lunes, 16 de marzo de 2009

“Guarda tu corazón: Nuestra batalla por la siguiente generación”

 

Parte 2

Por Mahesh y Bonnie Chavda

clip_image002Ahora somos los actores en el escenario de la historia del mundo

La película de Iron Man presenta imágenes poderosas de la naturaleza esencial del corazón como la fuente de poder de la vida del hombre y su destino.

En la historia, Tony Stark hereda un imperio de alcance mundial. Nacido con una inteligencia sobre humana, el joven parece tener al mundo asido por la cola, hasta que un revés de los acontecimientos lo dejó con una herida mortal y cautivo en manos de tiranos malvados.

Vivimos en el último acto del relato soberano de la redención de Dios. En las primeras escenas de Hechos 2 (la caída de la raza humana) nos damos cuenta que todos debemos tener un corazón nuevo o moriremos. Con ese corazón nuevo, necesitamos una fuente de poder invencible que nos renueve y nos transforme. Por medio del nuevo nacimiento en Cristo, recibimos exactamente eso. Su Espíritu indetenible nos provee una clase especial de armadura en nuestra defensa en contra del maligno, mientras peleamos para transformar las tinieblas que nos rodean.

En la sabiduría de Dios, la Iglesia de Jesucristo es el último acto. Somos su “súper familia”, una creación espiritual única. Somos únicos porque nacimos de nuevo. Somos únicos porque fuimos lavados por la Sangre de Cristo. Somos únicos porque tenemos la Palabra de Dios. Somos únicos porque recibimos al Espíritu Santo.

Esta creación espiritual se concreta en personas que conforman una comunidad eterna a través de la cual Dios lleva su historia hacia un final feliz. El Campeón aparecerá en el momento justo, pero aún no se reveló. Hasta ese momento, fuimos creados a la imagen de Dios y por medio de su Espíritu, somos los actores en el escenario de la historia mundial.

El comportamiento sigue a la actitud del corazón

Debemos actuar “de una manera apropiada para este momento en la historia; esto estará en continuidad directa con los actos anteriores (no tenemos la libertad para saltar repentinamente hacia otra narrativa o actuar una obra diferente)... Debemos ser ferozmente leales a lo que fue antes y mantenernos abiertos para lo que viene” (N.T. Wright, La última Palabra, pág. 123). No fuimos definidos por el sistema de pensamientos secular o por la sabiduría de las tinieblas de hoy.

En la historia original de Iron Man, el muchacho nació con una inteligencia sobre humana. Pero el bebé también tiene una condición congénita que requirió que su padre diseñe una armadura corporal para que lo proteja de la exposición y el dolor. Luego de la muerte de sus padres, el joven Tony Stark, heredero de esa fortuna, se desquició.

Imperioso, sarcástico y arrogante, graduado del MIT a los 15 años, el joven creó su propio y el más sofisticado sistema de armas del mundo. Parecía que tenía al mundo tomado por la cola. El llamado de Stark se despierta cuando, durante un trato de negocios, es atacado por fuerzas malignas y sufre una herida mortal en su corazón. Para hacer peores las cosas, es secuestrado por el enemigo. Repentinamente se da cuenta que no está en control de todas las circunstancias de su vida y eso lo llevó al final de sí mismo… y el comienzo de Iron Man, una nueva creación.

Visión y virtud

El comportamiento sigue a la actitud del corazón. Como el hombre piensa, así es su corazón y así es él. Del corazón surgen los asuntos de la vida y la muerte. La meta del liderazgo conforme al corazón de Dios, es brindarle la nutrición del Señor a la siguiente generación. La meta no es ganar control, crear robots o una sociedad de buenos modales. La meta es la salvación y la santificación. La meta es una nueva casta con un corazón diferente que reconoce a Dios en verdad, lo ama sin reservas, lo seguirá sin importar el costo personal y serán padres y líderes para la siguiente generación, según el corazón de Dios.

El observador más casual estará de acuerdo en que vivimos días de tinieblas y hambre espiritual. En este momento, no necesitamos mirar lejos para ver a la Iglesia de Cristo en un avivamiento por todo el mundo. Siempre hay un elemento como Juan el Bautista cuando llega el avivamiento. Este es el espíritu de Elías. Lleva el corazón del Padre para limpiar la casa y restaurar las familias a su identidad genética original.

Los campeones terribles que Dios está levantando por su Espíritu, serán hombres y mujeres, ancianos y jóvenes, que son esclavos del Rey. Serán hijos que atraparán la visión de Dios para una generación. Agregarán a la visión del Padre virtud personal, el costo de crucificarse a sí mismos, con todas sus agendas e indulgencias.

¡Estos son los días de Elías!

Malaquías está en el centro del escenario, recordándonos de dónde vinimos. Las palabras de nuestras canciones de avivamiento son más que simples líricas, están rodeadas de un verdadero sentido. ¡Estos son los días de Elías! Como Elías, Juan el Bautista vistió las mismas vestimentas de los antiguos profetas. Su cabello simboliza el mensaje: Arrepiéntanse y vuélvanse.

“Hará que muchos israelitas se vuelvan al Señor su Dios. Él irá primero, delante del Señor, con el espíritu y el poder de Elías, para reconciliar a los padres con los hijos y guiar a los desobedientes a la sabiduría de los justos. De este modo preparará un pueblo bien dispuesto para recibir al Señor” (Lucas 1:16-17).

La palabra “volverse” significa arrepentimiento. Los descarriados se despiertan y recuerdan de dónde vinieron, aún de generaciones pasadas. Este retorno indica volver al punto de partida previo. El resultado es la restauración de la comunión con Dios como su familia bendita. El regreso de las almas a Dios y su trabajo es la mejor preparación de ellos para el día grande y glorioso del Señor. Fue prometido acerca de Juan:

“Daría un vuelco a las cosas, se opondría con audacia en contra del torrente de pecado e impiedad que hallaría con toda su fuerza entre los hijos de su pueblo, y derribaría todo ante eso. A esto se lo llamó la restauración de todas las cosas (Mateo 17:11), para establecerlos en lo correcto y puedan volver a correr por el canal correcto”.

“Predicaría una doctrina que alcanzaría el corazón de los hombres, tendría influencia sobre ellos y operaría un cambio en ellos. La palabra de Dios en su boca sería rápida y poderosa, para discernir los pensamientos y las intenciones del corazón. Las conciencias de muchos se despertaron por causa de este ministerio en quienes aún no estaban forjados, ese espíritu y poder estaban en él”.

“Volvería el corazón de los padres hacia los hijos y de los hijos hacia los padres, como algunos lo leyeron, hacia Dios y su llamado. Llamó a los jóvenes y a los ancianos al arrepentimiento, y su trabajo no fue en vano. Muchos de los padres que se apartaron y los niños que estaban creciendo, fueron forjados por su ministerio”.

“Así sería un instrumento para revivir y confirmar el amor y la unidad entre las relaciones, acercándolas y ligándolas rápido unas con otras para llevarlas hacia Dios. Prepararía el camino para que el Reino de los Cielos pudiera alcanzar todos los objetivos como un corazón y un alma (Hechos 4:32). Eso sería un reino de amor y derrotaría a todos los enemigos” (Tomado del Comentario de Matthew Henry).

El corazón del Padre

“Vuélvete a mí y Yo me volveré a ti”, dice el Señor. El ministerio del profeta no era un círculo de amigos alrededor de un fuego en un campamento. “Y él volvería los corazones de los padres (patrio) hacia sus hijos y de los hijos hacia sus padres (patrio)”.

Existe un antes y un después para el corazón de este mensaje. Antes es el recuerdo que Dios cortó su pacto con un acuerdo para guardar la ley como el fundamento de una sociedad y su pueblo sería una nación especial entre las naciones de la tierra. Luego de la promesa, Dios establece con claridad que una falla para pararse en la gracia provista, reinstalaría el juicio posterior a la caída.

Cuando Adán violó el cargo de cuidar y guardar el jardín de Dios, el bien y el mal se recibieron juntos como carne, mientras ambos eran aceptables para sostener la vida. Una maldición entró en la creación. El corazón del hombre fue herido de muerte. Pero Dios creó una fuente de poder que le dio una nueva vida a nuestro corazón herido. Adán falló en su comisión para ser un padre de familia, actuando como el regente de Dios. Entonces Dios encontró a Abraham, “padre de multitudes”, para que guiara a sus hijos detrás de él y luego hacia Dios.

La palabra “ab” es padre o abuelo y “bêt ab”, “la casa del padre”, es volver a ser una “familia”. Nuestra palabra para padre es el sustantivo antiguo aparentemente derivado de los sonidos del bebé como “abab” y “papá”. La raíz asiria “abû” significa “decidir”, sugiriendo que el padre “es quien decide”. Es designado como un “engendrador” o un originador.

Como dijo Eva: “Recibí un hombre del Señor”, el Engendrador de Vida. La palabra griega “pater” indica generador o antepasado macho, tanto para el ancestro más cercano como para ambos padres como fundadores de una raza o tribu, progenitores de un pueblo, los autores de una familia o sociedad de personas movidas por el mismo espíritu.

“Un padre es alguien que infunde su propio espíritu en otros, quien actúa y gobierna sus mentes. Alguien que se ubica en el lugar de padre y mira hacia otro de una manera paternal. Es un título de honor de ancianos, señores de edad avanzada y maestros hacia los cuales se puede trazar el conocimiento que recibieron sus discípulos Se usaba para designar a los miembros del Sanedrín, cuya prerrogativa era por virtud por la sabiduría y la experiencia en los que llamaron sobresalientes, para tomar el control de los intereses de otros” (Tomado de la concordancia Strong).

“Dios es llamado el Padre de las estrellas, las luminarias celestiales, porque Él es su creador, quien las sostiene y gobierna. Él es el Padre de todos los seres racionales e inteligentes, sean ángeles u hombres, porque Él los creó, los preserva, los guarda y los protege. Él es Padre de los seres espirituales y de los cristianos en particular como aquellos a través de los cuales se exalta Cristo, en una relación cercana e íntima con Él. Ya no lo tratan como un juez de los pecadores, lo reverencian como un Padre amante con quien se reconciliaron. Él es el Padre de Jesucristo, como alguien a quien Dios se unió a sí mismo de una manera cercana en amor e intimidad, conforme a sus propósitos, señalado para explicar y llevar entre los hombres el plan de salvación, compartiendo también su naturaleza divina”.

Los que recibimos a Cristo, recibimos al Padre. Como tenemos su Espíritu, también recibimos su corazón y con él, fuimos libres del mundo y de la maldición por medio de la Sangre de Cristo. Discernimos entre lo santo y lo profano. Nos regocijamos en nuestra nueva identidad. Esta no es sólo sabiduría humana. Estos tremendos campeones están resueltos en la justicia moral, aferrados a un sistema de valores como ancianos, así como al Anciano de días. Estos valores reemplazan las tradiciones culturales contemporáneas popularizadas por las tendencias sociales en el mundo.

Habrá un apoyo mutuo, una sobre otra, las generaciones pasadas se apoyarán sobre los jóvenes fieles por su celo, talentos, revelación fresca y apoyo. Asimismo, los jóvenes se apoyarán sobre los ancianos por su fundamento, experiencia sabia y el conocimiento de los caminos de Dios a través de las pruebas.

La marca de Dios es una obra transgeneracional, una nueva raza vista en la tierra

“Hijos, obedezcan en el Señor a sus padres, porque esto es justo. Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa, para que te vaya bien y disfrutes de una larga vida en la tierra. Y ustedes, padres, no hagan enojar a sus hijos, sino críenlos según la disciplina e instrucción del Señor” (Efesios 6:1-4).

Esta generación encontrará la gracia para caminar en la victoria del Espíritu, enfrentando la oposición de los reinos de este mundo con gozo. Sin visión, el pueblo se desenfrena. Pero agregue la acción de fortalecimiento fluyendo desde la virtud pura y tiene los recursos crudos de un ejército invencible. Aún así, sin un sistema de valores imperioso para las supercherías del mundo, su ejército está en riesgo.

Juntos, los ancianos y los jóvenes apoyándose entre sí en visión, sacando fuerzas de la verdadera virtud y sosteniendo los valores ordenados por el Cielo, la victoria está al alcance de la mano. ¡Del corazón fluyen todos los asuntos de la vida!

Estos son los días de avivamiento profetizados por Malaquías. Estamos en una batalla por la siguiente generación. La marca de Dios es una obra transgeneracional, una nueva raza en medio de la tierra. Este es un pueblo que teme al Señor y lo busca en verdad; un pueblo que camina en la luz interior y manifiesta el Espíritu de sabiduría y poder cuando abundan el caos y la confusión. Un pueblo formado y entrenado en la nutrición y la admonición de Dios.

Como el pueblo que no camina por la carne sino conforme al Espíritu, fuimos comisionados para crear esa generación. La noche está pasando y el día está al alcance de la mano. Por lo tanto, desechemos las obras de las tinieblas y coloquémonos la armadura de la luz (vea Romanos 13:12).

“Luego miré, y apareció el Cordero. Estaba de pie sobre el monte Sión, en compañía de ciento cuarenta y cuatro mil personas que llevaban escrito en la frente el nombre del Cordero y de su Padre” (Apocalipsis 14:1).

Mahesh y Bonnie Chavda

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