martes, 5 de julio de 2016

“Junio es un mes clave en el calendario de Dios”

 Por Samantha Lee-Wiraatmaja

Amado, estamos entrando en una estación significativa y hay una misión de ataque secreto sobre los hijos de Dios en este tiempo. El enemigo trata de desalentarnos en nuestra esperanza en este territorio terrenal. Trató de impedirle a muchos alcanzar la misión que Dios les encomendó por medio del desaliento, la intimidación y la comparación. Esto hizo que muchos apartaran sus ojos del Señor y los pusieran en sí mismos.

Pero siento que literalmente no tenemos que perder tiempo hablando de las obras del enemigo y definitivamente no debemos mirar todas las adversidades en contra nuestra durante este tiempo. Tenemos una comisión tremenda en nuestras manos para traer la cultura del Cielo dentro de las esferas de la tierra.

El Señor está enviando a muchos por toda la tierra en los 7 montes de la sociedad y el enemigo está aterrado. Como una serpiente en una trampa, está haciendo todo lo que puede para golpear a cualquiera que pueda arrastrar hacia abajo con él. La clave para vencer las asignaciones del enemigo es esta: Esperanza. Mire al Señor y tome coraje.

Deuteronomio 31:6 dice: “Sean fuertes y valientes. No teman ni se asusten ante esas naciones, pues el Señor su Dios siempre los acompañará; nunca los dejará ni los abandonará”.

Jesús recuperó la jurisdicción sobre la tierra y nos impartió su autoridad sobre ella. Ya no es el territorio de satanás. Cuando el enemigo presiona, miremos a Jesús. Debemos mantener nuestros ojos en Él. Necesitamos exaltarlo a Él y no a nuestras circunstancias. Cuando el enemigo viene como una inundación, la batalla le pertenece al Señor. Levantaremos un estándar: Jesús.

Junio es un mes clave en el calendario de Dios. Este mes se ubica entre Mayo (el quinto mes que representa la gracia) y Julio (el séptimo mes que representa la perfección). Junio es el mes entre la gracia y la perfección, y muchos de nosotros estamos siendo preparados para entrar en un terreno nuevo para extender nuestro territorio en los meses por venir.

Es vital recordar que seguimos bajo la cobertura del Señor. Avancemos en este tiempo con Él. Debemos permanecer. No podemos esforzarnos o pelear en nuestras propias fuerzas, aunque sepamos hacia dónde se supone que debemos ir. Mantengámonos debajo del escudo de las alas del Señor. Permitámosle ser quien nos eleve y nos promueva. Apartarnos de Él nos dejará vulnerables ante el enemigo. Habitemos en Él y mantengámonos bajo su cobertura. Necesitamos mantenernos bajo la sombra del Altísimo. El enemigo espera para atacarnos, pero en realidad no puede dañarnos. Debemos ignorarlo y mirar a Jesús. Adoremos y exaltemos a Jesús. Mientras lo hacemos, su gloria crecerá en nuestra vida, haciendo brillar su luz en cada área y desplazando las tinieblas.

Existe una gran oposición en la dimensión espiritual contra los siervos del Señor, pero podemos vencer manteniéndonos firmes sobre sus promesas y bajo la sombra del Todopoderoso. No seamos débiles en sostener la fe y la esperanza, no abandonemos justo antes de recibir nuestra provisión desde el Cielo.

Amados, el ejército del Señor en este día y esta hora no puede ser pasivo, porque por la fe y la paciencia, sus guerreros heredarán su promesa actuando con coraje, resistencia y fortaleza. Debemos volvernos a Él, tomar su mano, clamar a Él, usar su Palabra, actuar en los principios de su Palabra y afirmarnos en ella.

Entonces hablo esperanza sobre las áreas de desesperanza en nuestras vidas hoy, en el Nombre de Jesús. Hablo la luz de la verdad del Señor en áreas de tinieblas, temor o confusión. Hablo coraje y esperanza frente a la imposibilidad. No cedamos y no nos quedemos de brazos cruzados mientras se intensifica el ataque. No podemos permitir que nos arranquen la esperanza de nuestras manos. Declare en voz alta: Nuestro Dios es por nosotros, venceremos. Estoy orando para que el Señor haga brillar su luz en áreas de mentiras. Hagamos que este tiempo sea de una profunda reedificación de todo lo bueno.

Dios quiere que sepa que no se olvidó de usted. En ningún momento dejó a un lado sus promesas hacia su vida. No se olvidó de usted. El Señor se está moviendo activamente en su vida para prepararlo para esa bendición. En consecuencia, la provisión lo bendecirá y no lo aplastará. Cuando Él cumple sus promesas, nunca nos añade tristeza, solo hay gozo pleno. Su día de gozo está llegando. El Señor lo recuerda y está velando para ver que esto se cumpla. Aleluya, amén.

Samantha Lee-Wiraatmaja
(www.elijahlist.com)


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