viernes, 18 de agosto de 2017

“¡Vienen conexiones inesperadas estratégicas a nuestro camino!”


Por Nathan Shaw

Las conexiones estratégicas cambian las reglas del juego, porque abren puertas de oportunidad que no existían previamente. A veces parece que no ocurre nada durante años y repentinamente una conexión inesperada cambia todo. Estamos por ver un aumento dramático en las conexiones estratégicas.

Testimonio de conexiones
Hace doce años recibí un e-mail de un pastor de Singapur. En el mail se presentó y me preguntó sobre la posibilidad de ministrar en Nueva Zelanda. Dios puso a Nueva Zelanda en el corazón de este hombre, pero no conocía a nadie en nuestro país. En ese momento, un predicador de Sudáfrica estaba ministrando en su congregación. Este pastor le había preguntado al predicador sudafricano si conocía a alguien en Nueva Zelanda. Este predicador estuvo ministrando poco antes en mi congregación y le entregó mi contacto al pastor de Singapur.

Invité al pastor a Nueva Zelanda. Fuimos bendecidos por su ministerio pero no esperaba lo que ocurrió después. Me abrió las puertas de Asia a través de sus muchas conexiones. Desde entonces, ministré en Asia muchas veces. Uno de mis libros incluso fue traducido al idioma Chino. Dios estableció una conexión estratégica poniendo a Nueva Zelanda en el corazón de un hombre que no conocía.

Conexiones bíblicas
La Biblia está llena de conexiones estratégicas pero quiero enfocarme en tres de ellas: una prostituta, una mujer anónima y un endemoniado. Estas conexiones son mucho más asombrosas cuando consideramos que la prostituta era cananea, la mujer anónima era samaritana y el endemoniado un extranjero.

1. La prostituta (Josué 2)
Rahab era una prostituta en la ciudad cananea de Jericó. Dos israelitas fueron enviados para espiar la tierra de Canaán y se hospedaron esa noche en la casa de Rahab. La palabra dice que los espías estuvieron en la ciudad. Rahab los escondió en su techo y los ayudó a escapar sin ser detectados. Rahab fue una conexión estratégica para los espías. Si no hubiera sido por ella, los habrían matado. Los espías fueron una conexión estratégica para Rahab. Los espías prometieron protección para Rahab y su familia. Cuando Israel atacó Jericó, Rahab y su familia fueron los únicos habitantes que se salvaron. Pasaron a integrar la nación de Israel.

2. La mujer anónima (Juan 4:1-42)
Conocemos a esta mujer como la samaritana, porque las Escrituras no revelan su nombre. Jesús atravesó la región de Samaria en su camino hacia Galilea. Mientras sus discípulos fueron a conseguir comida, Él se encontró con una mujer. Esta mujer se dirigió al pozo fuera de la ciudad para buscar agua. Aunque Jesús tenía hambre y sed, tomó un tiempo para hablar con ella. La mujer quedó asombrada porque Jesús conocía los detalles secretos de su vida, aunque no la conocía. Cuando regresó a la ciudad convenció a muchos que se acercaran a ver a Jesús. Luego de oír su testimonio y oír a Jesús, muchos de ellos creyeron que Jesús era el Salvador del mundo.

3. El endemoniado (Marcos 4:35-5:20)
Este hombre también es anónimo. Jesús cruzó el mar de Galilea y encontró un hombre severamente endemoniado. Jesús liberó al hombre de los demonios y el cambio fue dramático. Naturalmente, el hombre quiso seguir a Jesús. Sin embargo, Jesús le dijo que se quedara en la región y testificara sobre lo ocurrido. El hombre vivía en la región de Decápolis, más allá de los límites de Israel. La mayor parte del ministerio de Jesús fue hacia Israel, pero también hizo breves incursiones en los territorios cercanos.

Tiempo después de la liberación del endemoniado, Jesús regresó a la región (Marcos 7:31-8:10). Las multitudes se acercaron a oír a Jesús en el desierto. Aquí Jesús alimentó a miles por la multiplicación sobrenatural de los panes y los peces. ¿Cuántos de esta multitud oyeron a Jesús por la historia del endemoniado? Dios conectó estratégicamente a Jesús con este hombre. Fue parte del plan de Dios para alcanzar gente, más allá de los límites de Israel.

Estos ejemplos demuestran cómo las conexiones estratégicas pueden impactar familias, ciudades e incluso regiones.

• Las acciones de Rahab resultaron en la salvación/liberación de ella y su familia.

• El testimonio de la mujer samaritana resultó en la salvación de muchos en su ciudad.

• El testimonio del endemoniado jugó un rol significativo para abrirle toda una región a Jesús.

¡Puertas inesperadas de oportunidades están ante usted!
No debemos subestimar el poder de una conexión estratégica. Las conexiones estratégicas pueden abrir puertas inesperadas de oportunidades. Los residentes de Jericó, Samaria y Decápolis estaban más allá de la influencia directa de Israel. En cada caso, una conexión estratégica impactó muchas vidas. Las conexiones estratégicas pueden traer protección, así como Rahab con los dos espías. Las conexiones estratégicas pueden suplir necesidades profundas del corazón. La mujer samaritana había tenido cinco maridos. Su historia era de quebranto y dolor. Tenía una gran necesidad de ser vista, oída y reconocida.

No existe una regla para la manifestación de las conexiones estratégicas. Frecuentemente ocurren en medio de la vida diaria, incluso cuando hacemos las cosas más simples como hospedar un par de hombres o sacar agua de un pozo. Pero las conexiones estratégicas también pueden ocurrir cuando entramos en acción y respondemos a las provocaciones de Dios. Jesús se dirigió deliberadamente a un territorio extranjero donde se encontró con un endemoniado. Dios tiene conexiones estratégicas para usted. Con frecuencia la gente se anima a dirigir su fe hacia cosas específicas como la salvación para un miembro de la familia, sanidad, liberación o provisión.

Quiero alentarlo a ejercitar deliberadamente su fe por conexiones estratégicas. Pídaselas a Dios y espere que ocurran. Ore para reconocerlas cuando ocurran y no sea impaciente. Heredaremos las promesas por medio de la fe y la paciencia (Hebreos 6:12). Cuando ocurren las conexiones estratégicas, podremos ver que definitivamente valió la pena esperar.

Nathan Shaw

(www.elijahlist.com)

1 comentario:

Felix Castillo dijo...

Gracias Señor tomamos todo lo que viene de tí