¿No te enteraste?

Él es el Dios eterno. El Señor. ¡Él es el Dios creador! ¿Quién y qué podrá detenerlo? ¿Quién le puede enseñar o aconsejar?

Estoy excitado por lo que el Señor me está mostrando y compartiré más en las próximas semanas y meses, mientras Él nos aparta de los planes de nuestro corazón para ligarnos a los de Él, parándonos sobre el río de su consejo, sabiduría, fuerza y poder. Donde Dios comenzó una buena obra en la Iglesia, es fiel para completarla continuamente hasta el día de Jesucristo, desarrollándonos y perfeccionándonos hasta llegar a la plenitud (vez Filipenses 1:6). ¡El propósito del Señor prevalece!

Keith Miller

No hay comentarios: