martes, 27 de marzo de 2012

“¡Paz, aquiétate! No permitas que el enemigo te mueva desde la Roca de tu paz”

Por Kathi Pelton

clip_image002“Ese día al anochecer, les dijo a sus discípulos: Crucemos al otro lado. Dejaron a la multitud y se fueron con él en la barca donde estaba. También lo acompañaban otras barcas. Se desató entonces una fuerte tormenta, y las olas azotaban la barca, tanto que ya comenzaba a inundarse. Jesús, mientras tanto, estaba en la popa, durmiendo sobre un cabezal, así que los discípulos lo despertaron. ¡Maestro!, gritaron, ¿no te importa que nos ahoguemos? Él se levantó, reprendió al viento y ordenó al mar: ¡Silencio! ¡Cálmate! El viento se calmó y todo quedó completamente tranquilo. ¿Por qué tienen tanto miedo?, dijo a sus discípulos. ¿Todavía no tienen fe? Ellos estaban espantados y se decían unos a otros: ¿Quién es éste, que hasta el viento y el mar le obedecen?” (Marcos 4:35-41)

¿Cuántos de ustedes se pueden relacionar con esta historia? Estoy segura que el Señor está oyendo las oraciones de su pueblo cada día que suenan similares a las palabras de los discípulos: “¿No te das cuenta que perecemos?”. Te garantizo que su respuesta hoy sería la misma que hace dos mil años: “¡Paz, aquiétate!”.

¿Por qué hay tantos que son tan temerosos? Si eres uno de ellos, no estás sólo. Vemos días donde nos sentimos como si nuestras vidas fueran blancos de la furia del enemigo y es en esos días donde nos preguntamos, sintiéndonos cansados y probados: “¿Cómo no tenemos fe?”. Estamos en medio de una gran tormenta a nivel mundial, pero te aliento con las palabras que Jesús le habló a la tormenta (y a todos los que estaban con Él en la barca): “Paz, aquiétate”. Sus palabras fueron directo hacia la tormenta y los vientos y las olas obedecieron, pero creo que sólo eran palabras para sus discípulos.

¿Qué es lo que gobierna nuestra vida?

En Mayo del 2008 el Señor me entregó una palabra de advertencia para su pueblo. Siento que esta es una palabra “actual” que ayudará a muchos durante esos tiempos de tormenta. Esta es la palabra que Dios me habló en Mayo del 2008: “Pon atención porque el enemigo viene como un ladrón para robar tu paz. Está desatando asignaciones demoníacas para exagerar las emociones y hacer que surjan las vanas imaginaciones que tratarán de exaltar más a ellos mismos por encima de la verdad, la sabiduría y el conocimiento de Dios. Su meta es hacer que mi pueblo se mueva de la Roca de su paz para que sean vulnerables y débiles durante los tiempos de tormentas y sacudimientos”.

Mientras oraba sobre esta palabra, el Espíritu Santo comenzó a mostrarme que cuando permitimos que el temor gobierne nuestros pensamientos y acciones, creará una “pista de aterrizaje” para que el enemigo exagere y exacerbe las circunstancias difíciles y hacer que se perviertan nuestras perspectivas sobre esas situaciones. La clave es que la paz de Cristo gobierne en nuestros corazones. “Que gobierne en sus corazones la paz de Cristo, a la cual fueron llamados en un solo cuerpo. Y sean agradecidos” (Colosenses 3:15).

No debemos permitir que el temor nos gobierne de ninguna manera. Somos guiados por la paz, la paz que sobrepasa todo entendimiento. El gobierno de Cristo es vital para la vida del creyente, sin el cual nos abrimos a una cantidad innecesaria de agitación emocional y espiritual. Si permitiste que el espíritu de temor gobierne tu corazón y tu vida, toma un momento para pedirle al Señor que te libere del temor e invita a su paz a gobernar tu vida. También puedes invitarlo a hablar a los “vientos y las olas” que te están golpeando para llenarte de mucho temor. Él también tiene la autoridad para hablarle paz a nuestras circunstancias.

Emociones exageradas y vanas imaginaciones

Cuando el Espíritu Santo me habló sobre las emociones exageradas, comprendí que el enemigo literalmente envió asignaciones que atacarían los puntos débiles en las almas de las personas, tratando de atraparlos para ser guiados por sus sentimientos en lugar de someterse al Espíritu Santo. Esto ocurrirá sobre jóvenes y ancianos. El enemigo está tratando de exagerar situaciones en nuestras vidas para provocar una reacción emocional.

Por otro lado, Dios está en el proceso de fortalecimiento de su pueblo para que puedan vivir por el Espíritu y responder a su voz, en lugar de reaccionar a las asignaciones del enemigo o por sus emociones frágiles. Él está permitiendo muchas de estas pruebas para que nuestros espíritus se levanten, ejerciten y fortalezcan. Recuerda, nuestra carne siempre tratará de tomar el control en nuestra vida haciéndonos reaccionar con temor e incredulidad. Debemos ejercitar nuestros espíritus para someternos al gobierno de Cristo. Esto provocará una respuesta llena de verdad, gracia, sabiduría y paz.

Vivimos en tiempos cargados emocionalmente. El enemigo usará esto para agitar nuestras emociones y crear vanas imaginaciones para mantenernos alejados del conocimiento y la sabiduría de Dios. Este es un tiempo para conocer lo que el Espíritu Santo le está diciendo a la Iglesia para que no nos movamos de nuestra posición de paz y verdad. No permitas que el enemigo te mueva de la Roca de tu paz o serás susceptible a las imaginaciones que no están fundadas en la verdad de Dios. “Destruimos argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevamos cautivo todo pensamiento para que se someta a Cristo” (2 Corintios 10:5)

Venciendo el desánimo y la derrota

Una de las cosas que estamos viendo en este tiempo es que se está levantando el espíritu vencedor en la tierra. En el tiempo pasado, la Iglesia a menudo fue vulnerable por nuestras respuestas ante los gigantes que enfrentamos. Mientras los gigantes de oposición se enfrentaban al pueblo de Dios, muchos no se apropiaron de su autoridad delegada y se vieron a sí mismos creyendo la mentira que afirmaba que fueron derrotados. Esto trajo un gran desánimo sobre muchos hacia Dios.

Te diré la verdad: Si estás en Dios, ¡No estás derrotado! Nuestro Salvador es el Amo en cada situación, el Victorioso en cada conflicto, por tanto también somos vencedores y victoriosos. Aunque no comprendamos algunas de las circunstancias que enfrentamos o la salida de esas situaciones, no estamos derrotados. ¡Creer eso es creer la mentira!

Necesitamos el espíritu de entendimiento y conocimiento de Dios para discernir muchas de las situaciones de la vida, para que no tratemos de discernir las cosas del Espíritu con nuestro entendimiento humano. Aquí es donde vemos vanas imaginaciones que las exaltan por encima del conocimiento de Dios. “Hijo mío, si haces tuyas mis palabras y atesoras mis mandamientos; si tu oído inclinas hacia la sabiduría y de corazón te entregas a la inteligencia; si llamas a la inteligencia y pides discernimiento; si la buscas como a la plata, como a un tesoro escondido, entonces comprenderás el temor del Señor y hallarás el conocimiento de Dios. Porque el Señor da la sabiduría; conocimiento y ciencia brotan de sus labios. Él reserva su ayuda para la gente íntegra y protege a los de conducta intachable. Él cuida el sendero de los justos y protege el camino de sus fieles. Entonces comprenderás la justicia y el derecho, la equidad y todo buen camino; la sabiduría vendrá a tu corazón, y el conocimiento te endulzará la vida” (Proverbios 2:1-10).

Personalmente creo que en este tiempo y en este día volvemos a enfrentarnos con los gigantes de la oposición, pero hay un remanente del pueblo de Dios preparado para resistir la gran adversidad y no ser conmovido. No seremos derrotados por sus enemigos. Serán parte de aquellos que quebrantarán el espíritu de derrota y removerán el desánimo del Cuerpo de Cristo. Este espíritu plagó al pueblo de Dios y los acosó hasta el límite. Pero Dios se está levantando en su pueblo, están atrapando la verdad de la gracia y no serán removidos por esos gigantes. Así como el joven David, están recogiendo la piedra de la fe y la honda de la gracia, para pararse con coraje ante Goliat y vencer a este enemigo que habla mentiras.

La oración del acuerdo

“Además les digo que si dos de ustedes en la tierra se ponen de acuerdo sobre cualquier cosa que pidan, les será concedida por mi Padre que está en el cielo” (Mateo 18:19).

Dios usa las “oraciones de acuerdo” y la unidad de los santos para multiplicar el poder que vencerá todo espíritu de derrota y desánimo. Es muy importante caminar con nuestros hermanos y hermanas en Cristo. Este es un día de unidad y acuerdo corporativo que quebrará las asignaciones que se oponen con fuerza al Cuerpo de Cristo. Mientras muchos se levantan como uno, así como el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son Uno, habrá un avivamiento espiritual como nunca antes se vio.

Dios está llamando al Cuerpo de Cristo a levantarse bajo la autoridad corporativa para enfrentar a estos gigantes que antes nos hicieron caminar como derrotados. Hay seguridad y victoria en la unidad y el acuerdo. ¡No camine sólo!

“No ruego sólo por éstos. Ruego también por los que han de creer en mí por el mensaje de ellos, para que todos sean uno. Padre, así como tú estás en mí y yo en ti, permite que ellos también estén en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado. Yo les he dado la gloria que me diste, para que sean uno, así como nosotros somos uno: yo en ellos y tú en mí. Permite que alcancen la perfección en la unidad, y así el mundo reconozca que tú me enviaste y que los has amado a ellos tal como me has amado a mí” (Juan 17:20-23).

Pensamientos finales: Siempre cito estas palabras de Jesús que nos recuerdan que mientras estamos en este mundo enfrentaremos tribulación, pero también dice: “… confíen, Yo vencí al mundo”. Enfrentemos este tiempo confinados. Entreguémosle a Dios un reporte como el de Josué y Caleb, quienes comprendieron que eran gigantes en la tierra, pero sabían que el Señor estaba con ellos para garantizarles la victoria.

Hoy hablo sobre tu vida: “¡Paz, aquiétate!”.

Kathi Pelton

sábado, 17 de marzo de 2012

Todo lo oculto será revelado en este tiempo

Por Ching Co

clip_image001Historia de Elías (1 Reyes 17-19)

Desde hace algunas semanas el Espíritu Santo me estuvo guiando a meditar en varios eventos que ocurrieron en la vida de Elías y podemos encontrarlos en 1 Reyes 17-19. Mientras los analizaba encontré ciertos puntos significativos que atraparon mi atención:

· Dios le entregó a Elías la tarea de profetizarle al rey Acab y obedeció.

· Luego Dios lo apartó durante tres años en un lugar tranquilo esperando su tiempo.

· Elías siguió la guía de Dios cuando lo llevó al arroyo donde los cuervos lo alimentaron. Más adelante Dios le dijo que se trasladara a la casa de la viuda donde permanecería por un tiempo.

· En todo ese tiempo, Dios escondió a Elías y su ministerio fue muy limitado. En muchas formas el Señor le probó a Elías que era fuerte y real a través de toda clase de milagros.

· Al tercer año Dios llamó a Elías a la vida pública y esta vez tuvo que confrontar a Acab, a los falsos profetas de Baal y Asera y al pueblo de Israel en un desafío abierto.

Eventos paralelos en medio nuestro

Muchos hijos de Dios que recibieron un llamado del Señor y están en el proceso. Aunque dejaron mucho para seguirlo, hoy se encuentran en el lugar correcto. Literal o simbólicamente, abandonaron sus trabajos, familias y oportunidades para estar donde Dios los quería.

Como Elías, tuvieron experiencias con los arroyos, los cuervos y las viudas. También recibieron muchas confirmaciones del Señor sobre la visión que les entregó y Dios tapizó sus caminos con pequeños milagros durante los años que obedecieron su guía, creyendo a sus planes y propósitos para sus vidas, sus familias, sus iglesias y aún sus naciones. Siguen esperando que Dios descubra y cumpla esas visiones.

Hoy en los cielos, Dios reunió una gran multitud de testigos que presenciarán la revelación pública de sus santos escogidos, para testificar la gran obra que está a punto de realizar en medio de ellos. Pero al mismo tiempo, satanás y sus hordas, así como el rey Acab y sus falsos profetas, también están determinados a detener a los hijos de Dios para impedirles entrar en su momento de gloria.

Nuestro enemigo espiritual está lanzando todo lo que puede en contra de nosotros en este momento para desalentarnos, confundirnos y sembrar duda y ansiedad en el corazón del pueblo escogido por Dios. Sus intenciones finales son impedirnos creer en Dios por nuestras promesas, separarnos de nuestro llamado y desviarnos del lugar donde Dios prometió establecernos.

Aquiétense y conozcan que Dios está en control de todo

El ataque de satanás viene de varias formas. Puede llegar como enfermedades incurables o inestabilidad financiera, un gran desorden en la casa y en los negocios o familiares y amigos que atraviesan pruebas. Las palabras son sacudidas y la fe en Dios se exige hasta el límite. Todas estas son las obras de las fuerzas de las tinieblas que se consagraron a tratar de detenernos porque formamos parte del ejército glorioso de Dios que está a punto de manifestarse. Un ejército de santos que espera quieto, confiado, gozoso, consagrado y sacrificado.

El tiempo para que Dios los saque a la luz está a la mano. Así como en los tiempos de Elías, se manifestará un gran poder y unción en todo lo que hagan desde este momento en adelante. El pueblo verá cómo Dios obra por ellos, con ellos y en ellos. Todos conocerán que Dios está en medio de ellos, sus obras y ministerios serán conocidos y reconocidos. Muchas naciones serán atraídas hacia ellos.

Verdaderamente, el tiempo de la reivindicación está a la mano. Por eso no importa si ahora las tormentas se agitan en medio nuestro, no importan las armas que el enemigo arroje sobre nosotros. Debemos estar quietos y conocer que Dios está en completo control. Este es el tiempo para descansar y esperar en Dios porque está peleando esta batalla por nosotros.

¡Que el amor inefable del Señor repose sobre nosotros mientras depositamos nuestra esperanza en Él! A todos los hijos del Señor que reciban este mensaje, esta es nuestra promesa para este tiempo:

“Canten al Señor con alegría, ustedes los justos; es propio de los íntegros alabar al Señor. Alaben al Señor al son del arpa; entonen alabanzas con el decacordio. Cántenle una canción nueva; toquen con destreza, y den voces de alegría. La palabra del Señor es justa; fieles son todas sus obras. El Señor ama la justicia y el derecho; llena está la tierra de su amor. Por la palabra del Señor fueron creados los cielos, y por el soplo de su boca, las estrellas. Él recoge en un cántaro el agua de los mares, y junta en vasijas los océanos. Tema toda la tierra al Señor; hónrenlo todos los pueblos del mundo; porque él habló, y todo fue creado; dio una orden, y todo quedó firme”.

“El Señor frustra los planes de las naciones; desbarata los designios de los pueblos. Pero los planes del Señor quedan firmes para siempre; los designios de su mente son eternos. Dichosa la nación cuyo Dios es el Señor, el pueblo que escogió por su heredad. El Señor observa desde el cielo y ve a toda la humanidad; Él contempla desde su trono a todos los habitantes de la tierra. Él es quien formó el corazón de todos, y quien conoce a fondo todas sus acciones. No se salva el rey por sus muchos soldados, ni por su mucha fuerza se libra el valiente”.

“Vana esperanza de victoria es el caballo; a pesar de su mucha fuerza no puede salvar. Pero el Señor cuida de los que le temen, de los que esperan en su gran amor; él los libra de la muerte, y en épocas de hambre los mantiene con vida. Esperamos confiados en el Señor; él es nuestro socorro y nuestro escudo. En él se regocija nuestro corazón, porque confiamos en su santo nombre. Que tu gran amor, Señor, nos acompañe, tal como lo esperamos de ti” (Salmo 33).

Esta es la palabra de Dios para usted en este tiempo. Alabemos el Nombre del Señor.

Ching Co

“Dios lo está buscando: Usted encaja perfectamente en su Plan”

Por Victoria Boyson

Victoria BoysonNo limite a Dios

Cuando estaba en el colegio, mi deporte favorito era el basket. Mi problema era que medía 1,60 mts. Entonces tuve que esforzarme mucho más para jugar basket porque me negué a permitir que mi estatura dictara mi habilidad para jugar. Mi entrenador me usaba como ejemplo para las demás muchachas. Era una de las jugadoras más bajas del equipo, pero aprendí a ser agresiva e ir detrás de la pelota, sin importar cuán altas fueran las demás. Era como Jael en Jueces 4.

Jael fue una mujer que estaba en su tienda mientras los hombres de Israel peleaban una batalla contra Sísara, el comandante del ejército cananeo. Dios prometió liberar a Sísara de manos de Barac, el líder del ejército israelita. Pero debido a su incredulidad, Dios lo liberó por manos de una mujer. Esa mujer era Jael. Mientras se encontraba en su casa apareció Sísara de la nada parado en la entrada de su tienda. Ella lo sedujo para que entrara en su tienda a descansar.

Jueces 4:21: “Pero Jael, esposa de Héber, tomó una estaca de la carpa y un martillo, y con todo sigilo se acercó a Sísara, quien agotado por el cansancio dormía profundamente. Entonces ella le clavó la estaca en la sien y se la atravesó, hasta clavarla en la tierra. Así murió Sísara”.

Probablemente Jael era la que menos calificaba ante Barac para ganar la batalla por Israel ese día, pero Dios la escogió por esa misma razón. Dios nos estaba enviando un mensaje: ¡No podemos limitarlo, porque se niega a estar encerrado dentro de una caja! Si le decimos que hay algo que no puede hacer, será exactamente lo que hará. Si le damos un desierto, lo transformará en un bosque. Si le damos una sirvienta, la transformará en una princesa. Si le damos un ama de casa, la transformará en una guerrera. Si le damos nuestra esterilidad, la transformará en una gran nación.

Isaías 41:20: “… para que la gente vea y sepa, y considere y entienda, que la mano del Señor ha hecho esto, que el Santo de Israel lo ha creado”.

Este es el corazón de Dios para nosotros. Él ve más allá de nuestra debilidad y ve un guerrero poderoso, porque llama a las cosas que no son como si fueran. Si se siente descartado por la vida, ¡regocíjese porque Dios lo está buscando! Usted encaja perfectamente en su propósito.

En la historia de Cenicienta, luego que huyó del baile, todos comenzaron a buscarla. Los altos oficiales en el reino, aún el gran duque, la estaban buscando desesperadamente. ¿Quién era ella como para que todo el reino la estuviera buscando? ¡Era la que encajaba perfectamente! Era la única que encajaba en la sandalia de cristal.

Dios le dice hoy: “Eres el único que puede llenar los zapatos que estoy preparando para ti. Eres el que estaba buscando. Eres el que necesito”.

La mujer sunamita

En 2 Reyes 4:8-37, Eliseo vivió en la casa de la mujer sunamita, en un cuarto especialmente edificado para él. Cada vez que pasaba por ese lugar se quedaba en la casa de ella. Pero la mujer nunca le pidió nada a cambio por ese gesto. Era difícil para ella recibir esa bendición. Bendijo al hombre de Dios sin esperar nada a cambio. Pero Dios deseaba bendecirla igual. Eliseo averiguó su necesidad y se enteró que no tenía hijos. Entonces habló vida sobre esa situación.

Su corazón era tan puro que ni siquiera pudo recibir esas palabras que le habló. No podía volver a tener esperanzas, su decepción por no tener hijos hizo que muriera en su corazón. Aprendió a vivir con ello, su esposo era anciano y nunca le había dado hijos que la llamaran “mamá”. Para ella era un gran dolor, pero aprendió a tratar con esa decepción. Como sabía cuán grande era su dolor, no quería volver a decepcionarse.

2 Reyes 4:16: “Entonces Eliseo le prometió: El año que viene, por esta fecha, estarás abrazando a un hijo. ¡No, mi señor, hombre de Dios! exclamó ella. No engañe usted a su servidora”.

Su corazón estaba tan golpeado y albergaba un dolor tan profundo que no podía volver a tener esperanzas. La mujer sunamita sabía que no podía atravesar otra decepción. Esta era un área muy difícil en su corazón. Su anhelo por un hijo era tan grande que no quería volver a confiarle su corazón a nadie más. Dios sopló aliento de vida en medio de su situación dolorosa. Levantó su esperanza de la muerte y pudo abrazar a un hijo (verso 17).

Dios hizo por ella mucho más de lo que pidió o aún pensó (Efesios 3:20). Levantó su esperanza de la muerte (2 Reyes 4:36). ¡Dios la buscó para darle un milagro y está haciendo lo mismo por usted hoy!

¿Ha sido descartado por la vida? ¡Entonces regocíjese, porque Dios lo está buscando! Dígale “sí” el día de hoy, porque encaja perfectamente en sus planes.

Victoria Boyson

sábado, 10 de marzo de 2012

“Dios lo está buscando: Usted encaja perfectamente en su Plan”

Por Victoria Boyson

Victoria BoysonIsaías 41:19-20 dice: “Plantaré en el desierto cedros, acacias, mirtos y olivos; en áridas tierras plantaré cipreses, junto con pinos y abetos, para que la gente vea y sepa, y considere y entienda, que la mano del Señor ha hecho esto, que el Santo de Israel lo ha creado”.

Dios está buscando un desierto para poder crear un bosque. ¿Se siente como un desierto estéril? Si parece que existen 100 razones por las cuales Dios nunca lo usaría, ¡entonces regocíjese porque esas son las 100 razones por las cuales lo utilizará! Cuando Dios está buscando a alguien para cambiar el mundo, siempre mira al candidato que tiene menos posibilidades. Tiene que usar a alguien, ¿por qué no usted?

Cuando Dios comenzó a buscar a alguien con quien edificar una gran nación, sus ojos se posaron en Sara (Génesis 17:16). ¡Espere un minuto! Sara era una anciana estéril que no tenía hijos. ¿Cómo puede Dios levantar una nación desde una persona como ella? Es imposible. Pero cuando Dios mira lo imposible puede ver una promesa. ¿Por qué Dios eligió a Sara? Lo atrajo su esterilidad. La imposibilidad de su condición la transformó en la candidata perfecta para un milagro.

¿Está viviendo con una situación imposible? Si ese es su caso, regocíjese porque es el candidato perfecto para un milagro de Dios. Su necesidad atrae a Dios. Si Dios ve una nación poderosa en su vientre, entonces créale porque es capaz de realizarlo.

Dios quiere hacer más por usted

Una de mis historias favoritas es la de Cenicienta. Para mí esta historia representa el corazón de Dios. La Cenicienta vivió con una madrastra que la rechazaba y su mayor sueño era ser amada. No soñaba con ser princesa, concebir esto era demasiado para ella. La razón por la cual quería asistir al baile era encontrar a un hombre que la amara. Sin embargo, no sólo estaba destinada a encontrar a un hombre, su destino era casarse con el príncipe. El hombre que cualquier mujer desearía y que haría cualquier cosa para conseguir, estaba destinado para ella.

Efesios 3:20: “Al que puede hacer muchísimo más que todo lo que podamos imaginarnos o pedir, por el poder que obra eficazmente en nosotros…”.

Como princesa sería amada y admirada no sólo por un hombre, sino por una nación. Así ocurre con Dios, cuando está buscando una princesa siempre va hacia la trastienda y busca a una sierva con la habilidad para gobernar una nación. Si la vida lo deprime, ¡entonces necesita regocijarse! Si la vida le pasó de largo, ¡entonces necesita regocijarse! Si se sintió olvidado y rechazado, ¡entonces necesita regocijarse! ¡Usted es la persona que Dios está buscando para transformar al mundo!

Isaías 54:1 dice: “Tú, mujer estéril que nunca has dado a luz, ¡grita de alegría! Tú, que nunca tuviste dolores de parto, ¡prorrumpe en canciones y grita con júbilo! Porque más hijos que la casada tendrá la desamparada, dice el Señor”.

Isaías 54:2 dice: “Ensancha el espacio de tu carpa y despliega las cortinas de tu morada. ¡No te limites! Alarga tus cuerdas y refuerza tus estacas”

No limite a Dios

Cuando estaba en el colegio, mi deporte favorito era el basket. Mi problema era que medía 1,60 mts. Entonces tuve que esforzarme mucho más para jugar basket porque me negué a permitir que mi estatura dictara mi habilidad para jugar. Mi entrenador me usaba como ejemplo para las demás muchachas. Era una de las jugadoras más bajas del equipo, pero aprendí a ser agresiva e ir detrás de la pelota, sin importar cuán altas fueran las demás. Era como Jael en Jueces 4.

Jael fue una mujer que estaba en su tienda mientras los hombres de Israel peleaban una batalla contra Sísara, el comandante del ejército cananeo. Dios prometió liberar a Sísara de manos de Barac, el líder del ejército israelita. Pero debido a su incredulidad, Dios lo liberó por manos de una mujer. Esa mujer era Jael. Mientras se encontraba en su casa apareció Sísara de la nada parado en la entrada de su tienda. Ella lo sedujo para que entrara en su tienda a descansar.

Jueces 4:21: “Pero Jael, esposa de Héber, tomó una estaca de la carpa y un martillo, y con todo sigilo se acercó a Sísara, quien agotado por el cansancio dormía profundamente. Entonces ella le clavó la estaca en la sien y se la atravesó, hasta clavarla en la tierra. Así murió Sísara”.

Probablemente Jael era la que menos calificaba ante Barac para ganar la batalla por Israel ese día, pero Dios la escogió por esa misma razón. Dios nos estaba enviando un mensaje: ¡No podemos limitarlo, porque se niega a estar encerrado dentro de una caja! Si le decimos que hay algo que no puede hacer, será exactamente lo que hará. Si le damos un desierto, lo transformará en un bosque. Si le damos una sirvienta, la transformará en una princesa. Si le damos un ama de casa, la transformará en una guerrera. Si le damos nuestra esterilidad, la transformará en una gran nación.

Isaías 41:20: “… para que la gente vea y sepa, y considere y entienda, que la mano del Señor ha hecho esto, que el Santo de Israel lo ha creado”.

Este es el corazón de Dios para nosotros. Él ve más allá de nuestra debilidad y ve un guerrero poderoso, porque llama a las cosas que no son como si fueran. Si se siente descartado por la vida, ¡regocíjese porque Dios lo está buscando! Usted encaja perfectamente en su propósito.

En la historia de Cenicienta, luego que huyó del baile, todos comenzaron a buscarla. Los altos oficiales en el reino, aún el gran duque, la estaban buscando desesperadamente. ¿Quién era ella como para que todo el reino la estuviera buscando? ¡Era la que encajaba perfectamente! Era la única que encajaba en la sandalia de cristal.

Dios le dice hoy: “Eres el único que puede llenar los zapatos que estoy preparando para ti. Eres el que estaba buscando. Eres el que necesito”.

La mujer sunamita

En 2 Reyes 4:8-37, Eliseo vivió en la casa de la mujer sunamita, en un cuarto especialmente edificado para él. Cada vez que pasaba por ese lugar se quedaba en la casa de ella. Pero la mujer nunca le pidió nada a cambio por ese gesto. Era difícil para ella recibir esa bendición. Bendijo al hombre de Dios sin esperar nada a cambio. Pero Dios deseaba bendecirla igual. Eliseo averiguó su necesidad y se enteró que no tenía hijos. Entonces habló vida sobre esa situación.

Su corazón era tan puro que ni siquiera pudo recibir esas palabras que le habló. No podía volver a tener esperanzas, su decepción por no tener hijos hizo que muriera en su corazón. Aprendió a vivir con ello, su esposo era anciano y nunca le había dado hijos que la llamaran “mamá”. Para ella era un gran dolor, pero aprendió a tratar con esa decepción. Como sabía cuán grande era su dolor, no quería volver a decepcionarse.

2 Reyes 4:16: “Entonces Eliseo le prometió: El año que viene, por esta fecha, estarás abrazando a un hijo. ¡No, mi señor, hombre de Dios! exclamó ella. No engañe usted a su servidora”.

Su corazón estaba tan golpeado y albergaba un dolor tan profundo que no podía volver a tener esperanzas. La mujer sunamita sabía que no podía atravesar otra decepción. Esta era un área muy difícil en su corazón. Su anhelo por un hijo era tan grande que no quería volver a confiarle su corazón a nadie más. Dios sopló aliento de vida en medio de su situación dolorosa. Levantó su esperanza de la muerte y pudo abrazar a un hijo (verso 17).

Dios hizo por ella mucho más de lo que pidió o aún pensó (Efesios 3:20). Levantó su esperanza de la muerte (2 Reyes 4:36). ¡Dios la buscó para darle un milagro y está haciendo lo mismo por usted hoy!

¿Ha sido descartado por la vida? ¡Entonces regocíjese, porque Dios lo está buscando! Dígale “sí” el día de hoy, porque encaja perfectamente en sus planes.

Victoria Boyson

“Conquistando el espíritu del Anticristo: ¡No permita que robe su destino!”

Por Sandie Freed

Sandie_Freed¡El espíritu del Anticristo tratará de robar su destino!

Amados, la mayoría de nosotros conoce que satanás desea robar nuestro destino. Satanás tiene muchos nombres y funciones. Deseo alertar en este mensaje sobre el espíritu del Anticristo y su función. Cuando nos enfocamos en el Anticristo, muchos cristianos consideran los efectos del fin de los tiempos desde una persona en particular que liderará al mundo en contra de Cristo. Sin embargo, quiero impartirle un nuevo impulso para encarar la guerra espiritual contra el Anticristo.

Estamos en el fin de los tiempos y el espíritu del Anticristo está tratando de seducir a los escogidos de Dios desde el principio de los tiempos. Es un espíritu ancestral que se levantó hoy y el espíritu del Anticristo es satanás mismo, seduciendo al mundo hacia todo lo que es contrario a Jesucristo. Operaban cuando Adán y Eva estaban en el Edén y trató de apartarnos de Dios desde ese momento.

En nuestros días sigue operando de la misma manera que sedujo a Eva. La obra principal del Anticristo es el engaño y opera sobre las personas a través de enseñanzas erradas y seducciones. Este espíritu no es sólo una persona, es un sistema que organiza los esfuerzos del enemigo para desviarnos y apartarnos del propósito de Dios para nuestra vida.

La serpiente y nuestra crisis de identidad

La Biblia se refiere a satanás como la “serpiente”. La palabra Hebrea para serpiente está ligada con la palabra “sisear” y “susurrar”. Debemos reconocer que hay muchos mensajeros demoníacos que se soltaron en este tiempo para desviarlo del camino. Satanás es sutil y un experto en “dar consejos astutos”. Debemos ser cuidadosos del consejo que recibimos ahora mismo, porque el diablo está determinado a desviarnos. El enemigo le dio a Eva el consejo equivocado y ella lo recibió. Por eso tratará de hacer lo mismo con nosotros durante estos tiempos de incertidumbre.

En mi libro, Conquistando al espíritu del Anticristo, cito las diferentes formas como este espíritu ataca nuestra identidad con sus mentiras. Él usa las mentiras para tratar que nos pongamos de acuerdo con él. Satanás no ignora el poder del acuerdo. Recuerde que conoce la Palabra, por eso entiende el poder que se desatará si nos ponemos de acuerdo con él. Satanás desea robarnos nuestra esperanza y nuestro futuro para abortar nuestro destino.

Pero es tiempo de concebir la semilla de Dios para nuestro futuro. Este es un tiempo para “ver”. Si podemos ver nuestro futuro, podremos poseerlo. Jeremías fue desafiado por Dios para “ver” su nuevo tiempo. Dios lo transformó de ser una persona temerosa e insegura de sí misma a ser alguien capaz de perseverar por su destino. Dios desea lo mismo para nosotros. Todos estamos llamados a profetizar para manifestar cambios sobrenaturales. Por tanto, debemos pedirle a Dios que nos cobra con su presencia y nos limpie con su Palabra para poder concebir nuestro futuro.

Quebrar los viejos patrones

El Señor desea sacarnos del desierto y quebrar nuestros viejos patrones. El temor tratará de bloquear nuestro futuro. Así como los 10 israelitas temieron a los gigantes que ocupaban la tierra de su promesa, el enemigo tratará de atemorizarnos en este tiempo. En este tiempo no debemos enfocarnos en el tamaño del monte, sino enfocarnos en Aquel que mueve montañas. Será capaz de derrotar al Anticristo y salir de su ciclo en el desierto.

Amado, puede estemos en el fuego, pero es por una razón. Estamos siendo refinados para brillar y representar la gloria de Dios. Es tiempo para acercarnos a Dios, aún hacia su presencia temible. ¡El final será glorioso!

Todos estamos firmes en el mismo camino, creyendo que lo mejor de Dios se manifestará en nosotros. Confío que si nos mantenemos estables en nuestra fe y continuamos adorándolo por Quién es, saldremos de este fuego como la Novia hermosa que fue preparada. Quizá nos quede algo de olor a humo por nuestra purificación, pero será una fragancia dulce para el Señor que lo provocará a acercarse hacia nosotros.

Cantares 3:6 dice: “¿Qué es eso que sube por el desierto semejante a una columna de humo, entre aromas de mirra e incienso, entre exóticos perfumes?”.

Sandie Freed

jueves, 23 de febrero de 2012

2012: Un año de descubrimientos

Por Bill Burns

clip_image002El 2012 será conocido como un año de descubrimiento. Mientras comenzamos a vivir bajo las normas del gobierno de Dios, se revelarán los misterios del fin de los tiempos. Se accederá al maná escondido (los misterios) y se manifestará la revelación de los propósitos de Dios (Apocalipsis 2:17). El establecimiento del gobierno de Dios que nos llevará al descubrimiento comenzará con un tiempo de restauración.

La Trompeta: “Verdaderamente te digo que este es el día de la restauración, levántate con una esperanza renovada. Accede a mi bondad. Te aseguro que restauraré lo que te robaron. Vine para liberar a mi pueblo y continuaré en su proceso de restauración de tiempo en tiempo cuando sea necesario. Recibe hoy el poder de la restauración y permite que el Espíritu del Dios viviente invada tu espacio espiritual. Permite que te envuelva y te abrace”.

Gobierno divino

La Trompeta, 3 de Octubre del 2011: “Profetizo sobre tu vida que la Fiesta de las Trompetas darán a luz un nuevo tiempo que llegará hasta su manifestación plena y avanzará con mayor fortaleza durante el 2012. Este será el comienzo del gobierno de Dios que se está manifestando. Las bendiciones de ese gobierno vendrán cuando vivamos bajo las normas del Señor”.

“Avanza con gran gozo, porque estos son días de la manifestación de mi Reino. En estos días, la realidad de la Iglesia sobrenatural comenzará a comprenderse en la tierra y será conforme a mis propósitos”, dice el Señor. “Mi voluntad para mi pueblo es que viva en la gloria de la realidad sobrenatural. Los eventos sobrenaturales que deseas ver serán una realidad que te establecerán en una mayor medida de fe que nunca antes. Entonces, levántate y avanza en los propósitos del Reino”, dice el Señor Todopoderoso.

El gobierno divino será el resultado de establecer el Reino. El gobierno de Dios comenzará en el 2012. El doce siempre se relacionó con el gobierno de Dios, esto se estableció en las Escrituras y a través de un patrón divino.

El gobierno de Dios comenzó con las doce tribus de Israel y continuó en el Nuevo Testamento con la designación de los doce apóstoles. El gobierno de Dios y el Cordero (Apocalipsis 22:3) se establecerá por toda la eternidad. Una vez más, el número 12 se encuentra en la ciudad eterna de Dios, la Nueva Jerusalén (Apocalipsis 21).

La ciudad tiene 12 puertas y 12 ángeles en esas puertas. Los nombres de las 12 tribus de Israel están escritos en ellas. El muro de la ciudad tiene 12 fundamentos, con los nombres de los 12 apóstoles en ellos. La ciudad mide 12000 estadios de largo, ancho y alto, y hay 12 piedras preciosas en los fundamentos de los muros de esa ciudad.

La visión

El 1 de enero del 2012, el Señor me entregó el siguiente pasaje:

Habacuc 2:1-3: “Me mantendré alerta, me apostaré en los terraplenes; estaré pendiente de lo que me diga, de su respuesta a mi reclamo. Y el Señor me respondió: Escribe la visión, y haz que resalte claramente en las tablillas, para que pueda leerse de corrido. Pues la visión se realizará en el tiempo señalado; marcha hacia su cumplimiento, y no dejará de cumplirse. Aunque parezca tardar, espérala; porque sin falta vendrá”.

Cuando leí este pasaje pude darme cuenta que todo tenía que ver con el gobierno de Dios y supe que sería progresivo en su naturaleza porque no ocurriría todo al mismo tiempo. Sin embargo, la visión es para un tiempo señalado (2012). Luego pude ver el comienzo de la manifestación del Reino y esto podría ser como fue al principio del gobierno del Rey de reyes:

Lucas 2:41-42: “Los padres de Jesús subían todos los años a Jerusalén para la fiesta de la Pascua. Cuando cumplió doce años, fueron allá según era la costumbre”.

Lucas 2:46-47: “Al cabo de tres días lo encontraron en el templo, sentado entre los maestros, escuchándolos y haciéndoles preguntas. Todos los que le oían se asombraban de su inteligencia y de sus respuestas”.

A la edad de 12 años Jesús fue al templo (lugar de gobierno) y las Escrituras dicen que estaba allí en medio de ellos “en el tercer día”.

Oseas 6:1-3: “¡Vengan, volvámonos al Señor! Él nos ha despedazado, pero nos sanará; nos ha herido, pero nos vendará. Después de dos días nos dará vida; al tercer día nos levantará, y así viviremos en su presencia. Conozcamos al Señor; vayamos tras su conocimiento. Tan cierto como que sale el sol, él habrá de manifestarse; vendrá a nosotros como la lluvia de invierno, como la lluvia de primavera que riega la tierra”.

Mientras nos ubicamos completamente bajo el gobierno del Señor, Él vendrá a nosotros y nos guiará por su Espíritu. Revelará lo que está oculto (Isaías 48:6). Estamos en el tercer día de Cristo, quien está estableciendo el tercer día de su gobierno sobre su pueblo. Habacuc 2:3 dice que al final la visión hablará.

Apocalipsis 11:15: “Tocó el séptimo ángel su trompeta, y en el cielo resonaron fuertes voces que decían: El reino del mundo ha pasado a ser de nuestro Señor y de su Cristo, y él reinará por los siglos de los siglos”.

Entonces, el tiempo final (el gobierno del tercer día) donde Cristo gobernará, comenzará en el 2012 con un tiempo de restauración y luego de descubrimiento, mientras nuestro Rey le revela los misterios del fin de los tiempos a su pueblo. La manifestación del Reino será progresiva y llegará a ser completa cuando Cristo regrese a establecer su Reino físicamente en la tierra.

Señales en la tierra (Hechos 2:19)

La señal visible respecto de la necesidad de un gobierno divino fue dada en el 2011. Surgieron protestas y levantamientos en contra de los gobiernos alrededor del mundo, desde la primavera árabe hasta los indignados que protestan en EEUU. El mundo necesita un gobierno divino y la Iglesia también.

Primero ocurren las señales en la naturaleza, luego las seguirán las señales espirituales. Las Escrituras declaran la realidad espiritual del gobierno de Dios sobre su pueblo:

Apocalipsis 19:15-16: “De su boca sale una espada afilada, con la que herirá a las naciones. Las gobernará con puño de hierro. Él mismo exprime uvas en el lagar del furor del castigo que viene de Dios Todopoderoso. En su manto y sobre el muslo lleva escrito este nombre: Rey de reyes y Señor de señores”.

La resistencia

Satanás peleará contra el gobierno establecido de Dios y la batalla se recalentará. Este es el tiempo que describió el profeta Jeremías:

Jeremías 12:5: “Si los que corren a pie han hecho que te canses, ¿cómo competirás con los caballos? Si te sientes confiado en una tierra tranquila, ¿qué harás en la espesura del Jordán?”.

Históricamente las planicies inundadas del Jordán se conocen como el campo de batalla entre Israel, el pueblo de Dios, y sus enemigos. Los caballos representan el poder espiritual: En la Iglesia, el poder apostólico y en las tinieblas, el poder de las tinieblas. Los caballos de los cuales Jeremías habló representan los gobernadores de las tinieblas que el apóstol Pablo identifica en Efesios 6:12: “Porque nuestra lucha no es contra seres humanos, sino contra poderes, contra autoridades, contra potestades que dominan este mundo de tinieblas, contra fuerzas espirituales malignas en las regiones celestiales”.

Si los hombres de a pie (el nivel más bajo de los demonios) estropean al pueblo de Dios, ¿cómo podremos contender (o guerrear) con los gobernadores de las tinieblas en los cielos (realidad espiritual)?

La victoria

A menos que el Señor nos ayude, no tendremos la victoria sobre los gobernadores de las tinieblas. Sin embargo, el Señor nos ayudará. Nos capacitará para la guerra y nos guiará hacia la victoria, porque está escrito:

2 Corintios 2:14: “Sin embargo, gracias a Dios que en Cristo siempre nos lleva triunfantes y, por medio de nosotros, esparce por todas partes la fragancia de su conocimiento”.

El Señor de los Ejércitos también le revelará a su pueblo el plan de los gobernadores de las tinieblas. La promesa que nos entregó para el 2012 está en Isaías 45:3: “Te daré los tesoros de las tinieblas, y las riquezas guardadas en lugares secretos, para que sepas que yo soy el Señor, el Dios de Israel, que te llama por tu nombre”.

Los caballos del Señor representan el poder apostólico para la guerra (Apocalipsis 19:11-15). El poder apostólico para la guerra vendrá de la Iglesia bajo el gobierno de Dios. Zacarías 10:1-3 nos dice que en el tiempo de la lluvia tardía, el tercer día de Cristo (Oseas 6:2-3), el Señor hará que su pueblo sea “sus caballos reales en la batalla”. Los caballos reales derrotarán a los gobernadores de las tinieblas y las avergonzará.

Zacarías 10:5: “Juntos serán como héroes que combaten sobre el lodo de las calles, que luchan contra jinetes y los derriban porque el Señor está con ellos”.

La victoria está asegurada por la Palabra del Señor y las señales en la tierra. El gobierno de Dios se establecerá en un tiempo de guerra espiritual intensa. Las buenas nuevas son que ganaremos si peleamos la buena batalla de la fe.

Tiempos de prueba

Las pruebas de este tiempo tendrán dos vertientes: Seremos probados especialmente en nuestra disposición a vivir bajo el gobierno de Dios y obedecerlo a Él… o no. Nos guiará, pero debemos seguirlo. También seremos probados (tentados por satanás) para rebelarnos en contra del gobierno de Dios y su Palabra.

La Trompeta, 5 de Diciembre: “Enseñaste mi Palabra y mis caminos te fueron revelados por el Espíritu de Verdad. Fuiste equipado por el Espíritu de Poder mientras abrazabas los dones del Espíritu y creías que operabas en ellos. Ahora estás entrando en un tiempo de prueba para que puedas aplicar lo que aprendiste y lo que recibiste. En este tiempo pasarás la prueba que viene usando la autoridad que recibiste. Estas pruebas te fortalecerán y demostrarán tu responsabilidad e integridad. Te equiparán para ser más que conquistador y te capacitarán para ser vencedor. Este es un tiempo importante donde estoy preparando a mi pueblo para ser una Iglesia gloriosa. Es un tiempo donde debes vivir por mi palabra profética y mi Palabra escrita. Ahora debes aprender a aplicar mis palabras por fe en cada prueba y si lo haces, tendrás la victoria y la razón para celebrar. La visión actual será establecida mientras abrazas los desafíos de este tiempo. Regocíjate y alégrate, porque el tiempo de mi victoria y el día de mi poder están a la mano”, dice el Señor.

Lucas 10:19: “Sí, les he dado autoridad a ustedes para pisotear serpientes y escorpiones y vencer todo el poder del enemigo; nada les podrá hacer daño”.

Debemos ser los hacedores que describe Santiago 4:7-8: “Así que sométanse a Dios. Resistan al diablo, y él huirá de ustedes. Acérquense a Dios, y él se acercará a ustedes. ¡Pecadores, límpiense las manos! ¡Ustedes los inconstantes, purifiquen su corazón!”.

Cambios espirituales

El gobierno de Dios será progresivo y cada progreso vendrá con un cambio en la realidad espiritual. La atmósfera espiritual de cada cambio nos hará perder estabilidad en nuestro espacio espiritual. Cada cambio nos hará entrar en un territorio desconocido. La clave para reconocer los cambios es permanecer conectado con el Espíritu de Dios y permitir que nos guíe hacia cada cambio con entendimiento.

Juan 16:13: “Pero cuando venga el Espíritu de la verdad, él los guiará a toda la verdad, porque no hablará por su propia cuenta sino que dirá sólo lo que oiga y les anunciará las cosas por venir”.

Una nueva cobertura

Se establecerá una nueva cobertura de la gloria de Dios sobre todos aquellos que se establecieron bajo el gobierno de Dios.

Isaías 4:5: “Entonces el Señor creará una nube de humo durante el día y un resplandor de fuego llameante durante la noche, sobre el monte Sión y sobre los que allí se reúnan. Por sobre toda la gloria habrá un toldo…”.

Esta cobertura de la gloria de Dios traerá la manifestación del poder de su Palabra. La Palabra escrita dará a luz la revelación de las obras internas del Reino de Dios. El Espíritu de Verdad amplificará la Palabra escrita para que pueda ayudarnos a comprender nuestro destino personal. La palabra profética nos dará la dirección y nos ayudará a comprender los tiempos y las circunstancias en las que vivimos. La Palabra es:

Mateo 4:4: “No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios”.

Bendiciones del Reino

Cuando vivimos bajo el gobierno de Dios en espíritu y verdad, luego todas las bendiciones escritas se transforman en sí y amén.

2 Corintios 1:20: “Todas las promesas que ha hecho Dios son ´sí´ en Cristo. Así que por medio de Cristo respondemos ´amén´ para la gloria de Dios”.

Las promesas de Dios para el 2012 se encuentran en el Salmo 5:12: “Porque tú, Señor, bendices a los justos; cual escudo los rodeas con tu buena voluntad”.

Las bendiciones identificadas con el número 12 incluyen provisión, capacitación espiritual, sanidad y milagros. Permita que el Espíritu Santo lo lleve hacia una posición de fe para que pueda recibir las promesas que desea.


1. Provisión y capacitación

Marcos 6:6-7: “Y él se quedó asombrado por la incredulidad de ellos. Jesús recorría los alrededores, enseñando de pueblo en pueblo. Reunió a los doce y comenzó a enviarlos de dos en dos, dándoles autoridad sobre los espíritus malignos”.

Marcos 6:41-43: “Jesús tomó los cinco panes y los dos pescados y, mirando al cielo, los bendijo. Luego partió los panes y se los dio a los discípulos para que se los repartieran a la gente. También repartió los dos pescados entre todos. Comieron todos hasta quedar satisfechos, y los discípulos recogieron doce canastas llenas de pedazos de pan y de pescado”.

2. Sanidad

Marcos 5:25-29: “Había entre la gente una mujer que hacía doce años padecía de hemorragias. Había sufrido mucho a manos de varios médicos, y se había gastado todo lo que tenía sin que le hubiera servido de nada, pues en vez de mejorar, iba de mal en peor. Cuando oyó hablar de Jesús, se le acercó por detrás entre la gente y le tocó el manto. Pensaba: Si logro tocar siquiera su ropa, quedaré sana. Al instante cesó su hemorragia, y se dio cuenta de que su cuerpo había quedado libre de esa aflicción”.

3. Milagros

Marcos 5:41-42: “La tomó de la mano y le dijo: Talita cum (que significa: Niña, a ti te digo, ¡levántate!). La niña, que tenía doce años, se levantó en seguida y comenzó a andar. Ante este hecho todos se llenaron de asombro”.

La capacitación espiritual se incrementará en este año mientras el Señor viene a su pueblo y establece su gobierno. Las sanidades ocurrirán con mayor frecuencia que en el pasado. Ocurrirán milagros de resurrección espiritual. Surgirá la vida espiritual. Las palabras, sueños y visiones proféticas resultarán de esta revolución espiritual.

Descubrimiento

Mientras este tiempo progresa y ocurren los cambios espirituales, muchos de los que viven bajo el gobierno de Dios serán entendidos. Una mayor unción estará disponible debido a la cobertura que mantendrá la gloria de Dios sobre nosotros. Habrá una escalada en la guerra espiritual, pero tendremos la victoria. Recibiremos las bendiciones de Dios y bendeciremos su santo Nombre.

Una nueva frontera está ante nuestros pies esperando que descubramos el paisaje espiritual. Levantémonos llenos de fe para este viaje y avancemos como los pioneros espirituales de la generación anterior. Debemos ser como aquellos que nos precedieron.

Hebreos 11:32-34: “¿Qué más voy a decir? Me faltaría tiempo para hablar de Gedeón, Barac, Sansón, Jefté, David, Samuel y los profetas, los cuales por la fe conquistaron reinos, hicieron justicia y alcanzaron lo prometido; cerraron bocas de leones, apagaron la furia de las llamas y escaparon del filo de la espada; sacaron fuerzas de flaqueza; se mostraron valientes en la guerra y pusieron en fuga a ejércitos extranjeros”.

Nuestro Rey establecerá su Reino entre su pueblo. Oro para que todo el pueblo de Dios entre en este año con una expectativa de descubrimiento.

Mateo 6:10: “… venga tu Reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo”.

Bill Burns

miércoles, 8 de febrero de 2012

Unción de aceleración: ¡Atrape la ola!

Por Julia C. Loren

clip_image002En semanas recientes sentí una compasión profunda del corazón de Dios por aquellos que tienen entre 30 y 60 años que se sienten agotados, estresados y nunca realizaron sus sueños. Si usted es uno de ellos, sepa que está en el corazón de Dios y sus ojos están enfocados sobre su vida. El Señor me entregó una impresión acerca de este tiempo donde desataría una “unción de aceleración”. Impartir esta unción de aceleración es parte de mi mandato para este año. Dondequiera que ministro, este es el mensaje y la impartición: “Es tiempo para afirmarnos en un bautismo fresco del amor de Dios para despertar, avivar y restaurar tu unción”. El gran despertar a un bautismo fresco de su amor es clave para lanzar la revolución de amor que nos desatará para tomar nuestro lugar en el avivamiento que viene.

Aún ahora, el Señor está soltando la unción de aceleración sobre todos aquellos que clamaron por un avivamiento y los que parecen haber perdido su visión y pasión, abatidos por los años y las lágrimas de la vida. Cargaremos una nueva unción. Pero primero necesitamos la unción de aceleración que nos avivará. Luego, la visión fresca, la autoridad y la unción nos capacitarán para desarrollar nuestras asignaciones y alcanzar nuestro destino.

La unción de aceleración restaurará a los individuos a su destino sagrado, acelerando nuestros dones y unciones. Acelerar significa avivar, refrescar e incremento en la vida (Salmo 71:20, 85:6, 119:37, 40, 88, Isaías 57:10). A menudo se refiere a la resurrección de los muertos (1 Corintios 15:36).

Muchos en la mitad de la vida sienten que murieron sus sueños, visiones y pasiones. Se necesita una impartición sobrenatural del espíritu de aceleración para liberarnos del espíritu de este mundo. Debemos ubicarnos para recibirla. Clamemos para recibirla mientras nos postramos en nuestra casa para adorar. Clamemos para una aceleración en nuestro espíritu y que comience con nosotros una revolución de amor.

Poder, amor y mentalidad firme

Esto es lo que el Señor me mostró que viene: “La revolución de amor que viene, liberará el bautismo del amor de Dios de una manera tan osada que muchos serán transformados rápidamente. La unción quebrará el yugo e impartirá la sanidad que muchos necesitan desesperadamente. Los hombres y mujeres se posicionarán rápidamente en las asignaciones reservadas para ellos”. (Tomado de Supernatural Anointing, Destiny Image, Enero 2012).

Los que caminan en la unción apostólica y profética están de acuerdo con los deseos de Dios para aumentar el nivel de la unción en nuestras vidas y esta unción contiene tres componentes: poder, amor y mentalidad firme. Este poder incluye los dones del Espíritu y la unción específica para las asignaciones. El amor nos capacita para llevarles la unción a otros y sostenernos a lo largo del camino. La mentalidad firme está llena de gozo y paz porque está gobernada por la fe, la esperanza y el amor.

La unción de aceleración aumentará el amor, el poder y la mentalidad firme en nosotros. La unción de Dios nos llenará de tanto gozo y paz que destruirá el sabotaje mental y el agotamiento con el cual muchos batallaron los últimos años. Nos llenará con su amor y traerá vida a nuestras emociones, nuestro espíritu y nuestro físico. Mientras algunos permiten que las visiones antiguas se alejen y las profecías personales se estanquen, el Señor traerá una nueva revelación acerca de nuestra asignación en este tiempo de nuestra vida. Sin importar nuestra edad, nuestro futuro recién comienza y se soltará una impartición de la unción de aceleración que desatará un rejuvenecimiento en nosotros. Correremos con energías renovadas para buscar la revelación en las alturas.

Nunca antes me sentí tan excitada sobre lo que Dios está haciendo en estos días. Se está formando una revolución de amor como las olas que se generan mar adentro y alcanzan toda la tierra. El primer grupo de olas soltarán una unción de aceleración. El segundo grupo de olas soltará una revolución de amor. El tercer grupo de olas barrerá la tierra y desatará un avivamiento mundial. Creo que podemos ubicarnos para atrapar estos grupos de olas que desatarán “un espíritu y una unción de aceleración”. Se están soltando ahora mismo.

¡Atrapemos la ola!

Julia Loren

domingo, 5 de febrero de 2012

“Debemos llamar a los hijos de Sadoc”

Por Rick Joyner 

clip_image002América está sufriendo bajo un vacío de liderazgo. Esto no es sólo en el gobierno, sino en casi todos los centros importantes de influencia, incluida la Iglesia. En Isaías 3 al 5 vemos que la aparición de líderes caprichosos e inmaduros es el comienzo del juicio de Dios sobre la nación que se alejó de Él y cayó en la mayor depravación de llamar bueno a lo malo y deshonrar lo honorable, cuando honró la deshonra. Esta es una descripción exacta de América. Se necesita más que una elección para sacarnos del pantano donde nos encontramos. Necesitamos un avivamiento. Necesitamos otro Gran Despertar o no sobreviviremos demasiado como República.

Esto no quiere decir que las elecciones no son importantes. América y el resto de la civilización occidental descansan en el borde de un precipicio peligroso. Aún Tony Blair, el reciente ex-Primer ministro del partido laborista de Gran Bretaña, advirtió que Europa no sobreviviría mucho tiempo más si no abandona su mentalidad de subsidio. Todo el mundo está a punto de estrellarse contra las rocas de la bancarrota financiera, pero los problemas financieros sólo son la raíz de algo peor. Occidente perdió sus fundamentos espirituales y morales, sin los cuales no podremos sobrevivir como un pueblo libre.

Un cambio en la dirección financiera podría comprarnos más tiempo, pero sin un cambio radical en el corazón, en breve terminaremos en el mismo lugar. América cayó en casi todas las trampas que los Padres fundadores nos advirtieron que provocarían la caída de la República. Estas advertencias fueron específicas y claras. El resultado de seguir en esta dirección fue predicho con detalle. Estas advertencias se repitieron a menudo desde el Congreso y la Oficina Oval, pero no se hizo nada para cambiar el curso. El liderazgo requiere más que conocimiento de lo que necesitamos hacer, se necesita coraje, resolución y perseverancia para tomar el timón y sacar al barco del peligro.

Una vez más, nuestros problemas no sólo son económicos, sino de carácter. La economía es sólo un reflejo de la enfermedad del corazón que padecemos ahora. No sólo necesitamos evaluar qué se hizo y cuáles serán las consecuencias si no cambiamos nuestro curso, también necesitamos evaluar por qué las estamos realizando.

Todo el mundo está entrando en el “valle de la decisión”. ¿Cuál será nuestra decisión? Si seguimos a la multitud podremos sentirnos seguros por un tiempo, pero nos habremos expuesto a un riesgo mucho mayor. La misma multitud que le dio la bienvenida a Jesús en Jerusalén clamando: “Hosanna, bendito el que viene en el Nombre del Señor”, días después gritaba: “¡Crucifíquenlo!”. Es raro que el discernimiento de la multitud sobre algunos asuntos sea bueno. Nosotros también debemos tener en nuestro propio corazón un compás moral con el cual navegaremos, sin importar hacia dónde se dirigen los demás.

Los hijos de Sadoc

En Ezequiel 44, el Señor dijo que los hijos de Sadoc serían honrados por estar cerca de Él y ministrarlo personalmente. Sadoc era el sumo sacerdote durante el reinado de David. Cuando todo el pueblo de Israel se descarrió y siguió a Absalón, Sadoc levantó el arca y siguió a David, aún cuando parecía que estaban ante una catástrofe segura. Sadoc no hizo lo que era políticamente conveniente, pero hizo lo correcto. Supo que el Señor había ungido a David como rey y no había escogido a Absalón. David seguía siendo el rey, aún cuando “todo Israel” no lo veía de esa manera. La multitud pagó un alto precio, pero la recompensa de Sadoc perduró para siempre. Hasta este día sus hijos son los que están más cerca del Señor.

¿Quiénes son los hijos de Sadoc?

Cuando los Fariseos le dijeron a Jesús que Abraham era el padre de ellos, el Señor les respondió: “Si Abraham fuera su padre, harían las obras que él hizo” (Juan 8:39). Asimismo, los hijos de Sadoc son los que hacen las obras de Sadoc. ¿Tenemos la fe en Dios y la sustancia de carácter para avanzar en el camino que consideramos correcto, aún si todos los demás van en otra dirección? Esa era la resolución de Sadoc y necesitamos desesperadamente esa clase de liderazgo ahora mismo.

Existe un gran peligro ante un vacío en el liderazgo porque siempre fue la oportunidad más grande para las tiranías. Los americanos perdieron más libertades en los últimos tres años que en los últimos dos siglos. Recientemente, las órdenes de la administración Obama se describieron como un ataque frontal contra la Iglesia Católica, pero son mucho más que eso. Son un ataque esencial contra toda la Iglesia en América, así como en contra de la libertad religiosa. Si la Iglesia en América continúa dormida ante lo que está ocurriendo, muy pronto se despertará muerta.

¿Dónde están las voces como las de Juan el Bautista que desafíen a los Herodes? Este es el tiempo para el coraje y la determinación absoluta. Si tenemos miedo nos asesinarán como a Juan el Bautista. Debemos recordar que existen cosas peores que morir. Será mucho peor estar en el gran Día del Juicio como los atalayas que no hicieron sonar la alarma o los pastores que no protegieron a los que les fueron confiados.

En Apocalipsis 21:8 vemos que los “cobardes” son los primeros en ser arrojados al lago de fuego. Los cobardes preceden a los incrédulos, los hechiceros y aún los asesinos, en este desastre llamado la “muerte segunda”. Será mucho mejor sufrir ahora, aún ante la prisión o la muerte, que hacerlo después. No existe lugar para la cobardía en la verdadera fe. El Señor dejó en claro que los que quieran salvar sus vidas la perderán, pero los que pierdan sus vidas por causa de Él la hallarán (Mateo 16:25). Este es nuestro tiempo. Esta es nuestra vigilia. ¿Demostraremos el coraje que se les demanda a los siervos verdaderos del Rey?

Nos sentimos alentados cuando organizamos nuestras conferencias proféticas anuales, porque vemos cómo van creciendo los dones proféticos que el Señor le entregó a su pueblo en estos tiempos. Aún así, hay mucho más en el ministerio profético que los dones o las experiencias proféticas. Aquel de quien el Señor dijo que era el más grande profeta nacido de mujer, Juan el Bautista, casi no tuvo experiencias proféticas, pero fue un predicador de justicia con una determinación sin límites. Su mensaje de arrepentimiento llevó a toda la nación a levantarse para oírlo. Debemos predicar el arrepentimiento para preparar el camino para el Señor. Es el mensaje más importante que podemos predicar en este tiempo.

Dios define qué es justo o perverso, no los políticos. No hace mucho tiempo, América era una nación que se podía alinear con la definición de la justicia de Dios, más que cualquier otra nación. Debido a esto recibimos lo que Dios prometió para cualquier nación que camine en sus pasos. Ahora estamos comenzando a sufrir las consecuencias que Él nos advirtió que vendrían sobre cualquier nación que se apartara de sus caminos y esto comenzó con un vacío de liderazgo.

La respuesta no es buscar el liderazgo, sino el arrepentimiento que nos lleve otra vez hacia el favor de Dios, luego Él levantará líderes justos. En 2 Crónicas 7:14 vemos la siguiente promesa: “… si mi pueblo, que lleva mi nombre, se humilla y ora, y me busca y abandona su mala conducta, yo lo escucharé desde el cielo, perdonaré su pecado y restauraré su tierra”. Aquí vemos que el Señor reclama cuatro cosas para sanar un territorio:

1) Humildad

2) Oración

3) Buscar su rostro

4) Arrepentirse de la maldad

Esto se requiere del pueblo del Señor, no de los paganos. Parece que una nueva humildad se está levantando sobre gran parte de la Iglesia y esto es alentador. También vimos que algunos de los mayores movimientos de oración en la historia se levantaron en los últimos tiempos. Multitudes de cristianos, especialmente jóvenes, ahora están buscando una relación de intimidad con el Señor. Todas estas son señales muy alentadoras. Sin embargo, en el mejor de los casos existe muy poco arrepentimiento por la maldad. Estudios profundos revelaron que aún los grupos cristianos más devotos cayeron en niveles serios de pecado y en lo que el Señor llama “perversiones”. Esto es tan marcado que en muchos casos no se puede diferenciar entre los inconversos y los cristianos, en cuanto a su integridad y conducta moral. Este es un estado espantoso y bíblicamente terrorífico para la Iglesia en América. Pero está ocurriendo ante nuestros ojos.

Lo opuesto a Sadoc

Elí, el sumo sacerdote que levantó al profeta Samuel, es la contraparte de Sadoc. Elí sirvió fielmente toda su vida como sacerdote en la casa del Señor. Amó tanto al Señor que cuando recibió las noticias sobre la captura del arca de Dios por los Filisteos, cayó de su silla y murió. Pero recibió una de las peores reprimendas del Señor en las Escrituras. ¿Por qué?

La primera palabra del Señor que recibió Samuel fue la condenación de Elí por permitir que sus hijos cayeran en la perversión y al no reprenderlos, provocó la maldición sobre sí mismos. En este mensaje le dijo a Elí que los sacrificios y las ofrendas no podrían expiar este pecado. Elí admitió que esta era una palabra del Señor, pero no hizo ningún cambio. A Elí no le dijeron que sus pecados no serían perdonados, sino que todas las buenas obras, aún realizándolas por siempre, no podrían borrar su irresponsabilidad por no corregir a los que Dios les confió.

Traduciendo esto para nuestros días, podemos decir que todas las buenas obras y la caridad en el mundo no podrían limpiarnos por haber fallado en permitir que quienes nos encomendaron cuidar, cayeran en la iniquidad y la perversión que desencadenará su desastre. ¿Somos los “hijos de Sadoc” o los “hijos de Elí”? La advertencia de Gálatas 5:19-21 es muy clara: “Las obras de la naturaleza pecaminosa se conocen bien: inmoralidad sexual, impureza y libertinaje; idolatría y brujería; odio, discordia, celos, arrebatos de ira, rivalidades, disensiones, sectarismos y envidia; borracheras, orgías, y otras cosas parecidas. Les advierto ahora, como antes lo hice, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios”. No nos equivoquemos: “los que practican tales cosas no heredarán el Reino de Dios”. Ahí no habla de los que practicaron esas cosas, sino de los que continúan “practicándolas”. Si le entregamos nuestra vida a Jesucristo y continuamos viviendo conforme a la carne, como se describe aquí, el mensaje es tan claro como en el libro de Romanos: pereceremos.

En 2 Timoteo 4, el apóstol Pablo advierte sobre el tiempo cuando vendría un gran engaño sobre los creyentes porque “tendrían comezón de oír” o sólo querrían oír cosas positivas. Muchos en el Cuerpo de Cristo en América cayeron en ese estado desde que rechazaron automáticamente todo lo que consideran negativo. Así como el Señor y los apóstoles nos advirtieron, eso los encaminará hacia un final terrible. Muchos maestros y enseñanzas hoy pueden hacer que el pueblo se sienta mejor acerca de sí mismos, aún cuando su vida eterna esté en peligro. Esas enseñanzas diluyeron tanto las verdades claras de las Escrituras que pueden hacer que la gente se sienta cómoda en su pecado, pero los están engañando. Aún el más devoto puede tropezar a veces. Sin embargo, no racionalizará su pecado y se arrepentirá. Arrepentirse significa tanto sentir remordimiento por el pecado como apartarse de él.

Ahora se promueven doctrinas que afirman que el Señor ya no juzga desde que se estableció el Nuevo Pacto. El Nuevo Testamento deja en claro que Él no sólo continúa juzgando al pecado, además su juicio comienza por su propia casa (1 Pedro 4:17). El Nuevo Testamento también es claro sobre el juicio que viene sobre aquellos que diluyen su Palabra hasta llegar a ser piedras de tropiezo para su pueblo.

Me esforcé más allá de mi propio razonamiento mientras busco la misericordia y la gracia de Dios por los pecadores. El Señor nos amó tanto como para ir a la cruz y esto será una maravilla por toda la eternidad. Es una maravilla que podamos imitar su paciencia en este tiempo porque Él no quiere que ninguno perezca. Aún así, como lo aclara el Nuevo Testamento, no existe un límite para su paciencia y seríamos tontos en presumir sobre ello. Romanos 11:22 dice que debemos “… considerar la bondad y la severidad de Dios”. Aquellos que sólo pueden ver su bondad sin ver su severidad, no lo verán como Él es. Aquellos que sólo ven su severidad sin ver su bondad, tampoco lo verán como es. Él es tanto bondad como severidad y aquellos que lo ven como Él es, verán ambas caras.

Comprendiendo el juicio

Dios es justo y todos sus juicios son correctos. Sus juicios no son negativos sino positivos para afirmar el bien. Pueden declararnos inocentes o culpables. Las enseñanzas bíblicas sobre el juicio a menudo están distorsionadas, pero los justos siempre se regocijarán en sus juicios. También dice que todo el mundo se regocijará cuando venga a juzgar la tierra, aún al punto que “los árboles darán palmadas de aplausos” (Isaías 55:12).

Las Escrituras también son claras al decir que todos enfrentaremos el Trono de juicio de Cristo. Esto será bueno para los justos y malo para los perversos. En las Escrituras vemos varios tipos de juicio de Dios, sólo uno es condenación y destrucción. El resto son disciplinas del Señor sobre los que ama. Como vemos en Hebreos 12, debemos estar aterrados si continuamos viviendo en pecado porque seremos arrastrados con él. Esto significa que no somos de Él. Si somos sus hijos, nos disciplinará.

América recibió los juicios de Dios porque aún ama nuestro país y esta es la evidencia que no nos abandonó. Como una alarma que sueña sin cesar más fuerte si no nos despertamos, sus juicios serán cada vez más severos. Aún las compañías de seguro tienen mayor discernimiento que algunos líderes cristianos. Lo que estos líderes llamaron “actos de la naturaleza”, ellos les dicen “actos de Dios”, porque eso son. Muchas de las cosas que ocurren en el mundo no vienen de Dios. Suceden porque Él levanta las restricciones para que el mundo pueda cosechar lo que sembró. Esto queda muy claro en pasajes como Apocalipsis 7. Aún así, soltar estas cosas es parte de su juicio y si no lo reconocemos como tal, nadie se arrepentirá de enfrentar las cosas peores que vendrán.

Si esto lo ofende, tiene una visión distorsionada y torcida de las Escrituras. Esto nos llevará a interpretar los actos de amor como si fueran de condenación. Estas son las personas a las cuales Pedro se refiere diciendo que distorsionaron las Escrituras para su propia destrucción. La destrucción sólo es necesaria si no reconocemos los juicios y nos arrepentimos. Dios siempre demostrará misericordia, pero hay momentos donde debe haber un juicio y si esto no funciona, viene la destrucción. Esta es la razón por la cual Jesús se lamentó sobre Jerusalén. Hubiera querido cobijarla bajo sus alas, pero como ella rechazó el tiempo de su visitación, sufrió la destrucción.

Debemos arrepentirnos mientras el juicio es disciplina, antes de cruzar el punto de la destrucción. También debemos juzgarnos a nosotros mismos para que Él no tenga que hacerlo (1 Corintios 11:31). Como el Señor Jesús lo aclaró, si no nos humillamos y caemos sobre la Roca para ser quebrantados, la Roca caerá sobre nosotros y nos aplastará hasta hacernos polvo. ¡Tomemos el camino más fácil!

América está en riesgo

“Si no cambiamos nuestra dirección, terminaremos en el lugar hacia donde nos dirigimos”. No sobreviviremos mucho más en esta dirección. La mayor parte del 2012 puede parecer como que las cosas están mejorando. Pero cuando los hombres digan “paz y seguridad”, en ese momento comenzará la destrucción. No podemos ver las circunstancias externas para evaluar nuestra consagración. Necesitamos mirar en nuestros propios corazones. Debemos apartarnos de lo que nos impedirá acceder a nuestra herencia en Dios, volvernos de nuestros caminos perversos y abrazar la humildad que nos llevaría a orar y buscar el rostro del Señor. Entonces será muy evidente lo que declara el resto de Gálatas 5: “En cambio, el fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, humildad y dominio propio. No hay ley que condene estas cosas. Los que son de Cristo Jesús han crucificado la naturaleza pecaminosa, con sus pasiones y deseos. Si el Espíritu nos da vida, andemos guiados por el Espíritu” (Gálatas 5:22-25).

Si nosotros, el pueblo de Dios, “caminamos por el Espíritu” en lugar de hacerlo en la carne, Él sanará nuestra tierra y nos usará para realizar esa tarea.

Rick Joyner

miércoles, 25 de enero de 2012

“Proceso de restauración: El Espíritu Santo”

Por Chuck Pierce

clip_image002Permítale al Espíritu Santo que ingrese en su entorno durante estos 10 días. Permítale restaurar todo lo que necesita ser restaurado.

Estuvimos hablando del “qué” y el “cómo” de la restauración. Ahora hablaremos de “Quién”. El Espíritu Santo es la Persona de Dios que opera como el agente de restauración sobre la tierra. Dios el Padre, es el Autor de nuestro plan de restauración. Él se manifestó a sí mismo en la tierra a través de su Hijo Jesucristo. Jesús llevó dentro de sí mismo el plan y en consecuencia, nuestro futuro. Tomó el pecado que detenía nuestro futuro personal y lo crucificó en la cruz junto con Él. Este acto aseguró nuestra restauración y éxito futuro. Jesús luego les dijo a sus discípulos: “Pero les digo la verdad: Les conviene que me vaya porque, si no lo hago, el Consolador no vendrá a ustedes; en cambio, si me voy, se lo enviaré a ustedes… Todo cuanto tiene el Padre es mío. Por eso les dije que el Espíritu tomará de lo mío y se lo dará a conocer a ustedes” (Juan 16:7, 15).

El Espíritu Santo juega el rol esencial en la vida de cada creyente, con un trabajo ampliamente descrito. Algunos cristianos sólo asocian la llenura del Espíritu Santo con aquellas señales que se consideran “carismáticas”, como las lenguas y luego prefieren ignorar la función del Espíritu Santo. Se limitan a sí mismos a una visión muy estrecha de Aquel a quien Jesús llamó Ayudador. La palabra “ayudador” en griego es parakletos y significa intercesor, consejero, abogado y consolador. Qué promesa hermosa de una ayuda constante. Pero esto no es todo. En su libro “Los Nombres del Espíritu Santo”, Elmer Towns expone una lista de 126 nombres, títulos y emblemas descriptivos del Espíritu Santo hallados en las Escrituras.

Estas referencias al Espíritu Santo incluyen: Aliento de Vida (Ap.11:11); una Paloma (Marcos 1:10); el Dedo de Dios (Lucas 11:20); la Garantía de nuestra herencia (Ef.1:14; 2 Cor.5:5); el Óleo de gozo (Salmo 45:7; Heb.1:9); Ríos de agua viva (Juan 7:38); el Espíritu de la Promesa (Ef. 1:13); Adopción (Rom.8:15); Consejo (Isaías 11:2); Temor del Señor (Isaías 11:2); Gloria (1 Pedro 4:14); Gracia (Zacarías 12:10; Heb.10:29); Santidad (Rom.1:4); Juicio (Isaías 4:4); Conocimiento (Isaías 11:2); Vida (Rom.8:2); Amor (2 Tim.1:7); Poder (Isaías 11:2); Poder (2 Tim.1:7); Profecía (Ap.19:10); Revelación (Ef.1:17); Mente enfocada (2 Tim.1:7); Súplica (Zac.12:10); Verdad (Juan 14:17); Entendimiento (Isaías 11:2); y Sabiduría (Éxodo 28:3; Deut.34:9). Sólo cuando permitimos que el Espíritu Santo trabaje dentro de nosotros tenemos el poder para vivir una vida cristiana victoriosa. Y es Él, el Espíritu Santo, quien hace la obra de restauración de las piezas fragmentadas y esparcidas de nuestras vidas hacia un estado que no se puede comparar con el anterior. Cuando recibimos la obra del Espíritu Santo en nuestra vida, tenemos acceso a todo lo que el Padre desea para nosotros. El proceso de restauración puede comenzar.

Cuando el Espíritu Santo comienza un proceso de restauración, nos establece en un nuevo tiempo con una nueva revelación y una nueva vida: Un vino nuevo. La mayoría de nosotros estamos familiarizados con el pasaje de Mateo 9:17 que dice: “Ni tampoco se echa vino nuevo en odres viejos. De hacerlo así, se reventarán los odres, se derramará el vino y los odres se arruinarán. Más bien, el vino nuevo se echa en odres nuevos, y así ambos se conservan”.

Para poder contener el vino nuevo de la restauración, necesitamos odres nuevos. La palabra griega para nuevo es “neos” y significa algo totalmente nuevo que nunca se vio antes. Pero esa no es la palabra que se usa en este pasaje. El término es “kainos” y significa algo que se renovó o se volvió a hacer, algo restaurado. En un proceso de restauración, Dios toma algo y lo lleva hacia un lugar nuevo para poder derramar en ello lo que anhela soltar sobre nuestra vida: nuestro vino nuevo. Para hacer un odre nuevo, Él empapa un odre viejo en agua y lo frota con aceite. Frotarlo con aceite es la parte del proceso que nos hace flexibles. Las cosas difíciles por las que atravesamos son el aceite con el cual nos frota. Este aceite contiene una nueva unción. Mientras le permitimos al Espíritu Santo llevarnos a través del proceso de frotado, no sólo nos volvemos más flexibles para concretar los deseos que Dios pone en nuestro corazón, también somos capaces de derramarlo en una mayor medida.

Bendiciones,

Chuck D. Pierce

“Veinticinco iniciativas del Reino para el 2012”

Por Robert Ricciardelli

clip_image002Mientras avanzamos en el nuevo año, quiero compartir 25 iniciativas clave del Reino que siento son significativas para cada creyente. Tengo la esperanza que esto confirmará algunas cosas que el Señor ya le estuvo mostrando, así como alentarlo a orar sobre estas iniciativas para sus propias vidas y para el Cuerpo de Cristo. Oro para que cada uno de ustedes le pida al Padre que nos revele nuestra parte en el Cuerpo, mientras buscamos su guía para que se cumpla su voluntad a través de nosotros. Que el Señor edifique nuestra vida en el Reino de maneras asombrosas en el 2012 y más allá, para expandir su Reino y su gloria sobre la tierra.

1. Darle al César lo que es del César y a Dios lo que es de Él, nuestras vidas. Jesús se consumió trayendo el Reino del Padre a la tierra. Debemos enfocarnos en Cristo y su Reino, en lugar de preocuparnos demasiado por los procesos políticos. Necesitamos orar por cambios en el gobierno, pero veamos a Dios como proveedor y no al gobierno.

2. Dios está levantando nuevos líderes que se afirmen a favor de la justicia en las esferas de gobierno. Esta generación de líderes como Daniel y José continuará estableciéndose en los puestos de gobierno en las naciones con la influencia, presencia y sabiduría del Padre.

3. El Padre continuará sacudiendo los fundamentos que no están edificados sobre la Roca. Debemos pararnos con su luz en medio de los sacudones que nos rodean.

4. Debemos utilizar lo que tenemos y ocuparnos en lo que debemos hacer. Sometamos todo temor paralizante y preocupación sobre lo que no tenemos o no podemos hacer.

5. Debemos entender y activar el verdadero arrepentimiento en cada área de nuestra vida. Necesitamos alejarnos verdaderamente del pecado, en lugar de limitarnos a sentir pena por nuestros patrones de pecado.

6. Debemos arrepentirnos por todas las acciones incorrectas que se cometieron en contra de nosotros. Permitamos que su presencia erradique la amargura de la profundidad de nuestra alma. Perdonémonos a nosotros mismos y despojémonos de la vergüenza, simplemente porque Jesús nos perdonó y su obra de perdón es completa.

7. No somos víctimas, porque en Cristo somos victoriosos. No vivamos como víctimas, porque la revelación de Cristo y su gracia están disponibles para nosotros cada día. Vivamos como victoriosos y alejémonos de la mentalidad de víctima.

8. Aceptemos y creamos con todo nuestro corazón, alma y mente que Jesús nos ama, nos acepta y está por nosotros en cada momento del día.

9. Permanezcamos envueltos por el amor y la aceptación de Dios donde estamos hoy. ¡Somos hijos que seguiremos creciendo, pero ya estamos completos en Él!

10. Debemos agradecer que nuestras vidas siguen el camino de la cruz, con la seguridad que vendrán las pruebas y persecuciones. Elijamos morir a nosotros mismos, sabiendo que Él nos llamó a transitar por el camino estrecho. Cuanto más decidamos morir al yo, Cristo vive a través de nosotros y nuestro gozo se completa en Él.

11. Entremos en el reposo de Dios, en el reposo de quiénes somos en Cristo. Descansemos de andar corriendo por todos lados realizando actividades religiosas que el Señor nunca nos llamó a hacer. Mientras entramos en su reposo, confiando y descansando en Él, ¡continuaremos haciendo más de lo que podemos imaginar!

12. Líderes confiables y humildes necesitan continuar entrenando y liberando a cada miembro de sus organizaciones hacia el ministerio que Jesús los llamó a desarrollar. Este entrenamiento y envío va más allá de las cuatro paredes de la Iglesia organizada.

13. La transformación de las ciudades se expandirá mientras cada individuo desarrolla su propósito y su llamado, consagrándose a cumplirlo cada día de su vida.

14. Los líderes que sirvan a Dios continuarán siendo reconocidos y promovidos porque buscan servir a otros sin preocuparse de ser servidos. La visión corporativa nunca controla o usurpa el propósito de Dios para cada persona.

15. El Señor es dueño de todo lo que tenemos y nos pide que administremos todo lo que nos entregó. Preguntémosle cuánto dar y donde, esperando siempre dar el 100% si nos lo pide.

16. La gente de Reino continuará proveyendo una influencia piadosa y liderazgo en todas las puertas de la ciudad. Los reyes y sacerdotes de Dios serán guiados a servir por su sabiduría y autoridad en las esferas de gobierno, negocios, cuidado de la salud, medios de comunicación, leyes, justicia, Iglesia y en las jurisdicciones educativas de nuestras ciudades.

17. Debemos aceptar a otros como una bendición, en lugar de sentirnos ofendidos por ellos a través de sus diferencias. Necesitamos vivir con un corazón inofendible, escondido en Cristo. No necesitamos ver ojo a ojo para caminar mano a mano.

18. Debemos elegir ver lo bueno en las personas, orar por ellos y amarlos sin importar si cambian o se conforman a nuestros caminos. Necesitamos creer por lo mejor en otros.

19. Cada creyente debe comprender su camino y el proceso continuo en el que camina. La humildad viene por caminar junto a otros que no parecen haber recorrido tanto camino en sus procesos madurativos.

20. La convergencia vendrá cuando amemos de verdad y nos excitemos acerca de las diferencias únicas de los demás y valoremos cada expresión del pueblo de Dios.

21. Los padres espirituales tienen un corazón dadivoso hacia sus hijos espirituales que sobrepasa cualquier pensamiento de lo que pueden recibir en respuesta a su relación.

22. Debemos eliminar todo ídolo de nuestra vida para ser libres para servir efectivamente en el ejército de nuestro Señor. El mayor ídolo con el que batallamos es nuestro ego. Necesitamos someter nuestro ego y entregarnos a buscar a Cristo y su Reino.

23. Debemos ver el Reino de Dios más allá de las razas, género o edad y buscar la unidad a través de la diversidad de las expresiones del Reino glorioso. En el Reino los hombres, mujeres, griegos y judíos pueden trabajar juntos en la plenitud y semejanza de Cristo.

24. La rendición de cuentas profética se incrementará en el Cuerpo de Cristo mientras la comunidad profética se mueve más allá de la subjetividad. Como Cuerpo, oiremos colectivamente el “sonido” de Dios a través de la multiplicidad de voces.

25. La tierra continuará llenándose con la gloria del Señor mientras más de su pueblo se mueva desde la religión hacia la relación, siendo uno con Dios y entre sí. Amaremos como Él ama, hablaremos como Él habla y haremos como Él hace. ¡Juntos cambiaremos el mundo como si fuéramos uno!

Robert Ricciardelli