lunes, 18 de enero de 2010

“2010: Restauración y restitución sobre el ejército de Dios”

 

Prof. Bladimiro y Magui Wojtowicz

clip_image002Visión del 17 de enero del 2010

Durante el servicio del domingo por la mañana en el ministerio CCN en Caracas, Venezuela el Señor me entregó una visión donde pude ver un gran ejército desplegado a lo largo de un valle enorme.

En ese ejército se podían distinguir tres grupos de soldados que se encontraban en tres etapas madurativas diferentes.

En el primero, pude ver soldados recién llegados que recibían entrenamiento en su etapa de instrucción. Se los veía despreocupados y distendidos, ni siquiera les habían entregado las armas reglamentarias.

En el segundo, pude ver un grupo de soldados que tenían el uniforme completo con sus armas y su actitud era completamente diferente al grupo anterior. Su rostro reflejaba determinación y concentración, porque estaban a punto de asumir su misión asignada.

En el tercero, pude ver un grupo de soldados con una actitud completamente diferente. Se los veía muy desgastados por las heridas que recibieron en las batallas que habían atravesado. Sus armaduras estaban golpeadas y en muchos casos bastante averiadas o deformadas. Su estado de agotamiento era tal, que muchos ni tenían fuerzas para levantar sus armas.

Interpretación

El año 2010 estará marcado por una restauración completa, absoluta y total. Proféticamente, el número cinco representa la plenitud de la gracia. Pero también todo lo que se puede hacer o producir con nuestras manos y esto se relacionado con la productividad. Si el cinco representa la plenitud de la gracia y la productividad, el número diez representa el doble de ambas cosas.

Productividad personal

El Señor me mostró un gran aumento en la productividad personal que involucraba todas las áreas de la vida de una manera integral. Aún no vimos el alcance que tiene la unción, el ministerio y la asignación depositados sobre nuestras vidas. Estamos entrando en tiempos explosivos donde habrá grandes avances, más allá de nuestras fuerzas o capacidades adquiridas; serán por causa de la doble porción de la gracia del Señor sobre nosotros.

El ejército

El primer grupo de soldados, representa a las personas que están ingresando en el Cuerpo de Cristo. Su actitud relajada y despreocupada ante su nueva situación, era producto de su inocencia y reflejaba el desconocimiento sobre lo que les esperaba por delante. Era evidente que ni siquiera conocían su misión, por eso estaban tan despreocupados. Tampoco tenían el uniforme completo ni les habían entregado las armas porque no estaban listos para entrar en combate. Si hubieran recibido las armas y el uniforme antes de aprender a utilizarlos adecuadamente, podrían dañarse a sí mismos y a sus compañeros. Por eso esta etapa de entrenamiento era de instrucción para el combate y no para pasar a la acción directa.

El segundo grupo representaba el cuerpo de soldados que estaban listos para entrar en combate. Sus rostros reflejaban la determinación que sólo se puede ver cuando alguien conoce por qué está dentro de ese ejército y en ese momento específico. Todos estaban concentrados en la misión que debían realizar, dentro de su territorio asignado.

Probados y aprobados

Cada uno de ellos fue probado durante el período de instrucción y recibió la aprobación de sus superiores, por eso estaban habilitados para usar el uniforme completo y todo el armamento necesario para la guerra. Ningún oficial serio y profesional enviaría soldados a la batalla que no aprobaran el período de instrucción, porque esto sería demasiado riesgoso para ellos y para sus compañeros de milicia.

La infantería

Pero el Señor llevó mi atención de una manera especial hacia el tercer grupo, conformado por soldados cansados, abatidos y heridos. Sus armaduras estaban muy deterioradas por la cantidad y el fragor de las batallas que habían peleado. El Señor me dijo que esa era la infantería del ejército y representaba el frente de choque que tiene como misión quebrar y penetrar las defensas del enemigo. En muchos casos, estas batallas duraron demasiado tiempo y la intensidad del ataque fue tal que no lograban reponerse de sus heridas. La armadura que una vez fue brillante y lisa, ahora estaba sucia por los escombros y deteriorada por causa de los combates.

Pude ver que el Señor tenía una consideración especial hacia este grupo de avanzada. Los reunió en la cima de un monte y trató con cada uno de ellos de una manera personal. Al acercarse, los miraba al rostro y su mirada encendía una luz de esperanza en sus corazones. En ese momento pude oír una voz que declaraba desde los cielos: “¡Restauración!”.

El fluir de la gloria

El Señor juntó sus manos como si fueran un cuenco y sopló con suavidad sobre ellas. Mientras hacía esto, pude ver una corriente de oro que brotaba desde sus manos e impactaba la armadura de cada soldado. Poco a poco, pude ver cómo las marcas y abolladuras de cada armadura se iban reparando y les devolvía su brillo dorado original. El Señor me decía que ese fluido dorado que bañaba las armaduras era el revestimiento de su gloria. Pero lo más curioso era que las heridas que presentaban los soldados se sanaban por causa de la armadura.

Muchas personas dentro del Cuerpo de Cristo se encuentran en este último estado. Sostuvieron una palabra profética sobre sus vidas contra toda clase de oposición, aún cuando las circunstancias que los rodeaban eran absolutamente negativas. En muchos casos llegaron a pensar que ellos no alcanzarían lo que vieron y la cosecha vendría sobre sus hijos. Incluso llegaron a pensar que Dios se había olvidado de ellos.

El poder del silencio

Pero en la visión, el Señor se detuvo especialmente a tratar con esta gente. Me llamó mucho la atención el silencio que había durante ese encuentro cara a cara, porque solamente fue un cruce de miradas. Esto fue suficiente como para que las esperanzas comenzaran a brotar una vez más dentro de los corazones de cada persona, porque veían que el Señor siempre estuvo junto a ellos. Esa mirada no reflejaba ningún indicio de condenación, ni siquiera el menor de los reclamos. Por el contrario, se podía ver un amor tan profundo que si se emitía una palabra, podía quebrar ese ambiente de restauración.

El Tetris del Espíritu

Mientras oraba, pude ver con claridad una imagen dinámica que representaba un juego similar al Tetris, donde caían bloques que se acomodaban para formar niveles superpuestos. Estos bloques tenían diferentes colores y tamaños. Pude discernir que representaban cosas que los hijos de Dios esperaban recibir. Llamó mucho mi atención que los bloques no caían directamente, se acomodaban durante su recorrido, para poder encajar justo en el espacio que tenían asignado.

Pude oír al Señor hablarme con claridad estas palabras: “Viene un tiempo donde todas las situaciones comienzan a encajar de una manera sobrenatural para todos aquellos que esperaron fielmente el cumplimiento de la Palabra profética sobre sus vidas”.

Palabras finales

En el año 2010 se abrió una puerta dimensional que dio comienzo a un tiempo de restauración y restitución integral sobre el Cuerpo de Cristo. Esto nos permitirá acceder a niveles cada vez mayores del conocimiento de nuestra asignación personal para este tiempo. Aprenderemos a usar nuestras armas para lograr una mayor efectividad en nuestros resultados y cómo aprovechar los beneficios de la armadura de gloria que nos cubre. Seremos cada vez más conscientes del poder restaurador que tiene la gloria con la cual estamos cubiertos sobre nuestro físico, nuestras emociones y nuestro espíritu.

¡Vamos hermano! Este es el tiempo donde podremos tocar con nuestras manos todas aquellas cosas que vimos y recibimos en nuestro espíritu por el poder de Dios.

Los amamos y bendecimos,

Prof. Bladimiro y Magui Wojtowicz

2 comentarios:

GerardoA dijo...

Exelente entrada y magnifica Palabra. ¸.•´¸.•*´¨) ¸.•*¨) ¸.•´¸.•*´¨)
(¸.•´ (¸.•` * ¸.•´¸.•*´¨) ¸.•*¨)
........|___|...VENGO A DESEARTE
........|000|...FELIZ NAVIDAD
........|000|...LLENA DE LUZ Y AMOR
........|000|...Y PROSPERIDAD
........|000|... FELIZ AÑO NUEVO 2010
.........\00/.... Q ESTE AÑO SEA CARGADO
..........\0/..... DE BUENAS BENDICIONES Y BUENOS DESEOS
...........||...... PARA TODOS, SON LOS SINCEROS DESEOS
...........||...... DE Gerardo
...........||......
.........._||_....FELI... FIESTAS!!!
♥¸.•*¨)¸.•*¨)
(¸.•´♥♥.¸.•´¸.•*´¨) ¸.•*¨) ¸.•´¸.•*´¨) ¸.•*¨)★¡¡¡Feliz 2010

Ana Maria dijo...

Bladimiro y Magui, gracias, gracias,de un soldado deteriorado y desgastado por las batallas...pero restaurandose por la armadura del Rey. Ana Maria Kakeno (Matsumoto;Japon)