miércoles, 25 de febrero de 2009

“Tuve una visión de la Reserva Triunfante preservada para un tiempo como este”

 

Por Chuck Pierce

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Amado ejército transformador:

¡En este mes nos concentraremos en la Creatividad en espacio y tiempo! Si nunca antes comprendimos nuestra parte creativa, ¡este es el tiempo! Acabo de completar el libro, “Redimiendo el tiempo: Realineando su vida con el Dios de las segundas oportunidades”. En este libro explico lo que el Señor llamó “La reserva triunfante”. El Señor me abrió una ventana para escribir este mes. Tus oraciones son muy valiosas para mantener los Cielos abiertos para que pueda oír lo que el Espíritu le habla a la Iglesia. Además, estoy escribiendo un pequeño manual sobre la “Reserva triunfante” para ayudarte a comprender cómo podemos conectarnos con el plan de Dios para este tiempo.

Visión: “¡La reserva triunfante!”

Quiero que uses esta frase. Cuando el Señor me entregó una visión el 31 de Mayo del 2008 en Liberty Park, New Jersey, el Espíritu del Señor me mostró el esquema en el que estaba trabajando en esta nación y en otras naciones para producir fruto en el futuro. Cuando miré hacia la tierra, había capas de tinieblas. Pude ver varias áreas donde las dimensiones de gloria estaban cautivas por las tinieblas sobre la tierra. Pude ver cómo Dios tenía que cambiar estructuras completas antes de poder desatar la cosecha para el futuro. Pude ver los sistemas de maldad arraigados en la tierra. Pude ver los sistemas de maldad arraigados en mis propias líneas de sangre, basados en las estructuras de la tierra con las que nunca había tratado.

El Señor dijo: “Mi pueblo está tratando de manejar sus casas, ahora haré arrancar las raíces de la tierra y la sacudiré. Por lo tanto, recuperarás el control de lo que te asigno, pero este será mi tiempo para desarraigar. Permíteme arrancar las estructuras de maldad. Maneja lo que te asigné mientras arranco todo. No permitas que tu orgullo trate de detenerme de arrancar y desechar las cosas que deben ser arrancadas”.

Pude ver una “Reserva triunfante” preservada para “un tiempo como este”. Muchos estuvieron encubiertos y esperando, pero ahora los estoy llamando. Otros se estaban realineando de maneras nuevas para poder pelear con sus tribus destinadas. El Espíritu de Dios llamó a sus tropas para esta hora. El Espíritu de Dios me mostró esta Reserva, su fortaleza y su posición en cada estado de Norteamérica. Luego me llevó más alto, me mostró la Reserva y su guerra para el futuro en las naciones de la tierra, la herencia de Dios. Él me honró al darme un pantallazo de las 153 naciones ovejas en la tierra por las cuales los ángeles se mantienen peleando.

¡Ayude al frente de batalla!

Dios tiene una reserva. En nuestra conferencia, “Comenzando bien el año”, noté algo en el equipo de adoración. LeAnn Squier, quien estuvo enferma durante la conferencia, se paró como siempre en el frente, pero estaba débil como para seguir. La voz de John Dickson comenzó a fallar. Oí la voz del Señor que me dijo: “Ayuden al frente de batalla”. Llamé al frente a otros para que pasaran y cantaran proféticamente, aunque este no fuera su rol habitual y respondieron.

Una persona del equipo de adoración tomaba el canto donde otra se cansaba y así continuaron. Esto fue como un equipo de relevo. Los cansados se paraban detrás por un momento y los otros tomaban sus lugares. El poder de la revelación nunca volvió a menguar. El Cielo se mantuvo en conexión con la tierra y ocurrió “en la tierra así como en el Cielo”, por lo que pudimos caminar en victoria el resto del año.

En el campo de batalla existen muchas situaciones en las cuales las tropas se pueden debilitar. La debilidad puede crear pasividad mental, depresiones, gente ausente, aún suicidios y muertes. Creo que el Señor nos está diciendo que debemos velar por los que están cansados, ayudándolos a ponerse de pie y rejuvenecer. Él lo llamará a ayudar a alguien para que pueda reenfocarse para la victoria que está por delante y no ser desplazado por el enemigo. Él le mostrará a quien debe reemplazar en el servicio para ayudarlo y ministrarlo.

¡El enemigo doblegará su mente!

En estos días debemos recordar Daniel 7:21-25, donde dice: “Y veía yo que este cuerno hacía guerra contra los santos, y los vencía… Y hablará palabras contra el Altísimo (Dios), y a los santos del Altísimo quebrantará, y pensará en cambiar los tiempos (fiestas sagradas y días santos) y la ley; y serán entregados en su mano hasta tiempo, y tiempos, y medio tiempo (tres años y medio)” (ver también Apocalipsis 13:1-9).

La mente, el corazón, las emociones y el bienestar del alma están intrincadamente conectados. Usualmente, la meta del enemigo al perseguirnos no es “desgastarnos y estancarnos”. Perseguir significa doblegar su mente y quitarle las fuerzas para que no pueda activar el proceso correcto de conexión de pensamiento para el éxito y la prosperidad en los días de tribulación. ¡El corazón piensa! Por lo tanto, si el enemigo puede bombardearlo con pensamientos que producen temor y ansiedad, puede quitarle su habilidad para manifestar la voluntad de Dios en su vida.

El puro de corazón verá a Dios. Si nuestra mente es débil y nuestro corazón está dolido, perdemos nuestra visión para nuestro presente y se esclaviza nuestro futuro. No permita que el enemigo lo haga perder su herencia. Su herencia es su porción. ¡Esta es su viña! El enemigo está en guerra sobre la tierra porque “del Señor es la tierra y su plenitud”.

¡Una viña renovada!

El Señor me volvió a mostrar este principio mientras comenzamos a estudiar la viña. Cada siete años la viña se debía dejar reposar. Los conejos, la tierra, los trabajadores y los animales debían descansar. La gente debía estudiar la Palabra (Isacar-Torah) durante el séptimo año. Esta es una representación de dominio en el Reino mesiánico. El séptimo día es el descanso del Sabbat, el séptimo año, los “siete veces siete” o el Jubileo, eran secuencias de tiempo requeridas para que se manifestara lo nuevo. Esto también es un principio del “odre nuevo”. Un odre puede renovarse al sumergirlo en agua y luego aceitarlo por siete años. Declare que se está renovando, en calidad, visión y fortaleza.

Había “reglas de la viña”, formadas en el desierto salvaje (vea Deuteronomio 6:11, Levítico 25:5-11). En el desierto, el Señor le dio a Moisés las estrategias y direcciones sobre cómo prosperar la viña. No podían comer del fruto los primeros tres años. El cuarto año debían ofrecérselo al Señor (Judá, principio para alabar al Señor). Recién al quinto año el dueño podía prosperar (vea Marcos 12:2).

La vida de Judá se adaptó a la viña (vea Génesis 49:11). Mientras nos avanzamos para ver la restauración del tabernáculo de David, debemos comprender que se está podando la viña. No debemos ser como los líderes que entraron en la tierra prometida. Estos líderes, conocidos como espías, vieron las vides enormes, las cortaron, las tomaron y las probaron, ¡pero no pelearon para poseer la promesa! Comprender el “racimo de uvas” es clave para comprender la unción.

¡Nos estamos preparando!

La fase de preparación de la viña es la más costosa. La viña se debe rodear por una cerca o un seto permanente. Se deben remover todas las piedras del terreno. Una vez removidas, estas piedras se colocaban en filas. Las filas de piedras se usaban para guiar a las viñas para que pudieran crecer. Esto protegía el fruto de la humedad. Esto representa las piedras que removemos en nuestras vidas. Si utilizamos apropiadamente todos estos pecados que nos asediaron y las estructuras equivocadas, pueden ser lo que producirá fruto en nuestras vidas para la multiplicación.

Se debía construir una prensa en ese lugar. Esto era para prevenir el daño del fruto con el traslado. El sabor y la plenitud de la uva estaban ligados al terreno de origen. ¡El lugar al cual fue llamado en esta hora es importante! Se tallaban dos canales paralelos, uno más elevado que el otro. El primer surco era para pisar y el segundo para recibir el jugo. Había un atalaya para vigilar y guardar la viña de los ladrones y los chacales (ver Isaías 5:1-7).

El lagar era un lugar de triunfo y victoria. La vendimia comenzaba en Septiembre con gritos de gozo (vea Juan 15:5-6). La gente tenía acceso a las uvas de la viña, pero tenían prohibido llevarse algo. Dios nos está preparando para experimentar ese mismo gozo por la victoria.

Palabra profética: “¡Protege tu viña!”

Hay un nuevo llamado a cuidar la viña que recibió. Proteja su viña de todos los enemigos que pudieran robarle la oportunidad de ver la bendición del Señor en su vida durante esta hora. Estos enemigos incluyen: Humedad, Ladrones, Intrusos, Pequeños zorros, Taladores, La siembra de diferentes clases de semillas, Decaimiento, Basura y, finalmente, de Acab y Jezabel. Las estructuras políticas pueden robarle su herencia en este tiempo.

Antes de ser guiado a orar un par de semanas atrás, el Espíritu me habló y me dijo: “¡Protege tu viña! Debes mantenerla limpia, arada y lista para plantar. Estoy removiendo un seto para edificar otro. Pídeme que remueva las semillas que producirán uvas silvestres, estructuras de rebelión y tronos de iniquidad en la parcela donde fuiste ubicado. Sé un guardián sobre tu parcela. Estoy observando la tierra y revisando mi plan de plenitud”.

“¡Estoy cambiando la línea del horizonte de mi pueblo! Su visión debe cambiar para ver lo que yo veo. Hay enemigos de la tierra con los que debo tratar ahora o se apoderarán de la tierra y se perderá la productividad por las próximas tres generaciones”.

“Estoy profundizando para arrancar las raíces que producirán rebelión en los días por venir. ¡Mi pueblo será revolucionario en un tiempo de rebelión perversa! Declare que el desmalezamiento comenzó en su casa, en su tierra y en la industria de la cual forma parte. Agradéceme por desarraigar los sistemas y estructuras sembradas, retorcidas y estériles que impiden que mi pueblo de Reino sea radiante en el futuro”.

“¡Estoy entregando nuevas asignaciones! Te estoy haciendo oír lo que te asigné. Algunos serán asignados a las naciones. Otros serán asignados a los reinos, otros a las compañías, otros a las Iglesias y otros a las ciudades. Asignaré a algunos a una sola persona. Él o ella abrirán tu futuro mientras oras por ellos. Las nuevas asignaciones están llegando en esta hora”. (Pídale a Dios que lo prepare y lo ubique para las nuevas asignaciones).

“Observa los terrenos a los que te llamé. Muchos serán llamados, establecidos y plantados en nuevos campos. Desde estos campos nuevos verás los límites que tengo para tu futuro. Muchos de estos campos son indefinidos. Te mostraré dónde levantar el seto”.

“¡Comencé a derribar las cercas!”

“Estoy restableciendo los campos para la cosecha de los próximos días. Mientras derribo las cercas, estoy desarraigando las plantas que no producirán fruto para el futuro. Este es un tiempo para puntear y arrancar. Te establezco en estos campos abiertos para que seas un granjero para este tiempo. Aprende las leyes de la cosecha. Algunos de ustedes ararán y otros cosecharán”.

“Se edificaron muchas paredes elevadas en la estación pasada alrededor de los campos que planté, pero crecieron las uvas silvestres. Ahora debo derribar las viejas fortalezas y hacer que caigan las viejas estructuras. ¡Comenzaré a entrar ahora y restablecer los campos! Pero ahora las cercas están cayendo y los campos en los que estuviste trabajando duro para asegurarlos, serán vueltos a arar y sembrados con granos nuevos. Tendrán una nueva forma de cosecha. Serán arados de una nueva manera”.

“Prepárate, porque en tu confusión, derribar es parte del proceso. Cuando te pedí que avanzaras en los campos la última vez, te encontré debajo de la sombra de un árbol diciendo: ‘¿Por qué Señor estás haciendo las cosas de esta manera?’ ¡Te estoy sacando de debajo de la sombra!”.

“Regocíjate en los cambios que estoy trayendo que producirán mucho fruto”

“Sacúdete el egoísmo y permite que mi luz de revelación caiga sobre ti. Algunos de ustedes se sienten expuestos. No están seguros de dónde están sus límites porque los estoy cambiando. Se están desarrollando nuevos frutos. Puedo reinjertar, podar y volver a injertar para producir nuevos frutos de viñas antiguas”.

“¡No den coces en contra del aguijón! Es clave que te sometas a los nuevos límites y asignaciones que estoy formando a tu alrededor. No tienes la menor idea de cómo se verá cuando comience a remover y resembrar la tierra para la cosecha que viene. Lo estoy comenzando a hacer. Estoy entregando nuevas asignaciones de oración. Debes asumir tus asignaciones y orar para que se levanten nuevas industrias”.

“Debes orar durante esta reorganización de la industria. No te limites a colgarte de tu trabajo, ven a mí en estos días de cambio de estructuras. Debo trasplantar y restablecer muchas industrias, porque se establecieron muchas iniquidades en las industrias que produjeron el movimiento de la temporada pasada. Ahora debo restablecer. Algunos de ustedes están atravesando grandes crisis emocionales en el proceso de ser trasplantados. ¡Esperen! No abandones en esta estación. Tus raíces irán más profundo y producirán mucho fruto”.

“Hay un petróleo más profundo que estoy haciendo surgir. Está reservado para el tiempo que viene. Debo ir hacia un ángulo diferente para penetrar, capturar y extraer el petróleo. No temas invertir en perforaciones más profundas. Producirá un flujo que te sostendrá en la siguiente temporada”.

“Como Jonás, quien se sentó debajo de la sombra de un árbol, a algunos de ustedes no les gustó lo que estoy haciendo. Te utilicé para profetizar y establecer un orden, para desarraigar y derribar. Te preocupaste por los cambios a tu alrededor. Secaré lo que estás encubriendo. Regocíjate en los cambios que traigo para producir mucho fruto en los días por venir”.

“¡Traigo ríos de sanidad!”

“¡Traigo ríos de sanidad! Muchos de ustedes no pudieron ver el río. Los ríos que nutrieron las cosechas y trajeron sanidad, se secaron. Mi pueblo debe encontrar mis Ríos de sanidad. ¡Sacudiré los campos! ¡Estoy sacudiendo tu campo! El río está escondido. Es muy profundo. Un abismo llama a otro abismo”.

“¡El río se debe volver a levantar! Debe haber un río de sanidad en algunos campos antes de poder avanzar. Debes volverte hacia las sanidades. Tu proceso de sanidad está creando un gran sacudón. Esto derribará los muros de la viña. Ahora se deben establecer nuevas viñas”.

“El río de mi poder fue capturado en la última estación. Se formó una guerra sobre el mover del río y se transformó en un lecho seco. Debo vigilar los tiempos para quebrar la cautividad del Río de sanidad. Mi Río debe fluir en nuevas áreas para sanar a la gente y la tierra”.

“Entraste en un tiempo para desarraigar”

“¡Se están formando nuevos instrumentos! No comprendiste el tipo de instrumentos que necesitaría en este tiempo. En mi reforma no comprendiste lo que atravesabas. Hago nuevos instrumentos para arar un nuevo terreno”.

“Debes cambiar tu visión en este tiempo, porque tu terreno y tus asignaciones están cambiando. Debo arar el terreno que tiene las semillas equivocadas, raíces salvajes y malos frutos. La tierra está clamando para producir esta cosecha, pero debes permitirme purificar la tierra”.

“…si mi pueblo, que lleva mi nombre, se humilla y ora, y me busca y abandona su mala conducta, yo lo escucharé desde el cielo, perdonaré su pecado y restauraré su tierra” (2 Crónicas 7:14).

“Entraste en un tiempo de desarraigar, donde surgirán las raíces escondidas. Tus días de comunión están cambiando. Tu vida de oración cambiará. Permíteme mostrarte cómo orar de maneras nuevas y diferentes. Tus raíces Inglesas están a punto de cambiar. La estructura arraigada te afectará”.

“Pídeme que derribe y remueva el muro. Estás tratando con las pequeñas zorras y quiero transformar todo el campo. Las zorras pequeñas destruyen las viñas y debo volver a arar todo el campo. Habrá un movimiento en los descendientes de Escocia”.

“¡No desprecies los pequeños comienzos!”

“¡No desprecies los pequeños comienzos! Sembraré nuevas semillas en estos campos. Surgirán y aunque se vean pequeñas, tendrán mucho fruto en los días por venir. Algunos de ustedes no están viendo la pequeñez de las semillas que plantaré para hacer que las cosas sucedan. Un vino diferente se debe soltar para producir el fruto para este tiempo. Este es un tiempo de poda, injerto y reinjerto. No te enfoques en la planta. Si miras a la planta, podrías alinearte con Saúl, quien sólo tenía la apariencia”.

“La parte alta de una planta no es la clave, porque el vegetal se nutre desde la tierra sucia. Debes aprender a ver y comer la raíz que descendió hacia la profundidad. Si no te cuidas, te enfocarás en el sistema de Saúl y analizarás por las apariencias, en oposición al río y la raíz de Judá que está preparada para esta hora. Debo cambiarte, porque si operas basado en tu vista, no podrás ver mi raíz de bendición. Me estoy moviendo desde una capa hacia otra más profunda”.

“Estuviste hablando desde la superficie de tus emociones, pero estoy profundizando en tu corazón para que puedas hablar. Ahora llevaré aún las canciones, las profecías y lo que te entregué en un nivel, hacia un nivel más profundo que nunca descubriste. Nutrirá lo que quiero producir en esta hora. Estoy abriendo la próxima canción que cantarás. Voy más profundo para abrir la válvula que conecta con el río que producirá un tipo de canción diferente”.

“El horno de mi fuego es mucho mayor”

“El horno de mi fuego es mucho mayor que las lenguas del infierno. En este tiempo estoy haciendo que te metas en el horno de mi proceso para encenderte, lustrarte y hacerte radiante para poder usarte como un vaso para los días por venir. Este año encenderé naciones. Haré que sucedan cosas que crearán un horno en las naciones. En medio de lo que ocurra, haré surgir a los que fueron probados”.

“No te sientas fracasado cuando te coloque en una taquilla de peaje. Sí, tienes grandes habilidades, pero hay una razón por la cual te establecí en ese sitio. Sin importar cuál sea tu posición, puedo reedificar la cerca del lugar donde te planté para los días por venir”.

“Bendíceme por cada pequeño comienzo. Verás que hubo un río que produjo nutrientes en un nivel, pero hay un fuego en lo profundo que hace germinar la semilla. Allí donde el infierno lamió tus pies y tu proceso en la temporada pasada, verás el fuego del infierno y sabrás cómo diferenciarlo en el fluir del fruto que estoy trayendo para este tiempo”.

“En la próxima estación, traeré nuevas canciones que extinguirán los fuegos del infierno. Mi pueblo no se da cuenta de los cambios en las estructuras, quejándose y rechazando la situación porque las estructuras están cambiando. Quiero ir más profundo para producir las canciones que les mostrarán la profundidad que puedo traer a su favor”.

“El fruto de la bendición está en la raíz”

El Señor comenzó a mostrarme que nos llevaba de regreso a la bendición de la raíz. Por eso muchos de ustedes no ven la bendición que necesitan ver. ¡Necesitas regresar a la bendición de la raíz! No sólo debemos ver la apariencia de las ramas, sino mirar a la raíz. El amor al dinero es la raíz de todos los males. Pídele al Señor que te libere de la raíz del amor al dinero.

“El fruto de la bendición está en la raíz. Por eso podo el fruto y las ramas. Lo que en apariencia necesite ser arrancado, será arrancado. Miraste las apariencias, pero voy más profundo para que la bendición que está conectada correctamente pueda surgir de una nueva manera. La bendición es el fruto que crece desde la raíz. Cuando tu raíz va más profundo y se acerca al río de mi unción y mi presencia, mi bendición no puede hacer otra cosa más que surgir”.

“Este año arrancaré ciertas cosas y dejaré otras en el terreno. Estoy cavando y arando el terreno. Estoy restableciendo las cercas. No te muevas rápido en el desmonte. Muchos de los sistemas de raíces que tienes, están entrelazados con sistemas de maldad que deben removerse con cuidado”.

“Voltea tu rostro hacia el fuego”

“Voltea tu rostro hacia el fuego. Trataste de correr y escapar del fuego. Voltea tu rostro hacia el fuego, mira las llamas y la purificación, porque el viento de mi Espíritu ahora está en el fuego. Debo enviar las llamas para que no quede ninguna raíz de maldad. Me levantaré sobre aquellos que temen mi nombre como el Sol de Justicia. Desde ahí viene tu sombra. Me volveré a levantar, por eso debes volver tu rostro hacia el fuego. Enfrenta al viento en el fuego y en medio de la purificación, me volveré a levantar”.

“Vuelve tu rostro hacia el fuego y recibe tu salud. Vuelve tu rostro hacia el fuego y recibe tu sanidad. Vuelve tu rostro hacia el fuego y vendrá tu liberación. Mi refrigerio está en el fuego. El Sol de Justicia se levantará sobre ti y te pararás sobre la tierra de una nueva forma. La sanidad en mis alas restaurará tus campos. Vuelve tu rostro hacia el fuego en tu campo y mira como quemo lo que te impide moverte bajo mis alas de sanidad. No resistas a la quema del campo”.

“Vuelve tus ojos al fuego, porque allí es donde recibirás sanidad. Hay muchas serpientes en tu terreno y por medio de la purificación, podrás verlas y abandonarán tu terreno. Vuelve tu rostro hacia el fuego y mi paz se levantará en ti. Estoy en un ‘modo de reparación’, debo quemar y remover para reparar. Vuelve tu rostro hacia el fuego y repararé tus alas quebradas”.

“¡No te canses!”

Continúa volteando hasta haber entrado en la nueva senda que te espera por delante. No permitas que el enemigo te deprima. Daniel 7:22-27 continúa diciendo: “…hasta que vino el Anciano de días, y se dio el juicio a los santos del Altísimo; y llegó el tiempo, y los santos recibieron el reino. Dijo así: La cuarta bestia será un cuarto reino en la tierra, el cual será diferente de todos los otros reinos, y a toda la tierra devorará, trillará y despedazará. Y los diez cuernos significan que de aquel reino se levantarán diez reyes; y tras ellos se levantará otro, el cual será diferente de los primeros, y a tres reyes derribará. Y hablará palabras contra el Altísimo, y a los santos del Altísimo quebrantará, y pensará en cambiar los tiempos y la ley; y serán entregados en su mano hasta tiempo, y tiempos, y medio tiempo. Pero se sentará el Juez, y le quitarán su dominio para que sea destruido y arruinado hasta el fin, y que el reino, y el dominio y la majestad de los reinos debajo de todo el cielo, sea dado al pueblo de los santos del Altísimo, cuyo reino es reino eterno, y todos los dominios le servirán y obedecerán”.

¡No te fatigues! ¡Triunfarás en medio de tus cambios!

Bendiciones,

Chuck D. Pierce

1 comentario:

Luz Marina dijo...

Bladimiro:
Semanalmente entró a tu blog. Soy privilegiada y retada a través de tu ministerio.
Todas las palabras proféticas que publicas sé que son de hombres y mujeres reconocidos en su ministerio y don dado por Dios. No obstante, esta palabra del profeta Pierce es demasiado clave y direccionalpara este tiempo que vivimos como Iglesia, Cuerpo de Cristo y como nación.
¡Creo a sus profetas!
Bendiciones,
Luz Marina